Resumen:Su vida siempre fue un asco. Sufriendo maltratos por sus compañeras y escondiendo su angustia del resto a excepción de quienes le agredían. Cuando le intentaron humillar nuevamente, no soportó más... Sasuhina.
Disclaimer: Los personajes de ésta historia le pertenecen a Masashi Kishimoto. Éste fanfic no tiene ánimo de lucro, su único fin es entretenerles.
Capítulo 5: Emergencia.
Caminaba por el patio del instituto, estaba cansado y de verdad deseaba llegar a casa para tirarse en su cama. Su padre cada vez era más inconformista en cuanto a lo que él hacía tratase. Le agradecía a Itachi por haberle ayudado sin que el patriarca de los Uchiha se diese cuenta, si no fuese por ello estaba seguro de que no hubiera dormido nada la noche del día anterior.
Observó el cielo, apreciando los matices rojizos que lo teñían. Se le estaba haciendo tarde, su madre debía de estar preocupada. Sonrió levemente, seguramente le reñiría y luego le haría unos onigiris de tomate. Realmente le importaba poco tener que aguantarse a su padre, si con ello podía mantener la sonrisa en el rostro de su progenitora.
-¡Sasuke!-Oyó como su rubio amigo le gritaba a lo lejos. Suspiró, seguramente Naruto querría ir con él y jugar juegos de consola en su casa. Pero realmente no se esperó lo que percibió.
Bufó molesto, a veces odiaba su mala memoria. Gracias a ella tuvo que volver a entrar en aquella "cárcel", había olvidado su billetera en uno de los asientos de su aula. Debía apresurarse, si no era rápido, aquella persona se iría rápidamente sin él, y eso era algo que no estaba dispuesto a aceptar. Era muy difícil pasar tiempo con aquel gruñón, siempre tenía un problema por el cual no asistir a una reunión entre amigos.
Después de haber recogido su pertenencia estaba dispuesto a marcharse, pero algo hizo que se detuviera. Mientras andaba por el pasillo que daba directamente a la salida de la institución, oyó unos gritos que provenían de la parte superior de las escaleras. Extrañado de que aún hubiese gente en el lugar se asomó para poder apreciar mejor las escaleras.
Desde abajo, podía ver perfectamente a tres chicas discutiendo, las cuales identificó a penas verlas. Sakura, Karin e Ino. Se sorprendió, pues tenía entendido que ellas eran mejores amigas. Se escondió aún más detrás de la pared que daba fin a las escaleras, realmente no quería que lo descubrieran.
-¡Estás en el mismo salón que Sasuke-kun y aún así no nos lo presentas!-Gritó enfurecida Sakura. Frunció el ceño, ¿por eso peleaban? No pudo evitar sentir envidia por el azabache.
Se recostó, intentando oír más la discusión que ellas tenían. Daba miedo ver como casi se golpeaban, nunca imaginó ver a Sakura actuar así, tal vez Ino era la mala aquí, ¿no? Era la lógica que le encontraba a la situación. Pues a diferencia de Saura y Karin, él nunca entabló una conversación con la rubia.
-Oye, ahora que lo recuerdo, esa Hyuga está también en tu salón.-Indagó Karin. La azabache jadeó de improvisto.
Se sobresaltó, ¿qué tenía que ver Hinata en esto? A ella le conocía lo suficiente como para saber que no sentía nada por Sasuke, de hecho ella… Un golpe de culpa lo azotó. Apretó los labios y continuó oyendo. -¿¡Cambiaste por juntarte con esa inútil!?-La pelirrosa comenzaba a querer golpear a la rubia.
-¡No! ¡E igualmente ella en ningún momento les ha hecho algo como para que la metan en ésta conversación!-Defendió la rubia.-¡Estoy harta de tener que presenciar cada golpe que le dan!-Comenzó a sacar todas las verdades que se venía ocultando desde hace tiempo.-¿Se sienten tan mal consigo mismas que es necesario intimidar a personas que no vienen al caso para sentirse bien?-Empezó a jadear, agotada de haber dicho todo tan rápido, observó como en los ojos de ambas adquirió un brillo peligroso.-N-no…
Observó a la rubia, ¿realmente era ella la mala de la situación? Parecía aterrada. Entonces viró su mirada hacia las otras dos chicas, notó como se le acercaban amenazadoramente, Ino le daba la espalda a las escaleras y daba pequeños pasos en retroceso, si ella no se detenía inevitablemente caería escalones abajo.
Sentía palpable el impulso de detener aquella situación que estaba tomando niveles peligrosos. -Hum… Pues en estos instantes me siento bastante mal conmigo misma.-Dijo Sakura, imitando el tono de voz de su amiga y acercándosele peligrosamente a la rubia, quien instintivamente retrocedía.-¡Ayúdame a sentirme mejor, cerda!-Vociferó, estando a punto de empujar a su ex-amiga.
Para él, todo pasó en cámara lenta. Vio como de la nada Hinata aparecía corriendo y hacía a un lado a Ino, empujándola a una zona segura, donde los brazos de Sakura no llegarían a ella; sin embargo, la azabache recibió a un costado el pleno ataque de Sakura. Impresionado, observó como la pelirrosa tumbaba con fuerza a la Hyuga, a causa de ello, la azabache cayó en las escaleras y rodó sobre ellas hasta llegar al piso donde él se encontraba.
Pasmado, no dejaba de ver el cuerpo inconsciente de la azabache. Ella tenía un buen pronunciado hilo de sangre que brotaba de su nariz y los raspones, unos más profundos que otros, se esparcían en su cara, brazos y piernas. Él todavía no reaccionaba, y no lo hizo hasta oír el grito de la rubia que se hallaba en el piso de arriba.
Justo entonces decidió salir de su escondite, y horrorizado corrió hasta donde Hinata se encontraba. Palpó la cara de la azabache, solo para notar que tenía fiebre. Sabiendo que eso no era una buena señal, la cargó nupcialmente. Sus brazos temblaban levemente, aún no se recuperaba de ver lo acontecido.
-¿N-Naruto?-Sakura le observó trastornada, estaba parada en medio del inicio de las escaleras. Ino corrió e hizo a un lado a la pelirrosa para poder llegar hasta él.
