Hola a todos si, soy yo. Este capítulo va dedicado a una hermosa persona que conocí gracias a este medio. Para ti!

Descargo de responsabilidad: CM no es mía.

Porque he pasado el momento de mi vida, y te lo debo todo a ti.

Dirty Dancing.

Capítulo 13

Primavera año 2004

-¿Porqué eligieron baile caliente como tema central del baile?- estaban sentados en una banca del parque, niños corrían cerca de ellos.

-No lo sé, conoces a Sam, esta fascinada con Patrick Swayze.- dijo horrorizado.

-Y piensa que te pareces a él, lo que significa que también esta enamorada de ti- dijo para molestarlo. -¿irás con ella?-

Hizo una mueca de desagrado. -Ya sabes, mi padre es amigo de su padre... y me lo pidio- respondió soltando un suspiro.

Le molestaba en gran manera que siempre se viera envuelto en los asuntos de su padre, William Reid siempre encontraba la manera de fastidiar a su hijo, fingiendo que todo lo que hacia era por su bien.

-Por supuesto- ironizó. Ganándose una mirada interrogante. -¿Qué?; bueno, es obvio lo que tu padre quiere ¿no?-

-¿A que te refieres?-

-vamos Spence, ¿es que no te das cuenta?- preguntó incrédula, en ocaciones le desesperaba que fuera ingenuo en ciertas cosas.

-Iluminame.

-Tu padre quiere que salgas con esa chica para poder cerrar negocios, de eso se trata- no entendía porque decirlo en voz alta le resultó molesto. Quizás fuera porque cabía la posibilidad, que al mostrar de que iba todo, Spencer terminará por aceptar los planes de su padre, tal vez Sam si le gustaba, después de todo era bonita, de buena familia y sobretodo no practicaba un deporte de hombres.

-Si es así no iré.

10 años después...

-Voy por mi bolso- dijo entrando nuevamente a su consultorio.

-Claro- respondió.

-¿vendrá con nosotros?- escucho al pequeño preguntarle a su padre.

-Si amigo, vendrá- le respondió y supo que había satisfacción en su voz. Lo que provocó una ola de nervios en ella.

Se quitó la bata, llevaba puesto una camisa azul y pantalón negro de vestir mirándose rápido en el espejo que tenía se arreglo un poco su cabello. Tomó su bolso y salió.

Ambos la miraron nuevamente.

-Es muy bonita- dijo la pequeña voz casi en un susurro.

-Si que lo es- agregó Reid observandola de pies a cabeza.

Trago saliva. - ¿Nos vamos?- preguntó tratando de escapar de los ojos azules y marrones que la observaban.

-Si vamos-

Caminaron por los pasillos del hospital siendo el blanco nuevamente de la miradas curiosas. Pasando por recepción se acercó a Janine avisandole que saldria a almorzar y que le llamará a su celular si se presentaba algo.

La joven asintió, no sin antes hecharle una mirada a Spencer y luego a ella y después al niño.

Salieron del hospital y tomaron un taxi.

-¿Adonde?- pregunto el chófer.

-A...- el le brindó una mirada interrogativa.

-¡McDonald's!- dijo un entusiasmado Henry. Ella río ante el gesto de horror que hizo Spencer. Sabía que odiaba la comida chatarra al igual que la comida china. Y no por el gusto, si no por los palillos.

-Por mi no hay problema- afirmó. Él la observó, y suspiró ante la derrota.

-A McDonald's.- respondió.

-¡que bien!- celebró el niño sentado entre ellos dos.

El camino lo hivieron en silencio, debes en cuando Henry le hacía preguntas sobre si ella colocaba vacunas, le contó que a él no le agradaban, pero que la doctora Elle le había obsequiado una paleta a cambio de ser valiente como lo era su padre.

Eso la hizo preguntarse como miraba un niño de quizás 4 años de edad a su padre; ¿será que sabía de sus actividades extras que hacia fuera de horario de oficina? ¿ esa doctora también lo sabía? O sólo se lo dijo para quedar bien y tranquilizar al niño.

¿Porque de pronto leía tanto entre líneas?.

-Llegamos- les aviso el chófer.

-Si gracias- respondió Spencer pegándole.

Entraron, el lugar estaba como siempre lleno.

-¿Puedo ir a los juegos papá?- preguntó tirando de su brazo.

-¿Henry debemos comprar la comida recuerdas? Luego podrás ir- respondió.

El niño obteniendo la negativa comenzó a formar un puchero con su pequeña boca.

-Si quieres, yo, lo llevó hasta que tu órdenes- no supo porque dijo eso, pero ya era tarde.

-¿De verdad?- preguntó incrédulo. Lo que le molestó.

-Si no quieres...-

-Yo si- respondió Henry.

-No es que no quiera que lo hagas, no quiero molestarte- le habló con calma.

-No me molesta,en serio-

-De acuerdo, en ese caso te lo agradezco- respondió formando una sonrisa con sus labios, la sonrisa que hacia que suspirara profundo.

-Vamos- el niño tomó su mano dándole la oportunidad de recomponerse.

-Recuerda Henry que..-

-Debo ser un caballero- completó lo que su padre iba a decir.

-Correcto- dijo y se fue hacia el lugar donde debía comprar la comida, aún le resultaba extraño ver a Spencer como un padre y no como el joven al que conoció.

Comenzó a caminar con Henry aún sujeto a ella, llegaron a los juegos que se trataban de toboganes, peloteros y camas elásticas.

-¿Y bien? ¿A cual prefieres ir?-

-mmm- se sorprendió al ver como hacia el mismo gesto que hacia su Spencer cuando analizaba sus posibilidades.

-Tobogán- respondió entusiasmado.

-¿Necesitas ayuda?-

-No, soy un niño grande- respondió erguido.

-Esta bien te veré desde aqui-

Observó como se iba corriendo y subía por las escaleras, atravesaba los obstáculos y luego reía una vez que se deslizaba. Luego realizaba el mismo procedimiento.

También observó, que al igual que Spencer evitaba todo tipo de contacto físico con los demás niños. ¿Será que también es como él? Se preguntó internamente.

Unos minutos después tuvo la sensación de que alguien la miraba. Se giró y lo encontró de pie, se acercó esta vez pudo notar que aún estaba pálido y llevaba ojeras. Pero lejos de preguntar como se sentía. Lo primero que salió de su boca fue.

-¿Dónde esta su madre?-. El dolor cruzó por su pálido rostro e inmediatamente se arrepintió de haber preguntado.

-Esta muerta- respondió con pesar.

-¿Qué?-

-Murió cuando Henry nacio-

No pudo evitar tirarse y observar al niño que reía. Sintió pena.

-¿cuántos años tiene?-

-cumplira los cuatro en un mes-

-Y esta contigo desde que nació?-

-si- parecía estar luchando con lo que iba a decirle. -el día que fui a buscarte a Penssylvania bueno tu, ya estabas con alguien y yo decidí que era lo mejor, asi que regresé a casa y él ya me estaba esperando-

- ¿Porque?-

-¿Porque que?- preguntó confundido

-¿Porque no me hablaste?. ¿Porque simplemente desapareciste?.

-Ya te dije, por tu bien-

-Eso es mentira; ¿no lo entiendes? No quiero ser el sacrificio de nadie-

-Entonces no sabes lo que es amar- dijo enfadado.

¿Le acababa de decir que, la amaba?

-¿papi ya está la comida?-