ADVERTENCIA
El siguiente capítulo contiene lemmon :D (pero comparado con el anterior nada que ver xD)
La situación que comenzaba a ponerse tensa por la conversación que había iniciado la peliazul, se tornó aún más tras escucharse la voz del Uzumaki en la puerta principal.
-No irás a ningún lado te quedaras lo que resta del fin conmigo, así que invéntate una excusa para que se largue de aquí, tienes 5 minutos sino te vas a abstener a las consecuencias—Sasuke le advirtió rompiendo su unión para dirigirse a la habitación.
Hinata torpemente se colocó el pantalón escondiendo su ropa interior y la camisa del moreno en el bote de basura que le quedaba sumamente cerca, respiró tratando de calmarse para ocultar su agitación y estado emocional al abrir la puerta.
-Tardaste mucho—El rubio pretendió entrar pero ella se lo impidió poniéndose frente a él, sintiendo el miedo correr por sus venas.
-¿Sabes? siento mucho no haberte llamado pero no me siento bien me quedare aquí— Habló atropelladamente conforme la idea se formó en su mente encontrándola como una excusa medianamente creíble.
-Entonces puedo cuidarte, estas muy roja ¿tienes fiebre?— Cuestionó poniendo una de sus manos en su sudada frente, la peliazul se alejó de inmediato rompiendo el contacto— ¿Puedes respirar bien? Te siento agitada.
-Estoy bien—Respondió desesperada porque ya se marchara—Sólo necesito descansar, lo siento nos vemos después—Dijo prácticamente cerrándole la puerta en la cara, Naruto estaba incrédulo y volvió a golpear la puerta.
-¡Hinata, déjame revisarte, quiero saber que te sucede!—La ojiluna recargada en la puerta pudo vislumbrar el rostro del Uchiha con una enorme sonrisa, era tan burlona que le provocó cierto asco al sentirse una mujer ruin.
-Naruto, solo necesito dormir tengo una infección de vías urinarias ya estoy tomando medicación—Mintió, estando segura que él desistiría de su oferta.
-Oh, ya comprendo—El rubio puso cierta cara de compasión tras escucharla—Si necesitas algo sólo llámame, vendré enseguida.
-Gracias—Agradeció con los ojos llenos de lágrimas se sentía culpable, tenía afecto por el ojiazul, si lo tenía pero sabía bien que estaba irrevocablemente enamorada del Uchiha y que lo que sentía por el azabache era más grande de lo que profesaba por el rubio y de algo estaba segura él no se merecía lo que le estaba haciendo.
Sasuke observó la escena con cierta molestia, no entendía el actuar de la joven ahora parecía querer ponerse a llorar desconsoladamente mientras minutos antes había tenido dos buenos orgasmos, eso era mucho más de lo que podía soportar miró el lugar en búsqueda de su camisa pero al no encontrarla caminó hacia la puerta prácticamente la tomó del brazo orillándola bruscamente y salió de la casa dando un portazo.
Hinata se sentó en su mullido sillón, ahí lo tenía nuevamente él se iba sin decir nada...
El domingo llegó, Naruto fue a visitarla y en esa visita sólo podía estar pendiente del miedo que la invadía al imaginar que Sasuke volviera y lo encontrara ahí "¿se molestará?" En cierto momento se dio cuenta que ella debería estar más preocupada porque el ojiazul los descubriera, ¿qué explicación daría en tal caso? ¿Qué ocurriría con ella? ¿Con Sasuke? Sabía que en algún momento caería en un shock nervioso ante tanta presión.
-Naruto, ya no deberíamos seguir con esto—susurró tomando su decisión.
-¿Qué?—Preguntó alarmado y estupefacto.
-Es sólo que tú y yo... ya no funciona—Agregó como explicación sin poder evitar que sus ojos lunas se humedecieran.