El rubio no pudo evitar fruncir el ceño, la decepción, enojo, y principalmente la culpabilidad le embarcaron. Ahora sabía por qué el teme le había dicho una vez que él era un estúpido ingenuo. Ignoró a Sakura y comenzó a caminar apresuradamente hacia la salida, siendo seguido por una angustiada Ino.
-¡Hinata! Por el amor del cielo, tienes que estar bien.-Naruto susurraba, la azabache estaba hirviendo en fiebre, incluso notaba como su aliento salía caliente.
-Hinata, esto es mi culpa. Si no te mejoras me harás sentir horrible.-Decía asustada la rubia, quien también notó la increíble fiebre de la Hyuga.
-Ino, esto no es tu culpa. De todas formas, por favor ve al colegio y llama a la ambulancia desde el teléfono fijo que hay cerca de los casilleros.-Pidió el rubio. La Yamanaka asintió y corrió en dirección al interior de la escuela.
Naruto veía apresurado todo su contorno, buscando a alguien en el patio que pudiera ayudarle. De lejos, pudo divisar una cabellera azabache muy bien conocida para él. Corrió desesperado para poder llegarle, sabía que Sasuke era más calculador de lo que él podía llegar a ser y que fácilmente sabría qué hacer ante una situación como ésta.
-¡Sasuke!-Lo llamó, todavía les separaba un par de metros de distancia.
Cuando se volteó, examinó el rostro de su amigo, se veía agotado pero sobre todo angustiado, fue entonces que bajó la mirada hasta llegar a lo que el rubio tenía en brazos. Sus ojos se abrieron sorprendidos, ahí estaba la Hyuga, inconsciente, sangrando y con múltiples raspones por todo su cuerpo.
-¿Qué dem…-Sus palabras se perdieron en su garganta. Se apresuró en llegar donde estaba su amigo y acortar el camino.-¿Quién?-Fue la sencilla pregunta que logró formular. Dudaba mucho que la azabache se hubiera hecho todo eso sola.
-Sakura, Karin e Ino estaban peleándose. Sakura iba a empujar a Ino por las escaleras pero Hinata se interpuso y recibió todo el daño.-Explicó brevemente. El rubio pudo notar como la mirada del azabache demostró enojo por breves segundos.
-Debemos llevarla al hospital.-Dijo mientras tanteaba la acalorada frente de la azabache. Podía decirse que él le tenía cierta estima, y no podía evitar sentir un extraño sentimiento, el mismo que padeció una vez que a Naruto le dieron una paliza en la calle y estando en cama no despertaba, pero… Más fuerte.
-Ya le dije a Ino que llamara a una ambulancia.-Anunció.-Supongo que solo queda esperar.-Naruto observó mejor el rostro de Hinata.-Parece que le salió un chichón.-Mencionó señalando el área donde se encontraba.
El azabache lo observó la protuberancia muy pronunciada, estaba a un costado de la frente.-Debemos irnos rápido, si la ambulancia no llega tendremos que llamar a Itachi para que nos lleve.
-¿Pero él no está trabajando?-Inquirió extrañado.-Si tu padre se entera de que por tu culpa…
-Itachi no sería capaz de negarse a ser de ayuda si alguien se encuentra en un estado como el de ella.-Respondió.-Dobe, precisamente tú deberías saber cuán poco me importa el humor de mi padre.
El rubio suspiró, iba a regañarlo por no intentar llevarse mejor con su padre cuando Ino llegó a ellos corriendo.-¡Dicen que no hay ambulancias libres en éste momento!-Anunció exaltada.
-Bien.-Sasuke sacó rápidamente su celular y sin verlo marcó el número de su hermano, quien a los dos repiques contestó.
-¿Ototo? Es extraño que me llames mientras estoy trabajando.-Saludó.-¿Sucede algo?
-Nii-san, ven al instituto y llévanos al hospital.-El pedido fue tan extraño que el azabache de la otra línea se mantuvo callado por unos segundos.
-Sasuke, ¿te pasó algo?-Preguntó alarmado el mayor de los hermanos Uchiha, intentando parecer calmado.
-A mí no.-Contestó.-Pero a una amig… Compañera sí, como sea, apresúrate.-Y colgó.-Vamos a la entrada.-Se dirigieron hacia la salida que había en el patio, la cual daba a la calle principal.
Itachi tardó relativamente poco en llegar, aparentemente el llamado de Sasuke lo había alertado. Sasuke le quitó la azabache a Naruto y la llevó al interior del auto, acostándola en los asientos traseros, al cerrar la puerta, se dio vuelta para mirar a ambos rubios.-Tendrán que irse en taxi para llegar al hospital.-Al acostar correcta y cómodamente a Hinata en los asientos de atrás, solo quedaba el puesto de copiloto que sería ocupado por él.
-¿¡Qué!? Pero Teme, ¡no tengo dinero!-Lloriqueó el Uzumaki.
Sasuke iba a entrar al auto hasta que oyó la queja de su amigo.-Pues ve caminando hasta llegar al hospital.-Le contestó indiferente antes de adentrarse en el auto y cerrar la puerta.
El móvil arrancó, dejando a un rubio quejándose.-¡Pero ni siquiera sé a cuál hospital van!
-¿Y no tienes el número de Sasuke-kun?-Preguntó extrañada Ino.
-Sí.-Contestó.
-Pues llámalo y pregúntale.-Dijo Ino, aquel rubio era demasiado despistado… Ó idiota.
-¡Cierto!-Se golpeó la frente con la palma de su mano, ¿Cómo no había pensado en eso?
-¿Hinata-san?-Preguntó preocupado al ver a la Hyuga herida en los puestos traseros.-¿Qué le sucedió?
-Luego te explico, concéntrate en conducir.-La verdad, es que ni él tenía la total idea del porqué ella se hallaba así. Sólo sabía que era culpa de Sakura y Karin.
Itachi observó a Sasuke por el rabillo del ojo. Era la primera vez que el menor demostraba cierta "atención" hacia alguna chica, siendo sinceros, en una etapa pensó que era asexual, y si no fuese por el repentino "interés " que le tenía su hermano a la Hyuga, hubiera mantenido esa idea. Aunque sabía que Sasuke tardaría un poco en darse cuenta de su atracción hacia la azabache.
