¡Sobreviví! je je! De hecho me fue bien, solo una amenaza de muerte nada más! XD

Vela, vale, que yo sé que aquí lo que quieren es leer, así que no jodo más!

Sensei, aquí tu continuación! Ahora ¡Desatame de este árbol por favor!

Sin más preámbulo la segunda parte!


De Cazadora a Casada / Cap II

Las dos chicas se encaminaron hacia su casa, Miku durante todo el camino iba conteniendo con todo su esfuerzo las ganas de gritar, le dolía, ella quería a Luka y por esa misma causa era que se estaba tomando un tiempo para acomodar sus pensamientos, pero al parecer la mayor no la tomo de esta manera y ya la había sacado de su vida, ¿Eran ciertas las palabras que le había dicho en el parque entonces? Al parecer no, esto solo la dejaba con una opción, tenía que olvidar a Luka a como diera lugar.

Llegaron a la casa y tal como Gumi suponía, esa fue una larga noche llena de lágrimas.

Por el lado de Lily, ésta no se quedó de brazos cruzados, sabía que Luka estaba actuando, no, actuando no, estaba siendo una completa idiota, una con un orgullo muy inflado como para no poder ver la verdad de las cosas. Justo cuando las chicas se fueron ella subió las escaleras directo a la habitación de la pelirosa.

-"¡Maldita estúpida, abre la puerta!"-

-"¡Lily lárgate por lo que más quieras!"-

-"¿Te duele, verdad? ¡Idiota! ¿Te duelen tus propias palabras?"-

-"¿Y eso a ti qué?- Fue la contestación del otro lado de la puerta.

-"A mí nada, pero imagina que si a ti te duelen, lo que pudo haber sentido Miku"-

-"No creo que mucho, después de todo ella fue quien se deshizo de mi primero"-

-"Joder Luka, ¿Has analizado las exactas palabras que ella te dijo?"-

-"Sí las he pensado, 'Lo siento Luka necesito espacio' "- Repitió por enésima vez esas palabras la pelirosa.

-"Exacto imbécil, 'necesito espacio' ¿No crees que con la semejante noticia que le diste ella necesitara espacio?"- 'Yo no lo había visto de esa manera' Las palabras de Lily cayeron como balde de agua helado sobre Luka. –"¿Acaso piensas que alguien a quien no le interesas vendría a tu puerta solo para comprobar que está bien? Dime que no eres tan estúpida como para no ver eso"- Continuo la rubia.

Luka abrió la puerta de golpe, tenía una expresión de que había comprendido que había cometido un grave error.

-"¿Qué he hecho Lily?"-

-"Cagarla, eso hiciste, ¿y sabes que fue lo peor? Que tú no viste la expresión de Miku ante tus palabras, ella puso la misma cara que tú cuando la puta esa que te engaño te lo dijo en la cara. ¿Recuerdas esas palabras Luka?"-

-" 'Te engañe, al principio fue entretenido, pero luego de un tiempo me aburriste, puedes irte de por sí ya no deseo saber nada de ti' "- Luka repitió la frase como si la hubiese escuchado apenas hace cinco minutos, así de duro había sido el golpe.

-"Me place que aún lo recuerdes porque eso me dice que recuerdas como te sentiste en ese momento y déjame decirte que Miku se vio exactamente igual que tú en aquel día"- Concluyo la rubia.

-"¿Y ahora qué hago?"-

-"¡Remendar tu error, eso tienes que hacer!"-

-"¡Fui una idiota, estúpida, imbécil! Acabo de lastimar a la única persona que me dio sus verdaderos sentimientos y que estaba dispuesta a aceptar mi pasado"- Luka cayo de rodillas al piso ante el peso de su realidad y esta vez fue el turno de la pelirosa de derramar lágrimas.

-"Luka te dejare llorar hoy, pero mañana tienes que comenzar a ganar el perdón de Miku, al menos eso. No te puedo garantizar que después de todo ella quiera comenzar algo contigo"- Las palabras de Lily podrían sonar desalentadoras y de hecho lo eran, pero también eran la verdad, algo que Luka tendría que afrontar.

Y así paso esa noche, Miku entre lágrimas de desilusión y decepción, y Luka de arrepentimiento.


El día siguiente había llegado, Lily tenia clase solo en la mañana por lo que al medio día ya estaría en casa, la rubia partió temprano, dejando la advertencia a la pelirosa que no hiciera nada hasta que ella regresara y así había pasado la mañana Luka, caminando de un lado al otro esperando la llegada de Lily.

La puerta de la entrada se abrió, dando paso a una rubia con cara de fastidio, el día no había sido el mejor, después de todo hoy tenia clase con el profesor que más detestaba.

-"¡Idiota, ya llegué!"- Fue el "caluroso" saludo que entono.

Luka solo ignoro el insulto, sabía que la rubia la llamaría así por un buen rato ya que bien merecido se lo tenía.

-"Ya me di cuenta, ¿Tienes alguna idea de cómo ayudarme? A mí no se me ocurre nada más que ir y suplicarle de rodillas"-

-"Déjame llamar a Gumi, de lo que resulte de la llamada veremos qué hacer. ¡La misión 'Salvar el trasero de Luka' comienza!"- Es indiscutible, Lily siempre encontrara una manera para divertirse en cualquier situación.

Saco su celular del bolsillo de sus jeans, busco el número de la peliverde y se fue a sentar al sofá mientras esperaba que respondieran del otro lado de la línea.

-"Hola Gumi soy Lily… Veras me preguntaba cómo está Miku"- Que la rubia lo haya puesto el altavoz estaba destruyendo los nervios de Luka. –"Ya veo, comprendo y Gumi ¿Qué pensarías si te digo que Luka está arrepentida y quiere hablar con Miku?... Pero… Alto… Espera… Escuch… Gumi escu… ¿Gumi?"- Dirigió su mirada a la pantalla, solo para comprobar que la llamada había finalizado, se volteó hacia la pelirosa con una expresión un tanto sorprendida.

-"Hemos perdido a Gumi"-

-"Era de suponer, después de todo ella es la mejor amiga de Miku, pero a todo esto ¿Por qué ella nos ayudaría en primer lugar?"

-"Ella ya estaba ayudando para que ustedes estuvieran juntas desde hace tiempo, es que solo tú Luka puedes echar a perder algo así. La chica correspondía, su amiga te ayudaba y tú lo jodes, vaya que hay que tener talento para joder una oportunidad como la que tenías"-

-"Eso ya lo tengo muy en claro Lily, no tienes por qué repetirlo"-

-"Lo hago para que se te grabe en la cabeza, que si Miku te perdona sepas que tienes que hacerle un altar, porque sería una santa"-

-"Vale, en fin eso me deja solo con la opción de ir a su casa a suplicar perdón"- La pelirosa dijo más para sí, que para su amiga.

-¡No, eso no!"- La voz de la rubia reflejaba temor.

-"¿Por qué no?"-

-"Si aprecias tu vida más te vale no acercarte a Gumi, sus amenazas de muerte hacia ti se escucharon serias"-

-"¡Perfecto! ¿Ahora qué puedo hacer?"-

-"Ni idea, pero aprovecha para buscar tu lado romántico donde sea que te lo hayas guardado, porque lo necesitaras"-

-"¿Y si llamo a su celular?"-

-"¿Y tú crees que te contestara? ¿Que será así como 'Bueno. Oh Luka. Sí, te perdono tu gran idiotez'? ¡Por favor Luka piensa!"-

-"¡Es que no tengo ni idea de que hacer!"-

-"¡No cagarla en un principio hubiera sido buena opción!"-

-"¡Ya basta Lily, ya sé que la cague! ¡Si vas a estar restregármelo a cada minuto estaría mejor sin tu ayuda!"- La ira y la desesperación eran evidentes en el tono de voz de Luka, ira por su estúpido actuar y desesperación por no saber qué hacer, la rubia fue capaz de notar eso y considero que tal vez sí se había pasado un poco de la raya.

-"Lo siento Luka, creo que si me pase un poco"-

-"Descuida, discúlpame tú a mí, pero créeme, tengo miedo de perder del todo a Miku, compréndeme, salir de la burbuja en la que he vivido por años no me es fácil"-

-"Lo sé, lo sé, no tienes que decírmelo, ahora a pensar cómo hacerle para solucionar esto ¿Vale?"-

-"Esta bien, que la misión comience"-

-"¡Ese es el espíritu! ¡Abrazo!"- Dijo y envolvió a la Megurine en sus brazos, Luka solo rodo los ojos, pero agradecía el gesto.

Por otro lado, en la casa de Miku una muy alterada Gumi había colgado una llamada telefónica.

-"Sera idiota si cree que con una llamada solucionara todo"- En ese día ninguna de las dos fue al colegio, decidieron quedarse en casa, Miku porque no tena ganas de nada y Gumi porque no la dejaría sola.

-"¿Qué fue todo eso Gumi?"-

-"La mensajera de una idiota que pide tu perdón"-

-"¿Eh?"-

-"Que Lily llamo para saber qué opinas de que Luka este arrepentida y que quiera hablar contigo"- Explico la peliverde.

-"Pues dile que yo no tengo nada de qué hablar con Luka"- Miku estaba resentida, las palabras de Luka le habían dolido y mucho, y si Luka estaba de verdad arrepentida tendría que demostrárselo con hechos, no con palabras, después de todo éstas eran las culpables de su dolor.

Ya la noche había llegado y una pelirosa junto a una rubia se encontraban en un sofá cada una. Lily ya tenía ideado algo y se estaba tomando muy en serio su papel de general.

-"¿Le queda claro la meta de mañana, soldado?"- Luka ya no quería escuchar más esa última palabra.

