Bienvenidos a un nuevo capitulo de mi fanfic.
Disfruten la lectura.
Una figura sobrevoló el cielo asegurando que nadie estaba en las cercanías del castillo de las hermanas cuando este descendiera. Cubierto con un manto que ocultaba su cuerpo, ingresó al castillo y recorrió sus pasillos sabiendo exactamente a donde ir. Al llegar a la antigua biblioteca, la figura se acercó al bloque de piedra con la marca del caos en ella y confirmó sus sospechas, el diario fue robado.
Golpeó su casco en el suelo con furia y salió volando de allí, desapareciendo en el horizonte. Miles de ideas y teorías cruzaron por su mente, quien tuviera en su poder aquel diario milenario, podía desentrañar antiguos secretos que juró mantenerlos así por el resto de su existencia. Debía atender otros asuntos por lo pronto, pero ahora el extraño poni estaría al tanto de cualquier pista que lo condujera al ladrón.
XXX
Pasaron dos días desde su encuentro con Discord y su diario, los cuales utilizó para leerlo y analizarlo a fondo, esta vez sin desconectarse del entorno como la última vez. A diferencia de la última sesión de estudio, de vez en cuando se tomaba un descanso de leer para despejar su mente, no es que lo necesitara, sino que el diario era demasiado absurdo para su mente.
Pasajes y pasajes de sus hazañas y locuras como gobernante de Equestria. El trato con los súbditos, el caos que provocaba por diversión, los amoríos que tuvo con las hembras, no sólo del reino poni sino de todo el mundo, alguno que otro pensamiento vago y sin contexto, sus descubrimientos de artefactos mágicos que celosamente escondió de los mortales y decenas de páginas de fantasías con yeguas que nunca llegó a concretar entre las cuales se encontraban Celestia y Luna.
—Al menos no era un violador —musitó Twilight mientras despejaba su cabeza de aquellas fantasías hacia su mentora.
Por suerte para ella, esas eran las últimas anotaciones del diario, el resto estaba en blanco, dando a entender que fue aprisionado poco después de esa entrada.
Twilight dio un suspiro de resignación, Discord tenía razón, en su diario no había nada que indicara un cambio en el comportamiento de los ponis.
—¡Esto es imposible! —exclamó frustrada.
—¿Qué sucede? —preguntó Spike entregándole una taza de té.
—Gracias —agradeció bebiéndolo de un sorbo—. Es sólo que… el diario no brindó información alguna y otra vez estoy en un callejón sin salida.
—¿Ahora si puedo echarle un ojo?
—Ni lo sueñes, no hasta que seas mayor —respondió alejándolo de sus garras.
—Vamos, por favor, me voy a saltar las partes inapropiadas.
—Todo el diario es inapropiado Spike, deja de insistir.
Para finalizar la discusión, Twilight guardó el diario en un pequeño cofre con una cerradura mágica para que el dragón no intentara leerlo.
—Está bien, ¿y ahora que harás? —inquirió derrotado.
—No lo sé. No puedo pensar en una solución.
—¿Sabes lo que yo hago cuando no puedo pensar?
—Si Spike, tomas una siesta.
—Exacto, eso me ayuda a relajarme. Tal vez tú debas hacer lo mismo.
—Tienes razón Spike, tal vez deba hacerlo, pero últimamente el castillo no ha sido el mejor para descansar.
—¿Y si vas de viaje? —preguntó Spike recogiendo la taza y llevándola a la cocina.
Esa pregunta hizo que una neurona del cerebro de Twilight uniera varias piezas sueltas del rompecabezas y llegara a una conclusión que estuvo frente a ella todo el tiempo y que decidió ignorar por provenir de una fuente que no esperaba.
Después de todo, ¿en qué lugar de Equestria uno podría encontrar pruebas de relaciones amorosas y sus cambios?
