Había pasado otro largo mes desde que a Uchiha Sasuke le habían comenzado a disminuir la dosis de medicamentos, si bien aún era un muñeco humano estaba empezando a experimentar cierto temblor y sudoración debido a la falta de la medicación, intentaba mostrarse aún lo suficiente sedado y flácido para que nadie se diera cuenta que empezaba a recobrarse ni siquiera su enfermera, pero había cosas con las cuales estaba peleando sólo, como lo era la ansiedad aun así intentaba no dejarse llevar por esas sensaciones inquietantes que lo atormentaban. Cuando ellos bajaran la guardia él se las ingeniara para salir de ahí... todo a su tiempo.

-Vamos Naruto ¿por qué lo piensas tanto? Ella no se va a enterar de nada— Sakura le cuestionó mientras acorralaba al rubio en el pasillo desierto de los vestidores, acarició sobre el pantalón la hombría del rubio que sonrío nervioso intentando razonar ante tal caricia, no comprendía porque de la nada aquella que fue su amor eterno mostraba interés en él y qué clase de interés— ¿Acaso no dices que la mojigata no quiere acostarse contigo? Vamos sólo te daré eso que necesitas—Ronroneó mientras unía sus labios a los del rubio, sólo buscaba un poco de atención, estaba cansada de ver como se estaba olvidando de ella para darle toda la atención a la peliazul.

Hinata jaló aire contrariada al ver la escena escondida en una esquina, hace tiempo que había llegado pero se había detenido al ver como la pelirosada acorralaba a su rubio, y espero en cierta manera por miedo y otra por esperanza pero todo se rompía ahora que veía al Uzumaki correspondiendo ese beso, mordió su labio inferior y sus lágrimas corrieron y sin poder ser valiente se alejó corriendo del lugar de manera silenciosa.

Cerró la puerta del cuarto del Uchiha con fuerza como si así pudiera huir del hecho que presenció, tratando de calmarse mientras veía al pelinegro sentado en aquella silla de ruedas con la cabeza recargada como siempre en el acolchado respaldo con mirada fija en ella, se dio la vuelta dándole la espalda avergonzada de su estado, Sasuke pensó "lindo trasero" aunque después volvió a cuestionarse que le pasaba a su "estúpida enfermera".

-Siento esto... no tuve un buen día—Se acercó Hinata preparando una jeringa precargada y clavándola en el brazo del chico—Es tu medicina—Agregó dándose cuenta que andaba siendo demasiado despistada y por vez primera rogando que él no estuviera tan consciente como ella solía creer al haber sido tan débil y romperse frente al azabache—Ya quiero verte aunque sea aletargado—Dijo en un susurro mientras se ponía a analizar lo que le había inyectado, abrió enormemente sus ojos y Sasuke sólo la vio a continuación ver el expediente enfermero y medico uno a uno y pasarse un buen rato ahí—¿Cómo va a pasar eso si prácticamente te estoy sedando? –Soltó la peliazul más para ella, sorprendida de las dosis indicadas, bufó molesta concluyendo que Naruto estaba mintiendo para tener feliz a la pelirosada a la cual ya había escuchado emocionada hablar de sus conjeturas sobre la recuperación del moreno— Voy a ayudarte—Confesó al ponerse frente al moreno –Veamos que hace Naruto cuando Sakura te vea recuperado a ver si ella sigue con él...—Sasuke la observó intrigado esa chica era más que obvio que estaba despechada ¿pero qué pensaba hacer? no era médica—Necesito investigar como quitarte estos medicamentos reemplazándolos con otros que tengan efectos similares pero que no te inmovilicen y sin causarte daño—Agregó como si hubiera podido escuchar la pregunta del moreno pero sumamente concentrada en la labor que acababa de adquirir—Tendrás que darme un tiempo— Pidió, Sasuke la vio más decidida que nunca, eso le agradó, si la tonta lo iba a ayudar por sentirse herida él no iba a desaprovechar esa oportunidad.

Sasuke estaba fastidiado había pasado una larga semana desde que Hinata prometió ayudarle, sin embargo él estaba igual que antes y no veía que ella hiciera nada extraño incluso le hablaba como si aquel "pacto" nunca hubiera existido, la empezaba a odiar así que ese día cuando la vio entrar en la habitación no posó su oscura mirada en ella, había perdido por decirlo de alguna manera las expectativas y por privarse unos minutos de verla no cambiaría nada.

