Hinata se adentró a la habitación del Uchiha con una mano en su cuello mientras giraba su cabeza tratando de mitigar el dolor que tenía por el estrés acumulado ya no lo soportaba y parecía ser que los analgésicos ya no le estaban ayudando, la carga del trabajo en esa área la tenía así y sólo llevaba una semana laborando, se sonrojó cuando cierta idea se le pasó por la mente, quizás Naruto tenía razón y necesitaba un poco de sexo, sus mejillas se colorearon más, puesto que pensaba que era hora de que le diera eso al Uzumaki ya llevaban un poco más de tres meses y en ese tiempo ellos habían estado varias veces a punto de hacerlo aunque la Hyuga retrocedía en el último momento... Sus pensamientos se esfumaron al encontrarse observada por unos penetrantes ojos negros, su respiración se ausentó y entreabrió sus labios desviando rápidamente su mirar confirmando que las ataduras en las muñecas y tobillos existieran, dio un leve respiro agradeciendo que fuera así, porque esa mirada que por vez primera presenciaba la hizo estremecerse.
Suspiró adentrándose y dudando si cerrar la puerta o no, tras avanzar después de que la puerta la confinara en esa habitación con el azabache trató de dibujar una sonrisa.
-Hola Sasuke, bueno yo ya me he presentado... pero casi siempre duermes, mi hombre es Hinata y soy tu enfermera— Dijo acercándose mientras veía que el chico no le quitaba la mirada de encima sin embargo tampoco se encontraba atenta parecía en cierta forma perdida, llegando a causarle la duda de su orientación y lucidez.
Comenzó con sus anotaciones habituales incluso con cierto miedo a tomar los signos vitales, pero él estaba demasiado ausente realmente, suspiró comprendiendo que estaba consciente pero sus sentidos estaban afectados por la medicación.
-¿Te gustaría darte un baño?— Nuevamente no obtuvo respuesta, pero decidió ir por los camilleros.
Observó cómo la ayudaban a desatarlo y lo trataban con cuidado pero al mismo tiempo con rudeza, el chico parecía un muñeco entre las manos de esos dos hombres musculosos que lo alzaban como si no fuera pesado, comenzó a desvestirlo y se sonrojó al darse cuenta de su desnudez aunque era algo a lo que estaba acostumbrada sin embargo a veces su pudor le ganaba, la intriga de saberlo despierto la inquietaba en cierta manera.
-Enfermera Hinata ¿todo bien?—El camillero de nombre Kiba le cuestionó, mientras el otro que por lo general pasaba desapercibido sonrío comprendiendo que haber visto al Uchiha desnudo la había apenado.
-Si, supongo que hay que llevarlo a la tina... la tengo lista.
Vio como Kiba lo sumergía dejándolo sentado y sosteniéndolo ya que el moreno ni eso podía hacer por sí solo, Hinata se apresuró a bañarlo con sumo cuidado como si duchara a un recién nacido, hecho que como siempre no pasó desapercibido por el dúo que la acompañaba últimamente.
-Ya veo porque el doctor Uzumaki la quiere tanto—Kiba habló queriendo romper la monotonía.
-¿Eh?—Cuestionó nuevamente apenada mientras empezaba a enjabonar el cuello del Uchiha.
-Es muy delicada hasta con un bastardo como éste.
-No debe hablar así de los pacientes— Amonestó Hinata sorprendida y Kiba sólo encogió los hombros de manera desinteresada— ¿Qué pasaría si algún familiar te escuchara hablando así?—Expuso.
-A éste bastardo no viene a verlo nadie porque toda su familia está muerta—Hinata observó los ojos oscuros que parecían observarla.
-¿Por qué?—Su curiosidad fue más.
-Pues se volvió loco cuando su hermano mayor mató a toda su familia cercana y él mató a su hermano de una manera sanguinaria para vengarse.
-¿A qué te refieres?—Interrogó intentando no mostrar su desconcierto, mientras enjabonaba el torso y brazos del muchacho un par de años mayor que ella.
-Pues siguió su vida normal y dicen que empezó a investigar a su hermano que para ese tiempo se había dado a la fuga y planeó su asesinato, lo llevó a una trampa en las afueras de la ciudad y dicen que lo destazó—Hinata levantó su mirada perlada hacia el chico que hablaba y después posó sus ojos en los oscuros del Uchiha sintiéndose amenazada, es como si él estuviera molesto, no podía estar segura pero sentía que su mirada había cambiado haciéndose más penetrante y turbadora.