Cuando llegaron al hospital, los enfermeros se llevaron rápidamente a Hinata en una camilla. Se habían mostrado apresurados al notar la alta fiebre que ella presentaba, y sin vacilar la trasladaron a emergencias.
Sasuke se sentó en la sala de espera, su hermano se mantenía de pie al lado suyo.-Dejé a Shisui a cargo, pero debo regresar antes de que coquetee con mi secretaria. Me llamas para avisarme cómo se encuentra Hinata-san y llevarlos a ustedes dos a sus respectivas casas.-Dijo dándose la vuelta para irse.- Avísale a mamá que estás aquí, parece que esto va a tardar. Y sabes cómo es ella cuando se preocupa.-Le aconsejó.
Sasuke se relajó mejor sobre el asiento, todavía analizaba lo ocurrido. ¿Por qué ayudarla? No obtenía ningún beneficio al hacerlo. Tal vez el recordar las imágenes del pasado de ella era un influyente, podría ser que lo que sentía por ella era ¿lástima? Pero el que la hayan tratado tan mal en su niñez no era asunto suyo, ni mucho menos debía de importarle, así que un sentimiento tan solidario como lo era la lástima quedaba totalmente desechado de su mente. Él no era alguien amable, cuanto y menos solidario.
Entonces simplemente podía pensar, que no se comprendía a sí mismo. Para él en estos momentos, era alguien muy difícil de entenderse. Y su cuestionamiento hubiese continuado si un doctor con hubiera aparecido.-¿Usted es el representante de la señorita Hinata Hyuga?-Preguntó.
El azabache sintió como su celular vibraba en el interior de su bolsillo, pero lo ignoró.-Así es.-Contestó. ¿Cuánto tiempo pasó meditando?
-Bien.-El doctor suspiró. Acercándole al Uchiha la carpeta que tenía en mano, comenzó a explicarle.-La paciente ha mostrado tener un leve trauma craneoencefálico cerrado y dos costillas rotas.-Anunció directamente.-La fiebre alta, la salida de sangre por su nariz y la protuberancia en su frente nos ha llevado a diagnosticarle un trauma craneal simple; aunque normalmente las personas que sufren de esto suelen estar despiertos cuando llegan al hospital, puede que un mal golpe la haya dejado inconsciente.-Explicó.-Por suerte, lesiones como estas no suelen tener complicaciones, y Hyuga-san parece no ser la excepción.
Sasuke asintió, comprendiendo lo dicho por el profesional en medicina.-En cuanto a las costillas rotas, no hay mucho que hacer, por suerte fue una rotura limpia e igualmente no presentará dificultades. Le aplicamos compresas de hielo en la lesión, no podrá consumir analgésicos hasta que el trauma craneal sane ya que podría traer consecuencias graves.
El azabache destensó los hombros, la Hyuga no presentaría problemas, su herida no era grave. Sentía que el aire se volvía menos pesado.- El trauma craneal hará que presente dolor de cabeza, confusión, y tal vez amnesia. Hyuga-san tendrá que ser observada, guardará reposo y debe de colocarse hielo en la zona de la protuberancia. Le pondremos una pomada antibiótica tópica y un vendaje adhesivo en la parte afectada, esto podrá quitárselo prontamente, pues el trauma leve que sufrió solo tarda máximo unos cinco días en curarse.-Le notificó. Sasuke asintió.
-Ella tendrá que presentarse aquí durante los tres siguientes días para procurar que sus costillas estén sanando adecuadamente, en casa, deberá aplicar hielo en la zona de las costillas durante los primeros días durante unos veinte minutos.-Le recetó.- También tiene que practicar ejercicios para respirar o toser, puede que duela, pero es necesario que lo haga para no contraer una infección. No puede hacer movimientos bruscos, y cuando sane el trauma craneal podrá comenzar a tomar analgésicos para disminuir el dolor de sus costillas.-Le terminó de informar.
El Uchiha notó que todo lo mencionado por el doctor estaba escrito en la carpeta que le mostraba.-¿Cuándo podría llevármela?-Preguntó.
-Dentro de unas cuatro horas. Dudablemente presente complicaciones, pero la mantendremos en vigilia por este lapso de tiempo.-Comunicó.-Puede entrar a verla en unos minutos.-Le anunció, pidiendo la carpeta de vuelta se fue de la sala.
El Uchiha al estar solo, sacó su celular del bolsillo. Tenía varias llamadas perdidas del dobe, lo más seguro era que quisiera saber en cuál hospital se encontraban, decidió enviarle un mensaje con la dirección, si lo llamaba lo más probable era que le hiciera preguntas que le serían molestas de responder por celular.
Minutos más tarde llegó el rubio, lo cual le extrañó. ¿Cómo pudo llegar tan rápido si hace unos momentos que les envió la dirección?-¡Teme! ¿Por qué siempre que te llamo no contestas?-Gruñó el Uzumaki, detrás de él venía Ino.
-¿Cómo está Hinata?-Preguntó preocupada, ignorando el regaño que le daba el rubio al Uchiha.
El azabache suspiró.-Sus heridas no son graves, diría que entre el trauma craneoencefálico y las costillas rotas, en su caso lo peor serían las costillas.-Les comunicó. Notando la confusión en el rostro de Naruto.
-Bien, pero ¿Qué es un trauma craneocefico ?-Preguntó el rubio cruzándose de brazos. El azabache notó como la rubia a su lado prensó los puños.
-Es trauma craneoencefálico.-Le corrigió Ino.-Es un daño que se puede generar en la zona del rostro, cuero cabelludo, cráneo y contenido, debido a un golpe producido en alguno de estos.-Le explicó lo más sencillo posible. La rubia no había llegado al aula A-16 por nada.-Si Sasuke-Kun dice que lo más graves son las costillas, significa que el cerebro de Hinata se encuentra prácticamente intacto, el trauma no fue grave.
-Aah.-El rubio se rascó la nuca. Su preocupación disminuyó de golpe al oír aquello.-Ino-chan, sabes mucho de esto.
-Quiero ser enfermera.-Le mencionó.-Obviamente sé del tema.-Dijo con el pecho en alto, orgullosa de sí misma.-¿Cuántas costillas se fracturó?-Preguntó.
