CAPITULO 20
ENCUENTRO
(Pov V)
La besé con todas las ganas que tenía en ese momento, la herida de su muñeca no era profunda, escandalosa, pero no profunda.
-Toma asiento-.
Ella se sentó en la cama y me miró esperando mi próximo movimiento.
-V yo nunca quise hacerte daño-.
-No pasa nada-.
-Sí que pasa, nunca quise decir eso-.
-Si es lo que sientes de verdad, no importa-.
-Claro que es importante, no siento eso, estaba enfadada, es reciente lo de Sam-.
-No voy a ser falso y pedir tu perdón porque yo no hice nada malo-.
-Sí que lo has hecho, algo muy malo-.
-No me voy a sentir culpable por mucho que digas cosas Diosa-.
-¿Te quedarás conmigo?-.
-¿Cómo?-.
-Sí, conmigo, en esta "casa"-.
-No puedes salir de aquí-.
-No haría nada que te pusiese en peligro-.
-Mira lo que te has hecho-.
-No es nada, lo hice para llamar tu atención-.
-Pues lo has conseguido-.
Un hombre rubio entró y sin decir nada se acercó a ella.
-Trátala bien- le dije-.
-Si señor Casannova- respondió y cosió el corte hábilmente-.
-¿Me sacarás de aquí?-.
-¿Cómo?-.
-Digo... que si me llevarás contigo a tu habitación-.
Me sentía algo incómoda hablando de esto delante de un desconocido pero el médico parecía profesional.
-Después lo hablamos-.
El doctor terminó y se marchó no sin antes estrechar mi mano y la de Duque que entró en la habitación bastante sigiloso.
-¿Cómo estás?- le preguntó a Atenea-.
-Bien, estoy bien, pero quiero que tu hermano me devuelva al mundo real-.
-No puedes volver a tu casa- respondió Duque-.
-No, me refería a la casa, con él-.
-Mira V, te está proponiendo salir- dijo riendo-.
Le miré con cara de pocos amigos.
-Desaparece-.
-Eso haré- dijo mirando a Atenea- no nos vuelvas a asustar-.
(Pov Atenea)
Nos quedamos en silencio cuando Duque se fue.
-¿Quieres bajar?- dijo V por fin-.
-Estaría bien...-.
-Havers ha preparado hamburguesas-.
-Te gustaron- sonreí-.
-Sí, me gustaron mucho-.
Me acerqué despacio hacia él y besé su sien.
-¿Porque me besas como si fuese un niño?-.
-Porque de niño no te han besado, y quiero que lo recuperes-.
Él no dijo nada, me cogió la mano y juntos salimos de allí.
Esa casa sin duda era bonita, me gustaba saber que alguien como la madre de V, tan adorada entre los Casannova, hubiese sido la que decoró toda la casa.
En cierto modo entendía que para ellos esta casa era como la representación de su madre, y la cuidaban como tal.
Me detuve en mitad del salón y vi un cuadro bastante grande sobre la enorme chimenea encendida.
-¿Qué?- dijo V-.
-¿Quien es ella?-.
-Ella es mi madre- dijo mirando el cuadro-.
-Es muy parecida a ti-.
-Gracias, Duque se ha llevado la peor parte-.
-¿Porque lo dices?-.
-Porque él es muy parecido a mi padre-.
Me senté en esa enorme mesa, Duque no estaba seguramente avisado por su hermano, V se sentó a mi lado dejando.
Los mayordomos entraron perfectamente vestidos y alineados seguidos por unas mujeres con uniforme y bastantes exhibicionistas.
-¿Y ellas?- susurré-.
-Ellas son criadas-.
-¿Tienen que vestir así?-.
-Es para los invitados masculinos-.
-¿Ofrecen servicios sexuales?-.
-Sí, pero no como obligación ellas están dispuestas a complacer a sus amos bajo cualquier precio, lo hacen con gusto y voluntariamente-.
-Entiendo-.
Una cena de doce tenedores para comer una hamburguesa, sonreí y sujeté la hamburguesa con las manos, V hizo lo mismo.
-¿Porque tanto plato?-.
-A Havers le gusta cuidar los pequeños detalles-.
-¿Havers?-.
-Sí, es nuestro amo de llaves, el que organiza a los criados y criadas, el que se ocupa de que la casa tenga el aspecto que tiene-.
-Por lo visto es respetado-.
-Todos nuestros criados son respetados y agradecemos su dedicación por esta familia, a cambio protegemos a la suya-.
Esto era mejor de lo que yo imaginaba.
-Quiero que hagas algo por mí-.
-¿El qué?- dije-.
-Quiero que te alejes lo más que puedas de Duque-.
-Él es... mi paciente-.
-Solo en sesiones, nada más que eso-.
-Vale-.
Asintió más tranquilo y siguió comiendo.
-¿Dormirás conmigo?-.
Asentí algo nerviosa.