-"Lily, por el amor a lo que consideres sagrado, deja de actuar como desquiciada y ayúdame de una forma normal"-

-"¿Quieres que esto funcione?"- Interrogó la rubia, su acompañante solo rodo los ojos, ¿Qué acaso no era obvio? –"Porque si quieres que funcione entonces no te quejes y hazme caso"-

-"Bien, no me queda de otra"-

-"Excelente, entonces mañana se ejecutara el primer paso, lo básico del arrepentido, le enviaras flores a Miku y lo harás hasta que a la floristería se le acaben y la nota de arrepentimiento debe estar escrita con tu puño y letra"-

-"Pero Lily, con la mano izquierda no puedo escribir bien"-

-"Practica"- Luka no lo creía pero bueno más le valía comenzar a practicar.


Al día siguiente era hora de que Luka experimentara algo que hace mucho tiempo no hacía.

-"Joder Lily, esto es horrible. ¿Cómo lo soportas diario?"- Preguntaba con cara de fastidio la pelirosa.

-"La costumbre, ¿Por dónde me habías dicho qué era?"- Lily no dejaba de observar por la ventana, más pendiente de la calle que de las palabras de Luka.

-"Definitivamente necesitas un auto, el autobús es una tortura"-

-"Sí, sí, como sea ¿Dónde era?"-

-"Estamos como a tres cuadras"- Termino por brindarle la información que casi que demandaba Lily.

-"Entonces será mejor bajar en la estación siguiente y caminar dos cuadras"-

-"Al fin, hubiera sido mejor tomar un taxi"-

-"¿Y perderte de la aventura del autobús? ¡Jamás! Luka, tienes que conocer mejor al mundo"-

-"Y desde un taxi lo puedo hacer, además no creo que fuera necesario conocer lo que sea que se estaba comiendo aquel tipo, ¡Esa cosa parecía que iba a cobrar vida en cualquier segundo!"- Luka miro de reojo a un tipo un poco pasado de peso que estaba en un asiento de los de atrás.

-"Y créeme que he visto cosas más raras en un autobús, bien esta es nuestra parada, hay que bajar"- Las dos bajaron del transporte público y caminaron rumbo a una floristería que según Luka era una de las mejores que había visto, la descubrió un día que daba vueltas por las calles en busca de sitios nuevos para conseguir la tan temida flor rosa que encontraban sus presas al despertar, de hecho y de forma irónica, la última que había comprado provenía de ese lugar y era la que le dejaría a Miku si todo en esa noche hubiera salido de la forma típica.

Luego de caminar un no muy largo tiempo, llegaron. El lugar no era nada del otro mundo y hasta parecía pequeño a los ojos de la rubia.

-"¿Es este?"- Se atrevió a preguntar.

-"Sí, es pequeño pero la calidad de las flores es estupenda, se evidencia que le ponen empeño y amor al trabajo en este sitio"- Tranquilamente respondió Luka, tenía una sonrisa rara de ver en su rostro, al parecer el lugar le provocaba algún tipo de felicidad que ni ella misma había echado de ver pero que no paso por alto para la rubia.

-"Nos alegra escuchar eso señorita"- Ambas voltearon hacia la voz que las había sorprendido para toparse con un hombre joven de una larga cabellera purpura.

-"Oh, buenos días"- La voz de Luka.

-"Hola"- La de Lily.

-Buenos días señoritas, como decía nos complace escuchar este tipo de opiniones, es gratificante que alguien reconozca el trabajo que depositamos aquí mi compañero y yo"-

-"¡GAKUPO AYUDAME!"- Se dejó escuchar el llamado desesperado de otra voz y al girar para ver de dónde provenía las chicas solo observaron un par de cajas flotantes que se dirigían en clara vía de colisión contra ellas.

-Y yo que acabo de sufrir un accidente"- Fue lo único que dijo Luka mientras se encogía en su lugar esperando por el golpe que nunca llego, abrió un ojo para ver por qué no había sucedido y se encontró con una rubia ayudando a equilibrar el par de cajas que el chico traía apiladas una sobre la otra.

-"Y de nuevo Lily le salva el pellejo a Luka, estoy considerando cobrarte por cada que lo hago, ¿Sabes?"- Hablo con tono divertido.

-"¡Yuma idiota! ¿Por qué las dos juntas?"- Contrario al tono de Lily, el tono del chico Gakupo al parecer, era uno de enfado.

-"¿Para hacerlo más rápido?"- Respondió el chico de las cajas mientras era ayudado por Lily a ponerlas en el suelo, estaba más como preguntando que respondiendo ciertamente.

-"Es mejor hacer las cosas despacio y bien hechas"- Concluyo el pelimorado, ya ni al caso venia continuar alterado.

-"Pues si anoche no hubieras hecho las cosas tan despacio y tan bien hechas hoy yo tendría más energías, me dejaste exhausto Gaki"- Acoto el chico pelirosa de las cajas, por otro lado las chicas solo se voltearon a ver la una a la otra con cara de sorpresa, luego voltearon hacia el pelimorado que estaba anonadado, al parecer el otro chico había olvidado que tenían un par de clientes.

Lily se acercó a la pelirosa y en un susurro audible únicamente para ellas dos dijo…

-"Era de suponerse de un par de chicos dueños de una floristería"- La pelirosa solo reacciono dándole un codazo en el estómago a su amiga y mandándola a cerrar el pico.

-"Sabes Yuma, creo que en la bodega hay varias cosas por hacer, porque mejor no te pasas el resto de la vida ahí"- Logró hablar Gakupo cuando por fin encontró su voz.

-"¿Eh? ¿Pero ahora que hic… ¡Oh!"- Ah, ese épico momento en donde descubres que acabas de meter las patas, momento el cual Yuma estaba degustando. –"Sí, tienes razón, bueno con su permiso me retiro"- Tomo las cajas y sin esfuerzo se las llevo hacia la bodega, curiosa capacidad de las personas de desarrollar una mejor agilidad en momentos de urgencia.

-"Este… Bueno… ¿En qué las puedo ayudar señoritas?"- En casos como estos es mejor no dar mucha importancia al asunto ¿Verdad Gakupo?

-"Ah, sí, veníamos a hacer un pedido muy especial"- Se apresuró a responder la pelirosa.

-"Para cosas especiales es este lugar"- Hablo ya más calmado Gakupo.

-"Veras, quería enviar algunas flores a cierta dirección, ¿Se podría?"-

-"Claro, no hay ningún problema, solo denos la dirección y nosotros las haremos llegar"-

-"Bien, pero un detalle más, ¿Habría algún problema con enviar rosas todos los días por un cierto tiempo? Es que quiero mandarle una rosa primero, al día siguiente dos, después tres y así, sumando una por día con forme pasan"- Luka tenía un tono de súplica, sabía que una petición de este tipo no era algo muy común.

-"No le veo problema, pero algo así, cómo decirlo…"-

-"Seria caro, eso querías decir"- Interrumpió Lily al hombre.

-"Es una manera un poco tosca de decirlo, pero sí, tendría su costo"- La rubia solo comenzó a reír ante lo dicho por el pelimorado, Luka entendía el por qué, pero la cara de Gakupo era de obvia confusión.

-"Por el dinero no te preocupes, que esta chica tiene para comprar la floristería entera si quisiera"- Explico la rubia amiga de Luka, ya cuando su risa había cesado un poco. El dueño del lugar solo asintió con la cabeza y prosiguió a preguntar los detalles del pedido.

-"Ok, escuche que dijo rosas, ¿Qué tipo y color?"-

-"No lo sé, ¿Cuáles cree que serían mejor?"- Pregunto la Megurine.

-"No sabría decirle, todo depende de la intención del regalo"-

-"¿Y cuáles serían mejor para decir, 'Perdóname por favor, fui una estúpida que merece una patada en el trasero'?"- Se coló en la plática Lily, causando que el pelimorado se riera.

-"Disculpe mi atrevimiento, no debí reír, en ese caso estas de aquí serian ideales"- Luego de disculparse encamino a las chicas hacia el área de las rosas rojas.

-"Esas son perfectas Luka, son justo lo que tenía en mente"- Opino la rubia.

-"Sí tienes razón Lily, oye… ¿Gakupo?"-

-"Dime"-

-"¿Tienes unas iguales a estas pero de color rosa?"-

-"Sí, ¿Las prefiere de ese color señorita?"-

-"No, bueno sí, es que se me ocurrió que podría comenzar con una color rosa y conforme pasan los días ir sumándole una roja, manteniendo siempre una de color rosa en el ramo"-

-"Comprendo, no hay ningún problema"- Las palabras del pelimorado estuvieron acompañadas de una sincera sonrisa.

-"Muchas gracias, por favor disculpa las molestias que te pueda causar"-

-"No te preocupes ese es mi trabajo después de todo"-

-"Luka, no es por querer interrumpir pero ya se nos hace tarde, o al menos a mí, recuerda que tengo clase dentro de unas horas"- Lily de nuevo.

-"Está bien"- Respondió la Megurine a su amiga.

Luego de hablar del costo semanal del pedido, y de acordar depositar el dinero en la cuenta del negocio, ambas chicas salieron del lugar, la fase uno de la misión que Lily se había inventado ya se había puesto en marcha, ese mismo día se haría la primer entrega de esa rosa color rosa acompañada de una pequeña tarjeta escrita por Luka.


-"Buenas tardes señorita Miku"- Saludo alegremente un pelirosado.

-"Hola Yuma"- Respondió al saludo la peliacua.

-"Traigo el presente del día de hoy"- El chico tendió el ramo con quince rosas el cual tomo la Hatsune entre sus manos, de la nada Yuma borro la sonrisa que siempre tenía para reemplazarla con una expresión seria. –"Señorita, perdone mi atrevimiento en expresarle mi opinión, pero yo al menos le daría la oportunidad de hablar a la señorita Luka, se nota que de verdad está arrepentida, en todo el tiempo que llevo trabajando en esto jamás había visto a alguien trabajar tanto para conseguir el perdón de otra persona"-

-"Lo sé, sé que se arrepiente pero yo aún no siento la totalidad de mi confianza en ella, me lastimo y eso toma tiempo de superar"-

-"Comprendo, pero una plática no le haría daño a nadie, ella se ha ganado eso al menos ¿No lo cree?"- Intento defender el pelirosado a su cliente.