-Solamente dos.-Le notificó, levantándose de su asiento.
El doctor que anteriormente hablaba con Sasuke se les acercó.-La paciente se encuentra despierta, pueden entrar a verla.-Les invitó, los demás asintieron aceptando.
Mientras iban de camino a donde la Hyuga se hallaba, el azabache recordó la duda que había rondado su mente cuando ellos llegaron.-¿Cómo vinieron tan rápido?-Preguntó indiferente, con leve curiosidad usurpándole.
-Itachi nos fue a buscar, bueno, más bien nos vio vagando por la calle y se detuvo para traernos aquí.-Dijo sonriendo.-Sigo manteniendo lo que pienso, él es menos gruñón que su hermanito.
-Hmp.-Entraron en la habitación, Hinata se encontraba acostada viendo hacia una ventana que se encontraba a un lado suyo.
-¡Hinata!-Ino corrió hacia la azabache y se situó al lado de ella, conteniendo las ganas de abrazarla.-¿Por qué?-Preguntó con voz temblorosa al verla sonreírle.
-Ino-san, sabía que no era mala persona.-afirmó, manteniendo una gran sonrisa.-Yo… Sólo reaccioné cuando vi que estabas en peligro.
-¡Idiota!-Dijo con pequeñas lágrimas contenidas, estirando las mejillas de la azabache con sus manos.
La Hyuga se sonrojó, no estaba acostumbrada al contacto físico. Cuando la Yamanaka le soltó los cachetes pudo comenzar a hablar.-De todas formas, gracias Ino-san. Usted debió de haberme traído aquí, ¿no?-Agradeció.
-Hum, pues la primera en reaccionar no fui yo.-contestó avergonzada. Fue entonces que la Hyuga notó la presencia de otras dos personas en el lugar.
-¿E-eh?-Tartamudeó. Ahí mismo estaban las dos personas que menos esperó ver, y mucho menos en una situación como esa.
-Hola…-Saludó nerviosamente Naruto, incómodo. Por primera vez, no sabía qué decir. El Uchiha simplemente asintió hacia la azabache, saludándola.
Sasuke le dirigió una mirada a Ino y señaló la puerta con los ojos, dando a entender que debían dejarlos a solas. La rubia entendió de inmediato el mensaje y sin dar protestas traspasó la puerta, siendo seguida por el azabache. Los dos restantes en la habitación no pudieron evitar estar incómodos, ambos por distintas razones.
-Yo… Hinata.-¿Cómo expresárselo?-Lo siento, de verdad.-Agachó la vista, no pudiendo soportar la culpabilidad que le daba al verla en ese estado.-Yo… Jamás pensé que Sakura-chan fuese.-Le costaba decirlo, no era fácil admitir lo equivocado que había estado todo el tiempo.-Tú sabes, así, y…-
-N-no es necesario que lo digas, Naruto-kun.-El rubio volteó a verla, ella le sonrió dulcemente, calmándolo.-Sé que tu mente debe de estar dándole mil vueltas al asunto.-Ésta vez ella fue la que rompió con aquel contacto visual, fijando su mirada en la ventana.-Y-yo pienso que es normal que te sientas confundido, des-después de todo, enterarte de que la persona que te gusta no es como piensas ha de ser difícil.-Curvó levemente los labios, devolviendo el mirar al Uzumaki.-Pero, creo que lo más importante ante una decepción es verle el lado bueno a la situación, o al menos conformarte con saber que debe de tenerlo. Y entonces, pasar de ello. El pasado se queda atrás ya que si lo llevas contigo puede afectar tu presente.
El rubio abrió desmesuradamente sus parpados, anonadado por lo que acababa de oír. Ver cuánta sabiduría y amabilidad poseía Hinata no hizo más que hacerle darse cuenta de lo equivocado que estaba en cuanto a ella.-Hinata… ¡Gracias! De veras.-Corrió hacia ella y la abrazó.
-Ugh, N-Naruto-kun, guh, d-duele.-Expresó, cerrando los ojos fuertemente.
-¡Oh! ¡Las costillas! Demonios, que estúpido soy, de veras.-Dijo apartándose de inmediato. Dándose una palmada en el rostro.
La azabache no pudo evitar reír suavemente, a pesar de todo Naruto seguía siendo el mismo.-B-bueno, creo que sería mejor decirles que y-ya pueden entrar.-Le sugirió al rubio.
Naruto asintió entusiasmado, feliz de haber solucionado aquello que le incomodaba. Al abrir la puerta Ino lo empujó a un lado y caminó velozmente hacia la azabache.-¿Qué te hizo este idiota? Oí quejidos.-Inquirió la rubia, aguantando las ganas de moler a golpes a cierto Uzumaki.
-N-nada, Ino-san. S-sólo me sorprendí.-Respondió nerviosa, moviendo su mano de un lado a otro para intentar apaciguar el enojo de la Yamanaka.
Sasuke entró tranquilamente a la habitación, pasando desapercibido para casi todos. Siendo la Hyuga la única en notarlo. Cuando el Uchiha se situó al lado de la azabache fue cuando los otros dos percibieron su presencia, la rubia dio un respingón al verlo.-¡Por cierto! Hinata, vives sola ¿no es así?-Preguntó repentinamente Ino.
-Esto, sí. ¿Cómo lo sabe, Ino-san?-Preguntó extrañada.
-Lo importante aquí no es cómo lo sé, sino que al ser esto cierto debes de quedarte conmigo.-Contestó sonriendo. Observando de reojo al Uchiha por breves instantes.-El doctor dijo que debíamos tenerte en observación y procurar que te mantengas descansando. Y como vives sola, tendrás que venirte a vivir conmigo por un pequeño lapso de tiempo.-La de Ino era sencilla, si la Hyuga estaba sola entonces ella le hará compañía, así de simple.
-P-pero yo no podrí… No qui-quiero ser una molestia.-Dijo sonrojada, le era extraño tanta preocupación hacia ella.
-No lo serías, además, te debo una. Así que sin reclamos, tema zanjado.-Culminó.-A penas salgas de alta iremos a tu casa por mudas de ropa para luego descansar en la mía.-Le sonrió.-Por cierto, hay algo que me ha estado molestando mucho, Hinata.
