Sin más me retiro y doy las indicaciones de siempre.

Por favor, sean creativos con sus comentarios, que sean largos, que se note que han leído.

Y, se me había olvidado, pero si van a hacer comentarios ofensivos o despectivos, mejor ahórrenselos. Sin comentarios ofensivos ni insultos. Se les ruega encarecidamente, lean las indicaciones y los apartados de autor que no los pongo de adorno. Están al final de cada capítulo, una breve explicación.

Aclaraciones:

Narración.

Diálogo. —

‹‹Pensamientos.››

(*) Esto es un apartado para alguna palabra o concepto que aclararé al final del capítulo.

Advertencias:

OoC en los personajes.

OC's.

Situaciones sexuales implícitas-explícitas.

Lenguaje inapropiado o soez.

Género: Romance | Humor.

Clasificación: K+.


Momento II

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‹‹El mejor uso de la vida es amar.››

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Rick Warren.

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Reclamos.


— ¡No lo puedo creer! ¡¿Cómo es posible que me hicieras esto?!

La escuchaba vociferar y despotricar contra su persona, su honorable y apacible persona.

— ¡¿Por qué, por qué te fuiste con ella?! — reclamó la peli-rosa, mientras daba vueltas en el mismo lugar.

Él calló, no era conveniente abrir la boca. Dejaría que terminara de descargarse antes de emular alguna palabra que comprometiera su integridad física.

— ¡¿Qué demonios hacías con Tenten en la feria?! — riñó, a viva voz y sin pena de que la gente se les quedara viendo.

Neji suspiró, cuando planeó llevarse a su compañera con él ignoró el hecho de que Sakura podía ser una celosa extrema y pensaría que, seguramente, estaban teniendo algo a su espalda. Lo cual en el fondo, concluiría inverosímil… Pero hasta que se le pasara la rabieta.

— ¿Dime tú que hacías con tu sensei paseándose del brazo por toda la feria, sabiendo que estas comprometida?

‹‹Touché››.

La Haruno dio un respingo, como un efecto inmediato el enojo desapareció pasando a ser sustituido por un rubor lleno de vergüenza.

— ¡Yo no tengo la culpa, fueron los chicos! — acusó al par, el cual desgraciadamente no estaba muy lejos.

— ¡Oye, tú te ofreciste primero, dattebayo! ¡Ay no pegues, Teme!

Ese había sido Naruto, que no se pudo contener pero fue arremetido por el Uchiha ante la tremenda estupidez que acababa de cometer. Sakura gruñó, tras los golpes de Sasuke ella le daría un par mas que lo dejarían imposibilitado de por vida…

— Y aunque no lo creas, definitivamente le creo a Naruto.

La peli-rosa abrió la boca incrédula, no escuchó lo que creyó ¿o sí?

— Yo… Tú… ¡Agh!

Se trabó, su lengua se volvió de elástica y se escondió en alguna parte de su boca. Zapateó, apuñó sus manos contra el bonito oso de felpa que su sensei le compró y su rostro enrojeció a la enésima potencia, tanto que creyeron que estallaría como un tomate maduro…

Sakura estaba furiosa, tanto que lo único que sabía que podía hacer cuando perdía era irse o terminaría matando a Naruto y a ella misma por dejarse convencer de semejante disparate.

Su tranquilo novio la observó marchar, observó el cielo y soltó un suspiro.

— Aquí vamos de nuevo…

Enseguida se fue detrás de su enfurecida novia.

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Neji, caminando por todas la veredas que su novia transitó rápidamente; tratando de despistarlo inútilmente se preguntaba, ¿cómo rayos se enamoró de la mujer más bipolar de toda la aldea?

Debía admitir que Haruno no era la mujer más fácil y accesible del mundo, poseía un carácter volátil, era impulsiva y rara vez pensaba lo que decía o hacía con cuidado. Simplemente iba y lo ejecutaba sin medir las consecuencias.

Sakura Haruno era todo lo contrario a su persona, educado, respetuoso, cuidadoso, analítico y reservado. Su novia tenía todo lo contrario, era todo menos reservada en muchos aspectos de su vida. Daba muchas gracias al cielo que su vida sexual todavía no comenzaba, si no seguro la primogénita del Clan Yamanaka ya llevaría todo un obituario. A lo mejor exageraba, no creía que su pareja fuese tan impúdica en cuanto a los detalles más privados de su relación.

Finalmente su persecución terminó en el claro en un bosque no muy lejos de la aldea, era media tarde. Se quedó parado escasos metros detrás de la peli-rosa que le daba la espalda.