-"Fueron sus mismas palabras las que me causaron un gran daño"- Contesto Miku de regreso, el chico solo asintió.

-"Ya veo, bueno me retiro, la veré mañana, pase un linda tarde"- Justo antes de que él iniciara su camino de regreso Miku lo llamo.

-"Oye, dile que no lo está haciendo nada mal"- Sonrió y rápidamente entro a su casa.

Por otra parte el pelirosado estaba feliz por su cliente, esa chica había logrado lo improbable. Después de que el primer día la peliacua no quisiera saber nada de lo que sea que proviniera de Luka, a enviarle un recado con él, eso era un gran avance para solo tres semanas, sí, ya habían pasado tres semanas de que todos los días el pelirosado o el pelimorado iban a la casa de la Hatsune, si bien el ramo que llevaban era solo de quince flores, esto era porque una cantidad más grande se hacía cada vez más incómodo de transportar, pero aun así eran quince flores por día, acompañadas por una nota de parte de la pelirosa.

-"¿Ya llego?"- Se escuchó la voz de Gumi.

-"Sí, a menos que las rosas que tengo en las manos sean imaginarias"- Contesto la peliacua.

-"Muy chistosa, ahora dime ¿Qué dice hoy?"-

Miku busco la nota y se dispuso a leerla en voz alta, ya se había hecho un ritual que le leyera la nota a la peliverde.

Es irónico, son solo aire y vibraciones pero su poder es sorprendente, puedes lograr la paz con solo palabras, y aun así lo que hice con ellas fue lastimarte, provocar que lagrimas reflejo de tu tristeza se posaran sobre tu rostro, hoy ya sé que hice mal y acudo al poder de las palabras para pedirte perdón, lo lamento Miku, yo de verdad lo lamento con toda la sinceridad que puedo albergar en mi ser.

Luka Megurine

-"¿Miku qué harás? Es evidente que Luka se arrepiente"- Cuestiono seria la peliverde.

-"No lo sé, Gumi"-

-"Yo sí sé, tienes que dejar que pase más tiempo, vamos Miku tú la extrañas, sí, Luka se equivocó pero hasta tu misma admites que está haciendo un gran esfuerzo, solo déjala que demuestre aún más cuan arrepentida está y tú aprovecha ese tiempo para pensar y listo, deja que las cosas fluyan"-

-"¿Cuándo te uniste al equipo de Luka?"- Sonreía la peliacua mientras preguntaba.

-"Yo no estoy de parte de Luka, si por mi fuera le grabaría la suela de mi zapato en su retaguardia, pero sé que tú aun la quieres y ante todo lo que está haciendo esa idiota, se merece una, y solo una oportunidad"-

-"¿Quién te entiende Gumi?"-

-"Yo me entiendo y te entiendo mejor a ti, que tú misma y por eso solo busco tu bienestar"- Gumi estaba orgullosa de sus palabras y sonreía con satisfacción, eso hasta que recordó que ya no tenía idea de dónde meter más rosas. –"Oye Miku, a todo esto, ¿En dónde demonios vamos a meter esas rosas?, ya no hay ningún lugar en esta casa donde no hayan rosas, ya hasta me estoy empalagando de su olor"-

-"No tengo ni la más mínima idea… ¿y si salimos y las regalamos a las personas que pasen? Digo para no tener que tirarlas, sería una lástima y además de que capaz y le alegramos el día a alguien, pero yo me quedo con la de color rosa"- Finalizo la Hatsune.

-"Está bien, ponla en alguno de los tantos floreros"- Acto seguido la peliverde señalo fugazmente con su índice varios de los recipientes llenos de rosas. –"Y Miku, juro que mañana le diré a Yuma o Gakupo que le digan a Luka que cambie de regalo, porque ya no tenemos más floreros"- Miku solo rio, luego coloco la flor rosa en el recipiente más cercano y se dispuso a salir junto con Gumi a alegrarle el día a algún transeúnte que pasa por el frente de su casa con cara de afligido.

Ya al día siguiente, Luka llego a la floristería de los chicos como se había hecho rutina en estas últimas semanas, llevaba consigo la nota que acompañaría a las rosas del día de hoy. La pelirosa de hecho terminaba pasando horas ahí, después de todo no tenía más nada que hacer en su casa y le resultaba agradable y relajante el estar ahí con los chicos ayudándolos con su trabajo, Luka no sabía por qué pero el trabajar con la flores le despertaba un tipo de gusto, de afición podría decirse, no sabía qué era lo que tenía el lugar pero le gustaba estar y trabajar ahí, no hacía mucho con una mano metida dentro de una férula, pero pronto le quitaran esa cosa y ayudaría al máximo.

-"Hola, chicos"- Saludo.

-"Buenos días señorit…"- La pelirosa miro con los ojos entre cerrados al pelimorado. –"Esta bien, buenos días Luka"- Corrigió el saludo el hombre.

-"Así está mejor, aquí traigo la not…

-"¡Luka! ¡Luka! ¿Adivina qué?"- La interrumpió Yuma, quien apareció velozmente desde la puerta de la bodega.

-"Buenos días Yum…

-"Sí, sí buenos días, eso no importa ahora, ¿Adivina quién dijo 'Dile que no lo está haciendo nada mal' ayer mientras sonreía?"- El pelirosado estaba que no cabía de la emoción.

-"¿Miku?"- Respondió la Luka casi sin créelo.

-"¡Exacto! Lo estas logrando Luka, ¡Lo estas logrando!"- Casi que daba de saltos Yuma, el chico tenía una personalidad muy explosiva se puede decir.

-"¿Cierto?"-

-"¿Y por qué te mentiría?"- Al chico le pareció cómico la reacción de la Megurine, esa mujer de verdad parecía no creerlo.

-"Tengo que llamar a Lily, es hora de la fase dos"- La pelirosa tomo su celular y pronto se encontraba esperando a que la rubia contestara.

-"¡Lily, Es hora!"- Silencio –"¿Como que de qué? ¡De la fase dos idiota!"- De nuevo hubo una pauta –"Sí, sí, Yuma me lo acaba de contar, dice que ella me mando a decir que no lo estaba haciendo mal"- En ese momento la eufórica voz de la rubia provocó que Luka tuviera que apartar el celular un poco, y es que Lily le grito, hasta los chicos de la floristería lograron escuchar ese "¡Joder Luka, ya la hicimos!"

-"Sí rubia oxigenada, ¿Inicio hoy mismo con la fase dos?"- Y un "¡Obvio descebrada!" de dejo escuchar de nuevo.

-"Bien, pero no grites… ¿Eh? ¿Y por qué necesitas regresar a la casa?... Demonios Lily, tus Zombies no vendrán por esto y ni que se atrevan a joderme el momento porque yo misma me encargo de partirles el…"- La rubia interrumpió a la Megurine con un recordatorio. –"Tienes razón debo de salir a buscar uno en este momento, adiós Lily"- Guardo de nuevo su teléfono y dirigió la vista hacia los chicos.

-"Oigan, ni se piensen que ya no seguiré enviándole flores, pero ahora solo será una la que acompañara a otra cosa, pero el problema es que mi auto estará listo hasta dentro de tres días, ¿Podrían llevar ustedes el regalo por esos tres días?"-

-"Cuenta con ello Luka, ya somos parte de esta misión"- Respondió el pelirosado.

-"Yo no le veo el problema"- Gakupo en esta ocasión.

-"Gracias chicos, regresare pronto, tengo que buscar el obsequio de hoy"- La mujer de cabellos rosa se despidió con un gesto de su mano y salió en búsqueda de la futura pertenencia de la Hatsune.


-"¡Miku la puerta!"- Grito la peliverde.

-"Pero tú estás más cerca"- Refuto Miku que andaba por la cocina.

-"Pero mira la hora, no hay que ser adivino para saber a quién vienen a buscar"- Y con eso la Megpoid había ganado de forma arrolladora.

Miku no respondió nada más, ya ni al caso. Camino hasta la puesta pasando cerca de su amiga quien le regalo una sonrisa de triunfo, abrió la entrada de su casa y lo primero que vio fue un afelpado perrito, instantes luego un conocido chico salió de detrás del animalito de felpa.

-"Buenas tardes señorita Miku, hoy traigo algo un tanto distinto"- Hizo énfasis al peluche en sus manos. –"Pero no se preocupe su rosa y su nota siguen presentes"-

Por otro lado la peliverde no soporto su curiosidad al escuchar las palabras de el de cabellos rosados, se levantó del sofá y se asomó desde detrás de la peliacua…

-"¡Luka escucho mis plegarias, hoy no envió rosas!"- Exclamo sus pensamientos sin antes analizarlos.

-"¿Eh? ¿No te gustaban nuestras flores?"- El tono y expresión de Yuma eran de tristeza. ¿Acaso podría alguien considerar feas a sus flores, esas en las que él tanto se esmeraba? El solo pensarlo era como una estocada a su corazón.

-"Ah… eh… ¡NO! No creas eso, sus flores son las más hermosas que he visto, solo que… asómate y echa un vistazo adentro"- Gumi se apartó de donde estaba para darle espacio al chico de ver el interior. El pelirosado siguió al pie de la letra la petición de la chica y al ver el interior comprendió a lo que se refería.

-"Pero sí parece que tienen una floristería allí dentro, ya veo"- El chico era un enigma para las chicas, paso de un estado de suma tristeza a una sonrisa de oreja a oreja en un solo segundo. –"En fin, señorita le dejo esto en sus manos y me retiro, que tengan buena tarde chicas"-

-"¿Ah?... Sí gracias, e igual para ti"- Miku que no había pronunciado palabra por estar admirando el regalo de hoy reacciono y tomo al peluche, era grande, a como pudo tomo con su mano derecha la rosa y la nota.

-"¡Hasta mañana Yuma!"- Se despidió Gumi ya cuando el hombre había caminado algunos metros.

-"Gumi ayúdame que no puedo con todo"-

-"Voy, voy"- La peliverde tomo el perro de felpa y lo coloco sobre un sofá.

