Hola de nuevo. Aquí os dejo el tercer capitulo espero que os guste. y en cuanto a la pregunta sobre con qué frecuencia colgare los capítulos. Solo tengo que decir que intentare que sea cada mes y si tengo un mes bueno puede que incluso cuelgue dos capítulos. Bueno muchas gracias por leer y dejar algún que otro comentario

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Mikoto, que había corrido con su hermano casi en brazos para llevarle al hospital, se encontraba en estos momentos observando como una enfermera muy simpática arreglaba la cama, para posible compañero de habitación de su hermano. Mientras Itachi la miraba con reproche a Mikoto

- Te dije que no iba a funcionar.-Mikoto se giro a mirarle llena de furia, ya que en el fondo sabia que su plan no había funcionado como se esperaba. Ademas, había mandado a su hermano directo al hospital.

-No hace falta que me lo recuerdes.-le respondió sacando le la lengua.

-¿Si? Pues eso díselo a mi mano escayolada o a los cuatro puntos que me han tenido que poner en la cabeza.-

-Ya te he dicho que lo siento ¿quieres dejar de hacerte la victima?.- La actitud de su hermano no hacia más que recordar le que había fallado. Ella, una Uchiha y no cualquier Uchiha, sino Mikoto Uchiha había fallado. Era impensable, según ella.

-Y mientras a mi me pegaban una paliza, que pon cierto al final gane. ¿ tu qué hacías ?- Le pregunto Itachi mientras intentaba por todos los medios acomodarse la dichosa bata del hospital.

-Pues veras...

Hacia un ratito que Itachi se había ido a entretener a papá. Es decir la primera fase de mi plan estaba en marcha. La verdad es que minutos antes le había mentido al tonto de Itachi. No tenia ningún plan para que tanto mamá como papá se cruzaran y se conocieran. Pero al menos mientras estaba luchando contra Itachi sabría donde esta papá. En esos momentos la cuestión estaba en encontrar a mamá. pero un torbellino de pelo rubio seguido de otro de pelo rosa, se me cruzaron por el camino y chocando contra mi.

-Lo siento mucho, ¿estas bien?.- Tirada en el suelo mire hacia arriba y vi quien me ofrecía la mano para subir. Y vi a la madre de Minato, la tía Sakura.

-¿eh? No pasa nada tranquila, señorita -Le respondí rápidamente y con una sonrisa, para que no se preocupara. Entonces...

-Espera, espera. ¿ te estas intentando ganar a tus suegros desde ahora? Si Minato todavía no ha nacido.- le dijo Itachi interrumpiendo a su hermana. Esta por su parte se enfado, hinchando los mofletes y con un intenso rojo en sus mejillas.

-¿cómo que intentando ganarme a los padres de Minato?. Ademas dejame contar la historia. ¡Acaso te interrumpo yo en tus Fashbacks!- En ese mismo instante Itachi dejo de reírse de su hermana y se paso la mano por la boca en señal de que estaría callado.

Entonces me ayudo a levantarme. Se acerco hasta nosotras un chico de pelo rubio que imagine debería ser nuestro tío,el Hokage, el padre de Minato, el amigo casi hermano de papá que a su vez era su mayor rival, Naruto.

-Hey Sakura ¿ que pasa? ¿por qué te has detenido tan de repente?- Pregunto con su típica sonrisa. Le mire de arriba a abajo, es increíble lo que se parece a Minato.

-¡Idiota! deja de preguntar estupideces y !disculpate con la chica! - le grito la tía Sakura. La verdad es que su carácter no ha cambiado con los años.

-vale pero no me pegues.- A se me olvido mientras le gritaba le pego un puñetazo en la cabeza a Naruto. Pobre.

Mientras ese par discutían, como siempre, eso nunca cambiara. Vi por el rabillo del ojo que mamá pasaba por allí mirando la escena pero sin intención de acercarse. De un momento a otro una idea que no podía estar nada mal me cruzo la cabeza. Entonces comenzaría la actuación.

- Esto... yo...nece...necesito ayuda- Dije llamando la atención de Naruto y Sakura. En el momento dejaron de pelearse para mirarme a mi con preocupación.

-¿Qué te pasa?- Me pregunto Sakura muy preocupada por mi.