-¿Cómo puedes decirme eso? El viernes la pasamos muy bien ¿qué te está pasando?—Todo eso la hacía sentir más culpable.
-Las cosas han cambiado... yo simplemente necesito estar sola.
-Dime las cosas de frente—Naruto ya no pudo mantenerse calmado sentía que aquello era una mentira— ¿Ya no me quieres?
Hinata le sonrío dulcemente incapaz de confesarse, confundiéndolo.
-No se trata de eso, es sólo que necesito espacio, necesito poner todo claro en mi vida.
-Hinata puedo darte tiempo, todo el que tú quieras pero no te dejare ir, eso entiéndelo... mira por ahora me voy porque todo esto se me hace absurdo pero olvida eso de terminar porque es algo en lo que no estoy de acuerdo... al menos que me des un buen motivo—Se levantó del sillón y caminó directo hacia la puerta para sin voltear atrás salir, aunque visiblemente alterado.
Pudo apreciar la molestia del rubio, sin embargo en cierta manera se sentía mejor esperando que él comprendiera que no volverían a estar juntos, él no lo sabía pero todo había cambiado, ella le fue infiel, se acostó con otro hombre ningún varón perdonaría aquello por más bondadoso que fuera o amor proclamara.
El día lunes no fue mejor, cuando llegó al hospital se enteró que Kiba se encontraba hospitalizado con altas probabilidades de quedar paralitico... no tuvo la valentía de ir a verlo al sentirse responsable, de esta forma pudo enlazar la llamada que Sasuke tuvo y le quedaba claro que él autor había sido él, pero si ella no hubiera cambiado la medicación del Uchiha, el Inuzuka se encontraría bien y ese pensamiento la atormentaba.
Los días transcurrieron Naruto la buscaba constantemente en el trabajo y la peliazul ya no sabía qué hacer para alejarlo, porque lo cierto es que necesitaba más que nunca afecto, se encontraba vulnerable, quería sentirse protegida empezaba a cavilar cambiarse de departamento quizás así Sasuke no la buscara si es que volvía hacerlo, eso podía ser el primer paso de sus decisiones para arreglar su vida, por fin había tenido parcialmente el tiempo que pidió a solas para encontrar soluciones, pero a lo mucho que había llegado era a esa mudarse, todo lo referente al moreno le impedía pensar o realmente se negaba a hacerlo.
El jueves estaba totalmente agotada mental y emocionalmente, así que por la tarde al llegar a su hogar apenas y cenó un poco de cereal se quedó dormida en su sillón sin proponérselo, sus orbes lunas se abrieron cuando la puerta de su casa fue golpeada violentamente, la oscuridad del lugar la desubicó por un momento, pero cuando se dio cuenta que estaba en su sala sin pensarlo se dirigió a abrir para encontrarse al causante de todos sus problemas con una mano en el marco de la puerta, su cara inclinada, vistiendo un traje negro a la medida, una camisa azul marino, una corbata gris mal puesta.
Sasuke la tomó por la cintura posesivamente con su mano libre, buscando sus labios. Él no había tenido una mejor semana tenía demasiados problemas buscando alguna manera de acorralar a Madara pero nada era sencillo, no cuando se pierde el poder, el dinero y actúas desde las sombras.
-Sasuke –Susurró cuando logró romper ese beso, él se introdujo y ella tuvo que cerrar la puerta, estaba molesta porque él hacía daño a las personas y aquello era de cierta manera su culpa al haberlo dejado escapar cuando por error lo llevó a su casa— ¿Cómo puedes estar como si nada? ¿Después de lo que le hiciste a Kiba? ¿A quiénes más vas a lastimar? No debí sacarte nunca de ese estado todo esto es mi culpa— Él ladeó la cabeza estaba estresado y quería relajarse de la mejor manera, entre las piernas de esa chica.