-¿Qu-qué podría ser?-Preguntó temerosa, la chica parecía un poco enojada.
-¿¡Cómo es eso de "Ino-san"!? ¿Tan vieja me veo?-Preguntó depresiva.-No me llames así, ¿ok?
-No hay problema.-Sonrió, pensó que iba a ser algo peor.
-Hyuga.-Habló el azabache por primera vez. La mencionada lo observó atentamente.-Ten.-Le entregó una hoja.-Ahí se encuentran las indicaciones que el doctor te recetó.-Le notificó, metiéndose las manos en su bolsillo.-Síguelas.-Le ordenó, dándose la vuelta y caminando hacia la salida.-Si no lo haces, me enteraré. Y no querrás saber que sucederá luego de eso.
-Teme, ¿ya te vas?-Preguntó Naruto.
-Ya no tengo nada que hacer aquí.-Contestó. Su madre debía de estar al borde del colapso, ya era demasiado tarde.
Salió antes de que el rubio pudiera reclamar. Sacó su celular y marcó el número de su hermano, sabía que él vendría pronto a buscarle.
Los días pasaron, las semanas transcurrieron y los meses fueron acumulándose. Lentamente el tiempo había pasado sin vacilaciones ni arrepentimientos. Aunque no debía, estaba divirtiéndose en la casa de Ino, no podía creer lo graciosa que podrían ser las ocurrencias de su amiga.
Era realmente entretenido estar en su casa, ya pronto tendría que ir al hospital para hacerse una revisión que determinaría si sus costillas habían sanado adecuadamente, y con ello su ida de vuelta a casa. Tenía que admitir que Ino era una grandiosa anfitriona, no la había dejado levantarse en esos casi tres meses que llevaba de descanso, le atendía aunque ella se negase.
Ino le había contado que cuando ocurrió el incidente de las escaleras, Naruto fue quién la cargó y buscó ayuda desesperadamente. Al primero que encontraron fue a Sasuke, y definió que la expresión de éste cuando no conseguían transporte para llevarle al hospital era de frustración y enojo. La rubia le explicó que ella nunca lo había visto así, el único gesto que él había mostrado desde su infancia era un ceño fruncido, y aquello era mucho decir.
Temari fue a visitarle cuando cumplió el primer mes de reposo, alegando que no sabía dónde se estaba hospedando. La Sabaku después de ese día había estado llevándole el tema que daban en clases, mientras Ino le explicaba los ejercicios. Ambas le contaron que la excursión escolar ya tenía fecha, y afortunadamente se haría justo después de su revisión definitiva con el médico.
Aquella actividad escolar se haría en grupos de tres, los integrantes tendrían que ser del mismo sexo, esto era para poder compartir habitaciones sin ninguna limitación. Como era de esperarse, ambas rubias organizaron para que ellas tres fueran a la excursión como equipo.
Naruto le había visitado varias veces, algunas de ellas Sasuke vino con él. En esas ocasiones él preguntó cómo se encontraba, luego le entregaba algo a Ino y después se iba, dejando atrás a su rubio amigo.
Cuando le preguntó a Ino qué le entregaba, ella sonrió y dijo que Sasuke le había pedido no contárselo. Pero la rubia no era muy buena mintiendo, o mejor dicho, guardando secretos que, según ella denominaba, eran "divertidos". Al parecer las pocas ocasiones que Sasuke iba era para cerciorarse de que ella consumiera los medicamentos dictados por el doctor, y que él mismo compraba y entregaba a Ino.
Al enterarse de aquello, la sangre se le subió al rostro, sus latidos se aceleraron. El nerviosismo le había invadido.-¡Hinata! Hoy te acompaño al médico, si el da el visto bueno, este será tu último día aquí.-Dijo lo último con deje de desilusión.-Le agradaste mucho a mi padre, él dijo que no importaba la cantidad de días que te quedases.
-Gracias Ino-chan, pero la verdad ya deseo caminar y poder ir a mi casa, no la he limpiado desde hace tiempo.-Contestó.
-Hinata, ¿cómo le haces para ser tan trabajadora?-Preguntó. A veces su amiga no parecía humana.-Mi cuerpo me pide constante descanso, y yo no le niego su deseo.
La Hyuga rió suavemente, ya su cuerpo no dolía. El trauma había curado rápidamente, y esperaba continuar con su vida como lo hacía todos los días, se sentía frustrada al verse limitada en movilidad.
Dentro de un par de horas tendría que prepararse para ir a su consulta.
-Sasu-chan, vamos. No seas malo.-Su madre no dejaba de insistir en algo que no tenía sentido.
-Te he dicho que no.-Le contestó, cansado de repetir la misma respuesta.
-Pero yo quiero nietos, tienes que presentármela.-Se quejó Mikoto, sus labios se fruncían mientras ponía cara de suplica, intentando convencer a su hijo.
El azabache suspiró.-Desde un inicio, ¿a quién quieres que te presente?-Preguntó, no entendiendo a quién se refería.
-No te hagas el tonto, Sasu-chan. A tu novia.-Exclamó lo último como si fuese lo más obvio del mundo.-Ita-kun me dijo que ayudaste a cierta señorita cuando tuvo un accidente, y además le has estado comprando los medicamentos que necesita.-Insinuó sonriendo, abrazando a su hijo.-¿Quién diría? Mi querido Sasu-chan está enamorado.-Canturreó feliz. Pensaba que de sus hijos, el último en tener novia sería el menor.
-Mamá.-Sasuke se deshizo suavemente el abrazo.-No estoy saliendo con alguien, ciertamente ayudé a esa chica, pero lo hice con la intención de apaciguar la culpabilidad de Naruto.-Le explicó dándole la espalda.-Igualmente, ese idiota me deberá una.-Y dejó el lugar.
-Mou, tal vez me haga demasiado vieja para ver a mis nietos.-Se quejó la Uchiha, cruzándose de brazos.
Suspiró, ya tenía puesto el traje para la excursión, se sentía un poco apretado. Ella había planeado quedarse con uno dos tallas más grandes, pero Ino intervino y no le dejó hacer su elección. La rubia le dijo que un día de estos ambas irían de compras, y si se negaba, ella la llevaría por la fuerza. Temari también le apoyó, diciendo que ella debía de aprender a cómo vestirse.