-Ve...veras. Hay dos chicos peleándose en un claro del bosque. Y están muy mal heridos-

-¿Qué?.- La mirada de preocupación por parte de mi tía paso a ser una de casi histeria.

- Tranquila nosotros te ayudaremos. Te lo prometo.- esta vez fue Naruto el que hablo. No se le quitara nuca la manía de prometer las cosas. Miro hacia todos los lados, como buscando una solución a mi problema. Entonces el tío Naruto vio a mamá y corrió hacia ella para pedirle ayuda. Mi plan funcionaba tal y como yo pensaba. Pero mientras Naruto hablaba con mamá me pude dar cuenta de algo poco habitual. Tenia un potente sonrojo en las mejillas y mantenía jugando con las manos. No me sorprendió demasiado, ya que mamá siempre a sido muy tímida.

De un momento a otro tanto mamá como el tío se acercaro0n hasta donde estábamos yo y Sakura .

-Vale mirar chicos este es el plan.-Mientras Naruto y yo vamos a por los utensilios para curarles, vosotras vais e intentáis detenerles.- Nos ordeno Sakura a cada uno. menos mal que no dije el nombre de papá, porque sino la distribución de los grupos que había hecho seria muy distinta.

mamá me miro con una pequeña sonrisa, como diciéndome que no me preocupara. En ese mismo instante me sentí como en casa. Comenzamos a correr en dirección al bosque.

-Esto...muchas gracias por ayudarme...me llamo Mikoto, encantada.- Le dije mientras corrimos.

-Encantada de conocerte... pero ya nos conocemos ...de el mercadillo.-me sonrió otra vez. Me emocione al saber de que se acordaba de mi por eso.

Cuando al fin llegamos hasta el lugar de la pelea, nos sorprendimos por la cantidad de sangre que había derramada por todos lados,y me asuste por ver a papá tirado en el suelo derrotado y a Itachi medio moribundo , aunque todavía se mantenía de pie. Así que corrí todo lo rápido que pude hasta él.

-Y eso fue todo lo que paso.- Mikoto termino de contarle la pequeña historia a su hermano. Que había estado escuchando atentamente casi todo el relato.

-¿Entonces no sabes lo que ha sucedido entre mamá y papá?- Le pregunto Itachi a su hermana.

-No.- Le contesto. Mikoto llevaba un rato reprochándose el no haberse quedado un poco más , para saber que pasaba, pero al ver a su hermano en esa condición. corrí con el lo más pronto posible al hospital.

La puerta de la habitación se abrió de de pronto, llamando la atención de los dos muchachos y dejando ver a una enfermera que arrastraba consigo a alguien en silla de ruedas. Cuando al fin pudo entrar totalmente y le dio la vuelta a la silla dejando ver quien era.

-¡Tú!- Grito el muchacho que se encontraba en la silla.

-¡Pa...digo Sasuke!- Grito un sorprendido Itachi.

-Otra vez tú, no tenes suficiente con haberme vencido, que encima tengo que compartir habitación de hospital contigo.- Se dirigió a Itachi con furia en los ojos- eso si, te advierto de que cuando salga de aquí quiero la revancha. Enfermera, llevame a otra habitación- Termino demandante el Uchiha mientras la enfermera asentía.

-De eso nada Uchiha- Se escuchó otra voz que provenía de la puerta. Todos miraron curiosos viendo a una Hokage con cara de enfado.- No te cambiaremos de habitación, el hospital esta hasta el tope y a vosotros no se os a ocurrido mejor momento para agarraros de los pelos cual colegialas, que cuando tengo más trabajo.-

Ante esto Sasuke solo se callo, con mirada de enfado dirigida a la Hokage. Entonces fue cuando Tsunade le hizo señas a la enfermera de que se llevase a Sasuke fuera de la habitación, ya que quería hablar con los otros dos jóvenes. Una vez se fuero Sasuke y la enfermera, la Hokage pudo hablar con tranquilidad.

-Haber chicos tengo buenas y malas noticias- Les dijo a ambos mientras jugaba con las palmas de sus manos.

-Primero las buenas, por favor – Suplico Mikoto que no había dicho palabra hasta el momento, Al ver a su padre se había quedado totalmente callada, mientras el resto reaccionaba y hablaban entre ellos.

