Resumen: Su vida siempre fue un asco. Sufriendo maltratos por sus compañeras y escondiendo su angustia del resto a excepción de quienes le agredían. Cuando le intentaron humillar nuevamente, no soportó más... Sasuhina.
Disclaimer: Los personajes de ésta historia le pertenecen a Masashi Kishimoto. Éste fanfic no tiene ánimo de lucro, su único fin es entretenerles.
Capitulo 7: Problemas.
El castaño esperaba impaciente por una respuesta, él sabía perfectamente que a su amigo de gafas le había dado una virosis que no le permitió ir a esa excursión. Ese enano afeminado le debía una buena explicación si no deseaba ser golpeado en ese mismo instante.-¿Entonces? Habla.-Exigió, notó como Naruto se interponía entre ellos y adoptaba una posición defensiva. Conocía al rubio perfectamente, ellos estaban en la misma aula.
-Cálmate, Kiba.-Le ordenó el rubio en tono serio. Su expresión le advertía al castaño que no debía tocar un mísero cabello del azabache si no deseaba ser golpeado por el Uzumaki.
-Este asunto no te incumbe, Naruto.-Gruñó el Inuzuka. Hinata observaba todo en silencio, aterrada, pues sabía que si su padre se enteraba de que ella fue expulsada en una actividad que valía tanta ponderación, abonado al hecho de haber dormido en la misma habitación con algunos chicos, él probablemente le…
-Sí que lo hace.-Afirmó determinado. Naruto hablaba seriamente, algo extraño en él. Era una nueva faceta en la que Hinata le veía.-Está en mi equipo, es mi amigo y compañero de habitación. Todo sobre él me incumbe.
-Naruto.-Estaba enojado. Naruto era alguien que no le agradara del todo. Su relación siempre había estado en picada, decayendo cada vez más. Las perspectivas de ambos siempre chocaban al distar tanto entre ellas, tantas diferencias entre ellos ocasionaban infinidad de disputas.-Si no te quitas, juro que…
-Hazlo.-Retó el rubio. Estaba cansado, el castaño era más imprudente de lo que él podía llegar a ser. Una de las cualidades que él tenía y Kiba carecía, era el don de escuchar y analizar, aunque los demás no lo notaran. Es por ello que le desagradaba como Kiba podía lanzarse a luchar sin oír explicaciones, para luego de escucharlas, lamentar haber actuado de dicha manera.
-Te lo advertí.-Era alguien impacienten, y cuando le tentaban no se reprimía. Direccionó su puño hacia el rostro del Uzumaki, dispuesto a golpearlo y por fin sacarle las palabras al enano.
Más su puño no logró rozar ni un solo milímetro de piel del Uzumaki. Su mano se había visto atrapada por otra, extrañado observó al dueño de ésta. El azabache de pequeña estatura había detenido su golpe con una sola mano.
Hinata sostenía el puño del castaño, ahora era ella quien se metía en medio de ambos. Los dos hombres que se encontraban en el lugar la observaron sorprendidos ¿cómo se movió tan rápido y pudo impedir el golpe del Inuzuka tan fácilmente? Era algo que los dejó sorprendidos.-Por favor.-Intentó no sonar intimidada. La mirada de molestia de ese chico le hacía sentir más pequeña de lo que ya era.-Cálmese.-Le pidió, intentaba no hablar mucho, sabía que en cualquier momento se trabaría con su lengua debido a los nervios que sentía.
-Tsk.-El castaño bajó su brazo y la miró fijamente, ¿cómo alguien que se veía tan debilucho detuvo su golpe?-Entonces explícate de una buena vez.
