CAPITULO 31

UN BONITO FINAL

-Meses después-

(Atenea Pov)

-¡AHHH! -.

Grite con todas mis piernas mientras sostenía la mano de V en la sala de parto de la clínica.

-¡TE CASTRARE V CASANNOVA!

Grite nuevamente clavando mis uñas en su mano. Y en ese mismo momento pude escuchar el llanto del bebe. De mi bebe. De nuestro bebe.

-Es un niño… -.

Sonreí mirando al bebe que estaba en brazos del médico y no dejaba de llorar.

-Lo quiero tener. ¡Démelo¡ ¡démelo! - Extendí mis brazos hacia él, y el médico lo dejo en mis brazos.

-Es hermoso -. Murmure besando su cabeza, el bebe me miro, y como su supiera de quien se tratase dejo de llorar.

Mire hacia V y el estaba serio mirando al niño.

-V -murmure.

El me miro.

-¿Qué tienes?

No dijo nada y miro al niño.

-Tengo un hijo.

Sonreí al escucharlo.

-Si… es tu hijo, nuestro hijo.

El acerco su mano hacia el bebe, y acaricio con sus dedos el rostro de él. El bebe comenzó llorar.

-Me tiene miedo…

-No V, es un bebe, y llora mucho.

-Ahora el padre debe salir y esperar fuera…-.

Y sin más las enfermeras sacaron a V de allí a empujones.

(V pov)

Los meses pasaron. Y antes de eso, con la Diosa nos hemos casado.

El casamiento fue…. Imponentes.

Todos los clanes asistieron, ella estaba hermosa, y su vientre se le notaba. Lo cual me ponía orgulloso.

Dentro de ella llevaba un hijo mío.

Y me jure que jamás lo trataría como padre había hecho conmigo.

Estaba feliz.

Había terminado de reconciliarme con mi hermano. Ella nos ayudo, se lo agradecería por siempre. También me ayudo con mis temores. Con mi pasado. Gracias a ella podía hacer un poco más normal.

Y ahora caminaba por el pasillo hacia la sala de espera. Allí estaba duque esperándome.

-Ya era hora….

Lo mire fijamente.

-¿V…? ¿Ha salido bien?

Mi cara debía ser un poema porque duque me lo pregunto preocupado.

-Si…

El me miro mientras fumaba…

-¿Por qué fumas en este lugar?

-El director es un cliente hace año… Pero habla ¿Cómo ha salido?

-Todo muy bien. Están bien.

-¿Niño o niña?

-Niño.

-Felicidades hermano.

Dicho eso me dio un abrazo. Era la primera vez que lo hacía.

-Yo…

-¿Tu qué?

-Gracias -.

Le dije abrazándolo.

-¿Cómo se llamara?

-Vladimir. A la Diosa le gustaba ese hombre si era niño.

-Vladimir Casannova.

Sonreí al escuchar el nombre.

-Un gran nombre.

-Avisare al resto de la familia.

Dicho eso, el se giro para hablar por el móvil.

Me senté en el sofá respirando hondo y mire al final del pasillo esperando que el médico viniera para avisarme que ya Ate estaba lista.