-Bien, la buena es que estoy apunto de descubrir como habéis terminado aquí . He estado leyendo algunos pergaminos, que mencionaban un especie de jutsu que crea un portal espacio temporal y que puede ser cruzado para ir de una época a otra. La mala noticia, es que no hay demasiada información sobre ese jutsu ni de sus creadores y con el trabajo que tengo no puedo implicarme al cien por cien en vuestro problema-

-No se preocupe Hokage, ya ha averiguado bastante por nosotros.- le respondió Itachi amablemente.

La Hokage se sorprendió al principio por el gesto del muchacho, pero luego lo comprendió. Era hijo de Hinata Hyuga - Hijo mio menos mal que no has sacado el carácter de tu padre eso o tu madre a sabido educarte muy bien, cosa que no dudo. - Le comento la Hokage mientras lo miraba con dulzura. La verdad era que Tsunade estaba desarrollando algún tipo de amor maternal hacia aquellos dos muchachos que apenas conocía. Los veía como sus nietos, ya que tanto a Sasuke como a Hinata los consideraba hijos suyos. Eso si que nunca se les ocurriese llamarla abuela, porque sino iban a tener problemas.

-Tsunade, entonces ¿qué vamos ha hacer?- la saco de sus pensamiento Mikoto.

- Lo primero, ni se os ocurra decir vuestros verdaderos nombres, a nadie. Inventaros unos nuevos- Ambos asintieron, mientras por la cabeza de Mikoto pasaban las imágenes de cuando se presentó ante su madre.- Y tampoco podéis decir que sois hermanos, conocidos , amigos ...lo que querías menos familiares. ¿de acuerdo?.-

-Si, respecto a volver a nuestra época, ¿que podemos hacer?-

- Por ahora no lo se, ya iremos recopilando información, pero preparaos para pasar aquí una larga temporada.- Le respondió la Hokage a Mikoto mientras se marchaba dejándolos solos en la habitación.

Una vez se marcho la Hokage, Mikoto se acerco hasta la cama de su hermano, sentándose en el borde y mirándole fijamente con el ceño fruncido y expresión de preocupación.

-¡Ay! Itachi qué vamos ha hacer.- le dijo melancólica mientras le rozaba la mejilla con el torso de su mano.

- Yo no sé tu, pero por lo pronto yo desde ahora me paso a llamar Felipe Gónzalez.- Le informó Itachi, intentando poner su mejor acento mejicano, arancandole una sonrisa a su hermana.

Un sonido molesto les llamo la atención, ambos se giraron mirando a la puerta que hacia un ruido rechinante, a la vez que aparecía por la misma un enfadado Sasuke.

-¿Interrumpo?- pregunto este. Rápidamente Mikoto se aparto de su hermano con un pequeño sonrojo en sus mejillas.-¡bah! No me interesan vuestra carantoñas de enamorados.

-no somos novios.-Aclaro rápidamente Itachi.

-¿Amigos con derecho a roce?-

-No-le respondió de nuevo Itachi.

-¿Rollete de una noche loca?- Insistió

-¡No!- le grito Mikoto con cara de irritación.

-De acuerdo, por cierto chico ¿cómo te llamas?- preguntó un curioso Sasuke, dejando a Itachi pensativo. Sabia que no podía decirle a su padre que se llamaba Itachi ya que ese era el mismo nombre de su tío, el mismo nombre que su madre había insistido a Sasuke para que se lo pusieran en honor a este. Así que respondió con rapidez.

- Sasaki.- cuando terminó de responder su hermana se llevo la mano a la cabeza mientras negaba y susurraba algo de " es que es tonto hasta decir basta"

-Pero eso es un apellido no un nombre.- le pregunto extrañado.

- Bueno eso díselo a mi madre que era a la que le gustaba, además hay nombres más raros – respondió ya irritado .

-Tú si que eres raro, Hyuga ¿al menos seras bueno con la espada?-

- Si, se me da bastante bien, tuve un gran maestro.- respondió acordándose de como el chico que ahora le hablaba, en un futuro le enseñaría a utilizar perfectamente la espada.

