CAPITULO 30

A UN PASO DEL FINAL

(Pov V)

Volví tarde de aquella reunión con Duque. Me tumbé en la cama y ella estaba durmiendo. Acaricié su vientre, se estaba comenzando a notar.

-V...- la escuché-.

-¿Si?-.

-Tengo que contarte algo-.

-Dime-.

-Quiero hablar con Duque-.

-¿Qué?-.

-Quiero hablar con él-.

-¿Por qué?-.

-Es algo privado-.

-¿Que está pasando?-.

-Yo...-.

-Diosa hace tiempo una mujer quiso tenerme a mí y a mi hermano a la vez, jugando con los dos, y no quiero que eso pase de nuevo-.

-No, ¿cómo puedes pensar eso?-.

-¿Que quieres que piense entonces?-.

-V yo te amo a ti-.

"¡LO HA DICHO!"-.

La abracé.

-Dime por qué quieres ver a mi hermano-.

-Terapia-.

-¿Solo terapia?-.

-Sí, lo juro-.

La besé y la arqué a mí.

-Está bien... mañana-.

-Vale mañana- dijo cerrando sus ojos-.

(Pov Atenea)

Al abrir mis ojos V entraba con una enorme bandeja llena de comida.

-¿Y Havers?-.

-Está resfriado, un médico está con él-.

-¿Contratáis médicos para los criados?-.

-Claro que si, Havers en más que un criado-.

V dejó la bandeja a mi lado y la verdad era que tenía hambre.

-Yo iré a... ocuparme de algo, Duque vendrá-.

-¿Le has llamado?-.

-¿Querías hablar con él no?-.

-Sí, quería hablar con él-.

-Pues... cuando terminéis de hablar llámame al móvil-.

Noté que no estaba cómodo.

-V... mi V, yo te amo-.

Y de nuevo esa mirada, estaba asustado por lo que le decía.

Se acercó y me besó en los labios.

-Y yo te amo a ti Diosa-.

"Wow! FOLLATELO ATENEA!"-.

-¿No te puedes quedar conmigo un poquito más?-.

-No puedo, me esperan- me volvió a besar- y no podemos, estás embarazada-.

-¿Desde cuándo lees la mente?-.

-Cuando quieres sexo te tocas el pelo sin querer-.

Y efectivamente tenía mis dedos en las puntas de mi cabello.

-No es malo tener sexo estando embarazada-.

-No me parece correcto-.

-pero...-.

-No- sentenció y volvió a besarme antes de irse-.

Este hombre me mataría lentamente.

Fue entonces justo cuando estaba comiendo esa delicia de tarta con frutas rojas, entró Duque.

El se sentó en una sofá que estaba frente a la cama.

-Duque lo que has dicho fue sin mala intención. No debes atormentarte.

El no dijo nada así que seguí hablando.

-V te quiere. Eres su hermano, y sabe porque hacías lo que hacías.

Seguía sin decir nada.

Suspire y el hablo.

-V tiene mucha suerte de tenerte como mujer.

-También tiene suerte de tenerte como hermano.

Le dije sonriendo.

Y por primera vez note como el sonrió.