Hinata suspiró suavemente, nerviosa agarró su peluca y se la quitó, el sedoso cabello cayó sobre su espalda y hombros.-M-mí verdadero nombre es Hinata, Hyuga Hinata.-Se presentó, intentaba no flaquear, ese tal Kiba era intimidante.-No planeo hacer algo en contra de Shino-san, s-se lo aseguro. Solo quiero…-Agachó la mirada, algo avergonzada.-Yo solo quiero ayudar a mis amigos, l-los iban a descalificar si su equipo no estaba completo.-Subió la vista. Observándolo directamente a los ojos.- N-no creo que a Shino-san le hubiera gustado que sus compañeros se perdieran éste evento.-Sonrió levemente.
La mirada del castaño se suavizó.-Seguramente no.-Confirmó. Y menos si esa actividad valía tanta nota.
-Por otro lado.-Naruto habló, rompiendo con el silencio que se formó entre los otros dos. El dedo índice del rubio se alzaba, dando a entender que el tema merecía atención absoluta. Una sonrisa burlona se abría paso en sus labios.-Kiba, ¿no te has dado cuenta?
-¿De qué?-Preguntó, alzando una ceja.
-¡Una chica acaba de detener tu golpe!-Se burló el rubio, carcajeándose en el proceso.-¡Y con una sola mano!
-Cállate.-Gruñó.-Pero Hinata, me sorprendes. Tu aspecto no concuerda con tu fuerza.-Comentó, rascándose la nuca.-¿Practicas algún deporte?
-N-no, soy pe-pésima en ellos.-Contestó sonrojada.-De todas formas, Kiba-kun, n-no le comentes nada de esto a nadie.-Rogó.
El castaño suspiró.-No te preocupes.-Meció su palma de un lado a otro, restándole importancia.-Igual mi equipo ganará.-Afirmó, sacándole la lengua a cierto rubio.
-Ha, ya veremos eso.-Dijo Naruto divertido, cruzándose de brazos. El castaño se despidió de ambos, dejándolos solos nuevamente.-Hina-chan, colócate la peluca de nuevo, alguien puede entrar.-La azabache asintió, acomodando el cabello falso encima de su cabeza nuevamente.
-Naruto-kun ¿vamos a la habitación? Ya es tarde.-Pasaba de las cuatro de la tarde y la mayoría de los estudiantes ya se encontraban en su habitación. Tampoco quería estar sola con el Uchiha, algo en él la inquietaba demasiado y le causaba sensaciones extrañas.
-Adelántate, Hina-chan. Quiero estar aquí un poco más.-Le sonrió el rubio, señalando el paisaje con sus ojos. La Hyuga asintió resignada, no había de otra, tendría que regresar sola y enfrentar a Sasuke.
La azabache se dio la vuelta, encaminándose a su habitación. En el camino, pensaba en todo lo que le había sucedido, era increíble que en menos de un año ya tuviera amigos. Naruto, Ino, Temari, e incluso Sasuke, sabía perfectamente que éste último fingiría no tener nada que ver con ella; pero al enterarse de lo preocupado que él estaba cuando ella sufrió aquel "accidente", hacía que su máscara de indiferencia no funcionara, al menos no con ella. No juzgar a las personas, era eso lo que debía de hacerse para entender al Uchiha.
Tenten era alguien que recién conocía, era una persona agradable y sabía que en un futuro, tal vez, podrían ser grandes amigas. De alguna forma, su personalidad extrovertida le recordaba a Naruto y eso causaba que le tuviera más confianza.
Tragó duro, ya estaba enfrente de la puerta de su habitación. Dejando la vacilación, entró y casi enseguida fue recibida por la mirada azabache, podía jurar que seguía en el mismo sitio, posición y expresión en que lo dejó. Sasuke estaba sentado en su cama, observándola de una forma tan penetrante que inquietaba.
Con sus nervios floreciendo en su interior, se dirigió a su maleta y sacó un par de prendas, estaba dispuesta a darse un baño e irse a dormir de una buena vez. Era temprano, sí, pero igualmente al día siguiente tendría que levantarse a una hora bastante temprana.
