11* Confianza
Ryoma cabalgaba por las praderas, admirando las flores silvestres, el cielo tan despejado el sol reluciendo a lo alto; no pudo dejar de dar un gran suspiro, por un instante cerro los ojos y recordó la hermosa imagen de hace unos minutos, la de Sakuno y el tocando el piano tan bella melodía.
-¡No! Solo somos amigos, Sakuno es mi amiga… una gran amiga, no puedo pensar en ella de otra manera. Es bellísima… y su sonrisa realmente cautivadora… y ¡no! Esto no puede ser, ¡maldición! estos pensamientos me están atormentando mas el día- se decía a si mismo mientras aceleraba en paso del caballo- ¡vamos! concéntrate en el reto de Tezuka, no puedes dejarte vencer por el; se lo prometiste a Yue- Ryoma alzo la miraba levemente y vio muy cerca la hacienda de la familia Toyama.
¡Profesor! ¡Tenemos un visitante!- grito uno de los niños al ver a alguien aproximarse
¿Un visitante? -se pregunto Kintaro levantándose de su asiento-¡valla que si!
¡Es el príncipe Ryoma! – grito otra de las niñas entusiasta.
¡Ryoma!- grito Yue recibiéndolo a la puerta de la gran casa- ¡bienvenido!
Ryoma se acerco galopando hasta ellos- ¡bienvenido príncipe Ryoma!- gritaron a viva voz todos los niños.
Kaede por favor lleva a los niños a la casa- dijo Kintaro a una señora de avanzada edad, pero con un espíritu tan noble que no tenía problemas para cuidar a tantos chicos.
Vamos niños entremos a la casa para la merienda- les dijo kaede- apuren el paso. Los niños la siguieron obedientemente
Que grata sorpresa tenerte aquí amigo mío- dijo Kintaro acercándose a el – y miro a los alrededores- y ¿Sakuno y los demás?- pregunto
Lo siento Kintaro, solo he venido yo- le respondió Ryoma al tiempo que bajaba del caballo
Oh! Ya veo, pero ¿a que debo tu visita? – pregunto desanimado-
Ryoma se dio cuéntame de su pena- esperaba a Sakuno- pensó y un calor en el estomago surgió – no debí venir-
Mitsukuni- Kintaro llamo a un sirviente- por favor lleva el caballo al establo y trátalo bien que es un magnifico semental digno de nuestro príncipe heredero-
Será un honor, mi señor- el sirviente dio una inclinación a Ryoma, cogió las riendas del caballo y se alejo.
No dejo de sorprenderme al verte aquí- Kintaro riendo – y entrando a la sala de descanso- siéntate por favor- le dijo señalando un elegante mueble.
Muchas gracias- Ryoma lo miro apenado-claro siendo su amigo después de tanto tiempo tenia que necesitar su ayuda para recién dignarse a darle una visita, cada vez me sorprende del peor amigo que soy- se recrimino.
¿Ryoma?- Kintaro lo llamo- ¿estas bien? – le pregunto- te veo muy distraído o es que algo te preocupa.
Vine aquí por que no tengo a quien mas recurrir - le respondió de repente Ryoma, dejando a Kintaro sin saber aun el motivo- Kintaro he tomado la decisión de educar a uno de tus chicos Yue Matsumoto.
¿Yue Matsumoto? Pero es un huérfano, además no es de nacimiento noble… Ryoma tu sabes que el no esta calificado para ese tipo de educación real, a mi nunca me han importado esas divisiones sociales… pero esto es casi una disposición imperial- le dijo Kintaro notablemente preocupado- y además ¿tu estas calificado?