Sus ojos se abrieron como platos y un suspiro inspirador hizo que Twilight saliera de su escritorio y tomara por sorpresa a Spike con un abrazo, provocando que volteara y rompiera la tetera y la taza.
—¡Eres un genio Spike!
—Ya lo sabía, ¿pero tenías que romper todo para decírmelo? —comentó Spike señalando el piso.
—¡Yo lo arreglo! —exclamó trayendo una pala y su recogedor— Es tan obvio, como no pude darme cuenta de ello, incluso Discord me lo dijo cuando me entregó esto.
Con su magia, hizo aparecer un volante vacacional del imperio de cristal.
—¿El imperio?
—Si Spike, el imperio —respondió mientras limpiaba rápidamente los escombros—, el imperio de cristal seguro debe tener registro sobre actividades relacionadas al amor luego de la caída de Discord, la respuesta que busco debe estar allí.
Su sonrisa se expandía imaginando la posibilidad de terminar con su investigación en el imperio de cristal, en especial si eso significaba visitar a su ex niñera favorita de todos los tiempos.
—Voy a viajar al imperio Spike, tu quedas a cargo del castillo hasta que vuelva.
Twilight salió corriendo del castillo dispuesta a tomar el primer tren al imperio, pero Spike la siguió y le dijo:
—Espera Twilight, deberías preparar una alforja para viajar y no creo que una escoba con recogedor te sea útil.
Twilight se detuvo y observó que, efectivamente, traía consigo esos elementos de limpieza flotando a su lado. Sus mejillas se tiñeron de un leve rosa por la vergüenza.
—Creo que tienes razón —dijo dando vuelta y regresando al castillo—. De hecho, quiero que tomes nota, se a quien le encantaría venir a este viaje conmigo.
Ambos ingresaron nuevamente al castillo y Spike escribió una carta que le brindaría a Twilight un acompañante que tal vez necesitaba de este viaje.
XXX
Mientras tanto, en Canterlot, Shining Armor continuaba con las tareas diarias que desempeña cualquier capitán de la guardia real, dirigir tropas, organizar recorridos de vigilancia, asignar turnos, supervisar cadetes recién ingresados, entre otras cosas. Pero algo en su mente lo mantuvo con una sonrisa durante toda la jornada, y al mismo tiempo lo ponía nervioso mientras se acercaba a la sala del trono donde la princesa Celestia y la princesa Luna también realizaban sus tareas diarias como co-gobernantes.
Al llegar a la puerta, le dijo al guardia que avisara de su presencia, este obedeció sin chistar.
—Sus majestades, el capitán de la guardia real desea verlas.
—Dile que pase —dijo Celestia.
Luna asintió a la par. Shining recorrió la alfombra roja hasta llegar allí.
—Princesas —dijo Shining con una reverencia.
—¿Cuál es el motivo de tu audiencia, capitán? —inquirió Luna.
—Sus majestades, necesito pedirles un adelanto de mis días de descanso.
—¿Y ese pedido a que viene, capitán? Si es que podemos saberlo, claro.
—Recibí una carta de Twilight y me pidió que la acompañe en un viaje, parece que soy su única opción para esto.
—Shining, tienes un historial de asistencia perfecta, claro que te concedemos un adelanto de tus días de descanso —expresó Celestia sin objeción de Luna—. Sólo asegúrate de asignar un reemplazo durante tu ausencia, ¿Cuántos días vas a necesitar?
—Una semana, dos como máximo.
—Si se presenta o necesitas algo, avísanos con antelación, puedes retirarte. Envíale saludos de nuestra parte —dijo Celestia.
—Muchas gracias majestades, compensaré mi ausencia con mucho trabajo dura cuando regrese, lo juro —agradeció Shining feliz de salida.
Al cerrarse las puertas, Luna trajo con su magia un pequeño conjunto de papeles reales que debían ser revisados.
—Pensé que le preguntarías más cosas antes de darle permiso, hermana —comentó Luna leyendo detenidamente el papel antes de firmarlo.