Cuando sacó todo lo necesario, fue, casi corriendo, al baño. Mas la voz del azabache la hizo detenerse en seco.-¿No olvidas algo, Hyuga?-Oyó al azabache, seguramente sentado en el mismo sitio.
Retrocediendo cobardemente, lo observó, éste traía una sonrisa de lado implantada en sus labios. Su expresión burlona.-¿A qu-qué se refiere, Uchiha-san?-Preguntó confundida.
El azabache alzó una ceja, definitivamente era divertido ver a la Hyuga. Parecía un conejillo miedoso, uno fácil de cazar.-¿Realmente no recuerdas? Es algo importante, después de todo.-Sacó de su bolsillo un objeto. Los colores se le subieron a las mejillas, avergonzada, ella no sabía qué hacer o decir.-Al menos que no las utilices, claro. Personalmente, nunca hubiera previsto eso de ti, Hyuga.-En sus manos, el azabache tenía sus bragas.
¿Cómo y cuándo? ¿Él revisó su maleta? No, el azabache no parecía ser del tipo que hurgaba las pertenecías ajenas, mucho menos por una causa tan absurda como buscar ropa interior. Entonces, ¿cómo? Pudo recordar cuando Tenten le pidió ropa prestada.
La respuesta de aquella situación llegó inmediatamente después de recordarlo. Ella revolvió toda su maleta debido a los nervios, no se había fijado siquiera en qué metía o sacaba. Y después, sin siquiera fijarse en si dejó algún desastre fuera de su maleta en la habitación, salió corriendo en busca del rubio.
Sus orejas ardían, probablemente su sonrojo se extendía hasta ahí. Ella intentó evitar al Uchiha, y ¿qué ganó? Una situación por demás vergonzosa en donde debía encararlo para aclarar todo.-Y-yo…-Quería hablar, pero sus palabras no salían. Siendo ella una persona tan reservada, jamás tuvo que sufrir una situación similar.
Su vista comenzaba a fallar. Esta vez, probablemente sí se desmayaría. Sus piernas flaquearon, permitiéndole a su cuerpo estrellarse contra el suelo; mas el impacto nunca llegó, ella todavía seguía lo suficientemente consciente como para darse cuenta de ello.-Es tu culpa por dejar esto afuera. Si te vas a desmayar por algo que has hecho tú misma, al menos hazlo en otro lugar.-Se quejó el más alto, su voz se escuchaba cercana. Estaba sosteniéndola de la cintura.
La azabache abrió los ojos, solo para encontrarse con un par totalmente diferente a los suyos. Asombrada, los observó, intentando leer lo que el Uchiha pensaba en esos momentos. Sasuke la veía de una manera bastante intensa, al igual que ella, él deseaba saber lo que la otra persona estaría pensando.
Los segundos transcurrían, y ninguno de los dos hacía el mínimo intento de separarse, muy concentrados en analizar el rostro contrario. Hinata admiraba embelesada los orbes oscuros que el Uchiha poseía, unos ojos que pretendían absorberla en cualquier instante. Por otra parte, Sasuke no dejaba de preguntarse cómo es que una chica de la edad de ella podía poseer una mirada tan "ingenua", mirada que solían tener niños de siete años.
El sonido de la puerta abriéndose hizo que ambos reaccionaran. Antes de que el Uchiha se diera cuenta, Hinata le había arrancado las bragas y encerrado en el baño.
Caminó por los pasillos, esperaba no haber perdido a esa persona. Quería encontrarla lo más pronto posible, podría haber graves consecuencias si no lo hacía. En cuanto la divisó, aumentó la velocidad de sus pasos hasta llegarle a la espalda.-¡Kiba!-Lo llamó, haciendo que el dueño de esa melena castaña de cabellos se detuviera.
-¿Qué?-Preguntó de mala gana. Dándose la vuelta y encarándolo. Podría tratar "amablemente" a Hinata, pero su trato con el Uzumaki jamás cambiaría.
