CAPITULO 20

EN LA HABITACIÓN

(Atenea Pov)

Nerviosa. Sí, yo estaba nerviosa.

¿Por qué? Bueno, era bastante evidente. Dormiría con V.

Solo dormiría… o eso pensaba. Sinceramente no me lo creía a mi misma lo que estaba pensando. Respire hondo.

A partir de ahora viviría aquí, con él. Pero…

¿Sería su amante? ¿Su novia? ¿Su mujer? ¿Una más? No dejaba de preguntármelo.

No quería ser una más, pero tampoco quería irme de aquí. Y no porque no podía, si no porque no quería.

No quería dejar a V. El era como un niño. Y quería y deseaba cuidar de él. Darle todo aquello que no pudo tener.

"¿Te has enamorado de V Casannova? ¿Te has enamorado de tu paciente?"-.

Bueno… V no era un paciente común. El era especial, muy, especial.

"Es especial para ti"-.

Tal vez, bueno si. Era especial para mí. Es que… ese hombre, era especial y mucho.

"En realidad es un niño-hombre"-.

Salí del baño y camine hasta su cama. Hasta esa inmensa cama de sabanas negras y el cabezal del mismo color tallado en madera con algunos detalles.

Me tumbe sobre la cama tapándome con las sabanas de las mismas.

Me sentía pequeña en esta cama. Sinceramente… también me sentía pequeña al lado de V.

El era tan…. Grande. En todos los sentidos. Respire hondo al mismo tiempo que la puerta de la habitación se abría.

Por allí entro él, y me miro por un lago rato hasta que comenzó a reírse.

-Pareces una virgen asustadiza.

Suspire y me gire sobre la cama abrazando una almohada.

"Soy una virgen…."-.

-¿Por qué no me miras Diosa? -.

Apoye mi cabeza sobre la almohada y lo mire fijamente.

"Mierda… se había comenzando a sacar la ropa…"-.

Mordí involuntariamente mi labio al mismo tiempo que V sonreía.

"Era demasiado… sexy"-.

-¿Por qué diosa? -.

Pregunte lo primero que se me vino a la mente, sin saber lo que preguntaba.

Quito sus pantalones y quedo en bóxer. Comenzó a caminar hacia la cama mientras me miraba.

Quería saltarle en sima.

"CONTROLATE ATENEA"-.

Y eso intentaba. Pero, pero, este hombre era demasiado. Y esos ojos… que no dejaban de mirarme.

-Porque todas son princesas sentó a mi lado - Pero tú eres una Diosa.

(V Pov)

Me tumbe a su lado mientras fumaba. Clave mi mirada en el techo, y de allí en la araña de cristal que colgaba del techo de mi habitación.

En otro momento me la hubiese follado sin pensarlo dos veces. Pero ella, era especial. Acaricie su pierna con mi mano y ella se acerco a mi dormida mientras me abrazaba.

"¿Qué te pasa V?"-.

Una mujer en tu propia habitación, nunca has dormido con una. No querían que la matase, no podía vivir con esa idea.

Ella era ¡MIA!

La mire mientras dormida plácidamente.

Después de hablar, ella cerro sus ojos y sin quererlo se quedo dormida.

Era especial… Frote las manos en mi rostro.

"Te has enamorado V…"-.