Sin más me retiro y doy las indicaciones de siempre.
Por favor, sean creativos con sus comentarios, que sean largos, que se note que han leído.
Y, se me había olvidado, pero si van a hacer comentarios ofensivos o despectivos, mejor ahórrenselos. Sin comentarios ofensivos ni insultos. Se les ruega encarecidamente, lean las indicaciones y los apartados de autor que no los pongo de adorno. Están al final de cada capítulo, una breve explicación.
Aclaraciones:
Narración.
— Diálogo. —
‹‹Pensamientos.››
(*) Esto es un apartado para alguna palabra o concepto que aclararé al final del capítulo.
Advertencias:
OoC en los personajes.
OC's.
Situaciones sexuales implícitas-explícitas.
Lenguaje inapropiado o soez.
Género: Romance | Drama.
Clasificación: K+.
Disclaimer: La serie no me pertenece, sino a ®Masashi Kishimoto.
Nota 1: Por favor, lean las notas de autor antes de comentar.
Momento V
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‹‹La sorpresa es el móvil de cada descubrimiento.››
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Cesare Pavase.
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La vida, no tiene que ver con el destino.
La vida es alucinante, y totalmente caprichosa e inconstante.
No era la primera vez que se enfrentaba a otro shinobi en una batalla para probar sus habilidades, tampoco sería la última que tendría. Se preparó como debía, aunque sabía que fuese quien fuese que lo enfrentara no tendría oportunidad con él, sus limitaciones eran pocas, su ingenio y estrategia, mucho.
O por lo menos, ese fue el pensamiento arrogante que cruzó por la cabeza de Neji Hyūga, al momento en que se conoció a su rival. En su fabuloso razonamiento se formó una idea, lo venceré con los ojos cerrados.
Para Neji, Naruto estaba destinado a ser derrotado y él sería el precursor de su sometimiento. Para el heredero del Bouke, el Uzumaki no tenía ninguna oportunidad de ganar. La batalla estaba decidida desde un comienzo.
Para el Hyūga, su defensa máxima no tenía en absoluto un solo punto ciego por donde Naruto pudiera atacarle. No tendría una sola ocasión de hacerlo, a eso se le suma el hecho del cual el rubio era muy famoso… Lo consideraban un total y completo idiota, uno con letras mayúsculas y sin faltas a la ortografía. El desenlace ya estaba decidido desde que fueron enfrentados, él ganaría, y Naruto quedaría en ridículo.
Ah… Cuan equivocado estaba Neji al considerar a Naruto no solo débil, sino un simple pelele que se dejaría amedrentar con palabras llenas de rencor y resentimiento. El castaño, creyó que atacando su psicología como lo hizo con Hinata, podría decrecer el afán del Uzumaki de pelear, dar lucha. Que podría acobardarlo y hacerle dudar incondicionalmente de sus habilidades, de que era capaz de cambiar las cosas.
Pero el destino ya estaba dado, y Naruto debía perder ante él. Era un final infalible.
Craso error…
Con Naruto, Neji se dio cuenta que el destino no es algo que está escrito, que no es una ciencia exacta que te da lo quieres, o lo que crees que por derecho te pertenece. Que es tuyo, que nadie puede arrebatártelo.
Con Naruto, Neji Hyūga supo que el destino no es mas que una charada inventada por el ser humano, por su propia mente, por su particular soberbia.
‹‹¿Qué mas da? ¿Qué tiene?››
Esas palabras lograron enfurecer a Neji, ¿Cómo se atrevía a decirle algo como eso? ¿Cómo osaba hablar de algo que desconoce?
‹‹¿Alguna vez te has preguntado si Hinata sufre tanto como tú?››
¿Alguna vez se lo preguntó?
No, la verdad es que no le importaba. Por eso se perfeccionó en sus técnicas, su único afán fue siempre superar a la rama principal de su Clan, humillarlos por sellarlos, por quitarle lo que según él, les correspondía. Lo que competía a su padre, a su madre, a él mismo… Por encerrarlos en una prisión imaginaria tan frágil como el cristal.
