12. Proposición.
(Bella POV)
Vaughn me llevó al Scalini Fedeli, uno de los restaurantes italianos más costosos de Manhattan, a solo unas cuantas calles de Wall Street, nunca había estado allí por obvias razones, raramente comía en lugares italianos.
Nos sentamos en un lugar reservado, mirábamos el menú cuando Vaughn habló.
– Escogí un lugar cercano porque sé lo nerviosa que te pones cuando estás lejos de tu oficina. – Levanté la mirada y noté que me estudiaba cauteloso. – Veo que tuviste una reunión con el cliente de la fiesta del pasado viernes, creo que su nombre es Edward.
Cobarde como era, llevé el vaso que tenia a mi boca y di un largo trago, cuando fue obvio que no diría nada, él continúo.
– De hecho he estado pensando mucho en esa fiesta y en lo diferente que estuviste cuando lo viste – tragó con dificultad – sé que todavía no te conozco muy bien, pero tu reacción fue lo último que esperaba.
Bueno, ver a Edward era lo último que yo esperaba, así que estamos a mano, pensé, un nudo incómodo se formó en mi garganta, si había alguna cosa de la que no quería hablar al respecto en toda mi vida, era de esa noche.
– Estabas, – parecía que buscaba las palabras adecuadas – estabas fuera de sí, insegura de ti misma, quizás asustada.
Me mantuve en silencio.
– Tengo una teoría. – Dijo vacilante.
– ¿Una teoría? – Respondí sin emoción.
– Creo– asintió – que tuviste un pasado con Edward y tuviste sentimientos fuertes por él.
Sentí que el color abandonaba mi rostro.
– Tu silencio me dice que estoy en lo correcto. – Dijo confiado – y lo creas o no, eso me da ánimos.
Mis ojos se abrieron sorprendidos.
– Verás, – continúo – ahora sé que eres capaz de amar a alguien y espero que con algo de tiempo, puedas amar a un hombre de verdad.
– ¿Un hombre de verdad? – Sonreí en broma – ¿Cuándo lo conoceré?
Vaughn no prestó atención a mi broma, de hecho su expresión se hizo más seria.
– Tengo una proposición – dijo inclinándose sobre la mesa.
– ¿Una proposición? – tragué nerviosa.
– Dame cinco citas y luego puedes decidir si quieres ver más de mí.
Miré fijamente su rostro, y no pude ver nada más que completa sinceridad, tomé un respiro profundo e intenté, quiero decir, intenté realmente sentir el comienzo de un amor serio por él pero todo lo que sentí fue una tristeza sobrecogedora, Vaughn era perfecto… bueno, perfecto tanto como los estándares humanos podían ser de todos modos, era amable y bastante inteligente para ser un hombre que practicaba deportes para vivir, tenía ese tipo de belleza áspera que hacía que la boca de las mujeres cayeran abiertas, siempre me trataba con respeto y era atento conmigo, así que ¿por qué quería huir?
¿Era por qué no me gustaba? ¿Por qué no me sentía atraída por él?
El encantador rostro de Edward invadió mis pensamientos, mis brazos rodearon mi cintura, el agujero como siempre estaba listo y esperando, la belleza de Edward siempre ganaría, su inteligencia siempre prevalecería, y tan efímera como lo fue la manera en que él me protegió y me amó, nunca seria igualada.
Mi mandíbula se tensó con fuerza, no sabía cómo se suponía que esto funcionaba, con Edward, me había enamorado antes que incluso me tocara, en el mundo real, ¿enamorarse suponía ser difícil? ¿Suponía que tomaba tiempo y no llegaba instantáneamente?
Ser humano era bastante complicado.
Tomé un gran respiro, sabía que no podría hacerlo, la Bella fuerte y operacional estaba armada nuevamente, sin embargo, quería alejarlo con tacto, él merecía mucho más que los rechazos insensibles que usualmente le daba a los hombres.
Entonces, un pensamiento frio y fuerte me atravesó.
Edward se irá, murmuró mi subconsciente, estarás incluso peor que antes de que él regresara, aún seguirás sola… amargada… y cínica…
Miré a Vaughn y sentí que me hundía hasta lo más profundo.