-Eso no es tu culpa, ese estúpido perro debió escucharte cuando le decías que me tratara bien, él no era más que un gato no tenía por qué juzgar mis actos... todos aquellos de mi lista fue porque me hicieron algo, ellos se pusieron ahí—Hinata lo miró asombrada, su forma de hablar como siempre era tan fría, ella salvaba vidas y él estaba ansioso por quitarlas—Ahora ven gatita—Le dijo mientras levantaba su mano derecha y con su dedo índice y medio le indicaba que acercara, ella lo observó con coraje—Tu amo quiere mimarte, Hinata negó con la cabeza dando un paso hacia atrás topando con la puerta—No estoy de humor, así que ven ahora o atente a las consecuencias.
La ojiluna se quedó un momento paralizada, suficiente para que él logrará llegar hasta ahí y tomarla de la cintura con brusquedad, la peliazul intentó alejarlo tomándolo de sus brazos volteó a verlo hacia arriba notando que el rostro del Uchiha denotaba su molestia e incluso su lujuria, se pasmó al enfocarlo dejando de luchar, él rápidamente le tomó con su mano derecha la nuca para besarla salvajemente y la mano izquierda se fue a posar a uno de los grandes montes apretujándolo bruscamente, Hinata llevó su mano a aquella que le acariciaba el pecho queriendo cortar esa dolorosa caricia pero ante la fuerza del moreno no obtuvo ningún resultado.
-Me estás lastimando—Se quejó entre los labios del azabache mientras seguía intentando librarse de esa mano.
-Te lo ganaste—Le respondió yendo a su cuello para succionarlo con fuerza, ella se estremeció aún ante la brusquedad las aspiraciones la provocaban, pronto ambas manos masculinas estuvieron por encima de la filipina apretando sus senos con fuerza, cerró sus orbes opalinas pensando qué hacer, al parecer él estaba decidido a hacerlo lastimándola... se mordió el labio indecisa dejando que una "loca idea" viniera a ella.
Empezó a llevar su mano derecha hacia abajo buscando la hombría del moreno, su idea fue darle algún golpe segura que con eso podría quitárselo de encima, pero tras localizar el miembro del moreno, sentir la dureza que ya se apreciaba y aquel gruñido que soltó tras su leve tocamiento, simplemente no pudo hacerlo, fue más fácil empezar a acariciarlo escuchándolo jadear en su oído disfrutando ese premio y cómo le apretaba sus senos.
Hinata sólo quiso más, así que de alguna manera se las ingenió para meter sus manos entre las ropas y tocarlo, enrolló sus delgados y suaves dedos en lo ancho del erecto pene tratando de encerrarlo para posteriormente comenzar a moverse a lo largo, Sasuke volvió a gruñir conforme sentía las traviesas caricias, soltó los pechos para bajar el cierre de la filipina quitándosela dejando que cayera al suelo, desabrochó el sostén descubriendo los montes para meter uno en su boca y comenzar a succionar de el y en su otra mano aprisionó entre el dedo índice y pulgar el rosado pezón, después de un rato la guío hasta el sillón donde se sentó no sin antes abrirse el pantalón liberando su erección, la ojiluna se puso entre sus piernas hincándose en el suelo intuyendo lo que deseaba así que se acercó lentamente mientras observaba el pene con sus mejillas sonrojadas, Sasuke observó la escena con deseo, verla contraer sus labios mientras se acercaba a su cabeza para depositar los labios en la punta de su glande formando un delicado beso le robó un maldito gruñido, estaba tan caliente que empezó a lubricarse y ella lamió gota a gota su líquido preseminal, empezando a introducir el glande en su boca succionando delicadamente, el Uchiha apretó sus manos cerrando los ojos ya no quería ver su verga empezar a desaparecer en esa boquita, de otra forma se correría.
