Agradecida
Era lo lógico. No le iba a poder guardar ningún rencor real si seguía adelante sin ella o volvía sobre sus pasos por ese túnel para salvar la vida.
Ambos sabían que todo cuanto habían vivido juntos en los últimos días, todo cuanto había ocurrido desde que Bryan les había engañado para acabar con la gente que ocupaba la prisión, confluía en ese instante. En su pie atascado bajo aquellas rocas, en su ruego y orden diciéndole que se fuera, que le dejara atrás, que buscara a su mujer.
Pero igual que no le había abandonado a su merced en aquella jaula de metal en la prisión, Glenn se negó e intentó ayudarla. Salían juntos de allí o nada.
Si no estuvieran al borde de la muerte le sonreiría agradecida. Si su destino no estuviera escrito para formar parte del menú del día de los caminantes del túnel, se abrazaría a él y con lágrimas al borde de sus párpados le daría las gracias sin palabras una vez más a la espera del final.
Una ráfaga de disparos rompió su hilo de pensamientos.