– Mira – jadeé – eres mejor de lo que merezco y no entiendo por qué incluso quieres pasar tiempo conmigo – tragué con dificultad y me apresuré en terminar lo que tenía que decir – si decides en algún momento dejar de verme, lo entenderé completamente.
– ¿Estás diciendo que si? – Sus ojos brillaban mientras una enorme sonrisa atravesaba su rostro.
– Si, eso creo. – Asentí mientras me preguntaba si habría sido golpeado muchas veces en la cabeza con el balón de fútbol. Estaba loco por querer salir conmigo.
– Estoy tan feliz – confesó mientras tomaba mi mano a través de la mesa. No mentía, su rostro resplandecía encantado. – No quiero esperar al fin de semana, ¿podría nuestra primera cita ser mañana en la noche? – Preguntó.
¿Qué pasó con eso de hacerse el interesante?
– Claro – respondí intentando devolverle la sonrisa.
– Estaba pensando en un show de Broadway, el gerente general de los Gigantes tiene contactos.
He vivido en Nueva York por tres años, pero nunca había ido a un show en Broadway, parecía que de una forma u otra lo que presentaban terminaban siendo historias de amor.
– No tengo idea que están presentando, confío en que elegirás bien.
– El espectáculo usualmente empieza a las ocho ¿puedo recogerte a las cinco y media y llevarte a cenar primero?
¿Quería recogerme a las cinco y media de la tarde en un día laboral? Todavía me quedaban unas buenas seis u ocho horas de trabajo por delante a esa hora. Bueno, está bien, decidí, simplemente le asignaré algo de mi trabajo a Simmons, él fue el que me metió en este enredo de todos modos. Luego me pregunté, si Simmons tenía que despedirse de su vida social por unas semanas ¿Qué harían todas las supermodelos tontas de la ciudad?
– ¿Puedo hacerte una pregunta más?
Alcé la mirada para ver a Vaughn observarme cautelosamente.
– De acuerdo.
– ¿Con este Edward… es difícil arruinar a alguien con el que has tenido una relación?
Fruncí el ceño, si tan solo supiera, pero enderecé los hombros y le mostré la "Bella dura"
– No hay historia con Edward Cullen – contesté fríamente – fue algo tonto de la secundaria, nuestra relación ni siquiera duró un año, él está en mi pasado y ahí es donde quiero que permanezca, no hace ninguna diferencia para mí quien es el oponente, no hay nada especial en esta adquisición, él es simplemente otro adversario al que destrozaré.
– El mundo corporativo, destrozas o te destrozan ¿ese tipo de cosas? – Sus cejas se levantaron.
– Absolutamente – dije con confianza.
La mesera llegó con nuestra comida y dimos por terminado el asunto, de alguna manera me sentí más ligera, decir las palabras en voz alta se había sentido bastante bien, estaba empezando a creer que de hecho quizás la vida, después de siete años, estaba esperando por mí.
(Edward POV)
Observé a Bella mientras la puerta del elevador se cerraba frente a ella, me sentía desolado, yo era el que solía atraparla cuando ella inevitablemente tropezaba, y ahora…
Bajé por las escaleras lentamente y comencé a descender los cuarenta y dos pisos.
No sabía si podía quedarme aquí y ver como se enamoraba de este sujeto, pero intuía que si no fuera Thomas, eventualmente sería alguien más, Bella era tan hermosa. Escuché los pensamientos de cada hombre que pasaba junto a ella, si existía alguna oportunidad la tomarían, constantemente los rechazaba, pero en algún punto, Bella conocería a alguien diferente.
Mis entrañas se retorcieron dolorosamente, era un completo idiota por haberla dejado.
¿Cómo habrían sido estos últimos siete años si me hubiera quedado?
A pesar de esto, un pensamiento preocupante me continuaba persiguiendo, Bella había crecido hasta llegar a ser esta deslumbrante mujer, si no hubiera cedido a sus demandas en transformarla, tal vez habría sentido eventualmente que me había superado en edad y me hubiera abandonado de todas formas ¿Qué podría ver ella en mí? Bella había cambiado, pero para el mundo yo siempre tendría diecisiete.