Después de juguetear un rato empezó a lamer y acariciar el largo cuidadosamente, de igual manera se aseguró de brindar con sus manos atenciones a los testículos, posteriormente comenzó a introducir más que el glande con succiones y lamidas en su camino, la respiración del moreno se agitó notablemente mientras se perdía en el limbo del placer, tras un gemido se corrió en la boca de la peliazul, la imagen que se encontró al abrir sus orbes oscuras volvió a excitarlo, en las comisuras de los labios femeninos podía verse rastros de su semen al haber escapado, sin pensarlo se inclinó para besarla y probar en sus dulces labios su propio sabor.
-¿Así que quieres que te perdone?—Le dijo tras soltarla pero manteniéndose inclinado viéndola fijamente, podía ver las pupilas en esos ojos lunas dilatadas, podía percibir que ella había disfrutado tanto esa mamada al igual que él, sin pensarlo ella asintió dominada por el rostro que veía frente a ella, Sasuke lucía tan satisfecho con un eje de diversión que la cautivó— Quizás lo haga.
-Sasuke—Lo llamó embelesada, él lucía tan apuesto, en su cabeza rondaba el pensamiento de que fuera lo que tuviera en mente cediera, si él se quedaba a su lado ella intentaría ayudarlo a salir de todo ese rencor a recuperar su salud, el Uchiha arqueó una ceja apreciando el angelical rostro que tenía frente desviándose un poco para observar sus pechos, comenzando a acariciarlos.
-Ven—Le dijo y la motivó a sentarse sobre él, quedando frente a frente, acarició la espalda femenina lentamente, Hinata se arqueó por lo sensible que se encontraba—Debiste quitarte este pantalón—Dijo en un ronroneo mientras seguía en su tarea de provocarla con la yemas de sus dedos.
-¿Has tomado tus medicamentos?—No pudo evitar preguntárselo, él dibujó una sonrisa ladina al escucharla.
-Quítate el pantalón—Le ordenó ignorando la pregunta soltándola, ella lo observó inconforme, pero el azabache la empujó delicadamente obligándola a ponerse en pie al verla aún estática él mismo desabotonó el pantalón para bajarlo a media pierna juntó con la braga blanca, se levantó abruptamente y comenzó a quitarse su propia ropa al verlo hacerlo la peliazul cedió terminando la tarea que le fue encomendada.
Unas vez que ambos quedaron desnudos Sasuke se sentó llevándola con él volviendo a ponerla encima suyo, ambas respiraciones volvieron a agitarse al sentir el contacto de su piel desnuda, las manos femeninas se posaron en el pecho masculino, él la besó tomándola por la cintura acercando aún más los cuerpos pudiendo sentir los grandes montes contra su piel, eso le gustaba nunca estuvo con alguien con esa anatomía, ella, ella le gustaba de alguna enferma manera.
Y ella por su parte sentirse en los brazos del Uchiha la estaba haciendo olvidar, quizás por lo denso de la situación, lo excitada que se encontraba y porque él le gustaba demasiado, así que rompió el beso para besarle el cuello sus besos eran dulces muy diferentes a los que él solía depositar en el suyo sin embargo sentía como él los disfrutaba empezó a mover sus manos por el torso desnudo repartiendo caricias tímidas.
Sus cuerpos se movían solos buscando la unión, las caricias subían de intensidad y el Uchiha levantó las caderas femeninas lo suficiente para poder clavarla en su dureza ambos gimieron Hinata empezó a moverse tímidamente mientras él jadeaba apreciándola, viendo ese cuerpo que lo estaba volviendo loco, tenerla ahí tomándolo era justo lo necesitaba, de un solo movimiento tomó la nuca femenina para atraerla y besarla bruscamente cambiado el ritmo de la entrega comenzando a participar encajándose aún más adentro, acelerando el ritmo, la intensidad provocando más gemidos femeninos y comenzando a gruñir para intentar no gemir.
-No te vayas a correr... dentro—Le susurró en el oído al darse cuenta vagamente que pronto se culminaría esa entrega.
-¿Por qué?—Sasuke cuestionó con voz ronca y notable molestia.