-No deberíamos dejarnos llevar por chismes, además creo que él nos entiende.
-Que va—Agregó Kiba— A éste ya le quemaron todas sus neuronas.
-¿Será eso posible?—Escuchó la voz del otro camillero de nombre Shino, Hinata se encogió de hombros.
-No lo sé... pero creo que nos entiende...
-Tiene mucho tiempo que ya no se mueve por sí solo desde que atacó al doctor Yamanaka.
-Sería una perdida, investigué y él era economista incluso tenía trabajo en la bolsa y había creado su pequeña fortuna—Shino decía su frase más larga hasta ese momento.
-¿Pequeña fortuna?— Intervino Kiba, e Hinata teñía sus mejillas rosadas al tener que sostener el miembro del moreno bajo el agua y lavarlo, levantó su mirada y casi pudo percibir una mirada realmente asesina del moreno.
-Si—Volvió a hablar Shino— Pequeña a comparación de la fortuna generada por las empresas Uchihas.
-¿Empresas Uchihas?—Esta vez fue Hinata quien intervino.
-Sí, él es ahora el dueño mayoritario de ese imperio, aunque se encuentra en manos de algún pariente que tiene pequeñas acciones para ser conciso de Uchiha Madara, que viene siendo un tío lejano... Según lo que he leído en artículos empresariales poseía una mente bastante fría y racional... y puede comprobarse con sus acciones, para asesinar a su hermano esperó todo un año, además de que logró ocultar su problema mental ya que siguió su vida, se hizo cargo de las empresas y continuó con su trabajo en la bolsa... pero bueno pasó aquello—Shino compartió la información que obtuvo cuando por curiosidad investigó acerca del hijo menor del famoso empresario Fugaku.
-Debió ser terrible—Hinata soltó, mientras acariciaba una de las mejillas del moreno con cierta nostalgia—Debió sufrir bastante...
-¡Na! Es una persona mala que bueno que ya no puede lastimar a nadie—Debatió Kiba, dándose cuenta que Hinata había terminado su trabajo levantó sin cuidado al moreno permitiendo que Shino e Hinata secaran rápidamente el cuerpo y le metieran de nueva cuenta una pijama limpia.
Lo llevó a una silla de ruedas que Hinata no entendió de donde salió puesto que no la había visto antes en la habitación, pero eso era lo de menos.
-El doctor Uzumaki, nos dijo que intentarían tenerlo despierto en el día—Explicó al ver la sorpresa de Hinata—Deberías amarrarlo, uno nunca sabe.
Hinata comenzó a atarlo pero con sumo cuidado, realmente sentía mucho ver a ese hombre joven en ese estado y más de acuerdo a la historia que le contaron los camilleros, escuchó la puerta cerrarse cuando ambos chicos salieron de la habitación.
-Debió tener una vida muy difícil... y ahora estar aquí debe ser mucho peor...— Tomó la mano del moreno que había quedado descansando en el antebrazo de la silla de ruedas—Es el odio lo que te hizo enfermar ¿cierto? Olvídalo y recupera tu vida— Dijo antes de ponerse de pie y salir de aquella habitación.
"Perdedores" Los pensamientos de Sasuke estaban revoloteados en el odio, Hinata tenía razón él los entendía, podía oír incluso cuando lo obligaban a dormir y aunque no pudiera abrir los ojos su consciencia estaba ahí... escuchar a los camilleros hablar sobre él levantó su molestia, si él pudiera moverse hubiera golpeado hasta matar al castaño fastidioso, ¿quién era él para juzgarlo? Atreverse a contar incorrectamente su historia... y el otro ridículo ¿qué se creía para investigar su vida? era su vida, nunca le gustó que nadie se metiera y esa estúpida enfermera le metería los frascos de medicina en la boca para que dejara de decir idioteces ¿Qué sabía ella del odio y la sed de venganza? había escuchado su voz, solía hablarle demasiado para su gusto, pero justo hoy pudo verla no estaba seguro que fuera ella, pero al escucharla lo supo, a ella le metería todos esos medicamentos que le inyectaba sin duda alguna, se vengaría de toda esa humillación.
(Un día después)
-¿Enserio Naruto?- La sonrisa que llevaba Hinata al entrar al comedor del hospital se desvaneció cuando escuchó la voz de Sakura, se detuvo en el umbral identificándolos inmediatamente.