-"¡Esta muy bonito, míralo Gumi!"- Miku después de dejar dentro de un florero la rosa casi corrió a abrazar a su nuevo afelpado amigo.

-"¿Y qué dice hoy la nota?"-

Miku dio un vistazo al trozo de papel, y rápidamente una expresión de confusión se posó en su rostro. –"No dice nada"-

-"¿Qué?"- Gumi extendió su mano para recibir el papel, el cual efectivamente estaba en blanco. '¿Qué tramaras ahora Luka?' Pensó. –"Interesante"- Se limitó a pronunciar, Miku por otro lado estaba en su mundo admirando el cachorrito relleno de espuma que se encontraba en este momento siendo estrujado entre sus brazos.


-"¿Y bien dime como reacciono al regalo?"- La voz de una conocida pelirosa fue lo primero que lo recibió al llegar de nuevo a la floristería.

-"Quedo encantada, se notaba en su mirada"- Respondió rápido.

-"Bien, te lo dije Luka, mis planes son inequívocos"- Codeaba el costado de la Megurine Lily, quien al salir de clase se dirigió a pasar el resto de la tarde con los chicos, de hecho la idea de dejar la nota en blanco fue de ella, todo como parte de la fase tres del plan, la cual se efectuaría el día en el que el auto de Luka saliera del taller.

-"Luka, estas a solo unos pasos, te felicito"- Hablo el pelimorado.

Al día siguiente fue lo mismo, con la única diferencia de que en lugar de ser un cachorro, había sido un gatito, el cual había sido recibido con la misma alegría que su predecesor, al felino le siguió un conejo, y el hecho de que ya fueran tres peluches seguidos estaba preocupando a Gumi, si esto iba por el mismo camino de las rosas… ¿En dónde metería ella tantos afelpados animales? Miku por otro lado estaba más que feliz, ella amaba esas bolas de relleno en forma de animal.

El día en el que por fin su auto estaba listo había llegado, estaba nerviosa.

-"Luka por enésima vez, llegas, le das el regalo, dices tus líneas y te vas, ¿Qué tan difícil puede ser?"- Lily ya se estaba colmando de los nervios de Luka.

-"Sé que es fácil idiota, pero lo que me preocupa es que al verme me cierre la puerta en la cara y todo lo avanzado se pierda"-

-"Sí lo hace tu seguirás tratando y ya, ahora ve y hazme sentir orgullosa"- La rubia empujo a Luka dentro del auto, era el día, hoy le daría la cara a Miku.

Ya había pasado una hora desde que habían llegado a casa del coleguio, sabía que ya no tardaría en sonar el timbre, estaban las dos tranquilas, Miku con el control remoto de la televisión pasando los canales sin decidirse por uno, cuatro canales más tarde el esperado sonido del timbre se hizo presente…

Corrió a abrir, estaba ansiosa por saber que animal seria hoy, al abrir la puerta y ver lo que había afuera sus ojos adquirieron un brillo que reflejaba la emoción que tenía el ese instante.

Y es que frente a su acua mirada se encontraba un gran oso de felpa, el cual por poco y no era de su misma estatura, el sueño de toda persona a la que le gustan este tipo de cosas.

-"Es… es hermoso"- Apenas si pudo hablar.

-"Me alegra que te guste"- En ese instante su expresión cambio, esa voz no era la que estaba acostumbrada escuchar tras los peluches. Poco a poco vio como una larga cabellera rosa aparecía tras del oso, no lo creía ¿Acaso era quien ella estaba pensando?

-"¿Lu-Luka?"- Pregunto, aunque le era evidente que se trataba de ella, Gumi velozmente se atrevió a espiar la situación al escuchar ese nombre ser pronunciado por la peliacua, al ver que efectivamente la mujer estaba en su entrada, volvió dentro, busco su bolso del colegio, saco los cuadernos y dejo solo dentro su cartera y llaves, y salió lo más rápido que pudo.

-"Miku recordé que tengo cosas que hacer, regreso más tarde, ah, hola Luka"- Dijo mientras avanzaba por la salida.

-"Hola Gumi"- Fue todo lo que pudo decir la pelirosa antes de que Gumi estuviera ya lo bastante lejos para escuchar su voz sin necesidad de elevarla. Miku por su lado había quedado sin palabras.

-"Miku, solo vine a dejarte estas cosas"- Primero que todo le tendió la nota del día, Miku la observo y de nuevo estaba en blanco.

-"Esta de nuevo en blanco"- Hablo con confusión.

-"Lo sé, pero es que todo lo que tengo que decirte jamás podrá ser escrito sobre ningún trozo de papel"- El tono de Luka era calmado propio de ella, lo que Miku no se imaginaba era la guerra de sentimientos y emociones que se desarrollaba dentro de la cabeza de la mayor. –"Bien Miku, te dejo esto, verdaderamente me alegra que te haya gustado"- Termino con una sonrisa de esas que únicamente Miku provocaba. Coloco el oso sentado en la entrada de la casa y se dispuso a retirarse del lugar, todo había salido bien, al menos no regresaría con la puerta marcada en su cara.

-"Entonces dilo ahora"- Tres simples palabras y habían provocado un vuelco en el corazón de Luka. Se detuvo de golpe y volteo hacia la menor. '¿Miku me está dando la oportunidad de hablar? ¿Estoy despierta?' –"Ven, pasa"- Hablo de nuevo la peliacua y de paso la estaba invitando a entrar. Esta sería la segunda vez que entraba en esa casa, las veces que se reunieron en el pasado habían sido en la calle o en la casa de la Megurine, eran tan distintas las razones por la que había visitado el lugar, y esto no pasó desapercibido para ninguna de las dos.

-"Perdón"- Hablo Luka, esta era su oportunidad de arreglar las cosas cara a cara y no sabía bien qué decir.

-"Eso cabe perfectamente en una nota y ya lo has escrito antes"- Contesto Miku.

Una desesperación se apodero de su cuerpo, Miku estaba seria mientras esperaba a que ella se explicara.

-"Yo… yo… No sé qué decir, perdón, fui una idiota al haberte dicho eso, no quiero volverte a perder, por favor no te vayas de mi vida, no me dejes sola en la obscuridad, no me abandones en las fauces de la desesperación, perdóname por favor"- Luka hablaba velozmente, en un total tono de súplica, en sus ojos Miku podía ver la amenaza de las lágrimas por salir. La pelirosa no lo soportó más, y libero toda esa frustración y desesperación en forma de lágrimas. –"Mi-Miku lo siento mu-mucho"- A como pudo logro pronunciar.

-"Luka ven"- Miku envolvió en sus brazos a la mayor y así estuvo unos minutos hasta que ésta se comenzó a calmar, ya cuando solo unos leves sollozos y el color enrojecido de sus ojos eran la evidencia de que había estado llorando, Luka se apartó un poco de Miku.

-"¿Mejor?"- Le pregunto con un semblante más amable que el que tenía antes la de orbes acua.

-"S-sí, gracias, lo siento por esto"-

-"No tienes por qué sentirlo, es de humanos hacerlo, nadie está exento"-

-"Gracias"- Volvió a agradecer, Miku tenía un porte tan maduro y ella parecía tan… indefensa, pero eso no le interesaba en ese instante. 'Vamos Luka, control, no desperdicies esta oportunidad'

-"Tranquila, tómalo con calma, explícame todo ¿Vale?"- Miku se acomodó en un extremo del sofá grande, dejando en claro a Luka que ella lo hiciera también.

Respiro profundo, tanto para relajarse como para intentar desaparecer esos sollozos delatores.

-"Bien, como ya sabes mis padres fallecieron cuando yo era joven…

Luka comenzó a relatar todo a Miku, que había sido por el engaño de su pareja por lo que se había vuelto alguien a quien las demás personas no le importaban y luego vino la idea de aprovecharse de las chicas en los clubs, en fin la pelirosa relató y explicó todo, Miku durante el transcurso del relato solo se dedicó a prestarle atención.

-"… y eso ha sido todo hasta el día de hoy, como puedes ver he sido una idiota durante toda mi vida"- Concluyo.

-"Yo no creo así, pienso que solo has sufrido tragos amargos en tu vida y has tomado malas decisiones para negarte a superarlos"-

-"Eso te deja a ti como la única buena decisión de mi vida"- Respondió sonriente, se sentía bien liberarlo.

-"No exageres Luka"- Miku también reía, el ambiente en ese momento era fluido, relajado…

-"No lo hago, amarte es lo mejor que he hecho"- Luka miro directo a los ojos de Miku, esas ganas de acariciar sus labios con los suyos propios, pero…

-"Luka"-

-"Sí, lo sé, no tienes que decirlo"- Respondió al llamado de la menor, apenas sí había logrado que la menor la escuchara, no echaría a perder todo lo avanzado por un impulso. –"Pero algún día"- Termino, una sonrisa tranquila y segura en su boca.

-"Comencemos de nuevo, desde cero y sin ocultar nada"- Aclaro la menor. Luka se levantó del sofá, tendió su mano y dijo…

-"Luka Megurine, es un gusto el conocerla"- Miku comprendió el juego de inmediato.

-"Miku Hatsune, e igualmente"- Le dijo después de levantarse también y estrechar la mano de la mayor, aunque con delicadeza después de todo su antebrazo aún se encontraba dentro de la férula.

-"No te preocupes, el doctor me mando a andar esto durante un mes solo por precaución, pero me dijo que con tres semanas bastaba, de hecho pienso ir mañana para que me revisen y ver si ya me puedo quitar esto"-

-"Ya veo"- Se limitó a decir.

-"¿Miku, te gustaría ir a la floristería de los chicos?, te encantara es un lugar muy bonito"- Para la peliacua no paso por alto el brillo y el entusiasmo de la más alta al hablar del sitio, cuando lo menciono hace unos minutos atrás en su relato y ahora, algo que provocaba tal reacción en Luka despertaba su curiosidad.

-"Está bien, te acompaño"- Miku solo tomo sus llaves y minutos después ya estaban en camino, Luka estaba más que feliz, tenía una oportunidad, Miku le había dado una oportunidad y esta vez haría todo lo humanamente posible para no echarla a perder, iría despacio, poco a poco recuperando la confianza de la menor, no le importaba cuanto tiempo le tocara esperar ella lo haría porque valía la pena hacerlo.

