Hola! Continuando con las actualizaciones... sigo agradecida que me acompañen...

Advertencia: este capítulo puede que sea un poco fuerte si alguien es sensible respecto a la muerte, esta advertido.

Descargo de responsabilidad: CM no es mía.

El hombre prudente sabe prevenir el mal, el hombre valeroso lo soporta sin quejarse.

Pitaco de Mitilene.

Capítulo 20

A las 23:00 am un oficial recibe el llamado de un asalto en la avenida principal.

15 minutos antes un hombre decide asaltar a un comerciante. Entró por la puerta trasera rompiendo el vidrio del local , lo que el asaltante no sabía era que ese día el dueño de la tienda había decidido quedarse para hacer recuento. El hombre escucho el ruido e inmediatamente fue a buscar su arma.

El oficial llegó al lugar 20 minutos después del llamado, vio la puerta rota y vio movimientos dentro del lugar, desenfundo su arma y dio el aviso de que se trataba de la policía.

El hombre en el interior quiso salir, pero, su hijo pequeño se le adelantó sobresaltando al policía quien por obra del destino o la fatalidad disparó su arma.

La ambulancia tardó media hora en llegar y trasladar al niño al hospital Sinaí. Donde la doctora Jennifer Jareau luchó cara a cara con la muerte, pero esta vez tuvo que aceptar la derrota.

Ese día era viernes...

...

-Vamos Derek es hora de que Henry vaya a la cama-

-Pero Hotch, aún es temprano y mi amigo mañana no tiene clases- dijo el moreno desordenando el cabello rubio del niño sentado a su lado en el sillón de la sala.

-Si tío Hotch, la película no termina aún- suplicó el niño.

El peli negro sentado en el sillón de un sólo cuerpo le brindó al niño una mirada seria.

-Por favor boss Man- dijo Penélope ingresando a la sala con un tazón de palomitas recien hechas.

-Creó que tendré que buscar al padre de este niño- dijo levantándose.

-No, esta bien, yo iré a la cama- atajó Henry. Sabía que su padre no se había sentido bien, nunca lo estaba luego de que viera a Gideon.

Hotch sonrió.

-Muy bien, y que te parece si te leo una historia antes de dormir- le ofreció.

El rostro triste del pequeño se iluminó ante la propuesta.

-Eso sería genial tío Hotch- dijo caminando hasta él y tomando su mano.

-Pero antes, mi pequeño rubio, ¿no se te olvida algo?- le dijo Penélope.

Henry la miró y colocó un dedo en su mentón como si estuviera pensando. Luego sonrió y se acercó a ella.

-Buenas noches tía Penn- saludó besando su mejilla. Luego camino hasta Derek y chocaron los cinco.

-Buenas noches hombrecito-

-Adiós- respondió. Y regresó con Hotch quien se despidió con un que descansen.

-Bien eso nos deja solos- dijo Derek con un suspiro.

-Y he esperado toda la tarde, Trueno de chocolate, quiero que me cuentes como te fue con la doctora Elle-

El moreno tomo las palomitas y se llevó un par a la boca.

-Créeme, me va mejor que a Hotch con la amiga de jj- una sonrisa se extendió por su rostro.

...

Spencer había estado recostado en su cama, tuvo otra de sus visiones y había llamado a Gideon. Pero Gideon le dijo que desgraciadamente esta vez no se pudo hacer nada. Ya que no llegaron a tiempo. Eso le frustraba, cada vez que Tobías ganaba era una mala señal.

Escuchó que llamaban a la puerta. Miró su reloj y vio que eran más de las 2 am. Se precipitó a la puerta quizás había ocurrido algo con Henry.

Pero al abrir se encontró con Derek y una rara expresión en su rostro.

-¿Derek?, ¿Qué sucede?-

-Es jj- respondió.

Se puso en estado de alerta. -¿qué pasa con ella?-

-Esta aquí-

Fue lo único que escucho y bajo las escaleras como alma que lleva el diablo, que ella estuviera a esas horas quería decir que algo le había sucedido. Y que no era bueno.

Al llegar al final de las escaleras vio que estaba de pie abierto abrazandose a sí misma.

-Jennifer- la llamó. Ella se giró al escuchar su voz, su mirada triste se encontró con la suya preocupada.

Se arrojó a sus brazos. El la recibió. Morgan que había ido por detrás de Spencer se fue, dejándolos solos.

Monentos después Spencer sintió el cuerpo de Jennifer temblar. Estaba sollozando.

-Jennifer ¿qué tienes?- preguntó con urgencia, pero, sólo obtuvo más sollozos.

-Jennifer sí no me dices lo que te sucede, no puedo ayudarte- presionó.

Un largo suspiro salió de ella, elevó su cara,mirándolo a los ojos y voz quebrada le dijo.

-¿Puedo ver a Henry?-

Eso no lo esperaba, pero vio que de verdad lo necesitaba. Así que sólo asintió, tomó su mano y la condujo escaleras arriba.

Llegaron al cuarto del niño, él Abrió la puerta y sonrió a la imagen con la que se encontró.

Henry con su pijamas de los Cars totalmente en un sueño profundo, al igual que Aarón Hotchnner, sólo que este llevaba puesta aún la ropa de trabajo y tenía entre sus manos un libro de cuentos infantiles.

-Él esta bien- la voz de jj lo trajo de nuevo.

La miró extrañado. -Jj por favor- dijo alcanzando su mano.

Ella miró sus manos unidas y luego volvió su mirada a Henry, luego a él.

-No pude salvarlo- logró decir y las lágrimas fluyeron otra vez.

Comprendiendo de que se trataba, la sacó de la habitación y la condujo a la suya.

Una vez dentro iba a decirle que todo iba a estar bien. Pero ella se le adelantó.

-Es como si aún tuviese su sangre en mis manos- dijo entre lágrimas. -Era un niño Spence, sólo un niño y no pude, no pude salvarlo-

-Shh! Tranquila, estoy seguro que lo intentaste con todas tus fuerzas Jennifer e hiciste todo lo que pudiste, pero hay cosas que no podemos evitar- trató de brindarle paz acariciando su cabello.

-Aún tengo su sangre Spence- dijo pero le hablaba a sus manos.

Él se las tomó y la guió a su baño. En silencio. Abrió las llaves de la ducha y la invitó.

No era nada sexual simplemente quería borrar su dolor de alguna manera.

Ella aceptó la invitación y se metió.

El agua comenzó a correr así como sus lágrimas. Se aferró a él como si de ello dependiera su vida.

Después de unos minutos ella dijo.

-Él estaba allí-

-¿Él?, ¿Quien?- preguntó haciendo círculos en su espalda.

-Él, Tobías-