La luz de la media tarde la bañaba junto al reflejo de las quietas aguas del río, agitadas por la suave brisa y las hojas que caían de los árboles. El vestido ondeó un poco ante la corriente y sus cabellos se desordenaron un tanto.

La contempló escasos segundos, entonces la pregunta resurgió en su mente como ráfaga. ¿Cómo rayos se enamoró de Sakura Haruno?

Simple.

Para el amor no había razonamiento lógico, sencillamente se sentía en el corazón. Sin razones, sin objeciones, sin explicaciones válidas.

Solo el sentimiento de que estás con el ser correcto, con la persona exacta. Nada más.

Soltó un suspiro y se acercó finalmente. Reconocía que no debió hacer las cosas de la manera en que las ejecutó, pero su novia no le dejó otra alternativa mas que buscar una manera en la cual ella no cometiera mas tonterías a las que estaba acostumbrada.

Sobre todo porque tenía un margen potencial de hacer todo mal y arruinar una bonita relación por una ilusoria curiosidad.

— ¿Por qué tenías que ir con ella?

La pregunta si bien se le hizo lógica, el tono en el que fue emitida había mas que enojo, tristeza e inseguridad. Neji sabía de qué pierna cojeaba su novia, por eso efectuó esa improvisada estrategia. Aunque no imaginó que la afectaría tanto.

Una vez mas comprobó que improvisar no se le daba muy bien.

— ¿Por qué tenías que seguir con esa tonta idea de descubrir el rostro de tu sensei?

Si bien se sentía mal, asimismo gozaba del derecho de comprender las razones para continuar con algo que él supuso había terminado aquel día cuando rompió la solicitud.

La peli-rosa frunció el ceño, molesta de que hubiera evadido la interrogante.

— ¡No fue por eso!

Sakura se dio la vuelta y lo encaró, pese a que le sacaba cabeza y media de altura, elevó la barbilla soberbia y los orbes jade brillaron con fulgor. Internamente Neji sonrió, esa precisamente era una de las cualidades que más le gustaban de ella. Su valía.

— Entonces, ¿por qué?

La peli-rosa dio un diminuto brinco en su lugar, lo miró dubitativa antes de contestar. Se suponía que nadie debería saberlo, que debía callarlo. Itachi se los pidió, no solo a ella sino a todos. Sin embargo, Neji es su pareja y como tal la confianza es primordial entre ambos.

Dejarían de serlo si comenzaba a mentirle y ocultarle cosas. No. No podía hacerlo, no podría con su consciencia.

— Itachi-san nos pidió un favor y… Eso requería que entrará como candidata, no pudimos negarnos…

Hubiese declinado por incredulidad de que alguien con el rango y la madurez de Itachi Uchiha les haya pedido semejante cosa descabellada, pero la timidez con la que Sakura emitió esas palabras debilitó la teoría.

Hyūga suspiró y se contuvo de poner en blanco los ojos, ¿por qué esa mujer tenía la maldita cualidad de ablandarlo con tanta facilidad?

Se había vuelto un fofo.

— Me es difícil creer eso.

— ¡Pero es la verdad, lo juro! — gritó Sakura, arrebolada.

Se cruzó de brazos e infló los mofletes, una ternurita aunque pareciera niña de 5 años haciendo su berrinche. El castaño suprimió una sonrisa, realmente si lo pensaba. Tenía una y mil maneras de encontrar las explicaciones del por qué se terminó enamorando de Sakura Haruno, aunque no todas fueran lógicas.

— Y tú, aun no me has dicho ¿qué hacías ahí con Tenten?

El reclamó no le llegó de forma inesperada, de hecho, se tardó en decírselo. Negó con la cabeza y se acercó un poco mas, Sakura no se movió. Solo esperó a que él tocara delicadamente sus cabellos y los enredara entre sus dedos. Un movimiento aprendido, una táctica que solía utilizar para suavizarla antes de hablar y dar sus explicaciones.

Haruno conocía a su pareja, sabía muy bien que estudiaba cuidadosamente cada cosa que le decía, que hacía. Y si lo realizaba no siempre era porque sí, Neji, al contrario de ella; reconocía y analizaba cada cosa que ejecutaba. Y cuando tenía que darle cuentas, siempre encontraba la manera de hacerlo de la forma mas fácil y factible para él. Sin que ella perdiera detalle y pudiera comprender.

Los dedos impávidos juguetearon las hebras de su cabello antes de devolverlas a su lugar detrás de la oreja, luego se deslizaron por sus mejillas y la barbilla. Emitió un suspiro, sus manos siempre fueron traicioneras y le hacían olvidar su enfado y el motivo del mismo.

¡Su novio era un maldito calculador!

— ¡Esto es injusto! — rezongó la medic-nin.

