El potterverso es de Jotaká.

«REFLEJOS»

Por Victoire Black.


Consecuencias.

Si Albus había confiado en Aberforth para el cuidado de ese paquete, pero ya no lo hacía, era por una sola cosa: le había fallado. Así que cuando fue a pedirle a Alastor Moody que le hiciera ese favor, no lo dudó ni un segundo.

Su vida como auror jubilado necesitaba algo de acción, y cuidar un paquete de suma importancia para alguien como Albus Dumbledore, podría indicar que algo llegaría pronto. O al menos eso quería creer.

Hacía varios días tenía el enorme espejo en su sala, pero por alguna extravagante razón que solo Albus tendría, le había advertido que no lo mirara. O que lo mirara, pero se atuviera a las consecuencias. ¡Y eso era lo que Alastor quería!

Consecuencias.

Caminó, como todos los días, por en frente al mueble para poder llegar a la cocina, pero una vez en la puerta, retrocedió sobre sus pasos. Algo sobre el objeto parecía hipnotizarlo. Además, su reflejo en él era cambiante.

Su ojo mágico nada de anómalo distinguió dentro o detrás de él, pero al examinar su reflejo, se percató de que tenía de pronto dos piernas... y dos ojos... y la nariz entera. ¿Qué diantres...? Y de repente, el reflejo de su sala de estar cambió. Todo estaba oscuro, había agua, mucha agua, y una isla... Él sonreía, tenía todos los dientes enteros.

Se partió literalmente la cabeza tratando de averiguar qué era eso, y de meterse dentro del reflejo del espejo... Y lo único que logró fue hacerse un chichón bastante grande en la frente, y ser la burla de todos sus amigos del Ministerio.

Al diablo con los trabajos para Dumbledore. Hasta que Voldemort no volviera, ¡que no pretendiera que haría nada más por él!