Hola, bueno arranquemos la semana con una sonrisa y una actualización. Gracias por continuar alli.
Descargo de responsabilidad: la serie no me pertenece
Cuando tú estás conmigo es cuando yo digo, que valió la pena todo lo que yo he sufrido.
Juan Gabriel.
Capítulo 17
Año 2005
-Mamá me voy a la práctica- anunció mientras bajaba las escaleras y salía por la puerta.
-Espera, Jennifer- Sandy Jareau salió del living. Observando que su hija se detuvo con medio cuerpo fuera de la casa.
-¿Qué sucede mamá, voy tarde?-
La señora Jareau sonrió. Se dio cuenta que iba más arreglada de lo habitual.
-Sólo quería darte un beso y recordarte lo que tu padre y tu hablaron-
Entorno los ojos, sabía a donde iba con eso.
-Lo tengo presente. Recuerdo que papá dijo que no me quería ver cerca de Spencer y que no lo quería ver aqui-
Su madre respondió con una sonrisa de disculpa.
-Sabes que no tengo nada en contra de ese chico-
-Mira, se que no tienes nada en su contra; así como tampoco hiciste nada a su favor. Y con lo que respecta a lo que dijo papá. Puede estar tranquilo, él no vendrá por aqui-
Su madre le dedicó media sonrisa -Te está esperando- no le preguntaba.
-Al final de la calle-
... ... ...
9 años después...
No podía encontrar las palabras exactas para definir lo que sentía en ese momento. Ella estaba en sus brazos, lo estaba besando.
Sentía sus pequeñas manos detrás de su cuello, luego bajaron para descansar en su pecho, mientras el beso iba finalizando.
Ambos abrieron sus ojos lentamente, temiendo que tan sólo se tratara de un sueño, el sueño frecuentemente experimentaban ambos.
Se sonrieron. Ella, en ese momento tan solo se guiaba por sus sentimientos elevó una mano y acarició la mejilla de Spencer. Él se inclinó al sentir su tacto.
-Te amo Jennifer- dijo, sintiendo cada palabra como si fueran cadenas rompiéndose. Al fín era libre.
-Yo también te amo Spence- le respondió con una sonrisa de alegría.
-Que bueno que se amén, pero, yo vine por mi piesa de vals
La voz de Lila los sacó de su pequeña burbuja.
Ambos giraron sus rostros, Él se aclaró la garganta. -Lila- saludó.
-¿Vas a bailar conmigo?- presionó. Mirando las manos entrelazadas.
-Este..-
-Tranquilo Spence, baila con ella, te veré luego- le dijo con una sonrisa, intentando esconder al monstruo verde.
Él le brindó su mirada de, 'lo siento'. -iré por ti en un momento- le prometió besando la mano que aún sujetaba.
-No será necesario- Derek apareció, y alĺi terminaron de darse cuenta que ya habia varias parejas más en la pista. -¿Bailas conmigo doctora?- preguntó ofreciendo su mano.
-Si por supuesto- respondió.
Mientras bailaba se fijó que Emily, estaba bailando con Hotch y la asistente de Spencer lo hacía con él comisario Gideon.
Miró por encima del hombro de su amigo y se fijó que Henry estaba con la doctora, comiendo lo que parecía un postre.
-Bueno; al fin te lo dijo-
Ella lo miró, sus mejillas teñidas de rojo.
-Y se lo dije- respondió.
-Se tomaron su tiempo- dijo divertido.
-Quiero pensar que valió la pena- lo dijo tratando de convencerse a si misma.
-Tratándose de amor y de la forma en que él te ama; créeme, valió la pena- utilizó un tono de voz de conciencia. Suspiró, porque se daba cuenta que ella aún era una extraña en la vida de su amado.
-Hablando de Roma, allí viene tu romeo- la hizo girar para que quedará frente a Spencer, quien la recibió con una sonrisa.
-Hola- le dijo
-Hola-
-¿quieres continuar bailando o, prefieres que regesemos a la mesa?- tomó su mano otra vez.
-Regresemos- respondió.
-Esta bien-
Caminaron entre los invitados hasta llegar a donde Elle y Henry reían.
Al notar su presencia el niño se bajó de la silla y corrió hasta abrazar sus piernas.
-Papi!- dijo alegré. Luego volvió su atención a Jennifer. Camino y también la abrazo, desde su altura buscó sus ojos. Ella lo miró con ternura.
-¿Ya puedes ser mi mami?-.
... ...
-¿Eso te preguntó?-
-Si, me partió el corazón- dijo bebiendo otro sorbo de té.
-¿Qué le repondiste?- preguntó dándole una mordida a su tostada.
-¿Qué podía decirle?-
-Creó que el preguntarte, implica que no tengo idea-
-Muy graciosa-
El timbre de la entrada sonó. Ambas se miraron.
-Veo que no puede estar un minuto sin ti- se burló.
Jennifer entrecerro los ojo -Tu momento es la mañana ¿no?- respondió dirigiéndose a abrir.
Vio por la mirilla y se sorprendio al ver quien era. Abrió rápido.
-¿Papá?, ¿qué estas haciendo aquí?-
-Yo preguntó lo mismo; ¿qué estas haciendo?- atacó enseñándole la primera plana del periódico donde la foto principal era la de la fiesta más específicamente ella y Spencer besándose.
'La boda del año' rezaba el título.
Se quedó mirando la foto y por un instante pudo revivir y sentir nuevamente ese momento.
-¿Vas a explicarme?- exigió su padre sacándole de su ensoñación.
-Aunque, francamente no sé que quieres que te expliqué. ¿Te parece tener la conversacion en la entrada?- respondio tratando de sonar amable e indicándole que entrara.
El hombre de cabellos blancos, vestido con ropa deportiva ingresó a su casa.
-Primero déjame presentarte a Emily Prentiss, es una amiga de la universidad- la joven se levantó de donde estaba y con una ligera reverencia lo saludó.
-Emily este es mi padre, Jerry Jareau-
-Un placer-
-Lo mismo digo-
El silencio se instaló en la sala.
-Bueno yo, voy a ir a darme una ducha- se disculpó, retirándose.
Una vez sólos, ambos se miraron.
-Recuerdo haberte dicho que te alejaras de él- atacó.
-¿Si?; creo que también te respondí que no lo haría; a menos que me dieras un motivo. Y eso de que 'no es bueno para ti', no me alcanza-
El hombre respiró por la nariz, frustrado.
-Y si te digo que es un fenómeno, ¿te alcanzaría?- preguntó con desprecio.
-Tú, ¿lo sabías?-