Por primera vez en todo el día, Neji emitió una risa. Baja y divertida, a Sakura solo le provocó un estremecimiento.

— Me encontré a Tenten por casualidad con Lee, eso es todo.

Su murmullo fue sibilante y paulatino, incitante, excitante y adormecedor. No sabía que emoción o sentimiento predominaba más, solo que la comodidad la invadía de forma aletargada en el cuerpo cerrándole los ojos y dejándose llevar.

— ¿Y por qué solamente ella estaba contigo?

Increíble le parecía que a pesar de todo, Haruno no perdiera la consciencia ni por un instante del tema y quisiera saberlo todo.

— Porque… Era la única forma de llamar tu atención y distraerte de tu locura.

Le era difícil tener una sinceridad completa, pero de la misma forma que a la peli-rosa, no le gustaba tener que ocultarle nada que no fuera necesario. Y para alguien como Neji que gozaba de mucha privacidad y reserva, decirle eso se trataba de una total y completa proeza.

— No iba a hacer nada. — justificó la fémina.

— Tú no, pero no puedo decirlo mismo de Kakashi.

Por una fracción de segundo Sakura frunció el ceño, irritada de que Neji pensara que su sensei podía faltarle al respeto.

— Kakashi-sensei jamás me faltaría al respeto.

El tono sonó alto y escocido.

— Sakura…

— Kakashi-sensei me ve como su hija, no como una candidata potencial. Lo sé, Neji, lo vi en sus ojos. — explicó, mirándolo con un gesto afligido en el rostro. Le urgía que le creyera que el peli-gris no era como todas las mujeres resentidas describían.

Para Sakura, su ex sensei tenía mucha integridad, tanta, igual o más de la que gozaba su novio. No es que lo idealizara, no, bajo ninguna circunstancia. Reconocía que Kakashi no se caracterizó por ser un hombre responsable y amable, pero todos esos años en convivencia le hicieron darse cuenta que no era el canalla que todas las mujeres pintaban. No era tan inhumano, a menos que se tratara de un campo de batalla.

— Debes creerme.

El castaño la miró, no le sorprendía que su pareja metiera las manos al fuego por los miembros de su equipo, mucho mas por su sensei. A quien tenía en alta estima y quería mucho.

Respiró superficialmente, sobó delicadamente la sonrosada mejilla y le dio un casto beso en los labios.

— Te creo. — murmuró.

Eso la tranquilizaría, en el fondo, él también sabía que no todo lo que se decía era verdad. Vio muchas cosas antes de que Hatake se convirtiera en Hokage y eso afianzaba la opinión de su novia.

A veces, la envidia de las personas corroía muchos aspectos de otras, lo degeneraba en mucho daño físico, moral y emocional. Kakashi no era de ese tipo, no entraba en una clasificación frágil pero de igual manera arruinaba su reputación; como hombre y como shinobi.

— Gracias.

Sakura le sonrió y le devolvió el gesto con dulzura, esas eran las cosas que amaba de ella aunque no se lo dijera a menudo.

Un trueno resonó de repente, la peli-rosa se estremeció ante el súbito sonido y Neji elevó la mirada. Prontamente el cielo se encapotó, grandes nubarrones grises se veían. Una tormenta se avecinaba, Haruno apretó aquel oso de felpa contra su pecho y miró a su pareja.

Éste omitió una sonrisa burlona, otra cualidad de su amada, le tenía pánico a los truenos. No lo demostraba pero así era.

— Vamos, es mejor que regreses a casa. — manifestó él.

Empezaron a caminar un poco acelerados, pronto azotaría la tormenta y no deseaban resfriarse.

— ¿Te quedarás?

La pregunta era retórica, ella sabía que lo haría. Como cada vez que las tormentas eran ruidosas, se quedaría a dormir con ella.

— Siempre.

A lo mejor, esa noche, hacían algo más que dormir…


Notas de Autor:

Bueno, he aquí el momento dos de esta historia. No daré muchas referencias, para los/as que han leído: Una esposa para el Hokage, ya saben de donde proviene, para los que no; recomiendo que si les llama la atención lo lean. Como ya dije antes, estos son OS sin sentido, pueden derivarse de algún escrito o simplemente se me ocurrieron de repente.

Como también pueden hacer sugerencias acerca de algún momento en especial o algo que deseen leer de ellos, estoy abierta a recomendaciones.

Mis agradecimientos a Crimela, Marde Geer, Mar Angys Dreams, Himeno Sakura Hamasaki. A los que me agregan a alertas y favoritos por igual, muchísimas gracias.

Nos veremos en otra oportunidad, saludos y un abrazo.