6. Invitación.

(Bella POV)

Transcurrieron dos semanas desde que el proyecto "C" con los internos comenzó, no había visto tanta conspiración y narices sangrando en todas las guerras de mi vida, estaba orgullosa de ellos, no existía la posibilidad que me decepcionaran.

Iba a ganar.

Era seguro que la Corporación C ya hubiera sido alertada, lo que significaba que probablemente estaban investigando quien había comprado casi la mayoría de sus acciones, teníamos el cuarenta y ocho por ciento de ellas, el último tres por ciento, sin embargo, era siempre el más difícil, nunca se conseguía sin derramar un poco de sangre.

Pronto escucharía de alguna firma de abogados intentando esconder la desesperación en su voz, siempre que una empresa era alertada que iba tras ellos, un grupo de abogados era usualmente enviado a mi oficina en un lapso de veinticuatro horas para evitar el ataque. Esta compañía debía estar temblando. Amaba el olor del miedo, era mi esencia favorita.

Ese lunes, recibí una invitación a la fiesta que se daría en el Waldorf Astoria, lo conocía bien, quedaba a dos cuadras de mi apartamento en Park Avenue, la invitación estaba grabada en un papel muy fino y no iba dirigida a mi nombre sino a la Vicepresidente, mi presencia era "requerida" ese viernes para discutir un importante asunto de negocios.

Jugueteé con la invitación en mis manos preguntándome sobre quién y de qué se trataba todo esto, llamé a Sally y me dijo que había sido entregada por una empresa de mensajería privada esa mañana.

Gruñí, otra fiesta, sabía sobre la reunión de este viernes, iba a ser un gran acontecimiento, el presidente de los Estados Unidos estaría allí al igual que otros líderes y dignatarios extranjeros en honor al nuevo Canciller de Alemania, lo extraño era que ya había sido invitada, no entendía el por qué de la invitación adicional, ya le había dicho a Simmons que fuera sin mí, no quería saber de fiestas por un tiempo.

Dos días después, recibí el ramo más grande conocido por la humanidad, traía una nota que decía:

Estoy ansioso por nuestra reunión, estaré a las ocho en el salón de baile, le aseguro que este negocio será placentero y extremadamente beneficioso para usted.

Tensé la mordida, no me gustaba jugar, las probabilidades eran que la persona que envió las flores no tenía "negocios" en la cabeza, no sería la primera vez. Lancé la nota lejos y le di las flores a Simmons sugiriéndole que se las diera a su supermodelo de la semana. No había cambiado de idea sobre la fiesta.

El viernes, dos días después, tenía reuniones desde las siete hasta las diez de la mañana, era consciente que tendría un montón de cosas esperando por mí cuando llegara a la oficina pero las olvidé todas cuando entré y vi una pequeña caja azul en el escritorio, reconocí el color del empaque, era de Tiffany's.

Abrí el estuche y dentro había un broche, no solía usarlos, pero este era encantador, tenía la forma de una rosa y solo tenía un centímetro y medio de diámetro incrustado completamente en rubíes, había una nota en el fondo, la leí.

Aún cuento con su asistencia a la fiesta de esta noche, le aseguro que esta reunión será beneficiosa para los dos.

Ocho en punto en el salón de baile.

C.

Estaba firmada por "C"…

Estuve a punto de tener un infarto ahí mismo.

– ¡Sally! – Grité y vino corriendo sin aliento, la encontré en la puerta.

– ¿Cómo llegó esto a mi escritorio? – chillé.

– El mismo mensajero que trajo la invitación y las flores la entregó esta mañana temprano. – me miraba con los ojos muy abiertos.

Agarraba tan fuerte la nota en mis manos que no me di cuenta que la había hecho una bola.

– Sally, trae a Simmons, ¡ahora! – Corrí de regreso a mi escritorio, todo el duro trabajo había dado sus frutos, habíamos hecho salir al misterioso "C". Todo lo demás podía esperar, esta noche, iría a una fiesta.

Me paseaba de un lado a otro como una loca por la oficina cuando Simmons entró precipitadamente.

– ¿Qué pasa? – dijo sin aliento.

Sostuve la arrugada nota y el broche mientras él me observaba desconcertado.

– ¿Recuerdas la invitación personal y las flores que recibí esta semana?

– Si… – todavía estaba confundido.

– Bien, todos eran de "C".

Me arrebató la nota de las manos con los ojos totalmente abiertos.

– Simmons, definitivamente iré a esa fiesta, –anuncié con firmeza, –ahora más que nunca, necesito algo, cualquier cosa que pueda usar para ganar la partida de esta noche cuando enfrente a "C", en estos momentos probablemente él sabe la marca de lápiz labial que uso y yo todavía no se absolutamente nada de él.

– No te preocupes, encontraremos algo, sabía que lo haríamos salir, lo destrozaremos. – Sonrió y luego salió apresuradamente de la oficina.

Busqué mi cartera, iba en camino de hacer algo tan doloroso que probaba lo mucho que quería ganar esta batalla, si… iba a hacerlo, iría a un salón de belleza y a comprar un vestido para matar.

Reservé una cita para las cuatro de la tarde en el salón de belleza y pagué un alto precio por ella, estos chicos había que reservarlos con meses de anticipación, pero ellos sabiamente dejaban algunas citas abiertas los fines de semana, para aquellos clientes ricos y desesperados que las necesitaban con urgencia. Definitivamente estaba desesperada y gracias a Dios era rica.

