El potterverso es de Jotaká.
«REFLEJOS»
Por Victoire Black.
Su sonrisa.
Borgin y Burkes no era lo que se dice un local aceptado por la comunidad mágica. La cantidad de objetos tenebrosos que compraba y vendía era innumerable, y su reputación crecía o descendía dependiendo de qué lado del callejón se encontrase el comprador.
Abraxas Malfoy entró al local pensando en nada en especial. No necesitaba nada; simplemente tenía ganas de pasear aquel día, y había entrado al lugar por inercia pura. Lo recorrió sin saludar siquiera al propio Borgin, que ni se inmutó, y comenzó a encaminarse hacia la parte de atrás del local cuando las piedras que hacían suicidar a quien las tocaba, y las lámparas que alumbraban cosas inexistentes le dejaron de llamar la atención.
Allí, todo estaba más oscuro. Allí, estaban las mejores cosas, las que Borgin guardaba para clientes como el mismo Malfoy.
Un movimiento captado por el rabillo del ojo le hizo sobresaltar. Un espejo, notó al voltearse. Se acercó para mirarlo más detenidamente, pero no vio ninguna anotación del vendedor sobre para qué servía.
No hizo falta, tampoco, porque el viejo Abraxas era lo bastante inteligente como para darse cuenta por sí mismo. El pequeño niño rubio que sonreía a su lado, y le abrazaba la pierna, era solo el reflejo del más profundo deseo de su alma. Porque solo un espejo así podría hacer que su adorado Draco dejara de tener esa seriedad impasible, inusual en niños de 7 años, y sonriera por única vez.