-Sasuke... –Él la ignoró— Sasuke necesito que me mires—Extrañado posó sus oscuros ojos en los opalinos y la vio esbozar una sonrisa—Tú me entiendes ¿cierto? –Sasuke se vio tentado a poner los ojos en blanco, no estaba para juegos—Hagamos un trato tú cierras tus ojos una vez si es si, o dos si es no ¿me comprendes?—Sasuke se quedó desconcertado ella quería comunicarse con él ¿a qué se debía aquello?— ¿Te llamas Sasuke?—Interrogó para obtener respuestas obvias que probaran su teoría, tentado a poner los ojos en blanco le siguió el juego y cerró sus ojos una vez, la observó sonreír— ¿Te apellidas Uzumaki?— Sasuke molesto cerró dos veces sus ojos viendo esta vez que ella casi daba un brinquito—Me entiendes—Afirmó mientras él cerraba sus ojos una vez—Te voy a quitar algunos medicamentos... pero te causara algunos efectos que planeó contratacar con otros, evidentemente estarás muy débil, lento y probablemente con temblores y mucho malestar—¿Estás de acuerdo? –Sasuke no lo pensó cerró sus orbes una vez, Hinata lo miró nuevamente—Debo estar loca—Murmuró aun deliberando si hacia lo correcto, él cerró sus orbes dos veces, la Hyuga entreabrió sus labios comprendiendo que él negaba que estuviera desquiciada, pero si no lo estaba ¿qué tenía? Estaba a punto de cambiar el tratamiento del moreno esperando que él regresara de ese estado comatoso de manera ilegal buscando darle una lección a su novio—No hay vuelta atrás—Se convenció comenzando a sacar con una jeringa de 20ml el contenido de un frasco colocándolo en una bolsa de plástico que más tarde pensaba desechar.

La vio hacer esa operación repetida veces y llenar nuevamente ese frasco con otro medicamento de un frasco distinto que llevaba en una de las bolsas de su uniforme, no tenía idea de lo que la Hyuga estaba haciendo pero esperaba que funcionara. La vio acercarse a él con sus manos temblorosas y un brillo en su rostro por el sudor, temblaba mientras intentaba tranquilizarse para poder inyectarle un fármaco, ¿por qué la chica temía? Más tarde lo comprendería.

El temblor que experimentó fue el peor que había sufrido en su vida, estaba totalmente ansioso y ciertamente se sentía mal sin contar sus pensamientos incoherentes o ¿acaso eran alucinaciones? tuvo una larga semana en ese estado al menos hasta que su mente volvió a pensar coherentemente aunque tenía más que claro que la Hyuga había estado incluso de noche con él ayudándolo en ese calvario se las ingeniaba para meterlo en la tina tratando de mitigar su sudoración, para aplicarle algún medicamente tranquilizante que lo obligara a dormir cuando no tenía de otra, pero a estas alturas era capaz de levantar sus brazos levemente, torpe y tembloroso pero podía hacerlo, había recuperado también la movilidad a consciencia de su rostro e inclusive podía mover sus pies apenas perceptible; pero esos progresos no los conocía su enfermera, no podía mostrárselo porque era su as bajo la manga.

-¿Entonces no tienes problema porque te deje sola con el loco?—La pregunta de Kiba llenó la habitación mientras veía a la peliazul y al castaño entrar, ella lucía bastante cansada unas ojeras adornaban sus ojos opalinos y su rostro lucía desencajado.

-Estaré bien sólo déjalo en la tina, él no mejorara nunca—Su voz denotó la frustración que la embargaba, había llevado todo aquel plan pensando que le funcionaría, de alguna manera quería desquitar su dolor con el rubio, sabía que se estaba metiendo en un terreno hostil y difícil a lo que a Sasuke se refería, estaba agotada física, mental y emocionalmente después de lidiar con la "desintoxicación" del Uchiha, y él no tenía un rastro de mejora, se cuestionaba si la tolerancia que tenía a los fármacos era la causa; lo cierto es que lo único que quería era salir de aquello había sido un error.

-¿Te sientes bien Hina?—Preguntó el castaño con preocupación.

-Claro—Respondió en automático mirando a Kiba con cierto miedo, por un momento se sintió pillada, realmente así se la vivía todo el tiempo temerosa a ser descubierta.

-Bueno es que él sigue atado y vestido, yo puedo desvestirlo y todo eso pero sabes que es tu deber y no es porque yo vea mal hacerlo pero Sakura anda merodeando mucho el cuarto.

-¡Cierto!—Hinata corrió hacia el moreno, lo desató y comenzaba a desvestirlo, Sasuke vio la frustración de la ojiluna y lo comprendía, notaban que él estaba extraño aunque la Hyuga intentaba ocultarlo lo más posible pero él había conseguido esconder todo y ella no tenía un solo incentivo de que sus acciones tuvieran resultados más allá de la alteración en su estado de salud.

Al poco tiempo Kiba lo dejo en la tina, mientras Hinata se apuraba a hacer el ritual de baño.