Me dirigí a la boutique donde usualmente compraba los vestidos para eventos como este, Lola, la dueña, siempre sabía que se veía mejor en mí. Entré y ella pudo decir por mi expresión que esto era importante.

– Lola, te he pedido vestidos antes, pero esta vez, necesito algo único, necesito algo para desestabilizar.

– Esta noche debe ser especial, nunca te ha importado tanto, de hecho te ves nerviosa. – me miraba fijamente con su ceja levantada.

– Solo haz tu magia, Lola. –Rogué.

La seguí mientras pasaba entre las perchas de los vestidos.

– Contigo no es cuestión de magia, es saber combinar todo para dar el efecto deseado, así que, dime cual es el efecto que deseas, que se enamore de ti, espero. – se giró mirándome con una sonrisa en el rostro.

– ¿Enamorar? – me atragante. – ¡No! ¡Definitivamente no! No espero que este hombre se enamore de mí, estoy buscando aturdirlo hasta dominarlo, quiero impresionarlo y conmocionarlo.

– De acuerdo entonces, empecemos. –Rió.

Pasamos las siguientes horas probando diferentes vestidos, todos hermosos, pero no eran lo que buscaba y empezaba a hacerse tarde.

Le devolví otro vestido rechazado, sus ojos se estrecharon mientras se daba pequeños golpes en el mentón.

– Hoy nos llegó un nuevo pedido y mis chicas están probablemente acabando de desempacarlo, se supone que llegaría un Valentino clásico con esa orden, déjame ir y comprobarlo.

Forcejeaba aún con los zapatos que intentaba combinar con la última prenda cuando ella llegó con un vestido azul oscuro en sus brazos, tan pronto lo vi pude decir que era especial. Lo tomé esperanzada y entré al probador, tan pronto como salí ella empezó a aplaudir.

El vestido estaba hecho de un lujoso satín que se ajustaba a mi cuerpo hasta justo por debajo de mis rodillas, donde se extendía hasta llegar al suelo, de algún modo, me hacía lucir más estilizada y curvilínea de lo que realmente era, tenía unas pequeñas mangas que colgaban de mis hombros y cuando me giré en el espejo vi que el respaldo del vestido era hecho de un material azul oscuro traslúcido que se ceñía a mi piel por toda la parte baja de mi espalda.

– Quédate justo ahí. –Lola me ordenó, luego se apresuró y volvió sosteniendo algunas joyas y un par de guantes largos y negros, se puso detrás de mí y me colocó un collar alrededor del cuello; era una gargantilla negra que sostenía un zafiro en forma de lágrima, era perfecta, también tenía unos pendientes a juego. Me coloque los guantes que me llegaban justo sobre el codo y di un paso atrás para examinar el resultado final.

– Lo hiciste de nuevo, Lola.

– No, lo hiciste Bella. – Sonrió mientras colocaba una mano en mi hombro. – Esto definitivamente impresiona y conmociona.

Dos horas más tarde, con mi cabello y maquillaje listos, tomé un taxi a casa, me apresuré colocándome el vestido frente al espejo, mirándome, tomé un respiro profundo dejándolo salir luego lentamente, en el salón de belleza habían ondulado mi cabello, luego lo habían recogido en un moño un poco suelto con algunos mechones ondulados cayendo, este dejaba ver mi cuello y lucia hermoso con los pendientes, para cualquier observador tal vez luciría hermosa, pero eso no importaba ¿que había de bueno en vestirse para una fiesta si el propósito era solo deslumbrar a alguien para luego intimidarlo?

Si Edward pudiera verme esta noche ¿me amaría entonces?

Lo imaginé, con sus hipnóticos y dorados ojos viéndome en este vestido, diciéndome lo hermosa que él pensaba que me veía, lo imaginé diciéndome que me amaba.

Mi garganta ardió con el dolor.

Ese horrible día en el bosque, todo cambió para mí.

Sabía que nunca me enamoraría otra vez, que no tendría de nuevo la sensación de estar en los brazos de alguien a quien realmente amas, que cuando estabas con él te dejaba sin aliento y ese era el único lugar en el mundo en el que querías estar. Era preferible ni siquiera intentarlo que tener noventa y dos años y aún aspirar a tener ese sentimiento de amor verdadero que estaba para siempre perdido.

Ya conocía el final de esta historia, el amor verdadero no te encontraba dos veces, estaría siempre sola, pensar por un segundo lo contrario era tan repulsivo para mí que no me permitía hacerlo.

Así que, me veía hermosa esta noche, incluso si Edward nunca llegara a verme, esta noche, como muchas otras, y muchas más por venir, era solo una fachada para sobrellevar esto que llamamos vida.

Aseguré el pequeño broche a mi pecho, apagué las luces, y me dirigí a la fiesta.


Antes que nada, muchas gracias por comentar, de verdad que me han animado mucho (y esa es la razón por la que he dedicado más tiempo en mi día a día en traducir este capítulo y subirlo lo antes posible) lastimosamente no tenemos el don de ver quien lee las historias y terminamos dependiendo de los comentarios, siempre es grato leer que impresiones generan los capítulos XD.

Hay algunos comentarios que no puedo responder, pero quiero que sepan que los leo todos =p

*Grita internamente* creo que estoy más nerviosa yo que Edward y Bella juntos =D

A diferencia del capítulo anterior este me ha dejado llena de ansiedad, (el anterior me dejó un poco triste, que le vamos a hacer, Edward es mi debilidad ^_^) ya no falta nada para que por fin el tan anhelado encuentro se lleve a cabo, así que como siempre nos leemos en el próximo capítulo.

Buen fin de semana!