Cepilló su cabello y lo agarró en una cola alta, dejando su cuello al descubierto. La semana pasada le habían dicho que se encontraba totalmente recuperada, ya no necesitaba más descanso y por ende podía asistir a aquella actividad escolar. Terminó de meter la ropa necesaria en su bolso y se lo colgó del hombro.
El timbre sonó, Ino había quedado en venirle a buscar. Cuando ella estaba de reposo, aparentemente tanto Sakura como Karin evitaban a la rubia y a Sasuke, cosa fácil al estudiar en otra sección y el instituto ser tan grande. Y al reintegrarse, todavía no se encontraba con ellas, tampoco es que quisiese verlas.
Al abrir la puerta, recibió un sofocante abrazo de Yamanaka. Ella era demasiado efusiva e impulsiva. Actualmente parece menos rígida, antes siempre la veía con una expresión seria implantada en el rostro, era obvio que ahora estaba mostrándose como realmente era.-Hinata, apresúrate, Temari nos está esperando en la entrada del instituto.-Le comentó emocionada, hace tiempo que no salía a lugares interesantes.
-Ino-chan. ¿En dónde haremos la excursión?-Preguntó Hinata. Ya saliendo del edificio.
-Pues, no nos han dicho, supuestamente es una sorpresa.-Explicó.-De todas formas, tenemos que apresurarnos.-Dijo sonriendo al momento que llegaban al auto de su padre.
Cuando la azabache abrió la puerta trasera, Inoichi, que se encontraba en el asiento de conductor, le saludó felizmente. Aquel hombre siempre aparentaba seriedad, pero cuando ya entraba en confianza era alguien muy simpático y sociable, como su hija.
Ino se sentó en el asiento del copiloto, y en un mínimo lapso de tiempo habían llegado al lugar predestinado. Despidiéndose del patriarca Yamaka, ambas bajaron con sus respectivas maletas y se adentraron al lugar para buscar a su otra amiga.-Pensé que estarían construyendo sus propias maletas.-"Saludó" Temari, levemente molesta por la tardanza de sus compañeras.
-Hee, no hubiera sido tan mala idea. Cualquier cosa con tal de no usar esta horrible maleta.-Mencionó Ino, su bolso era uno viejo que su padre le había dado. Sus otros bolsos se habían quedado en la tintorería y ella se había olvidado de irlos a buscar.
-Lo sentimos Temari-san.-Se disculpó la azabache, haciendo una pequeña reverencia.
-Bueno, no importa.-Dijo la rubia de coletas, sonriendo.-Vámonos antes de que nos dejen.-Les indicó, las otras dos asintieron.
Cuando llegaron a los buses, las mujeres tuvieron que sentarse en lugares específicos, ocupando un solo puesto. Luego Kakashi diría los nombres de los chicos que se sentarían con alguna de las chicas, él había planeado todo para que no causaran gran escándalo en todo el viaje.-Sai se sentará con Ino Yamanaka , Shikamaru Nara con Temari Sabaku no.-Kakashi iba mencionando sus compañeros de asientos. Hinata se removía en su puesto, nerviosa, no era una persona muy sociable.
-Uchiha Sasuke con Hinata Hyuga.-La azabache se sobresaltó, con un leve sonrojo miró al Uchiha. Éste caminaba tranquilamente hacia ella, con una mano dentro del bolsillo y otra sujetando un bolso que cargaba en su hombro.
-H-hola.-Saludó la Hyuga, a lo que el azabache solo asintió antes de sentarse. Cuando todos estaban en sus respectivos puestos fue cuando el bus arrancó, Kakashi se situó en medio del vehículo, anunciando a dónde iban.
-Sé que muchos estarán preguntándose a dónde vamos.-Comenzó, muchos asintieron ante tal verdad.-Nos dirigimos a uno de los bosques del Parque Akan, pero primero descansaremos en un hotel que el instituto se encargó de reservar y mañana por la mañana nos dirigiremos al bosque.-Finalizó Kakashi, sentándose al lado del conductor.
Se escuchaban a varios murmurando los divertido o fastidioso que ese viaje iba a ser. La azabache escuchó cómo Ino se quejaba de no haberles avisado, pues así se hubiese traído su repelente de insectos. Hinata no pudo evitar reírse suavemente al oírla maldecir.
Lo que no sabía la azabache es que estaba siendo observada atentamente por Sasuke, él al escuchar una sutil risa volteó a ver a su compañera de asiento, era ella la progenitora de aquel suave carcajeo. Sus labios estaban abiertos y curvados hacia arriba, sus ojos cerrados y sus cachetes ligeramente sonrojados. Era extraño verla demostrar una faceta tan abierta, una que él pobremente conocía y que no podía dejar de admirar.
La Hyuga fue deteniendo su risa y cuando abrió los parpados se encontró con aquellos ojos ónix que le causaban nervios. Sus pómulos tomaron un color rojizo intenso, y éste solo se pronunció más al ver como el Uchiha sonreía de lado ante su estado.
La curvatura de labios que el azabache tenía desapareció en poco tiempo.-Entonces lo que el dobe decía era cierto.-Murmuró él antes de desviar la mirada al frente.
-¿A qu-qué se refiere, U-Uchiha-san?-Preguntó Hinata, deteniendo las ganas de jugar con sus dedos, eso lo hacía de niña al estar nerviosa, era una mala maña que no quería adquirir nuevamente.
El azabache la observó de reojo.-Si puedes hacer ese tipo de cara, deberías mostrarla más seguido.-Dijo sin pensar, se dio cuenta de su impertinencia al ver como gradualmente la azabache tomaba tonos más oscuros de rojo en sus mejillas, y lentamente, en toda su cara.- Pero después de todo, ese no es asunto mío.-Dijo volviendo su mirada al frente.
La Hyuga asintió, con una leve sonrisa. Volteó a mirar hacia la ventana, sus pómulos todavía estaban ardiendo, pero ella ya no se daba cuenta de ello.
-¿Has estudiado últimamente?-Preguntó sin mirarla, él todavía era su tutor.
-Yo… No, la verdad es que no he tenido tiempo.-Dijo suavemente, observando al Uchiha.
