Hola! Les traigo uno de los últimos capítulos de esta historia... De verdad muchas gracias por haber estado y haber leído.
Descargo de responsabilidad: CM no es mía.
Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe.
Marcos 10:9
Capítulo 22
Papi volvió mami...
Esas fueron las palabras de Henry...
Spencer se quedó de piedra, y ella supo que no se trataba de la ilusión de un niño que perdió a su madre al nacer.
Ella tenía la certeza que había algo más.
Lo supo porque el niño segundos después de haber dicho las palabras tapó su boca con las manos, como cuando dices algo que no estas autorizado. Lo supo porque Spencer no decía nada, lo supo despues, cuando la nana de Henry entró pidiendo disculpas y llevándose al niño.
Antes de que saliera detuvo a la mujer y besó a Henry, después de todo ella había ido hasta allí por él. Porque quería saber que estaba bien.
Era un deseo irrefrenable, una necesidad.
-¿Desayunaras conmigo?- le preguntó el niño.
No sabía que responder, aún tenía que hablar con Spencer.
-Enseguida bajaremos Henry- respondió él por ella.
-Ok!- dijo el niño y se fue.
La habitación quedó sumida en el silencio...
Luego de un momento de analizar, se dio cuenta que cegada por la luz de la alegría que suponía el saber que Spencer la amaba, no volvió a indagar más en su vida, en la del niño. En su don...
-¿Porque?- de pronto, sintió que todas las dudas que tenía y se habían visto opacadas, resurgieron -¿Porque dice esas cosas?- dijo volviéndose hacia él
Estaba sentado en la orilla del colchón, estaba pensando.
-¿No vas a responder?- insistió.
Suspiró cansado.
-Es la verdad...- soltó en un susurro casi inaudible.
-¿Qué?- estaba desconcertada.
Spencer se paró sobre sus pies y se giró para enfrentarla.
Si no fuera por la situación, verlo sin nada cubriendo su pecho casi logra distraerla.
-Él es tu hijo...-
... ... ...
-Entonces dices que has influenciado a su padre por años- Rafael vestido de traje caminaba al lado de Tobías quien sólo llevaba puesto una remera,jeans y zapatillas.
-Si, mira, te lo pondré de esta manera. En la ciudad hay miles de semáforos y miles de personas conduciendo o caminando. Todas saben lo que los colores de dichos semáforos significan. Pero, no todos lo respetan. Digamos que, yo soy la idea que por un instante cruza sus mentes la que les convence que el amarillo al igual que el verde significa ascelerar-
-Bien, ¿eso que tiene que ver con los Reid?-
Tobías sonrió con añoranza.
-Verás uno de los mayores problemas de Spencer, es él complejo de super héroe que padece. ¿Sabes cual es el mal mayor de los hombres?- preguntó detenidiéndo sus pasos.
-Sorprendeme-
-El amor; es un virus y todos lo padecen-
-¿Es por eso que estamos aqui?- preguntó enarcando una ceja. Observando el edificio donde se detuvieron.
-Bueno como te digo ya es hora, y cierto oficial me va a ayudar- respondió ingresando a la estación de Policía de Nueva York.
Todo el mundo caminaba de un lado a otro, los teléfonos no paraban de sonar. Ambos caminaban sin que nadie lo notará.
Llegaron a la oficina del comisario, Jason Gideon quien estaba reunido con el oficial que había disparado el arma que acabo con la vida del niño en el intento de asalto.
-Voy a necesitar que entreguen tu arma y tu placa- fueron las palabras del comisario.
-Pero jefe, fue un accidente- suplicó el oficial William Lamontagne.
-Lo se William, pero,la orden viene de arriba- le respondió con pesar.
Un brillo en los ojos de Tobías anticipaba una victoria asegurada.
... ... ...
-No señor Jareau, Jennifer no esta conmigo- aguardo a que el hombre del otro lado del teléfono continuara hablando. -Como ya le dije por quinta vez, no se donde está, en cuanto la vea le haré saber que la llamó- por tercera vez, murmuró colgando el teléfono.
Tomó el celular y marcó el número que hace unos días había recibido. Se hacía una idea de donde podría estar su amiga.
Sonó y en el segundo tono le contestaron.
-Hola Hotch?, soy Emily- dijo con una sonrisa.
... ... ...