Ella había cambiado… no conocía la persona que era ahora, no la entendía, la Bella que yo conocía era tan cálida y confiable ¿A dónde fue su entrañable timidez? La recordaba como adolescente por supuesto, pero era más que solo eso, era tan segura de sí misma ahora, pero también era tan altiva, cínica, obstinada y cruel. Hace tiempo, antes de siquiera tocarla, había descubierto que tenía su temperamento, pero siempre había estado seguro de su bondad inherente ¿Qué la había cambiado?
No la había visto sonreír ni una sola vez, solía haber allí una luz que brillaba de esos hermosos ojos oscuros, ahora permanecían sombríos y llenos de dilemas, podía decir que no estaba comiendo ni durmiendo bien, los círculos bajos sus ojos eran suficiente prueba de ello, también la observaba dejar la oficina pasada la media noche y luego despertar a las cinco de la mañana, algunas veces incluso más temprano ¿y desde cuándo corría de madrugada? Eso era definitivamente algo que la Bella que yo conocía no haría.
Para mí, lucía perdida.
Escuché a Jasper en la escalera, me alcanzó en menos de un segundo.
– Hola – saludó, actuando como si fuera completamente natural para mi estar bajando lentamente cuarenta y dos pisos de escaleras.
– Jasper – susurré mientras tragaba con dificultad – me juré a mí mismo que nunca haría esto, pero necesito saber cuáles son las emociones que Bella siente hacía mí.
– ¿Estás seguro? – se estremeció.
– No, no realmente – me reí sin humor, era algo que tenía que hacer, él había estado tratando con esfuerzo de mantener sus pensamientos alejados de todo lo que tuviera que ver con Bella cuando yo estaba cerca, y lo apreciaba por eso, ella se había vuelto tan precavida a mi alrededor que ahora no tenía otra forma que me hiciera ser capaz de entenderla.
– Ella ha creado… – Jasper suspiró pesadamente – un muro, es la única palabra en que puedo pensar para describirlo, nunca había visto a alguien tan lleno de conflictos, sé que puedes oír la manera en que late su corazón cuando está cerca de ti, pero después siento un miedo intenso, está llena de mucha ira, pero aparentemente se ha acostumbrado a esta emoción y ha aprendido a canalizarla para tener éxito, Bella es, como hemos visto, extremadamente competitiva, pero lo que encuentro extraño es que no está intentando ser exitosa por fama o dinero, quiere tener éxito porque eso le asegurara ser capaz de seguir trabajando duro y no tener que detenerse. Está aterrada de tener que parar alguna vez.
Jasper presionó los labios y se arriesgó a mirarme antes de continuar.
– Hay una emoción que prevalece – dijo con suavidad – me tomó un tiempo descubrir cuál era, finalmente me di cuenta que la razón me era muy difícil de precisar porque la había cubierto con otras tantas emociones en un esfuerzo por ocultarla, o enmascararla, mi suposición es que lo hizo con el fin de protegerse a sí misma. Bella está tratando de ocultarla para así poder sobrevivir.
– ¿Cuál es esa emoción que prevalece, Jasper? – Me armé de valor para escuchar su respuesta.
Me miró fijamente y habló sin más.
– Dolor.
Me apoyé contra la pared como si me quemara por dentro, Alice había seguido insistiendo que Bella me amaba más de lo que yo alguna vez llegaría a saber ¿podía estar en lo cierto? Siete años atrás me había marchado para castigarme a mí, no a ella ¿era incluso posible que aún sintiera dolor por mi culpa? Bella me había lanzado justificadamente mis propias palabras a la cara hoy, las mismas donde solemnemente había prometido que sería como si nunca hubiera existido, pero tal vez había vivido solo para hacerla sufrir.