Estaban sentados juntos en una mesa, el nombrado anteriormente comía rápidamente un gran tazón de ramen, Hinata comenzó a acercarse mientras veía como la pelirosada pasaba uno de sus delgados brazos por uno de los musculosos del rubio que sonrió en automático, provocándole que su estómago se revolviera sin embargo se obligó a seguir caminando y sentarse justamente frente a ellos sin haber pedido su almuerzo a las encargadas de la cocina del hospital.
-Hinata— Saludó el rubio sonriéndole, Sakura retiraba su brazo incomoda.
-Hola... buenas tardes Sakura—Le saludó aunque realmente hubiera deseado decirle que no le gustaba la manera en la cual había tomado a su novio, aunque tampoco había muchas razones para eso, después del todo el enamorado había sido él no ella, aquello era solo producto de sus celos intentaba racionalizar.
-¿Qué hay Hinata?— Respondió la bella mujer con ojos de jade y le sonrió con suficiencia, entendía en cierta manera porque el Uzumaki había dejado de insistirle para que saliera con ella puesto que la peliazul era guapa, lo reconocía tenía unas curvas que muchos de los médicos, enfermeros y demás personal masculino querían tocar desde que Hinata llegó al psiquiátrico, además de esa personalidad tímida que atraía a varios; si tenía buenas razones para que su antiguo pretendiente Uzumaki le hiciera caso, "aunque claro eso hasta que ella quisiera", decretó.
Hinata sonrío sin saber que decir mirando al rubio que seguía comiendo para minutos después ver como Sakura depositaba un beso en una de las mejillas del ojiazul y salir del lugar con una enorme sonrisa.
-¿Por qué?—Articuló incrédula en cuanto estuvo segura que Haruno se había alejado lo suficiente. Naruto sonrío encogiendo los hombros.
-No lo sé, pero no estarás celosa ¿cierto? Ya sabes... ella ya fue— Hinata no dijo nada, no quería verse insegura pero sabía a la perfección cuánto el ojiazul había amado a la pelirosa, además era una excelente médico y aunque ambas tenían un origen humilde, Sakura era tan distinta, tan decidida, tan guapa, tan sensual; se sentía tan insignificante a su lado.
Naruto observó a su novia pensativa sabía que le había molestado su cercanía con Sakura, intentó ocultar su nostalgia y culpabilidad puesto que la chica frente a él había sido muy paciente y comprensiva, quizás no debería lastimarla más... aunque lo de Sakura no era nada malo para él, y todo tenía una explicación: la ojijade se había emocionado ya que se había enterado que pretendía darle un nuevo tratamiento que quizás hiciera que el Uchiha recobrara la razón; suspiró cansado Sakura había apreciado a ese paciente desde que lo vio, incluso podría decir que se había enamorado aunque eso no fuera ético en su papel de medica en esa institución.
-Me voy—Cuando procesó las palabras de la ojiperla ya la veía caminando lejos de él, suspiró nuevamente aunque ahora contrariado al comprobar que Hinata estaba molesta.
La puerta de la habitación de Sasuke se abrió, y él sentado en la silla de ruedas enfocó a aquella medica que solía fastidiarlo, lo único bueno que lo sedaran es que se aparecía menos, pensaba que en la semana que llevaba atado ahora a la silla de ruedas ya había desaparecido puesto que no lo había ido a acosar, si literalmente acosar, pero ahora la tenía ahí caminando hacia él, sin poder hacer nada.
-Hola guapo—Lo saludó y sin mesura alguna lo besó en sus labios inmóviles (que aunque hubiera podido mover no hubiera respondido)— Estoy feliz, me dijeron que probaran un nuevo tratamiento— Le susurró en el oído, succionando el lóbulo de la oreja derecha, si él hubiera podido la hubiera aventado, odiaba que hiciera aquellas cosas—Corazón, ojalá esto te ayude a recuperarte— "Hija de puta", fueron sus pensamientos cuando sintió como acariciaba su flácido miembro tras haber colado su mano en los pantaloncillos de la pijama "¿Qué acaso no hay nadie quién te coja?" pensó nuevamente furioso, le hartaba las confianzas que se tomaba aquella mujer, sobre todo cuando su cuerpo sin que él pudiera evitarlo le respondiera con una enorme erección... ¿Dónde estaba la inútil de su enfermera cuando la necesitaba?
-Gracias Kiba—Sasuke y Sakura escucharon esa dulce voz, uno con cierto alivio mezclado con molestia y la otra con irritación.