Las dos chicas llegaron a la floristería, el viaje no había sido largo pero Miku escucho mucho acerca del sitio al que se dirigían.

'Definitivamente Luka tiene algo con ese lugar' Había pensado la peliacua en un momento, y es que el entusiasmo de la poseedora de un par de gemas azules como ventanas de su alma ya hasta se le había contagiado.

Luka bajó del auto y rápido le dio la vuelta para abrirle la puerta a su acompañante.

-"Eso no era necesario Megurine"- Le dijo Miku, una leve curvatura de sus labios delatando su muy mala actuación de molestia.

-"Disculpe usted entonces madame"- Luka puso una cara de malicia, luego cerró la puerta dejando a Miku dentro y comenzó a caminar hasta la entrada, riendo ampliamente mientras lo hacía.

Antes de entrar del todo volteo al auto y le saco la punta de la lengua a Miku, un gesto muy infantil que le costó a la menor creer que Luka estaba haciendo. Salió del auto y se apuró en alcanzar a la pelirosa, al entrar noto que había un ambiente algo tenso en el lugar.

-"Lo lamento chicos, pero las cosas están así, si para mañana el dinero no está en mi cuenta me temo que tendré que cancelar el contrato y de paso embargarles"- Se escuchó hablar a un tipo castaño, trajeado y de lentes, Luka estaba de pie escuchándolo todo.

-"Pero solo le estamos pidiendo quince días más de tiempo, ya no es mucho lo que falta, lograremos reunir el dinero, se lo prometemos"- Gakupo trataba de persuadir al dueño del lugar donde ellos habían establecido su negocio.

-"Lo lamento Gakupo, pero negocios son negoción, la compra de este lugar se acordó en tres pagos, en un periodo de seis meses, el plazo vence hoy y ustedes aún deben el último pago.

-"Pero joder, son solo quince días lo que le estamos pidiendo, quince días"- Yuma en esta ocasión.

-"Lo lamento, pero la decisión está tomada"-

-"¡Tú, el de traje!"- Hablo Luka.

-"Yo soy Kiyoteru Hiyama"- Respondió mientras de acomodaba los lentes.

-"¿Hiyama, cuando dijo que vence el plazo?"- Fue directo al grano.

-"Hoy es el último día"-

-"¿Chicos, cuanto tienen reunido?"-

-"L-La mitad"- Gakupo no quería creer lo que se estaba imaginando.

Luka solo sonrió triunfante hacia el tipo del traje, '¿Cómo había dicho que se llamaba? Hitama, es verdad'.

-"Hitama…

-"¡Hiyama, Kiyoteru Hiyama!"- Rápidamente la había corregido el hombre.

-"Sí, sí como sea, eso no me interesa, dígame, ¿Si los chicos le pagan hoy usted no volverá a aparecerse por aquí?"- El hombre prefirió pasar por alto la descortesía de la peliacua y centrarse únicamente en el negocio.

-"En efecto, ya nada me atraía a este local, ellos serían los dueños ahora, pero es imposible que…

-"Deme el número de cuenta al que hay que hacer el deposito, iré de inmediato a pagarle, solo para no ver su cara aquí nunca más"- Luka había interrumpido al hombre, que ahora se encontraba anonadado. Por otro lado Miku estaba asombrada por el cambio de actitud que había sufrido Luka, estaba reaccionando como si ese hombre se estuviera metiendo con ella, o algo suyo, estaba a la defensiva.

-"¿Y quién es usted?"-

-"Luka Megurine, pero eso no importa aquí"-

-"Ya veo, ahora todo tiene sentido, la heredera de la familia Megurine"- La pelirosa se sorprendo de inmediato y lo reflejo en su rostro. –"No se sorprenda, todos los negociantes de la zona conocen su apellido, después de todo su familia es muy exitosa en los negocios"-

-"Comprendo"-

-"Bueno, me retiro, señorita el número de la cuenta los señores aquí presentes lo tienen, fue un placer hacer negocios, es evidente que usted es una Megurine, siempre decididos y sin titubeos"- El hombre acomodo sus lentes nuevamente y salió pasando al lado de la chicas.

-"¿Luka?"- Pregunto Miku.

-"Lo siento Miku, pero creo que tengo que hacer algunas cosas en el banco, ¿Te molestaría quedarte aquí un instante o prefieres acompañarme?"- Hablo con un tono serio, pero a la vez amable, concentración era lo que se notaba en su mirar.

-"Mejor me quedo aquí un rato"-

-"Está bien"- Volteo hacia Yuma y Gakupo que estaban totalmente anonadados, después de todo en qué mundo alguien entra por la puerta y sin más ni menos dice que pagara tus deudas. Aunque al parecer, en este mundo. –"Chicos, dijeron que tenían la mitad ¿Verdad?"-

-"S-Sí, está en nuestra cuenta"- Gakupo pronuncio aun sin salir del asombro.

-"Bien, entonces que alguno de ustedes venga conmigo para hacer las trasferencias"-

-"Alto Luka, ¿De verdad lo harás?"- Por fin estaba reaccionando Gakupo.

-"Claro no he dicho lo contrario en ningún momento, ahora apresúrate para hacer el trámite y llevar a Miku a casa lo más antes posible"- Y hasta ahora que la pelirosa mujer había mencionado el nombre de Miku fue que ambos chicos notaron su presencia.

-"Hola chicos"- Saludo la peliacua al par, quienes respondieron al saludo con un gesto de sus manos.

-"Bueno Gakupo, ¿Nos vamos?, Yuma te encargo a Miku un rato"-

-"No te preocupes, yo la cuidare bien"-

Gakupo y Luka salieron directo al banco, apenas los dos estuvieron lo suficientemente lejos Yuma corrió al lado de la Hatsune.

-"Miku, ¿Luka siempre hace cosas por el estilo?"-

-"No tengo la más mínima idea, pero jamás había visto tal determinación en sus ojos"-

-"Bueno en fin, ella nos acaba de salvar de una grande, literalmente estamos en deuda con ella, tal vez contigo haya metido la pata y por eso te enojaste con ella, pero Luka es una gran persona, cazaste a una buena"- Acto seguido el pelirosado codeo levemente el costado de la menor. Miku solo atino a reír, era irónica la frase que escogió el chico para expresarse.

-"Puede que sí, pero no le digas esto ¿Vale?"-

-"Cuenta con ello"- Definitivamente ese par se convertirían en grandes amigos, eso ya se podía ver.


Cuatro meses habían pasado ya desde el incidente en la floristería, y gracias a que Luka había invertido un poco en la publicidad del lugar era que en este momento apenas si podían dar abasto con los pedidos y clientela, sumado al hecho que en estas fechas de finales de año las personas tienden a comprar más.

Ya había acabado el día y todos, los chicos, Luka, Miku, Lily y Gumi estaban dejando algunas cosas preparadas para el día siguiente. Eran vacaciones de final de año y las tres estudiantes tenían el tiempo libre por lo que pasaban el día ayudando a los chicos y Luka con la floristería, la pelirosa pasaba en día entero ahí, los chicos habían, tras mucho insistir, logrado que ella aceptara una paga por su trabajo, aunque Luka lo que hacía era invertirla de nuevo, no hacía mucho se le había ocurrido la idea de abrir un segundo local al otro lado de la cuidad, pero este vendería las plantas y no solo las flores, tendría su propio invernadero al lado donde ella y alguno de los chicos podría cuidar de las plantas.

Por otro lado la relación con Miku iba cada vez mejor, salían cada cierto tiempo, cosas sencillas, al parque, cine, centro comercial, al café de la esquina, en ocasiones se les unían Lily y Gumi y salían en grupo, un día hasta los chicos fueron invitados a ir al parque de diversiones, Miku parecía imparable, ningún juego mecánico era capaz de hacerla marear o agotar, Luka era todo lo contrario, ella había jurado que jamás en su vida pondría un pie en algunos de los tantos juegos en los que Miku la había obligado a subir, la Hatsune por fin dejo en paz a la pelirosa ya cuando vio su rostro de un color poco normal para una persona, por lo que su próxima víctima fue Yuma, solo que este chico era igual y entre los dos poco les falto para subirse a todos los juegos.

Aún seguían en la etapa de solo salir, aunque un día de la nada la menor había tomado la mano de Luka y ahora lo hacía de vez en cuando.

-"Chicos, que tal la idea que les hable más temprano, los dueños del invernadero se van a ir del país y están vendiendo el sitio, ¿Qué opinan?"- Luka también en ese periodo de tiempo había cambiado, mantenía un buen humor la mayor parte del tiempo y hasta se animaba a hacer bromas en complicidad con Yuma. Miku en realidad que sí estaba conociendo de nuevo a la Megurine, si no fuera porque Lily le explico que esa era la verdadera forma de ser de la pelirosa, creería que esa no era Luka.

Según recordaba Miku, la rubia le había dicho que antes del accidente de sus padres, Luka era capaz de acabar con su paciencia de tanto molestar, también que era muy alegre y optimista, y que ahora debido a convivir con mucha gente y obviamente tenerla a ella a su lado la verdadera Luka había vuelto.

-"No lo sé Luka, es un local muy grande, será caro"- Gakupo dio su opinión, mientras caminaba hacia la bodega a dejar una caja con muchos tipos de papeles de los que se usan para adornar los ramos de flores.

-"Ni tanto, al dueño le urge vender lo antes posible, actualmente tenemos para el setenta por ciento y yo puedo poner el treinta que falta"-

-"Es una buena opción, en la ciudad ese era el único lugar donde se vendían las plantas y les iba bien, no hay competencia, además de que ya hemos ganado un poco de popularidad, las personas confían en nuestro producto"- Todos los presentes voltearon a ver al pelirosado, no se creían los que había dicho.

-"Yuma se consiguió un libro acerca del éxito de las empresas"- Aclaro el pelimorado, y la expresión de los demás se pudo traducir en un "Ahora todo tiene sentido".