-¿Qué me estas diciendo?- lo escudriño con su mirada, tal vez todo aquello era un sueño.
-Jennifer quiero que te calmes- le respondió lentamente acercándose. -Henry es tu hijo, se supone que lo es en el futuro; el llegó a mi, aún no se como. Pero Gideon lo encontró y con él tenía una foto tuya pero decía buscar a Spencer Reid, yo fui a buscarte ¿recuerdas que te lo dije? Cuando regrese él estaba aqui-, dijo ya cerca del ella, estaba estupefacta. No daba crédito a lo que estaba escuchando.
Casi la tocó cuando ella reaccionó.
-¿A caso perdiste la cabeza? ¡No me toques!- se alejó de él.
-Jennifer he tratado de decírtelo, pero luego pensé que no me creerias además...- se cortó. No sabía como iba a decirle lo que tenía que decirle.
-Espera, dijiste que su madre había muerto cuando lo dio a luz- tragó un nudo que se le había formado. -¿Es eso cierto?¿Pero, que estoy preguntado? Es como si diera por sentado que lo que estas diciendo fuera cierto- hablaba consigo misma.
-Jennifer- la llamó sacandola de sus divagaciones.
-Dime que es mentira- suplicó mirándolo a los ojos.
Le dolía verla así no podía soportarlo. -Yo sólo queria tu felicidad- repitió las palabras que se había repetido a él por años.
Sintió la mano de jj estrellarse contra su mejilla. Endurecio su rostro.
-Deja de repetir eso- exclamó furiosa. -Deja de hablar como si todo esto no fuese una locura, perdiste la cabeza...-
-No Dios! Yo me volví loca...-
-Nada me gustaría más que todo esto fuese un mal sueño, porque saber que en algún momento voy a perderte es algo que me atormenta, te dejé para que tuvieras una vida larga y feliz. Porque sabía que a mi lado sólo sufririas. Pero después apareció Henry... él cambio todo-
Ya no pudo controlar las lágrimas, lloraba desconsoladamente, lloraba
-¿Qué cambió Spencer? Dime-
Se animó a tomar sus brazos -Si él esta aquí, tú estás viva, y estamos juntos... podemo continuar así- su tono de voz esperanzado hizo que más lágrimas se derramaran.
-Entonces, si, muero- no le preguntaba pero el dolor en los ojos color caramelo se lo confirmó.
Después todo se volvió negro.
... ... ...
-¿Hola?-
-Hola García, soy la Elle-
-Si Elle ¿que sucede? Derek aún no se levanta- dijo tratando de bromear.
-No me sorprende, pero, no es él a quien busco- respondió un poco urgente.
-¿Ah no?- respondió confusa.
-Le he marcado al móvil de Spencer pero, no responde-
-Eso es extraño, quizas sea la bateria-
-Como sea, escucha dile que-
El timbre de la puerta sono y distrajo a Penélope.
-Disculpa Elle, están llamando a la puerta- dijo dirijiendose a la entrada.
-Ya voy yo- Hotch pasó apresurado para abrir.
Lo miró extrañada. No era su comportamiento típico.
-¿Me decías Elle?-
-Dime que me llamé-
-¿A Morgan?-
-No, a Spencer-
-Oh! Claro!- dijo y cortó mientras se acercaba para observar quien era la persona que su jefe personalmente fue a recibir.
Sonrió al ver a Emily la amiga de jj en la puerta.
-Buenos dias- saludó interrumpiendo el incómodo momento de mirarse y no decir nada, que estaban teniendo.
-Hola- saludó la joven de cabello negro y sonrisa que pertenecía a las propagandas de productos de blanqueo dental.
-Estamos por desayunar, ¿deseas acompañarnos?- le ofreció ya que Hotch seguí luchando con las palabras.
-En realidad, estoy buscando a Jennifer se suponía que hoy se reuniría con su padre y no fue. Así que él no ha dejado de marcar mi número-
-Pero ella no esta aquí. ¿o si?- dijo mirando a Hotch.
-Yo, me desperté en la habitación de Henry- respondió, pero García no podía creer lo que sus ojos veían. Aarón Hotchnner ruborizandose.
Iba a decir algo. Pero un ruido procedente de la planta alta los distrajo.
-Hotch! Morgan!-
Era Spencer.
Por un instante los tres se miraron..
-Ayuda!-
