Hola todo el mundo. Si alguien me pregunta. Aún estoy en shock tras el Adelanto de el próximo episodio. Pero como todavía falta... les comparto un nuevo capítulo de esta historia.
Descargo de responsabilidad: es una tortura. Pero no, CM no me pertenece.
El mal existe, pero no sin el bien. Como la sombra existe, pero no sin la luz.
Capítulo 9
Año 2004.
La primera vez que Spencer tuvo una 'visión' fue antes de conocer a Jennifer, caminaba por una vereda. Era de noche, había salido de su casa luego de que su madre no lo reconociera una vez más . Necesitaba despejarse. Pronto comenzarían las clases.
No prestaba atención, simplemente caminaba. Cuando de pronto sin saber como. Una chica se paró frente a él. Era Rubia, su cabello rizado estaba desordenado y su mirada perdida. Tenía ojos azules que en ese momento se encontraban enrojecidos a causa de las lágrimas. Era mayor que él lo supo por deducción.
Fue sólo una fracción de segundo que él tocó su antebrazo para no chocar de frente con ella. Fue sólo un roce. Ella continuó su camino.
Pero rápidamente, muchas imágenes se agolparon en la cabeza de Spencer .
Un hombre hablándole con rudeza. Muchos libros. Un colgante cayéndose en un par de manos y finalmente sangre, mucha sangre.
Después de eso sintió un fuerte dolor de cabeza. Para que después todo se volviera oscuridad.
10 años después...
Una punzada fuerte en su pecho lo hizo consciente. Un par de cálidas manos, le acariciaron el borde de donde sabía estaba la herida en su pecho.
Luego sintió una caricia sobre su cabello. No quería abrir los ojos, quería quedarse así. Por siempre.
-Se que estas despierto-.
-No, estoy dormido- respondió con una sonrisa, pero sin abrir sus ojos.
-Me prometiste algo- le recordó. La curiosidad se hiso presente en él y quiso saber que pensaba o si estaba molesta. Abrió los ojos encontrándose con el mar.
Aún le acariciaba el cabello. Suspiró. Iba a contarle todo esta vez, si. Lo haria.
-Jennifer, quiero decirte algo- le dijo
Ella sonrió. Una risa que iluminaba una ciudad entera y su mundo por completo.
-Jennifer; yo- pero ella comenzó a acercar su rostro lentamente.
-spence..-susurró, sus labios estaban tan cerca, que casi podía sentir su aliento sobre su rostro.
Pero se detuvo con una expresión de pánico.
-¿Jennifer?- preguntó preocupado, mientras ella retrocedía llevándose las manos al pecho, donde una mancha de sangre comenzaba a expandirse.
-¡Jennifer! No!...- gritó pero no podía moverse. Preso de la desesperación miró a su alrededor para ver si alguien podía ayudarlos.
Sólo había un hombre, con un revólver en sus manos apuntando directamente hacia ellos.
Un estruendo resono en la habitación...
-No no no nooooo- sus ojos se abrieron de golpe.
-shh... tranquilo, sólo fue un sueño-. Se aferró al brazo que le brindaba ligeros toques para despertarlo.
Se recuperó de la impresión. Pero, no la soltó.
-eres tú- dijo aliviado. -¿Estas bien?- de pronto creyó estar soñando de nuevo.
-Espera- dijo. Analizando por un instante la situación. Mientras que con su mano acariciaba el antebrazo de ella. Sintió como su piel se estremeció. Sonrió con ganas.
-Estas aqui; de verdad estas aquí-.
Jennifer elevó una ceja, divertida. -¿Te provoco pesadillas?-
-No. Por lo general son sueños muy buenos- lo dijo serio, sin pensarlo. Siempre hablaba con Hotch sobre lo que soñoba. Y casi siempre se trataba de ella. Por eso lo dijo.
Se arrepintió de hacerlo, rápidamente buscó su mirada. No había enojo, pero si intriga.