Naruto suspiró, rascándose la nuca.-Bueno…-Su expresión se volvió seria repentinamente. Hecho que llamó la atención del castaño.-Vine a asegurarme de que no digas nada sobre Hinata, ella podría meterse en muy graves problemas si su familia se entera.-Le informó.
-Tsk, ya lo había dicho, ¿no?-Dijo despreocupadamente, cruzándose de brazos.-No diré nada, a diferencia de ti, Hinata me agrada.
-Hm, que así sea.-El rubio caminó hasta quedar al lado del castaño, hombro a hombro.-Estoy seguro de que sabes el peso que tiene el apellido "Uzumaki", ¿no?-Le cuestionó en voz baja., con un tono peligroso.
El castaño lo observó de reojo.-Por supuesto.-Aseguró, no era tonto. Sabía perfectamente cuán poderosos podían ser los Uzumaki. Los Inuzuka eran socios de ellos precisamente para evitar tenerlos de adversarios.
-Qué bueno.-El rubio continuó su paso. Casi chocando su hombro con el de Kiba.
Decidió regresar a la habitación. Lo que debía hacer, ya lo hizo. Asegurarse de que su amiga no tuviera problemas.
Cuando abrió la puerta de su habitación, se encontró al Teme parado en medio del sitio.-Oye, sabía que no te gustaba ninguna chica, pero ¿Una puerta? ¿En serio?-Preguntó, divertido de ver a Sasuke fijado en observar la entrada del baño.
Oyó como el azabache chasqueó la lengua y se sentó en el borde de su cama.-Amargado.-Gruñó ante el poco sentido de humor de su amigo. Caminando, se recostó sobre su lecho, dispuesto a descansar su vista.
-Bueno, a cada equipo ya se le entregó un mapa. Deberán de saber que hay varias estaciones, en las cuales tendrán que hacer diferentes actividades. Cada prueba que existe en todo el recorrido representará una evaluación que definirá sus calificaciones en una determinada materia.-Les explicó, su diversión era bastante notable.-Diferentes encargados se encontrarán en cada puesto, cada uno les explicarán que deben de hacer para proseguir al siguiente sitio, ¿entendido?-Vio como la mayoría asintió.-Bien, ésta competencia comienza en… Ya, apresúrense.
Todos apuraron su paso. Muchos corrían, otros trotaban, ninguno caminaba, los únicos que rompían las expectativas eran los integrantes del equipo 6, compuesto por el líder Sasuke Uchiha, "Shino Aburame" y Naruto Uzumaki. Estos tres se tomaban todo con una increíble parsimonia.-Ok, recuérdame ¿por qué demonios eres el líder?-Se quejó el rubio.
-Porque soy el más capacitado para el puesto.-El Uchiha contestó tranquilamente, mirando el mapa y por donde iban constantemente.
-Entonces, repíteme ¿por qué no te he dado un golpe y quitado el mapa?-Gruñó, molesto.
-Porque tengo a tu estúpida rana, si haces algo tonto podrás decirle adiós a tu billetera.-Le dijo, sin siquiera dirigirle la mirada.
-Bastardo.-Exclamó el Uzumaki.-¡Ni siquiera le preguntaste a Hina-chan si quería ser la líder!-Hinata se sobresaltó, todo este tiempo había permanecido callada, deseando pasar desapercibida.
"¿Hina-chan?" El azabache no pudo evitar deparar en el repentino acercamiento que esos dos traían. ¿Desde cuándo su dobe amigo tenía tanta confianza con ella? Él solo era así con Sakura, o al menos eso pensaba.-Hyuga.-Hinata se encogió levemente de hombros, la voz de Sasuke había sonado demasiado grave.-¿Quieres ser la líder?-Le pregunto, mirándola fríamente.
Hinata negó con su cabeza repetidas veces, nerviosa ante el aparente enojo del azabache.-Bien.-Zanjó el tema, adelantándose y dejando a la Hyuga con el Uzumaki atrás.