Demostrarlo en esa pelea, con el conocimiento de que el líder del Souke se encontraba en el graderío como otro espectador, le daba mucha mas importancia al asunto. Deseaba restregarles su genialidad y la carencia de habilidades de su heredera. Quería ver destruido su orgullo, que sufriera en carne propia un poco de su dolor…
Ese fue su propósito, desde ahora y para siempre…
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‹‹No es su culpa que su padre haya nacido antes que el tuyo.››
Esas palabras cobraban vida ahora, en el piso, inmóvil…
‹‹Todo lo que quería era tu respeto.››
Cerró los ojos, los médicos le dijeron que no eran lesiones graves, nada más leves y agotamiento por falta de chakra, lo utilizó casi todo en su rotación.
Se sentía lo suficientemente humillado como para quedarse quieto, inerte, sin la menor intención de desplazarse hacia ningún lado… No era el dolor de sus heridas, sino el de su orgullo mancillado por un ninja torpe y cabeza hueca que lo dejó en ridículo.
Escuchaba a los médicos murmurar y decirle cosas, decidió no prestarles atención, ya le habían dicho lo necesario.
— ¡Lord Hiashi! — escuchó la exclamación de admiración de uno de los médicos.
Neji, seguido por la imprecación del hombre, decidió mover los ojos hacia el lugar donde estaba ubicada la puerta del consultorio. Con pesar, notó que, efectivamente, el líder del Souke se encontraba estacionado bajo el marco de la abertura.
Solamente eso le faltaba, que su tío llegara a increparle el ridículo que acababa de hacer frente a esos cientos de personas, y de paso, echarle en cara lo mal que dejó a su Clan. No creía tener la cordura suficiente para soportarle un regaño al padre de Hinata, mucha suerte tuvo con que no tomaran medidas extremas por intentar matarla en su enfrentamiento de hace unos días.
— Por favor, podrían esperar afuera un momento. — ordenó, educadamente el líder del Souke. Ambos galenos se miraron entre sí, dudosos, puesto que no estaba permitido dejar a los pacientes sin vigilancia —. No me tomará mucho tiempo. — aclaró el hombre.
Los médicos dieron un asentimiento y salieron del lugar, Neji continúo sin moverse. No tenía la menor intención de hacerlo y no lo creía necesario, aunque muy dentro de él, su marcada educación y fundamentado respeto hacia la rama principal, le hicieron desplazarse. Con movimientos torpes y dificultosos, se vio en la necesidad de sentarse, juntar las manos y agachar la cabeza.
Esa era la obediencia que le debían al Souke.
— ¿Recuerdas lo que pasó con tu padre?
El castaño frunció el ceño y su nariz se arrugó, ¿qué clase de pregunta era esa?
Sin embargo, se vio en la obligación de responder.
— Sí, lo recuerdo. — contestó, con tono de voz moderado y ligeramente enronquecido por la molestia de los recuerdos.
— Bien… Pues, he venido a contarte la verdad… — murmuró Hiashi.
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Un pequeño de 4 años, corría por aquellos pasillos oscuros y fríos… Sus cabellos volaban al compás del viento.
La brisa gélida le azotaba el rostro y el corazón le latía aceleradamente, no podía, ¡no podía ser cierto!
Se repetía una y otra, y otra, y otra vez…
Cuando finalmente llegó a la habitación señalada, la abrió de sopetón sin importar quiénes estuvieran ahí adentro, incluso si eran los líderes del Consejo. El corazón del pequeño Neji se detuvo, un instante, un nimio momento en el que latir de nuevo le generó un golpe lacerante.
Un bulto recostado en un tatami, cubierto por mantas blancas de pies a cabeza, del que sobresalía una larga cabellera castaña confirmó las noticias y su mas grande temor.
Su padre había muerto…
No sabía por qué, no sabía cómo, o simplemente decidía ignorarlo por su bien mental. Pero corrió y se abalanzó sobre su cuerpo, las lágrimas embargaron su iris ópalo, opacando toda vida.
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Neji cerró los ojos…
La única razón por la que no le gustaba que le preguntaran por ese día, era porque los recuerdos le invadían y la pesadumbre se acentuaba en su pecho. El día que se enteró de la muerte de su padre, fue la última vez que lloró en su vida.
— Ese día, el que debía morir era yo. — emitió Hiashi, ante el silencio de Neji.
El castaño lo miró de hito en hito, sin simular su desprecio ante la rama principal y dijo.
— Mi padre fue forzado a tomar su lugar.
Hiashi negó, y de las mangas de su kimono sacó un pergamino.
— La verdad que buscas, está escrita aquí. — alzó el manuscrito.
Neji lo miró de soslayo, colocó las manos en sus rodillas y emitió un ligero silbido en forma de siseo irónico.