—Es un pedido de la princesa de la amistad, si lo negábamos tal vez iniciaríamos un conflicto real —explicó Celestia mientras atraía una gran pila de papeles a su lado.
—Twilight Sparkle no sería capaz de eso —expresó Luna dejando el quinto papel terminado a su lado.
—Lo sé, pero sabes cómo son los diarios, exageran las noticias, esto sería una primicia para ellos —respondió Celestia dejando la hoja numero veinticinco a su lado.
—¿Cómo es que lo haces tan rápido? —inquirió Luna.
—Cientos de años de práctica, tú debes ponerte al corriente.
XXX
Twilight esperaba mirando con atención la puerta del castillo. Había pasado un día desde que envió esa carta y no obtuvo respuesta alguna. Deseaba que su hermano viniera para acompañarla en esta aventura, después de todo, él era el único que sabía su secreto hasta hace poco, ni siquiera Night Light, su padre, lo sabía. Por algo era su H.M.M.A.P.S.
¿Pero por qué confiaba más en su hermano que en su padre para confiarle un secreto tan grande? La respuesta estaba en una experiencia que ambos habían compartido durante su infancia, más específicamente, cuando Cadence era la niñera de Twilight.
Su mente rápidamente reaccionó cuando las puertas de su castillo se abrieron en par.
—Tal vez debas tomar mi consejo de poner unos guardias aquí, cualquiera puede entrar como si fuera su propia casa.
—¡Hermano!
Twilight corrió y lo abrazó, Shining correspondió el gesto.
—¿Cómo estuvo el viaje?
—Agotador, no recuerdo la última vez que viaje en tren —dijo acariciando su cuello adolorido.
—¿Te duele? Ven, tengo una pomada que me dio Zecora para esos dolores.
Ambos fueron a la cocina, Shining dejó su alforja en el suelo y esperó sentado a que Twilight le trajera la solución mágica.
—Entonces… ¿vas a decirme por qué me llamaste de urgencia, hermanita?
—Estuve investigando sobre un tema delicado y para la siguiente fase necesitaba la ayuda de alguien que me comprendiera.
—¿Tus amigas no pueden ayudarte con eso?
—¿No lo entiendes verdad? Estoy hablando de NUESTRO problema Shining.
Shining primero mostró una cara de confusión, luego sus ojos se abrieron a la par al entender a lo que se refería.
—Ohhhhh, te refieres a ESO, perdona, es que hace mucho no hablamos de eso —dijo con sonrisa apenada— ¿Y en que te puedo ayudar?
—Acompáñame hasta el imperio de cristal para buscar información que necesito para develar el misterio de porque se forman parejas del mismo sexo en vez del opuesto.
Pero Shining tenía una mirada de horror cuando escuchó el lugar a donde irían, sin prestar atención al resto de la oración.
—Aquí está la pomada —dijo sacándola de una alacena—, ¿Qué sucede? —inquirió al ver el estado de su hermano.
—Twilight, no puedo ir.
—Por favor Shining, no empieces, sabes lo importante que esto puede ser para nosotros y para todos los ponis allí afuera que no pueden expresarse como quieren.
—Pero sabes cómo me pongo cuando la veo, esto podría causar mi despido como capitán de la guardia real, ¿Qué dirían los diarios de mí? ¿Y qué dirían los diarios de ti? ¿Qué diría nuestro padre si se entera?
—Pero-
—Pero nada —dijo Shining cruzando sus cascos mientras giraba su cabeza hacía otro lado para ignorarla.
El tronido de su cuello produjo un sonido que hasta Twilight fue capaz de oír. El dolor instantáneo hizo que Shining dejara escapar una lágrima que ella no pudo ver. De pronto, sintió el frio toque de una sustancia pegajosa en su pelaje, la cual iba de arriba hacia abajo haciendo pequeños círculos en distintos sectores de su cuello. Esto no sólo fue reduciendo su dolor sino que además enfrió la situación, su desenfreno negativo poco a poco se fue sofocando.