-He abusado de las postdays, sólo no lo hagas buscaré algún método—Le dijo entre jadeos, escuchó como gruñía no conforme, pero siguió embistiéndola, Hinata sentía cómo su interior se revolucionaba indicando el inicio de su orgasmo empezó a jadear descontrolada, necesitada de esa liberación y de la nada Sasuke la tomó de la cintura elevándola lanzó un gruñido, confundida volteó a verlo dándose cuenta que acaba de correrse, la soltó dejándola sentar en su húmedo regazo, para recuperar la tranquilidad de sus cuerpos.
Hinata se recargo en su hombro buscando controlarse llevó sus delgados brazos al cuello para abrazarlo, ambos sentían cómo poco a poco se normalizaban, sin pensarlo mucho la ojiluna empezó a besarle la mejilla delicadamente. El Uchiha se levantó tomándola por las nalgas para llevarla con él, ella afianzó su agarre en su cuello y sus piernas apretándolas a las caderas masculinas para ayudarlo y al mismo tiempo sentirse más segura, apenas llegaron a la habitación la recostó al centro de la cama poniéndose entre las piernas femeninas volviendo a besarla apasionadamente.
La peliazul pudo sentir la erección volver a erguirse en su entrada y al poco fue obligada nuevamente a abrirse ante él, aunque esta vez fue mucho más enérgico y no conformándose con eso en cierto momento levantó las piernas de la chica para que las pegara a sus pechos buscando aún más profundidad, Hinata estaba demasiado sensible así que al poco de esta nueva posición tuvo su orgasmo siendo invadida por él que aún no estaba conforme, moviéndose en su interior tocando fondo haciéndola gemir e incluso por momentos gritar extasiada, ella no podía creerlo al darse cuenta que estaba por llegar a su segundo orgasmo, su cuerpo temblaba por el placer y su interior convulsionó finalmente entregándole sus últimas energías, Sasuke gimió al sentir como lo apretaba, bufó contrariado al darse cuenta que comenzaba a vaciarse salió lo más rápido posible para terminar de esparcir su semilla en el plano vientre femenino.
Abrió sus orbes oscuras, por la luz del sol ya debía ser tarde pero se sentía relajado por fin había dormido suficiente, luego se dio cuenta que Hinata lo abrazaba con una mano y una de sus piernas, la observó plácidamente dormida y gruñó pensando si debía confesarle que no había salido del todo a tiempo la última vez, "no tiene por qué pasar nada" se dijo a sí mismo, tomó la mano femenina alejándola de su torso y sentándose para liberarse de la pierna, ella abrió sus orbes ensoñada y hasta un tanto asustada, lo miró y coloreó sus mejillas jalando la sábana intentando cubrir su cuerpo, un momento después brincó fuera de la cama.
-Dios, ya no llegué—Se quejó.
-¿A dónde?—Sasuke cuestionó seco.
-A la clínica—Respondió en un susurro yendo a su pequeño closet tomando un blusón largo para vestirse, él había olvidado que ella debía ir a trabajar pero como lo hicieron por un par de veces la cansó de más, eso pensó, sin saber que también influyó el estrés emocional con el cual cargaba la Hyuga—Dios ¿cómo fue a pasar?
Cuestionó mientras corría a la sala a buscar su bolso encontrando su celular descargado, "por eso no escuché la alarma" concluyó. Sasuke miró con desgana como sus manos comenzaban a temblar indicador de que su cuerpo empezaba a resentir la falta de medicación, Hinata observó eso de reojo y sonrió llevando su bolso con ella, se sentó a su lado y la vio sacar un frasco y una jeringa.
-¿Qué diablos es?
-Lo robe—Confesó—Pensé que quizás podría necesitarlo si volvías—Dijo preparando la jeringa para después de realizar la limpieza en el brazo del chico encajar la aguja e inyectar el medicamento.