No lo estoy, entiendo todo lo que me dices, pero si algo me enseño el emperador Touya es que la nobleza del corazón es la que vale mas- Ryoma llevo su mano a su pecho – Kintaro, Yue es un gran muchacho me sorprendió tanto con su acción tan noble de encontrar a su mamá, dime es que acaso ¿no debería de apoyar acciones tan valerosas como esas? – le pregunto
Kintaro lo miro entre sorprendido y pasmado- tus palabras son muy nobles Ryoma y tienen mucha razón, pero tu decisión conllevara a grandes cambios y también esta el hecho de que aun no eres el emperador, no estas calificado-
Pero lo estaré, muy pronto y Tezuka será el que me apruebe – dijo Ryoma
¡Que! ¿Haz dicho Tezuka?- Kintaro no pudo dejar de notar su exaltación- por el fénix bendito, Ryoma es casi imposible vencerlo.
Por no decir imposible- agrego Ryoma sarcástico – ni mi hermano pudo con el, recuerdo que fue el combate más largo y cansado que he visto en toda mi vida. Tezuka es un verdadero caballero de la Orden del Fénix.
Sin embargo tu hermano es el líder de la Orden, y ese es un merito que ni Tezuka se lo pudo arrebatar- Kintaro sonrió- aun puedo recordar los maravillosos comentarios en el pueblo de la victoria de tu hermano… ¡un valeroso caballero! ¡El mejor de todos!
Ryoma rio- si fue una verdadera sorpresa, Ryoga se gano el titulo por si mismo.
Todos los que forman parte de la Orden se lo ganaron- dijo Kintaro melancólico- me hubiera gustado mucho estar en esos maravillosos momentos con ustedes- agrego y dio un gran pausa, Ryoma lo quedo mirando- en ese entonces mi sueño era ser un gran caballero, pero… encontré un sueño que me reconforta día a día –Kintaro miro un gran jarrón con rosas que estaba en una mes al pie de la ventana-
Kintaro, entendimos siempre tu decisión – le dijo Ryoma al mismo tiempo que ponía su mano en su hombro- aunque yo lo admito haya demorado mas en aceptarla-
Ryoma…- Kintaro se quedo admirado al escuchar sus palabras- yo…
Siempre pensé que seriamos los amigos inseparables- Ryoma sonrió - ¿te acuerdas de nuestros constantes retos?-
Como iba a olvidarlos, si casi la mitad de todas terminaban en empates- Kintaro recordó con nostalgia aquellos momentos.
Y la otra mitad las ganaba yo- Ryoma tomo su postura arrogante de siempre- ¿o no?
Kintaro lo miro sonriente- ahora entiendo- rio – yo soy el único que esta a tu nivel ¿verdad? Y dado que los demás miembros de la Orden si más no recuerdo están imposibilitados de ayudarte en este combate, has venido a pedirme ayuda ¿no es cierto príncipe heredero?-
Ryoma bufo – es cierto, Kintaro Toyama he venido a pedirte ayuda, sus habilidades únicas me servirán mucho en el combate de aprobación así que aceptare cualquier respuesta suya a mi pedido, honorable y recordado amigo mío-
Kintaro sonrió ampliamente- por supuesto que lo ayudare mi señor, siempre podrá contar conmigo-
¡Señora kaede!- llamo Kintaro
La señora encargada de los chicos entro a la sala- si señor Kintaro-
Por favor dígale a Mitsukuni que aliste mi caballo y el del príncipe, iré a la Villa Azul - Ryoma lo miro agradecido- ¡ah! Y también sino seria mucho pedirle cuide a mis chicos hasta que regrese-
Mi señor no debería ni siquiera pedírmelo, por supuesto que lo hare- le dijo rápidamente kaede fingiendo indignación.
Que haría sin ti kaede- agradeció Kintaro
No lo se señor- dijo kaede antes de salir de la sala
Ryoma rio al escucharla- es verdad no me mires así-
Tezuka se quedara sorprendido con nuestra alianza- dijo Kintaro mientras salía de la gran casa.
Yo también lo creo- agrego Ryoma
¡Ryoma!- una voz se hizo escuchar desde dentro de la casa
¡Yue! ¿Qué pasa? ¿Por qué vienes corriendo?- Ryoma le pregunto al tenerlo cerca
Ryoma, lo siento no quería ocasionarle problemas- le dijo Yue con la cabeza gacha.