-Cuando regresemos, vendrás a mi casa.-Ordenó, fijando su vista en ella. Entonces algo que nunca había pasado sucedió, ambos se quedaron mirándose mutuamente, apreciando cada detalle del rostro ajeno. Inmersos, ninguno apartaba la vista. Sasuke fue el primero en salir de aquel trance, y queriendo probar algo, sonrió de lado. Vio como las mejillas de Hinata se ruborizaban, sintió como su ego se inflaba, extrañamente, el que ella se sonrojara por él le agradaba, y esto no sucedía con sus tontas fans.-Y te explicaré todos los temas que no entiendas.
-S-sí.-Contestó, aún sonrojada, apartando la vista. El azabache continuó observándola por largo rato, ese era su nuevo pasatiempo. Examinarla con la mirada.
Cuando llegaron al hotel, todos se reunieron en el vestíbulo.-¡Teme!-Saludó el rubio, él venía en otro bus. Las secciones A-15 y A-16 serían equipos en éste viaje.-Shino no vino.-Notificó angustiado, su tercer compañero había faltado.
Hinata, Ino y Temari que estaban cerca de aquellos dos, oyeron su conversación sin quererlo.-Supongo que nos suspenderán.-Dijo el azabache sin darle mayor importancia.-Estábamos completos.
Temari sonrió-¡Oi! Tengo una idea.-Les dijo sonriendo. El Uzumaki se le quedó viendo extraño, mientras que el Uchiha solo esperaba a que escupiera lo que quería decirles.-Una de nosotras formará parte de su equipo.-sonrió aún más grande.- Yo conozco a Shino, nadie sabe como se ve, de hecho dudo que siquiera halla un tercio de su salón que haya hablado con él tan solo una vez.-Dijo.
-Al grano, Sabaku.-Ordenó el azabache. La Hyuga observaba a ellos dos como si les hubiera salido dos cabezas, tal vez el cambio de clima les hubiera afectado.
-En la sección A-15 hay una chica sin equipo, el profesor de esa sección es tan despreocupado que no se dio cuenta de aquel error. Le pediremos a Tenten que forme equipo con nosotras.-Explicó la rubia de coletas.-Hinata es la que de nosotras pasa más desapercibido, ella se vestirá de chico y les ayudará con las actividades que se le asigne a su equipo.
-Todo esto, ¿a cambio de qué?-Preguntó Sasuke, estrechando sus ojos. Nadie le prestaba atención a la pobre azabache que se hallaba atemorizada, su rostro pálido la delataba.
-De nada.-Dijo Temari, sonriendo.-Además, estoy segura de que Hinata lo hará y no pedirá algo a cambio, ustedes se encuentran en peligro de ser devueltos a sus casas. ¿Cierto, Hinata?-Le prestó por primera vez atención a la azabache.
Hinata se encontraba entre la espada y la pared, no quería que ellos fueran expulsados del viaje, pero tampoco deseaba vestirse de hombre. Sabía que si la descubrían se metería en graves problemas.-Y-yo…-Susurró, Sasuke la observaba expectante. Hinata suspiró, bajando el rostro-L-lo haré.
El Uchiha sonrió tan ligeramente que era imperceptible. No sabía el porqué, pero formar equipo con ella, no era desagradable. Le era divertido todo aquello, y más saber que ella compartiría habitación con ellos.
Notas finales: Ay deos meo, no saben cuánto me costó terminar éste capítulo xD. A veces me cuesta un poco estrechar la relación de Hinata y Sasuke, ¡no se imaginan lo duro que finge ser Sasuke! ¬¬ . Bien, me atrasé una semana de más de lo prometido, pero mejor tarde que nunca, ¿no?
¿Saben por qué Ino sabía que Hinata vivía sola y deliberadamente le pidió que se hospedase en su casa? ¡Así es! Fue Sasuke, señores, él le pidió (o más bien, ordenó) a Ino que se llevara a Hinata a su casa, fue él quien le explicó la situación de ella. Por supuesto, escribiré esa escena más adelante, pero quería hacerles notar que Sasuke sí se preocupó. Sé que algunas dirían que él no le compraría las medicinas a Hinata, porque sería muy apresurado, todavía ni se sabe si Sasuke al menos siente atracción; pero, Sasuke sí ha empezado a gustar de ella, y en éste fic él es más accesible debido a que toda su familia está viva y coleando.
Es como un Sasuke intentándose hacer el duro xD, pero como que la cosa no le sale muy bien.
Por cierto, perdonen si se les hizo difícil digerir la explicación medica, fue muy larga (más de lo que yo hubiese deseado) por no quería que el fic quedase muy fantasioso. Claro, tendrá sus cosas no realistas, pero tampoco me gustan las cosas que suceden por "arte de magia".
¡Por primera vez voy a contestar reviews! (Sí, señores. Tenía que amenazarles de deshonra para que me diesen sus opiniones xD. Gente desconsiderada, la mayoría pedía piedad por su vaca. ¿Y su familia dónde quedó? x'D).
uchihinata-20: Bien, Sasuke no vio todo, hubiese sido demasiado predecible ¿no? Ellas lo pagarán a su debido momento, ¡no lo dudes! No pueden fugarse, el lugar en donde estudian es muy prestigioso, sería una estupidez de su parte irse O.O.
Sexy-Tomboy: El deshonor era para aquellos insensibles que no comentaban, hieren mis sentimientos al no hacerlo. Era necesario para la historia que Hinata recibiera ese daño 030, básicamente funcionó para estrechar un poco más la relación de Hinata y Sasuke, también sirvió para que el tonto de Naruto se pudiera dar cuenta de su error.
adx-25: Hahaha xD, espero que te haya gustado la continuación.
ItaUchihaHyuuga: Todo por las pinches vacas, nadie piensa en su familia :'c. Gente sin corazón. Gracias, espero que éste también te haya gustado.
Tokeijikake no Orenji: Es un romance lento, pero firme. Antes de crear el fic, yo pensaba hacer a una Hinata tímida, que era abusada, y que como todo, ella tenía un límite, al sobrepasarlo ella lentamente ha empezado a valerse por sí misma y mostrar lo fuerte que es. Pero aún así, manteniéndola como una chica tímida y amable. Al leer estos comentarios, me doy cuenta que voy llevando bien mi cometido. ¡Gracias por tu comentario!