Tomó el cable y conectó su celular aún sentada a su lado viendo lentamente como el aparato cobraba vida, y minutos después le llegaban mensajes y notificaciones de llamadas perdidas, hizo una mueca de contrariedad y después con pesar le escribió un mensaje a la jefa de enfermeras disculpándose por no asistir al trabajo comunicándole que se encontraba bien pero que tuvo un contratiempo, Sasuke observó con cierto interés, descubriendo que había demasiados mensajes del rubio que ella no abrió, simplemente le envió otro donde decía que se encontraba bien, se disponía a dejar el celular en el buró cuando sonó, él le hablaba.
-Hola—Hinata respondió siendo consciente que no podía huir de aquello sino empeoraría las cosas.
-Hinata, me tenías preocupado ¿qué pasó?—Cuestionó desde el otro lado del aparato, Sasuke comenzó a tronar los huesos de su cuello en una manía matutina.
-Estoy bien, lo siento... me quede dormida—Confesó.
-Has estado muy estresada Hinata, necesitas darte un descanso.
-Si, seguro este fin me ayudara, gracias por preocuparte—Dijo antes de colgarle.
-Te estás portando muy mal gatita, tu amo ya te dijo que no le agrada que te entiendas con él—Sasuke dijo sin verla.
-Es complicado—Respondió ausente—Quiere una explicación para alejarse y soy una cobarde para dársela le reveló ausente, apretando el móvil entre sus manos.
Sasuke sonrió y volteó a verla, notando que se encontraba atenta a sus piernas.
-Se cansará—Le señaló tomándola por el mentón mirándola fijamente— Ayer estuviste muy bien, ven acá—Dijo tras sin darle muchas opciones jalarla hacía él haciéndola encajar casi al instante en su erección.
Hinata se quejó al no estar lubricada, pero él la movía fácilmente sobre su hombría y ella terminó cediendo comenzando a sentir el placer aunque no alcanzando la cúspide él volvía a sacarla para correrse.
-Mierda—Se quejó.
-¿Sucede algo?—Le interrogó sin aliento al verlo afectado.
-No puedo durar como antes, me cuesta ¿por qué?—Soltó con duda, estando seguro que no se debía a lo caliente o necesitado que se encontraba, Hinata frunció el ceño al comprender que podía deberse a un efecto adverso de la desintoxicación.
-¿A qué te refieres? –Sondeó.
-A lo que acaba de pasar—Dijo molesto y aunque lo ocultó, apenado.
-¿Te cuesta mantenerlo?—Respondió insegura y no pudiendo ser del todo clara.
-Duro mucho más—Se quejó él indignado, como si fuera lo más obvio del mundo.
-Creo que duras lo suficiente—Respondió dulce, sin prestarle atención después de todo no siempre era así y seguro se debía a todo el proceso que el organismo del azabache estaba atravesando.
-Este no soy yo—Volvió a quejarse como niño pequeño.
-Quizás la medicación, Sasuke—Dijo encogiéndose de hombros, sin querer agobiarlo—Hay muchas cosas que interfieren en la duración... Por la noche duraste mucho, incluso estaba cansada—Dijo sin pensarlo pero con sus mejillas sonrojadas ya que aquella reflexión la hizo darse cuenta que efectivamente era un efecto adverso, él sonrío altanero.
-Entonces cuando me encuentre bien no me duraras nada, porque esto no se compara—Hinata volteó a verlo mientras se sonrojaba más, él sonrío ladinamente antes de darle un beso y ella solo tenía en mente aquello que le dijo porque de alguna manera la estaba metiendo en su vida a largo plazo, su pecho sintió una calidez que sabía que no era adecuada, porque lo adecuado era alejarlo, no dejar que jugara con ella, que solo la buscara para satisfacerse pero la necesidad de él era la misma que la hacían aceptar esas migajas.
Fue cortito pero en un par de días veran la continuación, saludos.