-Maldita mustia siempre encuentra la manera de fastidiar—Soltó Sakura enfadada mientras soltaba el semiflácido pene del Uchiha—Había olvidado que era tu enfermera, espero que te esté tratando bien—Murmuró conforme se ponía frente a él logrando que aquellos ojos oscuros que la excitaban la mirasen con ese cúmulo de sentimientos que ella malinterpretaba—Eres tan hermoso Sasuke...
La chapa se giró y la puerta se abrió mostrando a la peliazul, Sakura se irguió aparentando una compostura correcta.
-¿Sakura?— Hinata cuestionó sorprendida al verla ahí, la nombrada le sonrío antes de salir de la habitación.
-¿Qué hacía aquí?—Interrogó al moreno olvidando por un momento que él no le respondería, a lo que si pudiera la diría furioso "Intentando que me la folle".
Cerró sus oscuras orbes con disgusto, era tan frustrante estar en ese estado, ni siquiera podía quitarse a una doctora acosadora, o contestarle a su estúpida e idiota enfermera.
-Estoy aquí Hinata— Kiba entró a la habitación con euforia— ¿Esta dormido?—Cuestionó fastidiado.
-No, creo que sólo necesitaba un... ¿respiro?—Respondió Hinata mientras lo veía nuevamente abrir sus orbes oscuras.
-Hinata ¿y si mejor me esperas? No me tardare mucho ayudando a Konan y este tipo no me da confianza— La nombrada le sonrío con empatía.
-No te preocupes, ha recibido su medicación estará bien.
-¿Él qué? Tú Hinata—Ella volvió a sonreír al notar la preocupación de su amigo.
-No te preocupes estaré bien, pero no tardes demasiado no queremos que Sasuke se vuelva una pasa. Sasuke—Habló ahora dirigiéndose al moreno—Voy a quitarte tu ropa, porque te daré un baño ¿vale? –Le cuestionó mirándolo a los ojos, comenzando a desabotonar la camisa de la pijama—Listo Kiba levántalo para poder quitarle el pantalón— el castaño obedeció aunque de mala manera, ella empezó a bajar el pantalón descubriendo algo inusual en el miembro masculino.
-Es una locura—Habló el camillero mientras se dirigía hacia el baño cargando a Sasuke como costal de papas, e Hinata seguía extrañada por haber visto el pene del moreno un tanto erecto.
-Creo que tendré más problemas para mantenerlo sentado y que no se ahogue antes de que él me ataque—Informó con sus pequeñas manos posadas en los hombros del moreno intentando mantenerlo sentado, Kiba soltó una risilla.
-No tardo Hina— Ella asintió y mirando el lugar intentaba idear algo para mantener al Uchiha sentado.
-¿Cómo podrías hacerme daño? Ni siquiera te puedes sentar—El Uchiha casi pone los ojos en blanco primero por lo que consideraba la estupidez obvia de su enfermera, definitivamente no conocía sus alcances y segundo porque odió reconocer que tenía razón no podía ni mover un solo dedo, menos estrangularla como hace tiempo casi logra con ese estúpido doctor rubio de coleta larga— ¿Será que también tienes esas necesidades aun cuando estas enfermo? –Hinata cuestionó más para sí que para el moreno, aunque claro estuvo para Sasuke que ella se había dado cuenta de su "problema", ¡mierda! Pensó irritado, no deseaba cogerse a la pelirosa pero era verdaderamente frustrante ni siquiera poder masturbarse, sin tan solo empezaran a quitarle aquel medicamento que lo ponía en ese estado y él pudiera moverse aunque fuera lento con eso se conformaba...
Empezó a sentir las pequeñas manos masajearle su cuero cabelludo, eso se sentía tan bien cerró sus orbes disfrutando de ese masaje mientras escuchó una risilla de su enfermera.
-¿Te gusta eh?— Interrogó divertida, él la ignoró solo para seguir disfrutando de aquello que no duró tanto como él quería haciéndolo abrir sus oscuras orbes insatisfecho, viendo a la chica con la esponja enjabonada acercarla a su cuello y empezar a tallar suavemente... eso no era bueno su erección iba en aumento posó su oscura mirada en ella esperando que entendiera que quería que parara, pero aquella acción era insuficiente y no pudo comunicarse.
