Negación
Parpadeó confundido incapaz de creer lo que acababa de escuchar. No podía ser cierto. No podía serlo. Se negaba a creer que la persona que tenía frente a él, la persona con la que se había planteado compartir el resto de sus días junto con las tres pequeñas, la persona en cuyas manos ponía su propia vida confiando en que le protegiera al igual que él a ella, esa misma persona era la que le había arrebatado a quien amaba.
Yo maté a Karen y David.
La mujer que estaba sentada frente a él no podía ser quien había arrastrado sus cuerpos, quien los había matado y quemado. La mujer que estaba sentada frente a él no podía haberse quedado inmóvil mientras él se encaraba a Rick por lo ocurrido.
Bajó la mirada al ver cómo mantenía su mano apoyada sobre la pistola, el mismo arma con la que habían decidido acabar con la amenaza que suponía Lizzie para todos ellos.
Yo maté a Karen y David.
Desvió sus ojos hacia el lugar más remoto de la habitación, sus manos aferradas a los bordes de la mesa. Se negaba a creer que lo que escuchaba era cierto.
Pero en el fondo, sabía que no mentía.
