"La guerra contra las mujeres es la única que se gana huyendo"
Risas
Dobló hacia la derecha del corredor con rapidez y se pegó a la pared de piedra, aguzando el oído. Tenía la sensación de que alguien lo seguía.
A pesar del estado maltrecho en el que se encontraba después de haber cumplido un castigo con los Carrow, su mente estaba despierta, esperando alguna señal que lo moviera a defenderse o huir.
Su labio sangraba y tenía el brazo derecho adolorido, pero con la mano izquierda tomaba con decisión su varita, listo para lanzarle un hechizo a un potencial enemigo.
Eran épocas duras. Caminar por el castillo a deshoras resultaba el doble de peligroso de lo normal. No sólo algunos profesores y el director de Hogwarts constituían una amenaza, sino que tristemente algunos alumnos también podían resultar un problema para los chicos como él; los chicos que formaban parte de la Resistencia.
La luna de esa noche proyectaba sombras grotescas a través de los grandes ventanales. El silencio reinaba en ese pasillo del colegio.
Neville relajó el brazo, pensando que quizá estaba siendo un poco paranoico. Retomó su marcha sin bajar la guardia: aún conservaba cierto recelo.
De repente, su varita salió disparada de su mano, y antes de que tuviera tiempo de darse vuelta, alguien se trepó a su espalda. Neville iba a gritar o tirarse de espaldas para aplastar a ese cuerpo menudo que había surgido de la nada, de veras que iba hacerlo; pero al final no hizo nada de eso.
Antes de darle tiempo a reponerse del susto, unos dedos ágiles y rápidos se deslizaban por sus costados y por el ancho de su panza...unos dedos que le hacían cosquillas.
-¿Pero qué demo...?
-¡Dean tenía razón! ¡Es difícil sacarte cosquillas!
El atacante se bajó de su magullada espalda y Neville pudo girarse para verlo, aunque ya sabía quién era.
-No vuelvas a darme ese susto otra vez...-le dijo intentando parecer serio, pero una sonrisa falló el intento.
Ginny Weasley no dijo nada, sólo mantenía una sonrisita burlona en su cara. Con una mano trató de peinar su revuelta melena pelirroja, y con la otra le tendió un frasquito a Neville.
-Es una poción para cortes leves.- le explicó- Ernie la preparó ayer. Pensé que ibas a necesitarla.
-Sí, la necesito. Gracias.
Mientras caminaban por el desierto pasillo, Ginny no dejaba de mirarlo de reojo. Él podía imaginarse lo que pasaba por su mente: qué le habrían hecho los Carrow durante el castigo, si era cierto que estaban comenzando a emplear la maldición Cruciatus, si quería hablar de ello...
Pero Neville se equivocó.
-Nev, ¿puedo hacerte una pregunta?
-Mmm...sí- respondió finalmente, no muy convencido. No tenía ganas de hablar de lo ocurrido.
-¿Es cierto que tienes cosquillas en los codos?
Sin esperar respuesta, la pelirroja atacó sus brazos, y esta vez Neville no pudo evitar reír.
Sus carcajadas rebotaban en el pasillo. Neville agradeció en silencio a su amiga por darle algún motivo para reír en un momento que ambos sabían que era necesario.
N/A: Este drabble es de un contenido distinto a los que publiqué anteriormente, porque escribir una serie de viñetas oscuras y deprimentes no es mi idea; tengo intención de intercalar momentos "felices" en medio de las tragedias. Me gustaría que quienes pasen por aquí y me lean, dejen su huella. No pido que comenten sólo si les gustó: me interesa saber también si no les gustó, por qué, algún consejo...Quiero escribir sobre varios personajes de HP, que hayan afrontado las dos guerras mágicas (la primera y segunda generación...y tal vez la tercera, con las secuelas que dejaron las guerras...), así que también quisiera saber si les interesa que escriba sobre algún personaje particular...En fin, me harían muy feliz que me dejen sus reviews Estaría bueno que pueda saber si vale la pena continuar con este proyecto.