—Por favor Shining, no te lo pediría sino fuera urgente, además, estoy segura que tú harías lo mismo si tú investigaras y yo estuviera enamorada de un príncipe.
—Te equivocas.
El rostro de Twilight reflejó tristeza y confusión ante la posibilidad de que Shining no la ayudara.
—Yo no permitiría que tuvieras novio aunque fuese lo más normal del mundo —comentó celosamente.
Twilight rodó sus ojos ante la respuesta.
—¿Significa que me ayudarás?
—Sigo pensando que es muy arriesgado, pero si eso te hace feliz hermanita, lo haré.
—¡Gracias, gracias, gracias!
Rompió distancia y lo abrazó enérgicamente, olvidando por completo que tenía aquella pomada en su cuello.
—Qué asco —dijo separándose al ver lo que hizo con su melena.
—Parece que tendrás que darte una ducha, ¿Dónde está la habitación de huéspedes?
—Respecto a eso —respondió mientras ambos se dirigían al pasillo con infinidad de puertas—, tendrás que ayudarme a buscarlo.
Shining echó a reír por ese comentario.
—¿Acaso no conoces tu propio castillo?
—Es un castillo muy grande y nuevo, no me culpes.
—Otra cosa, ¿vas a comentarme que bichito te picó para que quisieras investigar esto?
—Es una larga historia.
—Puedes contármela antes de dormir, como cuando te leía esos cuentos cuando eras una potranca.
—Está bien, pero no tiene final feliz, ni siquiera tiene final.
—Tal vez no ahora, pero pronto puede que si la tenga —dijo atrapándola en un abrazo.
Ella estaba a punto de corresponderlo cuando recordó algo.
—¿Sabes que tienes esa cosa en tu cuello todavía, cierto?
—Espero que tengas jabón extra —respondió con sonrisa burlona.
XXX
La noche en el castillo de la amistad transcurrió con normalidad, hermano y hermana dormitaron ansiosos por emprender el viaje. La luna marcaba una noche tranquila como muchas para los habitantes de Canterlot, las calles de la ciudad capital estaban prácticamente vacías, sin un alma que las recorrieran, pero en un edificio de tres pisos en las cercanías de la muralla se estaba por llevar a cabo una reunión importante.
La misma figura encapuchada que visitó el castillo de las dos hermanas yacía esperando en medio de una habitación oscura que resguardaba su identidad. De pronto, alguien tocó la puerta, cuatro toques rápidos y luego de unos segundos, un toque final.
—Puedes pasar —dijo el ente de voz extremadamente grave.
El unicornio, a quien sólo podía distinguirse por sus ojos escarlata, abrió la puerta e ingresó a la habitación, cerrándola rápidamente para evitar cualquier intrusión no deseada.
—Generalmente me contactan en ambientes un poco más iluminados, digo, no estaría mal un poco de… ¡luz! —exclamó encendiendo su cuerno con toda la intensidad de su magia.
Pero la sonrisa de triunfo que pensaba mostrar al iluminar la habitación se vio opacada por la oscuridad que no se inmutaba ante su destello.
—Tus trucos de chantaje no funcionarán aquí, detective —comentó el ente luego de ese intento fallido.
—¿Cómo es que…?
—Magia oscura —respondió.
—Muy bien, definitivamente tienes mi atención quien quiera que seas, si eres capaz de esto seguro el trabajo debe ser algo grande.
—Quiero que sigas los pasos de Twilight Sparkle, la princesa de la amistad, y me informes de todos sus movimientos —dijo el ente sin más.
—Es la primera vez como detective privado que me piden seguir a un miembro tan alto de la realeza, eso tiene sus riesgos, y mientras más riesgo, más cobro —aclaró.
En vez de responderle, el misterioso poni dejó caer una bolsa en los cascos del detective, al inspeccionar su contenido, sus ojos brillaron por las monedas de oro en su interior.