-¿y tu quién eres?- Pregunto Sasuke girándose a mirar a Mikoto

-Yo soy una amiga suya me llamo Akemi – respondió Mikoto siguiendo la temática que había comenzado su hermano.

-¡Umm!- y con esto ultimo, el Uchiha mayor dejo de hacer preguntas y se recostó en la cama cerrando los ojos e ignorando a los otros dos presentes en la habitación.

Los dos chicos respiraron con calma pasando los nervios de haber sido interrogados por su padre. De hecho Sasuke Uchiha, era muy bueno sonsacando a sus hijos y haciendo que cantasen como gallos todas las fechorías que habían hecho. Y sino lo hacían le bastaba con enseñar el Sharingan y el lo averiguaba metiendo se en su subconsciente.

-¡Aahh! Sasuke idiota no te mueras. ¡Sasuke!- Se escucho una voz que gritaba desde el pasillo, de alguien que venia corriendo.

-¡Naruto!¡imbécil no corras ni grites por los pasillos del hospital!- esta vez fue la voz de la Hokage,. Que también se escuchaba desde el pasillo gritar.

Sasuke al escuchar las voces empezó a mirar de un lado para otro de la habitación buscando un lugar donde refugiarse del torbellino de Konoha. -Oh.. tengo que esconderme, ¿por que viene siempre que estoy tranquilo?- maldijo Sasuke mientras se levantaba de la cama para irse a esconder. De un momento a otro se abrió la puerta violentamente, dejando ver a un rubio cansado porque venia corriendo y con un golpe en la mejilla después de su pequeño encuentro con Tsunade.

-¿Dónde esta ?- preguntó Naruto a los dos chicos que se encontraba mirándole extrañados. Los dos levantaron a la vez la mano con el dedo señalando hacia el techo. Rápidamente Naruto fijo su vista donde los dos muchachos le señalaban, y se pudo topar con un Sasuke encalomado al techo.-Sasuke, ¿ sabes qué esa bata no te tapa nada y se te ve todo?-

Un pequeño gruñido se escucho, seguido de un golpe seco contra el suelo haciendo retumbar toda la habitación, segundos después Sasuke se encontraba sabandose la espalda de la caída que había tenido .

-Eres tonto o te lo haces. No ves el golpe que me acabo de dar por tu culpa- le gritó Sasuke a Naruto mientras le cogía de la chaqueta.

-¡Uchiha! Si te encuentras también como para trepar paredes y gritar en mi hospital¡ Vete a tu casa!- Le grito una mi enfadada Tsunade, que ante el golpe había acudido a ver que pasaba se había encontrado con ese par armando escándalo.

Al escuchar esto tanto Naruto como Sasuke se sentaron de inmediato en la cama, mientras se pasaban el brazo por detrás el uno al otro y sonreían a la Hokage, como diciendo " nos portaremos bien ". No muy convencida esta dio un ultimo vistazo y se fue de la habitación, no sin antes dirigirles a todos una mirada de advertencia. Cuando se fue, Naruto cortó el silencio que había quedado en la habitación.

-Buenoo, hola encantado soy Naruto Uzumaki- Se dirigió este hacia Mikoto e Itachi, saludándoles formalmente.

-Hola- le contestaron a la vez.-nosotros somos Sasaki y Akemi-

A partir de esa presentación todo transcurrió mucho más fluido. Naruto se quedo hasta las tantas con la excusa de que había ido a cuidar y ver como estaba su amigo, sin embargo se había pasado toda la tarde contando sus batallitas a Mikoto e Itachi. Los cuales encantados, escuchaban atentamente lo que el rubio les decía .

Por otro lado Sasuke, había intentado por todos los medios no hacer caso al ruido que hacían los otros tres en la habitación en especial su compañero de equipo, pero al oír muchas de las mentiras que contaba el Uzumaki, no le dejo más remedio que entrometerse varias veces en la conversación. Sobre eso de las once, la propia Tsunade tuvo que ir a mandar a dormir a todo el mundo y sacar del Hospital a Naruto, que ya había excedido su hora de visita.

Ahora todos se encontraban durmiendo, todos menos Mikoto, que se encontraba mirando perdida mente por la ventana, pensando en todo lo que se le venia encima. Como podían hacer su hermano y ella para regresar a su época, como harían para que el testarudo de Sasuke Uchiha conociera a la dulce Hinata Hyuga y ellos pudieran ser una familia feliz .