— Claro, eso es como siempre a conveniencia de la familia principal.
Su sobrino tenía mucho rencor, contra él, contra la rama principal y el Consejo. No era injusto, al contrario, era tan justo que él sentía que debía haber tomado el lugar de su hermano y cedido su lugar como líder del Bouke. Nadie mas que Hizashi se merecía ser cabeza de la familia.
Pero la vida es truculenta, y el destino cruel.
Dejó el pergamino en la camilla, confiado que Neji reconocería la letra y lo tomaría.
— Esa letra…
Los años podían pasar, pero el castaño tenía una privilegiada memoria. Recordar la caligrafía de su padre no le supuso ningún trabajo. Sospechó en algún momento que alguien podía imitar su grafía, pero, rememoró que era única.
Se dispuso a leer…
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Terminó de leer el pergamino…
Leyó cada letra, cada punto y cada coma escrita. Ahí, en ese pequeño trozo de papel se enteró de cosas que no creyó posibles.
Del puño y letra de su padre, se dio cuenta que el Consejo preparó una forma en la cual no dejaría a la rama principal sin un líder. Admitía, que su tío no quiso en ningún momento que su hermano menor fuese sacrificado; pero el Consejo de su Clan no tuvo mayor reparo enviarlo como chivo expiatorio, para lavar los errores del Souke. Aun a expensas de que el plan era riesgoso, podía no funcionar y desatar una guerra estúpida por incumplir sus términos…
Sentía odio y resentimiento, pero también una enorme presunción de que su progenitor escogiera, valientemente su camino. A esto, se le aunaba un nudo desmedido en la garganta que no le permitía respirar. Y esa sensación en el pecho, que te golpea y te agita, cuando quieres llorar y no puedes… O no te lo permites.
— Esa, es la verdad. — la voz de su tío lo distrajo, abrió grandemente los ojos y estos oscilaron al verlo de rodillas en el suelo, inclinándose ante él.
Neji sonrió, tristemente y su rostro se agachó formando una sombra mohína.
— Lord, Hiashi, por favor… No se incline ante mí. — pidió, con la voz enronquecida y un poco trémula.
El líder no dijo nada, simplemente se puso de pie y desapareció de la habitación, su sobrino necesitaba estar solo.
El castaño cerró los ojos, y una lágrima furtiva descendió por su ojo izquierdo al mismo tiempo que sonreía tenuemente.
— Padre, no estoy seguro si el destino de una persona es como una nube, que flota sobre la corriente sin escapatoria. — pausó —. O si alguien es capaz de ir en cualquier dirección que elija, no lo sé. No lo entiendo por completo aún… — tomó un momento para levantarse y quitarse el hitai-ate de la frente y caminar hacia la ventana —. Y tal vez el destino es el mismo sin importar lo elegido. Justo cuando eliges un camino, viene alguien que ha elegido un sendero diferente, uno que es devoto de vivir la vida al máximo. Se puede encontrar mucha fuerza en ese amor, finalmente entendí eso, gracias a la última batalla.
Entonces, recordó algunas palabras de Naruto.
‹‹Yo creería que tu destino era servir a la familia principal, no derrotarla por su sangre. Después de todo tú dijiste que no puedes pelear contra tu destino, ¡tú tampoco crees en eso!››
No había cosa mas cierta en las palabras del Uzumaki que eso, en el fondo, muy en lo hondo de su ser. Eso dolía, porque evidenciaba lo que en algún momento pensó, pero no dejó ser.
Neji elevó la mirada, contempló el cielo azul a través de su ventana y sonrió de nuevo.
— Ahora padre, tengo un único objetivo. — aumentó su sonrisa —. Hacerme mas fuerte para no volver a perder ante nadie. Es el objetivo que adopto ahora.
Observó el hermoso cielo azul, se hallaba ajeno, hasta que una presencia lo distrajo del hilo de sus pensamientos, de las palabras emitidas a su padre.
Neji se giró, tan solo para encontrarse con la presencia de una chica de cortos cabellos rosados y pómulos sonrosados de la vergüenza por haber sido descubierta. Él la reconoció, se trataba de aquella chica que fue atacada por los ninjas del sonido, a la que casi masacran. Quiso preguntar, qué hacía ahí, pero las palabras simplemente no salieron.