-"Pero tiene razón, anímate Gakupo, veras que todo saldrá bien"- Luka continuaba con la insistencia.

-"Está bien, veremos que sale de esto"- Termino por aceptar.

Esa misma noche todos se quedaron planeando los detalle de la compra, las cosas que necesitarían, las plantas vivas tenían otros cuidados distintos a las flores, pensaron en cuales plantas vender en un inicio, en que ajustes habría que hacerle al local, aunque no serían necesarios muchos ya que ellos se dedicarían a lo mismo que ya se hacía ahí, en fin acordaron las cosas básicas para el inicio.

Al ver que ya se había hecho bastante tarde, fue hora de despedirse, Lily y Gumi se acomodaron en los asientos de atrás del auto de Luka dejando a Miku de copiloto, no tardaron en llegar a la casa de las dos menores, Gumi agradeció el viaje, salió y se despidió con un gesto, Miku en un movimiento rápido beso la mejilla de la pelirosa, le dio las gracias también y salió. Luka se quedó viendo a la peliacua hasta que ésta desapareció detrás de su puerta.

En ese instante Lily asomo su cabeza por el espacio de entre los dos asientos del frente con una sonrisa que Luka conocía de sobra, ah, el camino seria largo.

-"¿Quién ha hecho buenos méritos? ¡Luka!"- El tono de voz de la rubia era similar al empleado en los programas infantiles.

-"Por favor Lily, no me arruines el buen humor"-

-"Eso jamás, nadie podría, si hasta te brillan los ojos"- Entono con voz normal esta vez.

-"Es que de verdad estoy feliz, no sé cómo explicarlo, me siento hasta más ligera"-

-"Eso es porque estás haciendo las cosas a como se deben, Miku y tú prácticamente ya son pareja, solo falta oficializarlo"- La rubia hablaba desde atrás, su tono era serio, pero no uno normal, era más bien de concentración, algo se estaba maquinando en su cabeza.

-"Lily conozco esa cara, te agradezco la ayuda en el pasado, pero ahora quiero llevar las cosas al ritmo que Miku desee, así que mejor ni trames locos planes de propuestas"- Luka estaba observando a su amiga por el retrovisor mientras hacia su advertencia.

-"Bien, solo porque quiero ver como lo haces sola, y más te vale que hasta yo me sorprenda"- La pelirosa solo rodo los ojos.

El resto del camino pasó entre conversaciones de la floristería, de las ocurrencias de Yuma, o de los estudios de la rubia.


-"¡Porque está todo listo y que mañana sea una gran inauguración!"- Ya poco más de un mes había pasado y las cosas estaban listas, solo era de mañana abrir las puertas al público. Los chicos junto con las chicas estaban reunidos en el nuevo local, habían pedido un par de pizza y unos refrescos y en este momento Yuma se encontraba improvisando un brindis.

-"¡Salud!"- Respondieron todos al unísono levantando sus vasos desechables al aire.

El grupo era cada día más unido, en teoría Luka ya era dueña también de los dos negocios, junto con los chicos, era una sólida sociedad la que tenían.

-"Porque nos vaya bien en este año en la universidad"- Se sumó la peliacua a hacer un brindis con Coca Cola.

-"Salud"-

-"¡Mi turno, mi turno!"- Se levantó rápido Lily de la caja de madera en la que estaba sentada –"Para que… ¡Para que al fin Miku se tire a Luka!"-

-"Salud"- Se escuchó únicamente la voz del pelirosado en el lugar. Luka por poco y expulsa todo el refresco que tenía en la boca. '¿Qué dijo esa idiota? ¡La matare, lo juro! Miku por su lado solo sintió como los colores se le subían, después de todo era ella la que… bueno la que tendría que hacer el primer movimiento según lo que había dicho Lily.

-"Cabeza hueca, más te conviene que hagas tu testamento en este instante, porque de hoy no pasas"- La pelirosa estaba también sonrojada, pero era mejor disimularlo con ira. Lily solo sonrió, con lo próximo que diría sabía que sería su fin, pero al menos moriría con una sonrisa en su cara.

-"No lo niegues, que sabes bien que lo deseas"- Ok, eso fue un golpe bajo, tanto Luka como Miku estaban más rojas que tomate.

-"Lily, prometo usar mis ahorros en hacerte una bonita lapida"- Yuma coloco su mano sobre el hombro de la rubia.

-"Gracias Yuma, solo tengo una última voluntad, en mis últimos minutos de vida quiero poder ver que Miku bese a la idiota de Luka"- Jaque mate.

-"Por favor Miku, mira que son los últimos deseos de una futura asesinada"- Rogó el pelirosado a la Hatsune, hasta puso ojitos de cachorrito para hacer más dramático el momento. Ahora la chica estaba entre la espada y la pared, Lily por un lado, Yuma por el otro y Gumi en el fondo insistiendo también con la mirada, ¿Qué hacer?

-"¡Ya basta ustedes, no molesten!"- Intervino Luka al ver que la peliacua tenía una expresión de pánico. –"Déjenla en paz"- Camino hasta Miku y la refugió en sus brazos.

-"Luka tiene razón, déjenla tranquila"- La voz de la razón del grupo habló, aunque el pelimorado también quería ver eso, pero ni modo, cuando no se puede, no se puede.

-"Aguafiestas / Aburrido"- Reclamaron al unísono y respectivamente Lily y Yuma.

-"Gracias"- Fue lo que dijo Luka, claro que ella no se imagina de que el hombre también tuvo ganas de unirse a la rubia y a su novio en su petición.

-"¿Luka?"- Llamo la voz de Miku, la nombrada bajo un poco la mirada para posarla sobre los ojos de la chica en sus brazos, Miku rápido se estiro los pocos centímetros de diferencia y le dio un leve rose a los labios de la mayor con los suyos propios, todos quedaron sorprendidos, jamás pensaron que lo haría, cierto que lo estaban pidiendo, pero de ahí a que ella de verdad lo hiciera era algo muy poco probable. –"Por favor no mates a Lily, ¿sí?"- Continuo Miku.

-"S-sí"- Apenas si hablo Luka. Miku giro quedando de espaldas, pero aun dentro de los brazos de la más alta.

-"Chicos creo que es hora de ir a casa, mañana será un día importante, debemos descansar"-

-"¿Eh? ¡Ah sí!, es mejor descansar temprano hoy"- Reacciono Gakupo, de paso saliendo del embelesamiento en el que había quedado.

El grupo se apresuró en recoger la basura que habían hecho, acomodaron un par de cosas en su lugar y se marcharon a sus casas, no era tan tarde aún pero como había dicho Miku, lo mejor era descansar. Luka dejo a la peliverde y a Miku en su casa, no sin antes de que ésta última saliera del auto se despidiera con otro pequeño beso en sus labios.

-"Luka, más te vale que reacciones del todo, porque yo no quiero morir en un accidente por culpa de una conductora enamorada"- Advirtió la rubia.

-"Lily me acompañarías a buscar algo"- Y la pelirosa la había ignorado totalmente.

-"Sí, por qué no"- Fue la tranquila respuesta de Lily.

Luka condujo hasta una joyería, una que ya conocía de antes, aún estaba abierta, definitivamente era el día de Luka, esperaba que su suerte continuara igual.

Mientras las dos salían del auto Luka le hablo a la de cabellos rubios.

-"¿Recuerdas la vez que te regale la pulsera que traes?"-

-"Sí, ¿Por?"-

-"La compre aquí, ese día estaba junto a Miku y ella quedo prendida de una cadena pero no me permitió comprársela y ahora me gustaría ver si aún está"-

-"Ya veo, aunque es muy poco probable, pero tal vez"- La rubia se encogió de hombros.

-"De igual forma le comprare la más parecida que encuentre"- Dijo Luka ya entrando al lugar.

-"Buenas noches, ¿En qué puedo ayudarles?"- Fueron las palabras que recibieron al terminar de ingresar.

-"Buenas noches, vine a buscar algo en específico, si lo encuentro la llamare, descuide"- La pelirosa.

-"Perfecto, pasen y busquen lo que necesitan con gusto"-

-"Gracias"- Esta vez Lily, ésta siguió a Luka que caminaba hacia un lugar en específico, se detuvo y una sonrisa de total alegría se hizo presente en la pelirosa.

-"¡Aun está aquí Lily, esto es perfecto!"- La rubia se acercó para ver cuál era la joya que causaba tal felicidad en su amiga, al verla no le quedo duda del porque a Miku le había encantado, era sencilla, pequeños eslabones unidos los unos a los otros, de un bonito color dorado y con un dije en forma de dos mariposas enlazadas por una de sus alas, una de ellas con una pequeña gema color rosa en el centro y la otra con una de un color entre el verde y el azul.

-"Es perfecta, diría que esto estuvo esperando aquí para que la compraras"-

-"En efecto"- Luka busco con la mirada a la dependiente y con un movimiento de su mano la llamo, la mujer camino hasta el lugar donde estaban Lily y Luka.

-"¿Ha encontrado lo que estaba buscando?"-

-"Sí, es esta cadena"- Luka respondió, seguidamente señalo a la joya que reposaba dentro de su propia caja.

-"Es una buena elección, ésta peculiarmente tiene un par de gemas poco comunes, una es un zafiro rosa y la otra es una esmeralda de un color poco común, ya que acostumbran ser de un tono un poco más verde, he de admitir que usted posee un muy buen gusto señorita"-

-"Gracias"-

La mujer que las atendía abrió la vitrina, tomo la rectangular caja que contenía la joya, luego tomo la tapa la cual estaba al lado de dicha caja y cerró de nuevo.

-"Acompáñenme por aquí por favor, ¿Pago en efectivo o con tarjeta?"-

-"Con tarjeta"-

-"Bien"- Llegaron a caja, Luka le extendió su tarjeta a la mujer, y luego de los tramites básicos, la pelirosa salió del lugar con su compra, la cual estaba ahora dentro de una cajita celeste adornada con una cinta azul.