Me giré y mecánicamente comencé a descender las escaleras de nuevo, los pensamientos de Jasper estaban llenos de pesar y disculpas, asentí sin decir nada antes de que él estuviera fuera de mi vista, cada paso trajo otra revelación, me enfrentaba a algunas duras verdades por primera vez desde que me había recostado al lado de Bella la noche que había cumplido dieciocho años, con su brazo cubierto de vendas y convenciéndome a mí mismo que sabía que eso era lo mejor para ella, estaba tan absorto en mis pensamientos, que para el tiempo que salí a la tarde gris de noviembre, vi que tenía dos opciones frente a mí, podía irme en este preciso instante y nunca atormentarla otra vez o podía terminar con esto ahora, una tercera opción; observarla como un fantasma por el resto de su vida, surgía también, esperaba que fuera lo suficientemente fuerte para no tomar esa última alternativa, pero si Bella estaba sufriendo por mi culpa, entonces, yo tenía el poder para cambiarlo todo, si su dolor era una centésima parte de lo que yo había soportado en los últimos siete años, entonces, ahora la comprendía perfectamente.
Mis pies se movían antes de haber tomado la decisión conscientemente.
Iba a terminar con esto ahora mismo.
Caminé rápido por la acera tanto como me atreví, no quería desperdiciar otro precioso segundo y ciertamente no iba a darle a Thomas Vaughn la oportunidad para que desvaneciera su dolor.
Nadie más en la historia del mundo me haría sentir de la manera que Bella lo hacía, tenía que creer que ella sentía lo mismo, nunca nos pasaría esto de nuevo.
Si la recuperaba, haría cualquier cosa que ella quisiera, eso incluía convertirla en vampiro, haría lo que fuera, pensar en tenerla para siempre, inquebrantable y mía, hizo que mi respiración se acelerara y que mis músculos instintivamente se tensaran por el flujo de emoción.
Seguí su esencia hasta un restaurante italiano en la esquina, imágenes de La Bella Italia invadieron mis pensamientos, qué inocentes éramos entonces, era difícil imaginarme a mí inocente en cualquier sentido, pero era definitivamente ingenuo con la preciosa chica que estaba sentada frente a mí en la mesa esa noche, no tenía idea lo mucho que ella cambiaria mi existencia.
Escuché a Thomas decir que quería tener cinco citas con ella y luego dejaría que ella decidiera si quería continuar con su relación, lo que no dijo en voz alta era lo mucho que la deseaba, si Bella decidía seguir viéndolo después de esas cinco citas, él planeaba cambiar la naturaleza de las mismas considerablemente, mi mordida se tensó mientras la ponzoña fluía, sus fantasías con ella me hacían querer matarlo.
Alejé con dificultad mis pensamientos asesinos, esperé por su respuesta pero no tuve que hacerlo por mucho tiempo, aceptó las cinco citas, sentí un cuchillo clavarse en mi muerto corazón, pero no había forma que me rindiera, no iba simplemente a dejársela a Thomas, pelearía por ella y le dejaría saber exactamente como me sentía.
Luego Thomas mencionó mi nombre.
¿Con este Edward… es difícil arruinar a alguien con el que has tenido una relación?
Bella rió con frialdad.
No hay historia con Edward Cullen, fue algo tonto de la secundaria, nuestra relación ni siquiera duró un año, él está en mi pasado y ahí es donde quiero que permanezca, no hace ninguna diferencia para mí quien es el oponente, no hay nada especial en esta adquisición, él es simplemente otro adversario al que destrozaré.
Deje caer mi cabeza, no quería escuchar más.
Si Bella estaba sufriendo, no era por mí, todo era como debería ser, ella no quería estar cerca mío y en verdad no quería pasar la eternidad conmigo, no importaba que el destino nos hubiera unido antes, siete años atrás había forzado un nuevo desenlace para los dos, ahora tenía que vivir con esa elección.
Caminé por horas y terminé en el mismo banquillo donde había pasado todas mis noches desde que había llegado a Manhattan. Antes de que esto terminara, le diría que la amaba, pero por ahora decidí que la ayudaría con su dolor si estaba en mi mano hacerlo sin importar cuál fuera la causa de su sufrimiento.
La Bella real está aún ahí en algún lado, pero dudaba que yo fuera a hacerla resurgir, ella necesitaba alguien que no la hiciera sentir amenazada, alguien que siempre la hiciera reír, ¿quizás otro miembro de la familia debería venir y visitarla? Me tomaría unos días y lo pensaría.
Me recosté en el banquillo y me preparé para otra desolada y larga noche.
La tercera opción se hacía cada vez más visible.
¡Feliz año! Y Toda la buena vibra para este nuevo año que apenas comienza =D
Saludos!
