Tori.
Hay una niña llorando en la esquina de su habitación. Se está abrazando a si misma mientras suplica que todo eso que está viviendo día a día se detenga. Ella desea salir de su habitación, como muchas veces ha intentado por la ventana, pero no puede, porque sabe que si lo hace los golpes empezarán de nuevo y con mucha más fuerza, y cree que ya está demasiado marcada por hoy. Su madre escapó de esto, al igual que su hermana mayor, Trina, pero ella continua en esa agonía.
Atentamente, Victoria, escucha como su padre, con pasos seguros y fuertes, se dirige a la puerta de su habitación, y esta se refugia más en su abrazo protector si es que eso es posible.
-Tori- La llama su padre y ella duda si debe contestar. Sabe que si lo hace, la tortura empezará antes, pero que si no contesta al llamado de su progenitor, la condena será más dolorosa.
-¿Si, papá?- No sabe si ha hecho lo correcto, pero ella solo quiere que esto se acabe ya. ¿Por qué una niña de doce años debe vivir esa agonía?.
-Ven, cariño...- Y sabe que es mejor no hacerlo, porque es muy posible que su padre tenga algún objeto, puede que un bate como la última vez, y no conseguirá escapar, pero aún así, dudosa abre la puerta, y al verlo allí, con aquella correa en la mano se dice a si misma que sí, que no debería haber hecho aquello.
"Mi tortura día tras día"
Todos los días desde que ella tenía 5 años los maltratos han continuado, y por mucho que ha intentado luchar contra ellos, no ha podido ganar la batalla. Se siente sola, abandonada, triste, se odia a si misma por no tener la suficiente fuerza para hacer frente a esto, a su padre, a su dolor, a quien le ha condenado.
Ella lucha para encontrar su camino.
-¡No sirves para nada, gilipollas!- Siente un nuevo golpe, justo en la parte superior de su brazo. Duele, duele muchísimo, pero ya está tan acostumbrada que ni tan siquiera grita.
"Si gritas o lloras será peor"- Se recuerda.
Ella se corta.
"Un corte más por no luchar contra él"
"Un corte más por no servir para nada"
"Un corte más por mentirle a Cat y a Robbin y hacer que ambos se alejaran de mi"
"Un corte más por mi madre y mi hermana, a quienes no pude defender y se fueron"
"Un corte más por ser tan gorda"
"Un corte más por odiarme"
"Un corte más por comer"
"Un corte más... solo un corte más"
Y cuando sale del baño, aún con su brazo bañado en un fluído pastoso color rojo cobre, agradece que su padre no esté en casa