Ya cuando habían llegado al auto, Luka hablo de nuevo.

-"Lily mañana lo haré"-

-"¿Harás qué?"- Pregunto confundida la rubia.

-"Pedirle a Miku que sea oficialmente mi novia"-

-"¿Qué no hoy eso había quedado en claro?"-

-"Sí y no, bueno lo que quiero es pedi…

-"Sí te entiendo, pedírselo de una manera más dulce"- Que bien conocía Lily a la pelirosa.

-"Exacto, ¿Me ayudaras?"-

-"Eso no lo dudes que aunque no me lo pidas lo haría, y dime ¿Qué tienes en mente?"-

-"Antes que nada, necesitare también la ayuda de los chicos y de Gumi"-

-"Entonces apenas lleguemos a la casa los llamaremos, pero cuéntame lo que planeas"-

-"Bien, ya que mañana es la apertura y el lugar estará lleno de plantas con flores de todo tipo, además aún falta decorar el lugar y está pensado hacerse con algunas flores cortadas mañana temprano para que no se marchiten. Ya que hay que hacer todo eso pese en aprovecharlo, pero Miku no puede estar, sino no tendría chiste, ahí es donde entra Gumi, le diría a ambas que se queden en la floristería en la mañana haciendo inventario para saber luego cuanto gastamos en la decoración para la inauguración, pero los chicos tienen que aceptar la idea de prescindir de la ayuda de Gumi y Miku en la decoración"-

-"Y luego llamas a Miku, ella llega, ve todo y de la nada sale una lona que diga "¿Miku quieres ser mi novia?" y tú te apareces desde detrás de ella"- Añadió Lily entusiasta con su agregado a la idea de la pelirosa.

-"No había pensado lo de la lona, pero no está mal"-

-"Al fin se te pego un poco de mí Luka, estoy tan orgullosa de ti"- Lily fingía estar afligida.

-"Sí, sí, como digas, hay que ir por una lona, para tenerla lista y no perder tiempo mañana si los chicos aceptan"-

-"Y como sí aceptaran… A por una lona se ha dicho"-

Salieron en busca de alguna tienda de telas abierta y no tardaron mucho en encontrar una, compraron un par de metros de tela blanca y de ahí se regresaron a la casa, llamaron a todos para explicarles la situación, no hubo oposición alguna. Después de haber hablado con todos Luka y Lily pusieron manos a la obra en elaborar el mensaje de la lona. Ya todo era de solo esperar al amanecer.


Su celular sonó, notificado de la llamada que estaba recibiendo, lo tomo y contesto.

-"Buenos días… Claro, no hay problema ¿Ya no necesitan nada más de aquí?... Bien, le diré a Gumi que ya podemos ir con ustedes… ta-también yo a ti"- Eso ultimo dicho por la pelirosa la había sorprendido, aun así le había gustado y mucho. –"Gumi, llamó Luka, dijo que ya podíamos ir a terminar de ayudar con la decoración"-

-"Bien, porque yo ya termine con lo último"- Gumi sonreía sola en la bodega, su amiga no tenía ni idea de lo que le esperaba.

Cerraron la floristería tomaron un taxi y tras unos minutos llegaron a su destino, Miku y la peliverde caminaron hasta la entrada, pero Gumi se fue quedando poco a poco más rezagada, la peliacua entro al invernadero admirando como estaba decorado el lugar, los chicos de verdad que habían hecho un excelente trabajo, había girasoles a lo largo de la entrada, y calas blancas junto a los rótulos que indicaba el nombre de las plantas y el marco de la entrada estaba decorado con claveles rosa, la peliacua camino un poco más hasta llegar al centro del lugar, con la intriga de que no veía a nadie por ningún lado, hasta Gumi ya no estaba.

-"¿Chicos?"- La peliacua miraba en todas las direcciones hasta que de la nada un trozo de tela se extendió frente a su mirada, no tardo en desenrollarse dejando a la vista de esos orbes acua las palabras "¿Me concederías el honor de ser tu novia?" adornadas por mariposas de color rosa y acua pintadas por el resto del espacio que no ocupaban las letras.

-"¿Me lo concederías?"- Escucho la voz de la pelirosa hablarle desde detrás, estaba de pie en la entrada y tenía una rosa color rosa junto con una cajita celeste en sus manos.

-"Luka"- Y luego de pronunciar el nombre de la Megurine, Miku comenzó a llorar, la nombrada se apresuró a llegar al lado de la menor.

-"Miku, lo siento, si te parece que estoy yendo muy rápido, olvida esto y has como que nunca paso, Miku perdón"- Luka no sabía qué hacer, estaba parada su lado, pero no sabía si abrazarla, o quedarse ahí, o salir corriendo.

-"Ven"- La menor la llamó, y con pasos dudosos Luka se acercó. -"No lo sientas, discúlpame tú a mí por reaccionar así"- Miku respiro profundo para tranquilizarse un poco más. –"Sí, sí quiero que seas mi novia, sí quiero ser tu novia"- Al terminar paso sus brazos por el cuello de la más alta y la beso, el primer beso en el cual se daban el gusto de disfrutar del todo los labios de la otra, pronto Luka poso sus manos en la cintura de la Hatsune y la acerco más a sí, en esa posición permanecieron unos minutos que parecieron segundos, al separarse sus labios las dos apoyaron su frente sobre la de la otra y se quedaron así, solo mirándose a los ojos, sonrisas plenas en sus labios.

-"Miku, tengo algo para ti"- Hablo Luka sin moverse un centímetro de su lugar.

-"¿Sí?"- En ese momento la mayor se separó un poco y le tendió la cajita, Miku la tomo y de inmediato la abrió.

-"No puedo creer que siempre lo hayas hecho"- Fue lo que dijo mientras tenia cierto brillo en su mirada.

-"¿La recuerdas?"-

-"Claro, gracias Luka"- Acto seguido le robo un leve rose le labios a la pelirosa.

-"Te ayudo a ponértela Miku"- La nombrada le devolvió la cajita a Luka, quien saco la joya para colocarla en el cuello de su ahora pareja. –"Te queda bien"-

-"¡Miku!"- Llego Gumi al lado de la peliacua y la estrujo en un abrazo. –"Las felicito chicas"- Dijo a ambas.

-"Felicidades chicas"- Dijeron Gakupo y Yuma.

-"Que susto nos diste, por un momento pensé que no aceptarías"- Llego diciendo Lily.

-"Lo lamento, es que fue algo muy emotivo, no me pude contener"- Miku miro directo a Luka, quien le regalo una sonrisa de 'No te preocupes'

-"Esta bien, lo que importa es que Luka no salió corriendo, aunque parecía que tenía ganas"- La nombrada solo atino a mirar para otro lado, Miku en ese momento se liberó del agarre de la peliverde y fue el turno de ella de estrujar, esta vez a la pelirosa.

-"Me puse nerviosa, no sabía qué hacer, ya los quiero ver algún día en mi situación"- Se defendió mientras correspondía al abrazo de su novia.

Todos rieron con eso, al final todo había salido bien, la inauguración fue un completo éxito y los chicos al final del día le habían regalado un momento a solas a la feliz pareja, se encontraban en el centro del invernadero la una en los brazos de la otra.

-"Te amo"-

-"¿Cuánto?"- Pregunto de forma infantil Miku.

-"No sé, no existe una cifra que pueda representar mi amor por ti"- La voz tranquila de Luka, sumado a la luz de la luna que entraba por el techo de cristal hacían de este momento el perfecto según la peliacua.

-"Sabes Luka, nunca te odie, sí estaba dolida por tus palabras, pero jamás te pude odiar"-

-"Fui una total estúpida, perdóname por eso"-

-"Ya detente con eso, ya quedo atrás, recuerda que comenzamos de cero"-

-"Pero es q…"- Miku había callado a la pelirosa con sus labios, ésta última no tardo en corresponder al beso de una forma delicada, pero esta vez la menor tenía ganas de más, paso su lengua por el labio inferior de Luka y de inmediato su deseo fue concedido, la más alta permitió que Miku llevara el control del beso, ella solo respondía a los movimientos de la lengua intrusa de la menor, no había prisa ya ella dominaría en otras cosas.

-"Si esos serán mis castigos, me llamare estúpida el resto de mi vida"- Dijo la Megurine después de haberse separado y recobrado el oxígeno.

-"Y yo estaré gustosa de castigarte"-

-"No, prefiero robarlos"- Y justo al terminar, Luka acerco más contra sí a Miku e inicio un beso igual al anterior, solo un poco menos largo.

-"No son robados si ya de por si son tuyos"- Acoto la peliacua y por tales palabras recibió un beso en la punta de su nariz y esa sonrisa que tanto adora por parte de la pelirosa. –"¿Luka, puedo hacerte una pregunta?"- Hablo con tono serio de repente.

-"Por su puesto"-

-"¿Si algún día nos encontramos con alguna de las chicas con las que has estado me lo dirás?"-

-"No es probable que pase"- Su voz era tranquila.

-"Sí lo es Luka, fueron muchas chicas"- El tono de Miku ahora estaba un poco alterado, solo un poco.

-"Tal vez, pero yo no sería capaz de reconocerlas, en mi mente solo han habido dos chicas, una me quebró y la otra es la que me ha hecho sanar"- Termino la pelirosa.

-"¿Luka?"-

-"¿Sí?"-

-"Te amo"-

-"Y yo a ti"-

Pasaron un rato más disfrutando únicamente de la compañía de la otra, hasta que la hora de regresar a casa llego, el grupo se reunió para despedirse, Luka como era costumbre, fue a dejar a las chicas más jóvenes a su casa, no sin antes de Miku salir del auto regalarle un último beso del día, ya habiendo dejado a la chicas, la pelirosa y Lily se dirigieron a la propia, el día de hoy había sido uno de los mejores, si no el mejor de la vida de Luka, estaba feliz, tenía todo lo que podía pedir, buenos amigos, un negocio que prosperaba gracias a sus amigos, y a la persona que amaba a su lado, sí, tenía mucho dinero también, pero éste no le había traído la felicidad por sí solo en ningún momento, la verdad ella era capaz de dar todo su dinero a cambio de las personas que tenía al lado, después de todo era gracias a ellas que ahora experimentaba la felicidad.