—Vas a seguir a Twilight Sparkle durante dos semanas o hasta que termine su viaje y regrese a su castillo, si ella tarda más de lo esperado, se te pagarán los días extras. Quiero que envíes escritos y fotografías de tu investigación cada dos o tres días a esta dirección.
—Lo que usted diga, quien quiera que sea —dijo agarrando la bolsa de monedas y dirigiéndose a la salida, pero algo lo detuvo—. Una cosa más si no le molesta, ¿Qué marca es su aparato para cambiar su voz?
La pregunta con voz ronca del investigador dejó mal parado a su cliente, ¿Cómo era posible que se diera cuenta?
El silencio posterior le dio la razón.
—Es magia.
—¿Magia dices? Quien quiera que seas, la princesa Twilight debe ser un gran problema si no puedes resolver el problema por ti mismo.
—Vete —ordenó con enojo en su profunda voz.
—Está bien, está bien, estaremos en contacto.
El detective privado dejó la habitación, dejando al ente rodeado por la capa de magia oscura que impedía el paso de la luz. Quedo pensativo unos momentos antes de deshacer su hechizo, poco a poco la luz de la luna fue iluminando el lugar.
El misterioso poni se acercó a la ventana y la abrió, debía pasar desapercibido por lo que saltó al vacío desde el tercer piso, pero antes de chocar contra el suelo extendió sus alas, amortiguando su caída. Rápidamente corrió por las calles de Canterlot hasta perderse entre los callejones de este, tratando de descifrar las intenciones de Twilight.
Hasta aquí llegó el capitulo señores, espero que les haya gustado.
Este fue un capitulo de transición, el proximo será más extenso y tendrá más datos utiles de este universo.
Antes de pasar a responder reviews, voy a tomarme este parrafo para explicar algo que se vio en los comentarios. La razon principal de no haber continuado este fanfic en su debido tiempo es porque cuando el primer capitulo salió al aire yo estaba escribiendo dos fanfics en paralelo en ese momento, y era demasiado complicado agregar uno más a la lista (sin mencionar lo dificil que ya es escribir dos fanfics en paralelo), pero al mismo tiempo no queria dejar esta idea base sin plasmar asi que publiqué el primer capitulo y me propuse a seguirlo cuando terminara los otros dos, que fue hace poco. Actualmente tambien estoy escribiendo dos fanfics en paralelo, por lo tanto esta historia no será descontinuada nuevamente y tendrá una razonable taza de actualización.
Tambien pasaron muchas cosas personales en la vida real, pero eso es otro tema.
Ahora, aclarado eso, responderé los reviews en el capitulo anterior por parte de:
Linkwarriorx0: Gracias por el comentario y no importa la tardanza, yo habia tardado meses en actualizar xD.
Dragon Lector: Seh, tengo amigos gays en mi circulo y recordé algunas de sus historias de cuando salieron del closet. Gracias por el comentario.
rompeordenes: Pues, nunca imaginé problemas por escribir algo como esto asi que no se si tuve "valor", es sólo una historia despues de todo. Recuerda que toda Equestria rige por esto de las relaciones homosexuales, no sólo Ponyville.
Invitado: Gracias por tu comentario.
misery680: Espero que este capitulo haya aclarado tu duda. Gracias por el comentario.
Afromario: Con respecto a tu duda, esas marcas eran el simbolo del caos, puedes googlearlo si quieres una imagen del mismo. Gracias por tu comentario.
JisusZM: Gracias por tu paciencia y comentario.
Recuerden, si les gustó el capitulo dejen un review, si tienen alguna duda o consulta pueden mandarme un MP, no muerdo, tambien pueden darle like a la pagina de facebook "exelion fanfiction" para estar enterados de avances y otras cosas, links en mi perfil o pueden buscarlo por FB.
Nos vemos gente, se despide, Exelion