Trató de acomodarse para poder hablar y decir lo que por años no se atrevió.
-Tienes un hijo- no le preguntaba.
-Henry- respondió con una sonrisa.
Notó que por un breve instante su rostro se contrajo, luego se recompuso alejándose unos pasos.
-No es mi hijo- dijo rompiendo el silencio.
Lo que le valió una sonrisa irónica por parte de jj.
-Quiero decir, es mi hijo ante la ley; pero no biológicamente.-
-Se parece a ti- insistió.
- Lo sé. Es, muy difícil o de explicar-.
- vine acá porque me prometiste hacerlo. Dijiste que me dirías todo.- se detuvo, al parecer ya no estaba tan segura de estar allí.
-¿qué es todo?-
Ya no había vuelta atrás, le debía una explicación.
-Antes de comenzar, debo pedirte por favor que trates de abrir tu mente; todo lo que diré por muy ilógico que parezca. Es real. ¿ok? - ella le brindó un asentimiento y concentró toda su atención en él.
-Bien: hace diez años antes de conocerte, iba caminando por una calle. Iba distraído, ya sabes. Mamá tuvo uno de sus episodios y no me reconocía.- el par de ojos azules le brindaron una mirada de compasión. Muchas veces había sido testiga de los estragos que podían hacer los ataques esquizofrénicos en el ánimo de Spencer.
Le dio una sonrisa fácil. Aún llevaba puesta su ropa de hospital y su cabello estaba recogido en una cola. Llevaba el maquillaje suficiente para cubrir el cansancio de horas tras horas de guardia. Pero para él se veía hermosa. Toda su figura se amoldaba perfecto con su habitación. Como si perteneciera allí.
Ella se aclaró la garganta. Y él las ideas.
- Como te decía. Me crucé con una chica, ella también iba distraída. Asique para no golpearla toque su barzo, fue algo sutil y continuamos nuestros caminos. Al menos ella lo hizo-
' o mejor dicho yo continúe con el mio' pensó para sí mismo.
-¿Porque dices eso?-
-porque inmediatamente luego de que la tocará, muchas imagenes vinieron a mi cabeza- no iba a ser tan explícito, no quería asustarla.
-¿qué tiene que ver con nosotros?. ¿qué tiene que ver conque yo fuera a tu casa para estar contigo y tu me corrieras?¿qué?- inquirió. Conocía a Jennifer y sabía que estaba impaciente.
-A eso voy-. Trató de respirar. -desde ese día, ese tipo de cosas me comenzaron a suceder de manera frecuente. Yo creí que me estaba convirtiendo en mi madre- nunca lo había dicho en voz alta a nadie, además de Hotch.
-Amabas a tu madre- otra vez no era una pregunta. Era su manera de cuestionarlo.
-Si, y ella me amaba. No sabes el daño que me hacía. Porque se que ella luchaba, lo intentaba cada día. En ocaciones por la noches no quería dormir para así ganarle ella a su mente y no viceversa.-
Ninguno dijo nada. Estaban los dos frente al recuerdo de Diana.
-¿Pero porque me alejaste?-
-No quería hacerte daño.-
-Fracasaste- las lágrimas dijeron presente, aunque supo que había luchado para evitarlas.
-Te debo una disculpa por ello-
-¿sólo por eso?- preguntó incrédula.
-¿Porque más?-
Soltó un bufido.-¿Que tal por ser un ingrato?, se suponía que éramos amigos, que tu me am... que yo te am..- se giró en dirección del gran ventanal, quizo levantarse y caminar hasta ella y abrazarla.
-Jennifer-
-No trates de justificarte.
- No voy a hacerlo, pero quiero que entiendas. Yo, volví cuando me enteré que no era esquizofrénico. Cuando entendí que era lo que me sucedía. Pero tú.
-¿Yo que?-
-Tu eras quien ya tenía su vida hecha-.