El sonido de aquel molesto aparato no cesaba, saco un brazo de debajo de las sabanas y a como pudo apago la alarma, ya cuando volvía a meter el brazo tiro un par de cosas al suelo.

-"Tiraste algo"- Se escuchó una adormilada voz a su lado.

-"Lo sé"- Respondió en un tono igual la culpable.

-"Hay que levantarnos"- Y aunque esa voz adormilada había pronunciado tales palabras los indicios de que lo llegara a hacer eran nulos.

-"No quiero, ve solo tú hoy"-

-"Una de los dueños no puede ausentarse, vamos Luka ¡Arriba!"- Las sabanas que cubrían a la pelirosa desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos, Luka solo gruño y se hizo bolita. –"Amor, asume tu responsabilidad"-

-"Bien"- Se estiro y tras un bostezo se sentó en el borde de la cama.

-"¿Qué fue lo que se cayó?"- Pregunto Miku detrás de la pelirosa mientras estaba de rodillas en la cama, con los brazos apoyados en los hombros de Luka y su mentón apoyado sobre esa desordenada cabellera rosa.

-"Un par de porta retratos, ¿Me permites?"- Pregunto mientras señalaba a los objetos en el suelo. Miku se quitó de encima y Luka levanto lo que había tirado, se les quedo viendo fijamente.

-"¿Pasa algo?"- Pregunto la peliacua mientras se sentaba al lado de la otra mujer.

-"No nada, solo estaba recordando esos días"- La pelirosa le paso uno a Miku quien de inmediato comprendió, y es que lo que estaba enmarcado por el portarretratos era un trozo de papel que decía "Fuiste cazada" en letras color acua. –"Recuerdo que la encontré junto a una rosa blanca a mi lado cuando desperté a la mañana siguiente de nuestra noche de bodas y tú no estabas por ningún lado"-

-"Lily me hizo prometerle que lo haría"-

-"Sí, lo supuse en ese mismo instante"- Luego le tendió el segundo objeto, este tenía una foto de una Miku de hace dos años atrás, con los nervios del momento reflejados en su cara.

-"Esta la tomo Gumi poco antes de que tú llegaras al invernadero. ¿No sé en qué momento me deje convencer por todos en que ahora me correspondía a mí el proponerte matrimonio? Aunque no me arrepiento en lo más mínimo y fue una linda idea la de colocar las plantas de forma que se leyera la frase ¿Te casarías conmigo?"-

-"Sí, recuerdo que entré y lo primero que note es que todo estaba desordenado, luego vi que se formaban letras con tan solo descifrar el '¿Te casarías' me basto para comprender lo que estaba pasando, debo admitir que por un segundo me entristecí, ya que yo era la que lo quería pedir, pero te me adelantaste"- Luka empujo a Miku sobre la cama y se posiciono sobre ésta juntando sus frentes. –"Este ha sido el mejor año y medio de mi vida"- Susurró y luego junto sus labios en un delicado roce.

En eso estaban cuando el celular de Luka comenzó a sonar, la dueña solo gruño y Miku soltó una pequeña risa. Se incorporó y fue a contestar el aparato.

-"Buenos días… Sí, ya estaba despierta… Sí, ya sé que hoy es la reunión… Sí, Miku irá… Lily… Li… ¡Lily adiós!"- Corto la llamada.

-"¿Qué quería Lily?"-

-"¡Acabar con mi paciencia desde temprano!"-

-"Luka"- Entono en forma de regaño, aunque un deje de diversión se podía escuchar en el fondo.

-"Bien, solo quería confirmar que estaríamos en la reunión, ¿No sé desde cuando Lily adquirió sentido de la responsabilidad?"-

-"Diría que desde que está con Gumi"- Luka llevo su mano al mentón en pose de pensador.

-"Sí, tienes razón. ¡Gumi es capaz de hacer milagros!"-

-"No menos precies a Lily, ella es muy responsable con las cosas del trabajo"-

-"Bueno sí, eso es verdad"- Reconoció Luka.

Ah, y es que en estos últimos cuatro años muchas cosas han pasado, Luka y Miku se casaron hace año y medio luego de que una nerviosa Miku fuera la que le pidiera matrimonio a la mayor después de dos años de relación, tanto Gumi como Miku habían terminado sus carreras, Gumi en diseño de publicidad y Miku en administración de empresas, Lily era la gerente del departamento de marketing y Gumi la segunda al mando, ah sí, la pequeña floristería y el invernadero crecieron hasta ser una empresa en todas la de la ley, había una floristería Vocaloid en varias ciudades del país, tal peculiar idea para el nombre había salido de Lily un día, porque según ella los nombres chafas, o de apellidos ya estaban pasados y además que no llaman la atención, así que se dio a la tarea de pensar un nombre innovador el cual diera presencia y que también fuera fácil de recordar y reconocer, dando por resultado, a la cadena de invernaderos y floristerías Vocaloid.

Por otro lado y ayudado a su cercanía en el trabajo la rubia y la peliverde habían comenzado una relación hace un año atrás, Gumi disfrutaba de molestar a Miku y Lily a Luka y entre las dos sacaban de sus casillas al matrimonio y era peor aun cuando se les sumaba el pelirosado y se armaban los tres mosqueteros, como ellos se hacían llamar, claro que en ocasiones era el turno de los vengadores, Luka, Miku y Gakupo, oh sí, la venganza puede ser dulce y mejor si está fría.

Los días de los seis pasaban así, eran exitosos, pero habían logrado mantener la amistad por sobre todo, Miku se había mudado a la casa de Luka, Lily había estado rentando un apartamento y Gumi en este momento vive con ella, la casa de Miku está siendo rentada por una familia, un par de rubios gemelos de catorce y sus padres, los chicos eran energéticos y se habían familiarizado tanto con la peliacua y la pelirosa que en sus tiempos libres pasaban a ayudar en la floristería que no estaba muy lejos, "La original" como ellos le llamaban después de escuchar el relato de cómo había comenzado todo.

Gakupo y Yuma, junto con Luka eran los dueños de la empresa, pero aun así de vez en vez cuando tenían la oportunidad ellos mismos trabajaban ya sea en La original o en el primer invernadero, era algo que disfrutaban hacer y bueno, para los trabajos cotidianos de oficina estaban los demás empleados.

El par de chicos también habían contraído matrimonio, éstos hace ya poco más de dos años, aunque nada había cambiado, Gakupo era el mismo chico reservado, y Yuma era igual de enérgico y que en ocasiones decía cosas que no debía, provocando vergüenzas a su esposo.

En fin, todos podían decir que tenían una vida tranquila y feliz.

-"Luka"-

-"¿Sí?"-

-"Tenemos una gotera en el techo, ayer cuando llegue vi que había agua en el piso y luego cayó un gota"- Aclaro Miku mientras se ponía de pie.

-"Llamare para que la reparen"-

-"Y hoy toca sacar al perro"-

-"¿Es mi turno, verdad?"- Miku solo asintió.

-"Lo hare dentro de un momento"- La pelirosa se encontraba revisando el buzón de entrada de su correo desde su celular.

-"¿Luka?"-

-"Dime"- Le respondió sin dejar de ver la pantalla del aparato.

-"Son las nueve, ¿A qué hora es la reunión?"-

-A las once, tranquila, sí alcanza el tiempo para el perro y hasta la gotera"-

-"¿Segura? Yo estaba pensando más bien en una relajante y larga, muy larga ducha juntas"- Esas palabras hicieron que la pelirosa apartara de inmediato la vista de su celular para centrarla sobre su esposa. –"Pero si te interesa más el perro, bueno…"- Y tras terminar su frase la peliacua camino hacia la salida de la habitación, con intención de ir a la cocina para buscar algo de comer, pero no contó con un par de brazos que la detuvieron en su andar.

-"¡Que se joda el perro!"- Fue lo que escucho antes de sentir los labios de la pelirosa sobre los suyos.

Fin


Ok, espero no haberme ganado su odio con esta pequeña broma que les jugué! Den serio!

Contestemos los reviews!

Kotobuki Meiko: Je, gracias por el review XD, ¿Qué opinas de como pasaron las cosas?

Dama 07: El problema era que Miku no quería las palabras de Luka, y sí esta le hablaba, la mandaría al diablo, por eso la pelirosa tuvo que demostrarlo con hechos. Ah! Muchas gracias por tu review ^^

freya-chan: Je, je tranki, era solo por un día XD

Toeto Sensei :3 Juro que casi lloro, hasta se me hizo un nudo en la garganta con tu review sensei, y sí, ya casi pasa un año y como dije antes, en mi vida jamas me arrepentiré de haber dejado aquel review, todo comenzó por un inocente review, y gracias a eso tengo una esplendida amiga y sensei con la que he podido contar en mis momentos de quiebre, una amiga con la cual me he desahogado y ha tenido la paciencia de escucharme y hasta aconsejarme, definitivamente este año me a dado a una maravillosa persona, me pregunto que hice de bueno para que el karma me recompensara de esta manera.

He de admitir que aun me aflige el hecho de no haber podido ayudarte el día de tu cumple, pero me alegra al menos haberte sido de utilidad con la idea y me reconforta que haya funcionado.

Y simplemente no sé que más decir, como siempre digo, las palabras lo pueden todo, pero en ocasiones nos traicionan cuando más las ocupamos, decimos cosas todo el día pero cuando quieres expresarte, las palabras simplemente no salen. ¡O simplemente a mí no me salen! De verdad no tengo palabras para decirte cuan agradecida estoy con la vida por haberme permitido conocerte.

En fin, me siento muy feliz de que te haya gustado el Fic, creo que es de lo mínimo que puedo hacer para expresarte mi gratitud por todo lo que me has ayudado en este año! :3

Y sí, claro que seré tu Miku y tú mi Gumi, o Luka y tú Lily! XD