Hinata le sonrió acercándose a él aunque sin pasar su pequeño espacio vital –¿Se siente bien?—Le preguntó al notar que disfrutaba su baño, siguió con aquella tortura para el moreno que ansiaba que bajara hasta su miembro mientras seguía enjabonando el pecho y bien formado abdomen, de la nada la chica hizo una mueca que a él le pareció divertida—Tengo que lavar tu espalda, vas a sostenerte en mi hombro ¿vale? – "Idiota", pensó entre decepcionado y realmente rabioso ¿cómo lograría eso? De un movimiento que no se esperó la peliazul lo tomó de los hombros y se acercaba demasiado a él después lo haló hacía ella haciendo que su cabeza quedara en su cuello, "mierda" caviló el moreno al inhalar el perfume de la chica estableciendo que era similar a la lavanda, el calor que emanaba lo poco de su piel que podía rozar con la suya y sentir esos enormes pechos contra el suyo; es ilógico que sólo ante ese contacto él haya podido fijarse en ese atributo de la ojiluna que había ignorado sólo por odiarla, las manos femeninas haciendo malabares para lavarle la espalda terminaban por hacer que su erección estuviera en su esplendor.
Con dificultad Hinata lo devolvió a su lugar dándose cuenta que quedó levemente húmeda tras haberlo sostenido con su torso, "sí que era tonta quizás debió esperar a Kiba" se dijo a sí misma, aunque no era para tanto el vestido no estaba demasiado húmedo para dejar ver su ropa interior.
-¡Uff!—Exclamó haciendo su cabeza hacia atrás dejando ver que el peso del moreno le había afectado—¿Por qué eres tan musculoso ¿eh?—Cuestionó con una sonrisa tímida tocando con su dedo índice el bíceps del moreno— Seguro tenías muchas enamoradas—Agregó llevando esa misma mano a su cuello mostrándose adolorida y ladeando su cabeza, gesto que no fue desapercibido por el moreno apreciando la nívea piel de la chica, era guapa, lo reconoció, bastante... desvío su mirada hacia los pechos comprobándolo eran bastante grandes ¿se habría operado o serían naturales?—Vamos a terminar esto Sasuke— Hinata dijo mientras levantaba la esponja en el aire con una amplia sonrisa, y él si su cuerpo le obedeciera hubiera correspondido un tanto lujurioso puesto que venía lo mejor.
Un grito se escuchó en ese pequeño baño cuando Hinata ingenuamente pretendió lavar el miembro del Uchiha, esperaba todo menos esa enorme erección cerró sus ojos lunas apenada cosa que le divirtió al azabache, aunque no comprendió el motivo, como enfermera conocía la anatomía y seguramente le habría costado batallar con alguno que otro caso como el de él, ella era bastante antojable y podría provocar "eso" fácilmente y no se equivocaba la ojiperla tuvo uno que otro problema con algunos ancianos y sondas vesicales, pero incluso con su inocencia ella se dio cuenta que en cierta manera indirecta había provocado "eso" y aún con la práctica esas respuestas humanas y naturales seguían menguado en la tímida personalidad que poseía.
-Sasuke, sé que no es tu culpa y es bastante bochornoso para mí tener que lavarte justo ahí— Le dijo Hinata, dándole un voto de confianza y en verdad pensaba hacerle saber que ella comprendía que una erección era inevitable algunas ocasiones, el Uchiha deseó poder reírse abiertamente "que estúpida" si bien no lo había deseado, con mucho gusto le abriría las piernas y saciaría su deseo ahora mismo, aquel pensamiento no fue nada bueno sobre todo cuando las manos temblorosas de la chica tomaron su miembro con la esponja e intentó lavarlo lo más rápido posible... "bastante tentador", cerró sus orbes oscuras a sabiendas que eso duraría menos de un minuto y sólo quería disfrutarlo.
Hinata lo miró asustada al darse cuenta que por primera vez el chico emitía un sonido y nada menos que algo parecido a un gemido cuando ella lavó sus testículos, sus mejillas se pusieron completamente rojas mientras veía al Uchiha que mantenía los ojos cerrados y su cara totalmente relajada, entreabrió sus labios sin saber qué hacer y sin querer lavar los miembros inferiores del moreno, las orbes oscuras se abrieron con violencia y ella pudo identificar irritación y ¿Cómo no estar resentido? Esa chica lo tenía caliente y paraba, ya se había resignado a lo efímero que sería su placer pronosticando el próximo paso y ella dejaba de tocarlo.
