Hola! Les comparto un nuevos capítulo. Es probable que de a poco nos estamos acercando al final de esta historia. Creó!, no lo decido. Pero siempre me alegra saber que continúan allí.

Descargo de responsabilidad: la serie no me pertenece.

He enterrado mi amor, para darte el mundo a ti.

Jaymes Young

Capítulo 19

Año 2005

-Auch!-

-¿Te duele?- preguntó aplicando hielo en su ceja.

-¿Tu que crees?- ironizó.

La ceja de jj se elevó. Aumentó la presion en la herida.

-Ay!- se quejó. -se supone que debes curarme, no agrandar la herida-

-Se supone que no debes agarrarte a los golpes con desconocidos- respondió.

-Lo hice por Derek - contestó herido.

Suspiró.

-¿Por Derek?- preguntó sorprendida

-Si- dijo moviendo su cabeza -Es mi amigo, no dejaría que lo golpearan-

-Sabes que Derek puede cuidar de si mismo- examinó la herida una vez más. Y negó con su cabeza -no saldrás otra vez con él, no a menos que yo vaya-

El la miró a los ojos, su rostro estaba tan cerca del suyo, y su perfume como siempre lograba nublar todos sus pensamientos. Eso y que había bebido.

-Lamento que tu cita terminara por mi culpa- su cara de pena, le resulto muy tierna.

-Me canse de decirte que no era una cita. Matt es sólo un amigo-

-Para ti- murmuró.

-¡oigan ustedes dos!- Morgan golpeó la puerta.

9 años después...

Su mano se aferraba a la orilla de la camilla. Trataba de no mostrar el dolor que le causaba lo que le estaban haciendo a su hombro.

Ella lo miró.

-Te duele- no era pregunta.

-no- respondió en un intento fallido por parecer tranquilo.

Ella sonrió. -No tienes que fingir conmigo-

-No fingo-

-De acuerdo; levanta el brazo- ordenó.

Una mirada de panico cruzo sus ojos.

-De acuerdo si me duele-

-Sólo debo cambiar el vendaje-

Observó la herida, estaba cicatrizando. Eso lo dedujo con su mirada de médico. Pero su mirada de mujer, no pudo evitar observar el resto de su pecho.

Luchaba consigo misma para que el temblor de las manos no la delatara.

Notó que tenía otras marcas, con las yemas de sus dedos las acarició sobre sus contornos.

Spencer se estremeció.

-¿Cuando?, ¿cuando te hiciste esto?- preguntó sin mirarlo a los ojos

Llevó su mano y la posó sobre la de ella. Buscó su mirada.

-Ya no importan, no duelen- respondió tranquilo.

-Juegas a ser batman- de pronto le molestó la forma en que exponía su vida.

-La comparación más acertada es Iron Man- intentó bromear.

-Yo diría inconciente-

Se rió ante el comentario, le recodaba a Hotch.

-¿No piensas en tu hijo?-

La sonrisa se borró.

-Claro que lo hago Jennifer- dijo serio. -Pero, las cosas que veo y las situaciones en las que estuve me llevaron a esto- presionó la mano que sujetaba sobre su pecho para que comprendiera a que se refería.

La angustia se apoderó de ella, eso quería decir que continuaría exponiendose. No se consideraba alguien egoísta ella trabajaba salvando vidas, y desde un extraño punto de vista el también...

Sintió una caricia en su rostro.

-Estoy aqui- intentó tranquilizarla. -No voy a ninguna parte- prometió mirándola fijamente.

Su mano viajó desde su pómulo hasta detrás de su cuello, fue atrayendola poco a poco hasta que su rostro estuvo a centímetros del suyo.

Buscó en sus ojos el permiso y lo encontró. Cerró la distancia entre ambos, encontrando en sus labios la paz.

Fue sutil, dulce. Pero a medida que sus labios se reconocían, se convirtieron en exigentes.

-Tu sabes- (beso); -No deberia- (beso), -hacer- (beso) -esto- termino diciendo y alejandose, si no lo hacía temía a donde podían llegar las cosas.

-Pero- intentó protestar

-Oigan ustedes dos; tengo un niño aqui- Morgan lo interrumpió desde el otro lado de la puerta.

Ambos rieron. La sutileza no era característico en la personalidad del moreno.

-Será mejor que te arregles- hizo una mueca -Derek no es muy bueno con las puertas-

Le acercó la camisa.

-Voy a necesitar ayuda-

-claro- tomó otra vez la camisa, ayudando a pasarla por sus brazos. Luego se paró frente a él para abotonarla.

No pudo resistirse a su cercanía. Así que con su mano tomó un mechón de su cabello y lo acarició, luego lo acomodo detrás de su oreja.

Ella suspiro nerviosa, aun le resultaba increíble estar asi con él. Como si el tiempo hubiera retrocedido hasta el día de su graduación el día que él se le declararía. Según lo que escucho a hurtadillas.

-Bueno, bueno- Morgan entró con Henry sobre su hombro. -Espero no interrumpir nada- movió sus cejas de manera sugestiva.

-Morgan...- Spencer le advirtió.

-Bajame tío Derek- pidió el niño aún en su hombro.

-mmm, di la palabra mágica hombrecito- ordenó el moreno. Haciéndole cosquillas.

-Por favor- suplicó entre risas.

Derek lo bajó cuando se recompuso se fue directo a jj.

-Hola Jennifer- saludó desde su altura.

Se agachó y le dio un beso. -¿Hola Henry cómo estas?-

-Bien ¿vas a venir con nosotros?- preguntó inocente.

-¿A donde van?- acaricio su cabello.

-Vamos a ver a tía Elle- respondió. Ella lo miró esxtrañada encendiendo su modo médico, toco su frente comprobando su temperatura.

-Sólo es rutina- Spencer adivinó sus pensamientos.

Volteó a verlo y vio como Derek le acomodaba la corbata.

-Luego iremos al Mac.- agregó Henry en un intento por persuadirla.

-Me encantaría, pero, tengo pacientes que atender- se disculpó con una mueca.

-Pero, puedes venir a casa el domingo- le ofreció Spencer.

-¿Qué?-

-Si, puedes llevar a tu amiga si quieres- dijo, al igual que su hijo intentando persuadirla.

Móvil su cabeza, por un instante se preguntó si de verdad no era su hijo biológico.

-Vamos Pensilvania, no te hagas rogar- añadió Morgan con sus brazos en jarras.

Provocando que pusiera sus ojos en blanco.

-¿Vendrás?- pidió el niño.

Ambas miradas azules se encontraron.

-Claro-

-¡Que bien!-