Zumekqi: Y a pesar de que no hayas dicho mucho, me hace feliz ver que comentaste y saber que te gusta esta historia. Realmente no me importa si los comentarios son cortos o insípidos, todos ellos me hacen feliz.
o0okrolao0o: Gente como tú merecen que su oreo venga sin crema :c. ¿Cómo nos puedes hacer eso a las autoras? D: los reviews son los que nos animan a seguir, eres cruel. Gracias por dejarme tu comentario, me hace feliz saber que te tomaste las molestias de escribirlo (Aunque no lo suelas hacer ¬3¬).
Nium: Pues espero que te hayas alegrado de saber que Hinata se recuperó sin problemas. Espero que sigas dejando reviews y no te olvides :'c. ¡Gracias por tu review!
Mare-1998: Gracias, y espero que te haya gustado este capítulo.
yumiko U. H: Kiba y Shino tendrán sus respectivas apariciones, no me he olvidado de ellos ni de Neji. Todavía estoy buscando un cupo para hacerlos presentarse en la historia. Espero que te haya gustado la conti y gracias por tu review.
Kuro Jackeline: La gente cruel abunda en éste mundo D:, espero que no te hayas muerto por el tiempo que tardé y puedas leer la conti xD, también espero que te haya gustado. Y además de pintor, adinerado, no sé, piénsalo ( ͝° ͜ ʖ͡°).
DAMIC00: Me encanta que te encante. Espero que te haya gustado la continuación, y gracias por tu review.
Uchiha Hyuga Hinata: ¡Bienvenida! Y gracias, Hinata no hará nada en contra de Sakura o Karin, ella es demasiado buena como el pan, aunque el pan tiene calorías… Bueno, imagínate que Hinata es como un pan sin calorías, ¡demasiado bueno para ser verdad! Pero, no significa que Karin no paguen por lo que hicieron, lo harán. Gracias por tu review.
Diamante no Mai: Bueno, no sé cuál de los cuatro comentarios responder, así que lo haré con el último. Hahaha, bueno, lograste rescatar la idea principal de la frase de ella. No hay deshonor sobre tus vacas, y puedes asegurarlo dejando un review en cada cap xD. A mí me gustan los profesores que cuentan sus historias de vida, la hora se pasa rápido y no da clases. ¡Gracias por todos tus reviews! Eres una hermosa persona (Sígueme acosando con reviews xD).
AFuckingAngel: Hahahahah x'D, vale, creo que te caen un poquito mal. Gracias por tu review, espero que te haya gustado la conti.
Guest: ¿lloraste? :o vale, ese no era mi plan. Pero al menos sé que no te lo esperabas, y eso sí que estaba planeado. ¡Gracias por tu review!
Tenten-nyan: ¡Dame mi maldito review! D: yo lo acepto aunque esté maldito. Yo también he leído fics así, me disgusta que Hanabi gane, siempre he pensado que Hinata se dejó ganar y es por ello que en éste fic ella cansada muestra lo fuerte que es. Yo también amo a Itachi, de hecho pienso hacer un fic itahina pero cuando termine con éste. Lo de Ino lo dejé demasiado obvio, ella iba a ser buena desde el inicio, cuando no le tocó ni un pelo a Hinata. Haha, sí, ella no muere, pero con otros fics no te fíes de ello (Lo digo por experiencia), pueden aplastar tus sentimientos. De hecho, te hago saber que adoro los reviews largos, y me encanta éste y otros por ello. El shikatema… Es decir, no digo que sea imposible en éste fic, pero lo veo un poco difícil, mucho más adelante sabrás porqué. Gracias por tu review.
nyo-mila: Oh my God. A Brazilian! I did not expect.
Well, then I guess I will answer in English.
Haha, I think your upgrade order It took a long time. Sorry, I've been busy.
Ino and Hinata they'll be good friends, (I think that by reading this chapter you may have noticed). Hinata's too good to hurt someone, she is as good as a no-calorie bread, too good to be true!
This romance is slow but steady. Sasuke is too tsundere, he has begun to like Hinata, but even he knows xD. Thank you very much for your comment, I was really surprised that a Brazilian read my fanfic, but it made me very happy. I hope to read some of your comments in the rest of history.
Daisuke-37: ¡Yey! Pensé que la escena de la pelea contra Hanabi había quedado muy pobre. Es bueno saber que no me quedó tan mal. Nop, no ha muerto nadie. Y Fugaku tiene el cabello castaño (Lo recuerdo porque es el único Uchiha con ese color de pelo), si quieres búscalo. ¡Gracias por tu review!
Kislev: Creo que a muchos les gusta eso, Hinata seguirá siendo tímida. Pero es fuerte interiormente, es por ello que ella lentamente irá superándose en ésta historia. Gracias por tu review.
Hime-Uchiha-Namizake: Me hace feliz que te guste, espero que éste capítulo también te haya encantado. Gracias por tu review.
Fin de respuestas
¡Muchísimas gracias a todos!, casi me desmayo al ver cuántos comentaron. Me hicieron inmensamente feliz, éste capítulo se me hizo lento. Disculpen si es algo aburrido, pero prometo que pronto las cosas se pondrán interesantes, sé que muchos esperan más sasuhina, yo también estoy ansiosa. Pero los personajes no me dejan apresurarme, ellos van a su propio paso y yo los dejo.
Espero no tener que deshonrar a sus vacas nuevamente para recibir reviews xD. ¡Gracias a todos aquellos que leen mi fic, dejan comentarios o ponen mi historia entre sus favoritos! Eso me hace ver que días trasnochándome escribiendo capítulos valen la pena. Y creo que las que ya llevan tiempo en el mundo de los fanfics sabe lo mucho que nos hace felices un review, a veces uno está cansada o estresada, y leer reviews de alguna manera te sube el ánimo.
Gracias, y perdonen la tardanza (Ojalá no hayan pensado que abandoné la historia xD).
Bye
PD: Perdonen los errores ortográficos. Y como recompensa por mi tardanza, pronto escribiré un one-shot sasuhina (rango: M), pero primero me iré a dormir, estoy cansada. Bueno, ahora si me voy. ¡Cuídense!