-Es suficiente Sasuke—Hinata habló sentándose en el suelo aún abochornada, mientras veía la rabia que salía de aquellos oscuros ojos decidiéndose a ignorarlos y esperar lo más paciente a Kiba, en lo que le pareció horas.
-¿Qué te pasó?—La energética voz de Kiba inundó el lugar minutos después y sonó alarmada al verla hincada cerca del moreno— Estas mojada.
-Bueno bañarlo sola no es fácil- Se escuchó la risotada del castaño que rápidamente sacó al Uchiha de la tina llevándolo a la cama donde había varias toallas cubriendo la superficie.
-Hinata ya vuelvo—Le anunció antes de salir corriendo de la habitación.
La Hyuga volvió a colorear sus mejillas al notar aún la gran erección del moreno y hasta cierta manera compadecida.
-Supongo que eso te va a doler después—Agregó mientras colocaba los pantalones de la pijama intentando ocultar esa parte del moreno que la estaba poniendo nerviosa.
Apenas hubo logrado su cometido la puerta de la habitación se abrió.
-Vaya debo sentir un poco de envidia... a él lo vistes y desvistes—Una risa jocosa apareció tras decirlo, Sasuke miró a ese medico ojiazul que odiaba por la simple razón de haberle mentido al decirle que lo sacaría de esa oscuridad, si bien él no quería salir, no quería olvidar, al poco tiempo de su estancia hospitalaria comprobó la falsedad de aquellas palabras, Naruto, él sería su próxima víctima.
-¡Naruto!—Escuchó como Hinata le reprimía y se ponía totalmente roja, hecho que lo hizo recapacitar en las palabras del rubio.
-¿Qué Hina? Hay que aceptar que este paciente recibe más tus atenciones que yo, tu supuesto amado novio— Vio al médico hacer un puchero y él no podía creerlo ¿acaso él no estaba enamorada de la acosadora pelirosa?
-No deberías hablar así frente a él ¿por qué creen que él no está consciente?—Cuestionó Hinata un tanto molesta—Además sabes que es así, te amo—Esta última frase la dijo en un susurro y con un adorable sonrojo en sus mejillas.
-Porque lo dudo, es medicamente imposible con tantos fármacos que ha recibido y por el tiempo.
-Así como medicamente su tono muscular debió haber desaparecido—Debatió la peliazul mirándolo fijamente, haciendo que el rubio mirara al azabache con cierta sorpresa y pensativo.
-Es diferente Hinata, aunque ha disminuido... no le caería mal una tomografía para ver su cerebro y que te quedes tranquila—Agregó el Uzumaki mientras salía de la habitación sin decir más, que su novia fuera tan sentimentalista con los usuarios a veces le enfadaba tenía que ser más fría y racional, ella no debería estar debatiendo lo obvio.
Hinata se acercó con la camisa del pijama entre sus manos, mirando al moreno a los ojos.
-¿Entonces por qué pretende hacerte un nuevo tratamiento si cree que ya no piensas?— Cuestionó molesta—Sakura—Pronunció pensando que quizás era la razón de todo, tal vez quería hacer un experimento en el chico, posiblemente por eso estaba en su habitación... no era nuevo, todos sabían de las investigaciones que dirigía la pelirosa con algunos pacientes— Lo convenció—Dijo con cierta amargura al concluirlo.
Si Sasuke hubiera estado en condiciones se habría visto en su rostro una sonrisa ladina al descubrir esa escena de celos de la peliazul, aunque tampoco comprendía la razón por la cual Naruto pretendía realizarle un nuevo tratamiento si lo consideraba un idiota gracias a los medicamentos que le ministraban. Distrayéndose de sus pensamientos a causa de Hinata que le quemaba la piel con sus pequeñas manos colocándole la camisa, sintiendo su prominentes pechos con sus ingenuos acercamientos para vestirlo, percibiendo escuetamente su delicado abdomen; comenzó su plan y aunque él no pudo sacar su voz para decirle "Tranquila yo te ayudo a vengarte del dobe", el "juego" comenzaba.
Corazones, estoy con el segundo capítulo para que se entienda un poco más y quizás se enganchen, bueno tiene un poquitillo de Naruto, no mucho porque soy sasuhinista, les relato a grandes rasgos como Hinata comienza a trabajar en la zona del hospital donde Sasuke está internado, como su enfermera, y la historia más o menos de Sasuke...Si tienen alguna duda ya saben en los comentarios y yo resuelvo (o eso intento) ...Saludos y ¡gracias por el apoyo!
