CAPITULO 26
BEBE
(Pov V)
Esperé a que ese doctor que Duque llamó llegase, y tras encerrarse en el baño con Atenea, por petición de ella durante más de quince minutos salió con un muestrario de orina.
-Tengo que contarte algo- dijo el doctor sentándose- se que no sois muy delicados para este tema, pero ella me ha pedido que te lo cuente, está en shok-.
-¿Qué le pasa?-.
-Está embarazada-.
"JODER QUE PUNTERÍA"-.
-No eso no es posible-.
-Está en estado de unas... dos semanas-.
-Dos semanas...-.
-Señor Casannova el embarazo de Atenea es de riesgo, ella no cumple el suficiente peso así que tendrá que comer el doble y dormir el doble, es mejor que no se levante de la cama, que no ande, es mejor que se quede en casa al menos hasta que pasen los meses de riesgo-.
Asentí sin saber bien si lo tenía que hacer o no... Que no saliese, yo la cuidaría... lo haría, esto era mi culpa.
Cuando el doctor se fue Duque entró, noté como se sentó a mi lado.
-¿Qué le pasa?-.
La voz de Duque era más ronca de lo normal.
-Ella está embarazada-.
Intenté levantarme pero no pude.
-¿Y ella donde está?-.
-En el baño...-.
Duque fue hacia el baño y al abrir la puerta ella estaba sentada en el suelo.
-Atenea- escuché como la llamaba y esta no levantó la vista del suelo- Atenea...-.
Vi como se abrazó a ella misma y miró a Duque, lo abrazó.
Esos dos siempre habían tenido una buena complicidad... debería sentirme celoso en este momento pero estaba tan preocupado por ella, por ellos en realidad.
-Duque métela en la cama, no puede moverse a penas, está en cuarentena-.
La metió en la cama y me miró.
-¿Que vas a hacer?-.
-¿Cómo?-.
-¿Vas a dejar que lo tenga?-.
-Yo...-.
-V, si le pasa algo será tu culpa-.
-No le pasará nada-.
-¡Claro que si, todo lo que tocas se muere!-.
-Eso ha sido un jodido golpe bajo-.
Y él lo sabía...
-No... no lo digo por mamá-.
-Vete-.
-V...-.
-LARGATE-.
(Pov Atenea)
No supe bien el tiempo que pasó pero nada cambió, ni la postura de V sentado en la cama de espaldas a mí, yo metida en las sábanas negras de la cama y mirando la puerta cerrada.
La luz encendida y el silencio.
Estaba embarazada de V, esto no había sido planeado, no me esperaba algo así... mierda, no me lo esperaba.
Sabía de sobra que V no estaba preparado para tener un bebé, él necesitaba que lo cuidasen y no al contrario.
-V- susurré-.
Pero no dijo nada.
Me moví lenta hacia él y le abrasé por atrás, besé su hombro.
-V...- repetí-.
-No te muevas de la cama-.
Su tono era seco.
-¿Porque me hablas así?-.
-Duque lleva razón, todo lo que toco se muere-.
-V eso no es verdad, yo te amo, y tendré a nuestro bebé-.
-No quiero que te mueras, si te mueres ¿yo que hago?-.
-No me moriré-.
-Tienes que comer-.
-Comeré-.
-No puedes moverte-.
-No lo haré, cuidaré de los dos-.
-¿Los dos?-.
-De ti y del bebé-.
Abracé a V todo lo que pude y aspiré profundamente su perfume.
-Vamos túmbate conmigo- susurré-.
Sus músculos se podían notar tensos bajo su camisa de seda azul oscura, cuando se tumbó aún estaba tenso, quité sus camisa y sus pantalones, sus zapatos y calcetines, abrí las sabanas y lo tapé.
Me acerqué a él y lo abrace de nuevo.
-Es nuestro bebé-.
-Nuestro- susurró-.
-Si- paseé mis dedos por su torso aún rígido y duro- V todo va a ir bien-.
Y al tocar su cara pareció relajarse un poco más.
-¿me lo prometes?-.
-Te lo prometo-.
V acarició mi vientre y me miró.
No estaba segura de nada, en este momento podía pasar cualquier cosa... pero V estaba conmigo, y tendría un bebé con él. Nuestro bebé.