¿Yue estas llorando? – Le pregunto Ryoma mientras le levantaba el rostro, y vio lagrimas caer por su rostro – Yue…
Kintaro los quedo mirando conmovido- definitivamente te ayudare Ryoma – se dijo para si mismo.
Escúchame Yue, escúchame atentamente tu no tienes la culpa de nada de esto, es una decisión que yo he tomado y esto tenia que suceder ahora o dentro de uno o mas años ¿entiendes? – Lo miro – no tienes por que llorar ahora dime ¿eres fuerte?- le pregunto
Si- Yue le respondió agudamente al tiempo que limpiaba sus lágrimas
No escucho ¿eres fuerte?- Ryoma le volvió a preguntar con mas fuerza
¡Si! Soy fuerte – esta vez Yue lo dijo casi gritando
Muy bien ese es mi muchacho, ahora regresa a la casa pórtate bien – Ryoma le despeino un poco el cabello, ahora entendía por que a su hermano le encantaba hacerlo.
Yue corrió a la casa y solo volteo un instante para despedirse de ambos.
Mi señor, príncipe sus caballos están listos- dijo Mitsukuni entregando las riendas de los sementales-
Muchas gracias Mitsukuni, regresare a la mañana – le dijo Kintaro mientas montaba su caballo.
Muy bien señor- le respondió
Un gusto conocerlo Mitsukuni – le dijo Ryoma ya montado en su caballo.
El honor fue todo mío príncipe heredero- le dijo Mitsukuni
Bueno partamos ya si queremos llegar para la cena, Sakuno y los demás deben de estar esperándonos – dijo Kintaro mientras giraba el caballo en dirección a la villa Ryusaki
Tienes razón ¡vallamos! – Ryoma empezó a galopar- Sakuno debe de estar esperándonos- se dijo para si mismo.
Señora Hotaru – Shizuka entro a la sala de piano en donde los jóvenes aun reposaban y compartían una amena conversación
Si dime- le dijo Hotaru acercándose a ella.
Mi señora ha llegado esta carta del palacio imperial – le dijo Shizuka entregándole el sobre- esta dirigida al príncipe heredero.
Oh ya veo- Hotaru volteo el sobre- este sobre dice que es para el príncipe, pero no dice destinatario, muchas gracias Shizuka yo se la hare llegar al príncipe-
¡Ya llego Ryoma!- dijo Eiji mirando por la ventana – y viene con Kintaro –
Ryoma…- Sakuno se paro y se acerco a la ventana- Ryoma, justo la decisión que pensé que tomarías – sonrió al verlo
Valla parece que ya nos esperaban – dijo Kintaro mientras bajaba del caballo - ¡Sakuno! – la saludo al verla y la saludo sonriente, Sakuno también lo hizo
Ryoma lo miro y también miro hacia la ventana Sakuno le sonrió.
Hotaru los recibió en la entrada – bienvenidos joven Kintaro, príncipe heredero – dio una leve reverencia –
Gracias Hotaru- Kintaro se acerco – dime ¿nos perdimos la cena?- pregunto
No joven llegaron en el momento preciso- le contesto sonriente- pasen los están esperando-
Kintaro le hizo una venia y entro a la casa, Ryoma lo iba a seguir pero Hotaru lo llamo- príncipe Ryoma, ha llegado esta carta para usted- le dijo mientras le entregaba el sobre.
Ryoma le recibió la carta y la reconoció de inmediato, el sello del sobre- gracias- estaba totalmente sorprendido estaba esperándola por mucho tiempo –
Que alegría que hayas venido Kintaro- Ryoma escucho la voz de Sakuno y miro dentro de la casa y la vio, Kintaro de acerco a ella y la abrazo - que esta pasándome, antes hubiera estado totalmente feliz con esto- miro la carta –pero ahora aunque no lo quiera admitir esta Sakuno- dio un paso hacia adentro pero se detuvo – ¿Qué debo hacer emperador?-