-No tardo Hina y ya no estés triste—La ojiluna sonrió pero incluso para Sasuke fue perceptible lo falsa de esa sonrisa— Tu dime si quieres que le dé una buena golpiza a Naruto—Kiba ofreció robándole una sonrisa sincera al mostrarle los músculos de su brazo abandonando esa habitación.

Hinata miró a Sasuke abrumada se estaba arriesgado demasiado, técnicamente el moreno ya debía estar lo suficientemente libre de la medicación para que se moviera pero no era así, lo había visto mal por la necesidad de aquellos fármacos sumamente restringidos pero fue el único cambio, además de que Sakura andaba demasiado pendiente por la alteración de los signos vitales del moreno, cerró sus orbes lunas frustrada y hasta de cierta manera asqueada de su comportamiento ¿qué demonios hacía? Podía perjudicar al moreno, sólo para lograr que Sakura dejara a Naruto en su silenciosa venganza, porque aunque la describieran de sumamente amable y bondadosa, ella también se sentía herida y podía actuar de manera vil, y vamos que culpa tenía Sasuke, lo estaba exponiendo demasiado sólo porque pensó que con eso la pelirosada dejaría de mostrarse "amable" con Naruto.

-Estoy loca, esto no funciona... yo solo debo dejar de hacer esto—Tomó el costoso champú para lavar el cabello del moreno, vertiendo un poco en su palma derecha y al levantar sus orbes lunas para apoyarse en su misión se quedó pasmada.

El Uchiha sonreía ladinamente, parecía divertido de verla hablándola sola en su monologo... pero no era el solo hecho de verlo sonreír que hizo que el corazón de la peliazul latiera desbocadamente, notar la mueca en el rostro haciéndolo aún más angelical y hermoso, percibiendo la maldad encerrada de esa sonrisa, sin poder evitarlo se sentó en el suelo descolocada. Claro aquello fue una acción a consciencia del Uchiha la veía cansada, agotada y sumamente estresada psicológicamente era evidente que su "estúpida" enfermera estaba peleando con sus valores por lo que estaba haciendo, así que ¿por qué no darle esa sonrisa que hacía que muchas mojaran sus bragas?

-Sasuke—Pronunció en un susurro hincándose observándolo fijamente, su piel estaba erizada por la maldad que podía ver en esa sonrisa... pero al mismo tiempo sentía sus mejillas rojas por lo bello que lucía.

Sasuke se cuestionó internamente hasta dónde podía dejarla saber de su recuperación, pero decidió guardar su secreto aún más tiempo, necesitaba recuperar la movilidad de sus piernas por si esa tonta no lo ayudaba como esperaba, arqueó su ceja mostrando su intriga, mientras ella abría la boca realmente sorprendida.

-Funciona—Dijo la ojiluna, y sin pensarlo acarició aquella ceja que el moreno había arqueado con su dedo índice izquierdo delineándola.— ¿Qué tal sientes eso?—Interrogó con una sonrisa y el volvió a sonreírle pero más discreto demostrándole que estaba bien, para pronto sentir los brazos de la enfermera en su cuello— ¡Dios puedes sostener tu cabeza ahora!—Afirmó la chica separándose y él se maldijo esa chica era mucho más lista de lo que parecía.— Espero que pronto puedas hablar, y mover tus manos y pies—Anunció atropelladamente sonriéndole, con sus ojos envueltos en lágrimas de felicidad, acto que descolocó al moreno, definitivamente estaba loca, pensó.

Hinata estaba extasiada, más allá de llevar a cabo su venganza, la tranquilidad que le proporcionaba ver un progreso en el Uchiha al menos le demostraba que no lo estaba perjudicando, no podía en ese caso retroceder, quizás podría ayudarlo más de lo que pensó.

Hola, sé que me estoy saliendo un poco de la personalidad de Hina pero sólo será un momento, intentó plasmar que se sintió traicionada porque ya sabemos lo mucho que ama a Naruto, digamos que nunca esperó que él fuera a fallarle sobre todo cuando se supone que estaba con ella porque había dejado atrás a Sakura, digamos que no perdona que no le haya hablado con la verdad, y en cierta manera tiene un sentimiento de inferioridad (podemos adjudicarle que estaba en unos de esos días donde andamos muy hormonales por el síndrome premenstrual y por eso tomó una decisión tan drástica), bueno sé que no suena tan coherente pero necesitaba que Hina actuara de esta manera, para dar el siguiente paso, sé que quizás piensen que llevo esto muy rápido pero relatar todo con lujo de detalle se me hace innecesario por ahora, si tienen duda que hizo con Naruto, pues no le dijo que lo vio con Sakura (esperando que él se lo dijera, cuestión que no sucedió, avivando su molestia)... Más dudas pues ya saben en los comentarios y resuelvo... espero que les vaya gustando la historia y si no pues bueno pueden dejarla y leer otras hermosas que circulan por ahí.