Sakura llegó ahí por casualidad, buscando a Naruto, su compañero debía atenderse o mas bien, hacerse checar. Lo buscaba para verificar que todo estuviera bien, ya tenía suficiente con estar pendiente de Sasuke como para que el Uzumaki también tuviera algo malo.
Pasó frente a la habitación sin querer y terminó escuchando cosas que no debía, y que seguramente la meterían en problemas… Sin embargo, después de haber oído y visto a Neji en una faceta que no creyó posible… No pudo sentir mas que empatía.
Por eso, en un arrebato de valentía, decidió entrar sin saber meditar que haría después.
Neji se quedó en silencio, observando como la sonrojada chica molesta de cabellos rosas se le acercaba. Recordó que no tenía puesto el hitai-ate en su frente, a él no le gustaba que nadie le viera la frente, esa marca en esa parte de su rostro simbolizaba su esclavitud, su sumisión ante la rama principal… Ante el Consejo del Clan.
Con un movimiento rápido cogió su bandana, pero Sakura también fue rápida e hizo una circulación con su mano, dibujando finamente la línea del estigma en su frente en una delicada caricia que le produjo un escalofrío.
— Una marca no te hace un esclavo. — musitó, queda y suavemente. Sin querer, a Neji se le antojó dulce la voz de la Haruno, no lo miraba, solo hacía los trazos tersamente en su faz. Inevitablemente, cerró los ojos, dejándose llevar por una inusitada calidez y sus manos se le antojaron seda pura —. No dejes que un símbolo en tu frente marque tu camino, eres mas grande que eso.
La chica detuvo un momento la terneza, Neji, abrió los ojos sorprendido de haberse dejado remolcar por algo tan nimio y a la vez, tan nuevo… La contempló, sus orbes ópalo chocaron con el jade, Sakura le sonreía afable mientras ladeaba un poco la cabeza.
— Tierna. — pensó repentinamente.
Al mismo tiempo sacudió su cabeza, aturdido de sus propios pensamientos.
— No hagas de ese sello tu propia jaula.
La kunoichi retiró la mano, la calidez se fue con ella y Neji aún no podía decir nada o más bien, no era necesario decirlo. Ni siquiera entendía que pasaba, mucho menos porque pasaba, solo que le agradaba… De una forma inverosímil.
El castaño admitía que la Haruno lo encontró en un momento de debilidad, a él no les gustaba que lo sorprendieran, que lo supieran débil. Le molestaba en exceso. No obstante, al contrario de lo que pensó, con la chica, extrañamente se sentía cómodo.
— ¡Oh, mira que hermosas aves! — señaló Sakura, con una sonrisa, contemplando el cielo surcado por tres aves que alzaban el vuelo.
Neji siguió la trayectoria de los ojos de la kunoichi, y sin que se diera cuenta sonrió.
Entonces, le dedicó un último pensamiento a su padre.
— Padre, me gustaría que vieras estas aves volar, ellas también han encontrado su libertad.
Y al parecer, él encontró a una nueva amiga.
Nota de Autor:
¡Hola!
Antes que nada, lamento la tardanza, pero me ha costado un poco encontrar tiempo para poder escribir. Si han llegado hasta el final, explicaré algunas cosas.
Primero que nada, este fic fue una petición de Sonohrina, ella me pidió que hiciera un OS donde apareciera Neji después de la pelea con Naruto en los exámenes Chunnin, en donde él estaba en la sala recuperándose e Hiashi hablaba con él. Tomé prestado algunos diálogos y el final lo hice a mi modo, recuerden que estos son Momentos NejiSaku, no serían lo que dice el título si la peli-rosa no apareciera en ellos. Así que ahí, sí, lo cambié, igual Sonohrina, espero que te guste. Hice lo mejor que pude.
A las demás que me han brindado sus ideas y peticiones, no desesperen, ya tengo los fic's armados en mi mente, solo me falta pasarlos a digital para poderlos postear. Solo deseo que no se desesperen y que al final, aguardar valga la pena. Doy mis sinceros agradecimientos a: Crimela, Marde Geer, Mar Angys Dreams, Himeko Sakura Hamasaki, Yue Moon Uchiha, Sonohrina, yusha, Mina-Hai, lucia509, Lux Lunar, MarianitaUchiha.
Muchísimas gracias, a los que me agregan a alertas y favoritos, y a todos aquellos anónimos que me leen. Cuídense mucho, me retiro y nos veremos en una próxima actualización.
Un abrazo y un saludo.