Ya habían pasado cuatro días desde que habían aparecido aquí. Tres de dos de ellos perdidos tontamente por el incidente de la batalla. Entonces fue cuando cayo en cuenta de que según su madre ella y su padre ya deberían haber hablando varias veces y deberían haberse conocido ya. ¿pero qué podría haber pasado para que no ocurriese. Un suspiro por parte de los dos hombres que se encontraban durmiendo la saco de sus cavilaciones. Les miro atentamente, ambos se encontraban en la misma postura, parecía como si no estuviesen durmiendo sino que tuviesen los ojos ligeramente cerrados. Mikoto sabia que esa forma de dormir era el fruto de los entrenamientos y la desconfianza de su padre a que le atacasen mientras era más vulnerable, su hermano simplemente había adquirido el habito gracias a sus entrenamientos con su padre y las numerosas excursiones que hacían juntos .

Tenia seis años, cuando una noche de lluvia no podía dormir, los relámpagos se veían desde mi ventana me asustaban. Con mucho miedo baje de mi cama agarrando fuertemente a mi osito de peluche. Al posar mis pequeños pies en el suelo me estremecí por el frió, así que busque rápidamente mis zapatillas de conejitos. Caminé despacito arrastrando los pies mientras oía como la lluvia caía, una vez en el pasillo que llevaba a todas las habitaciones, camine más despacio para no despertar a nadie. Me detuve en momento en una de las puertas, decorad con un pequeño cartel en el centro, exactamente igual que en la puerta de mi habitación. En él decía el nombre de mi hermano. Abrí un poco más la puerta que se encontraba entornada, le mire fijamente como dormía a pierna suelta dejando colgar un brazo por fuera de la cama y estando a punto de caerse. Nunca entenderé como puede dormir tan tranquilo.

Un trueno me asusto y termine de recorrer lo que me quedaba de pasillo corriendo hacia la habitación de mis padres. Cuando llegue les vi a los dos dormidos mirando hacia la ventana dándome la espalda a mi. Papá era el que estaba al lado de la puerta, pero se encontraba de lado mirando hacia la ventana. Gire al rededor de la cama para estar enfrente de ellos. Mamá se encontraba mirando también hacia la ventana, siendo fuertemente agarrada por papá de la espalda, abrazándola por la cintura y acercándola a él. Me quede ahí un rato hasta que mi padre habló.

-Mikoto, vuelve a la cama.- me ordeno sin nisiquiera abrir los ojos. Me asuste un poco al oír la voz de mi padre pero me calme enseguida, cuando hablo mi madre.

-Mikoto ¿cariño qué te pasa?- preguntó mi madre preocupada. La mire ella me miraba fijamente con los ojos bien abiertos y despierta del todo.- no puedes dormir con la tormenta. ¿verdad?-Asentí con la cabeza a lo que ella me extendió la mano y echo hacia atrás a mi padre. Este con un suspiro cedía, y dejaba de agarrala para hacerme espacio en medio de los dos. - Aquí estarás bien con mamá y papá, no tienes nada que temer- sentencio con una sonrisa invitándome a dormir.

Me gire para ver a mi padre, este ya tenia los ojos cerrados y al parecer dormía plácidamente así que yo también cerré mis ojos para intentar dormirnos, después sentí como me acariciaban la mejilla, entonces abrí los ojos y vi como mi padre depositaba un beso en mi frente para después dejar caer el brazo rodeándonos con él, a mi madre y a mi.

Mikoto se encontraba tocándose la frente con la mano, sonriendo ligeramente mientras pensaba en aquel dulce recuerdo de sus padres. Distraída de nuevo, comenzó a preguntarse como aquel chico que se encontraba durmiendo, tan arrogante como era, lleno de odio hacia todo y hacia todos, arisco y poco hablador , se podía convertir en el gran hombre que era su padre, dulce y cariñoso con los suyos y totalmente entregado a su familia y a la aldea. Instantáneamente la repuesta vino a su cabeza, un nombre junto la imagen de un muchacha sonriente y de ojos claros.