CAPITULO 25

SORPRESA

(Atenea Pov)

Cerré mis ojos dejando que el agua de la ducha cayera sobre mí.

Había casando de llorar, no solo por el dolor que sentía sobre mi trasero, sino también porque sabía que él estaba… enfadado.

No quería que este enfadado.

Cuando abrir de nuevo mis ojos, estaba sobre la cama de V, me había quedado dormida en aquella sala.

Y no le había hablado. Me lo había, "prohibido."

Al estar, castigada, no podía hablarle, como tampoco no podía dormir con él. V dormía en otra habitación.

Intente controlarme y no decir nada, así que opte por hacerle caso. A partir de ahora debía avisarle, cada vez que saliera.

Dentro de mí había una contradicción, por una parte le gustaba que se preocupara así por mí, y por otra parte me enfermaba que debía pedir permiso.

Aun cuando mis padres estaban vivos era lo suficientemente independiente para hacer lo que se me venía en gana.

"Ahora las cosas han cambiando…"-.

Y vaya como cambiaron.

Abrí mis ojos, y cerré el agua de la ducha, tome una toalla envolviendo mi cabello. Y tome otra toalla para envolver mi cuerpo.

Camine hasta la habitación.

Me senté sobre la cama secando mi cabello con una toalla. Deje caer la toalla al suelo y me levante pero al hacerlo sentí un fuerte mareo. Cerré mis ojos sentándome de nuevo.

No pasaba. Respire hondo. Por suerte había pasado.

Frote las yemas de mis dedos en mis ojos suspirando.

"¿Qué había pasado?"-.

Debe ser porque comes demasiado. Por cierto… ya era hora de merendar.

Gire mi cabeza y me fije en el reloj que se encontraba en la mesilla de noche al lado de la cama.

No, todavía faltaba una hora y media.

"Le diré a mi amigo Hervs que traiga algo para comer"-.

Sí, eso era una buena idea.

Mi móvil que estaba en mi bolso, y este estaba en el sofá que se encontraba en una esquina de la habitación.

Me levante para ir hacia allí pero de nuevo me maree, quise sentarme pero di un paso hacia delante y otro hacia atrás.

Respire hondo y sentí como todo se volvía negro mientras iba cayendo hacia el suelo.

(V Pov)

"-¿No crees que has exagerado?" -.

Las putas palabras de duque no se me iban de la cabeza.

Una y otra vez repitiendo los mismos. Pero si no le había hecho demasiado. Respire hondo subiendo las escaleras.

Y debía admitir que el castigo fue bastante leve. Demasiado diría yo. Camine hasta la habitación y abrí la puerta.

Hace dos días que no dormía con ella, y debía admitir que la estaba extrañando…

"No es propio de ti V"-.

Encendí la luz de la habitación y allí estaba la Diosa. Tirada en el suelo.

Sin pensarlo me acerque a ella tomándola en brazos.

-Atenea…

Al parecer se había desmayado. Ella se revolvió entre mis brazos y abrió sus ojos-

-BAJAME

La mire.

-AHORA. AHORA. BAJAME.

No sabía bien, como reaccionar. La deje con cuidado en el suelo y al hacerlo ella corrió hacia el baño donde se encerró.

(Atenea Pov)

Pude sentir como V hacia mi cabello hacia atrás mientras vomitaba sobre el wáter .

-Vete…- Murmure como apenas pude.

-No.

Y de nuevo, sentí como devolvía la comida.

"Comes demasiado"-.

Era una buena explicación. Limpie mi boca con mi mano, y con ayuda de V me puse nuevamente de pie. Estaba cansada. Mucho.

"Ahora tienes sueño"-.

-¿Qué tienes Diosa?-.

V acaricio mi rostro preocupado.

-No lo sé -.

Apoye mi rostro sobre su torso… olía tan bien.

"¿Qué esta pasándote Atenea?"-.