37. Decisión

Volver a Alexandría. Dejar a Sasha y Abraham atrás. Rezar porque los caminantes les siguieran a ellos y no se distrajeran con la estela dejada por la moto que conducía.

(El bebé y el chico merecen un techo)

Volvía por ellos. Por todos pero, ¿era la decisión correcta? ¿Cómo saberlo? ¿Cómo arriesgarlo todo? La suerte no era su mayor aliada. Nunca la había sido.

¿Qué estaba pasando en Alexandría?

Silencio en el walkie. ¿Dónde está Rick? ¿Le ha ocurrido algo?

Un nudo en el estómago. ¿Iban a perder eso también? ¿Qué más les quedaba para ser arrebatado? (Ellos mismos)

¿Para qué malgastar combustible en una tarea que quizá no servía de nada? Quizá al volver no quedaba nada a lo que volver realmente. Nadie a quien salvar.

(No te mataría tener un poco de fe.)

Los rechonchos dedos de Judith hechos trizas.

Tenían que seguir con el plan. No podía romperlo, no aunque lo deseara con todas sus fuerzas.

Sólo debían alejarse unas pocas millas más. Después… Después, podría volver a casa.