Hinata apresuró el paso, intentando alcanzarlo. Por otro, Naruto observaba extrañado como ella trotaba por estar a la par del Teme.-Hina-chan, no tienes porqué apresurarte. Está amargado, es mejor dejarlo solo.-Le aseguró, conocía muy bien a su amigo.
La azabache se detuvo y le observó.-N-no, y-yo pienso que es mejor hacerle compañía.-Le contestó suavemente, encaminándose nuevamente al azabache. "La soledad nunca es buena" se aseguró a sí misma.
Antes de que ella llegara, el Uchiha traía consigo una sonrisa arrogante y complaciente. Había oído todo, tampoco es que estuviesen tan lejos. Naruto bufó, apresurándose también en no quedarse atrás. No le gustaba estar cerca del Uchiha cuando estaba enojado, debido a que tendían a pelearse más de lo normal.
Llegaron a la primera estación, encontrándose con un hombre de cabellos castaños y cicatriz en medio de la nariz.-¡Hola, soy Iruka!-Les saludó entusiasmado. Sasuke observó alrededor, notando que no eran los únicos en el sitio, podría decir que había un tercio de los participantes ahí.-Se tomaron su tiempo. Bueno, todavía tienen oportunidad de ser los primeros.-Les aseguró, sonriendo.-¡Con determinación todo se puede!
Sasuke arrugó el entrecejo, ¿a quién le interesaba lo que él opinara? No hacía falta recalcar lo obvio. Nadie era tan idiota para…-¡Tiene razón! ¡Ganaremos, de veras! Así tengamos que…-Estampó su palma contra la boca del rubio y lo empujó a un lado. Retiraba lo dicho, sí había alguien tan idiota para escuchar hablar a ese hombre hasta hastiarse.
-¿Qué tenemos que hacer?-Preguntó, yendo directamente al grano. El castaño lo observó perplejo por lo que había hecho con su compañero.
-Pues...-Revisó los papeles que tenía.-Ten, tienen que buscar los distintos tipos de hongos que se encuentran en ésta zona, anotando y clasificándolos en cuales son venenosos y cuales comestibles. No olviden escribir sus nombre y el número de su equipo.-Les informó, sonriéndoles.
-¡Teme! ¿¡Por qué demonios hiciste eso!?-Rugió el rubio, encolerizado.
El azabache restregó una de las hojas blancas que les entregó Iruka en el rostro de Naruto.-Cállate y comienza a buscar hongos.-Contestó, ignorando completamente al rubio. Dirigió su mirada hacia Hinata, ésta al verle adoptó una postura recta. Divertido por el miedo de la Hyuga, le entregó la hoja.-Busca hongos, escribe sus nombres en la hoja y clasifícalos en "venenosos" y "comestibles".-Le indicó. No iba a ayudarla, ella era inteligente. Se lo había demostrado en todas las clases que le había dado. Esta era su forma de evaluarla. Caso totalmente diferente al de cierto rubio. -Dobe, cuando consigas algún hongo, avísame.-Le anunció.-Tienen unos quince minutos para hacerlo, nos re-encontramos aquí mismo.-Dicho esto, todos se separaron.
No pudo separarse ni un poco del Uzumaki cuando éste ya se encontraba gritando su nombre a viva voz.-Teme, mira ¡Un champiñón!-Exclamó Naruto felizmente, señalando un hongo rojo con extrañas protuberancias blancas.
El azabache enarcó una ceja, observándolo con incredulidad.-¿Qué? ¿Nunca jugaste Mario?-Le preguntó el rubio. Sasuke tuvo ganas golpearlo.
-Dobe, eso no es un Champiñón.-Le corrigió.-Si te comes esto, tú hígado se intoxicará y morirás lentamente como un idiota.-Le anunció, hincándose para observar mejor al hongo.
-¿Y entonces?-El rubio se cruzó de brazos.-¿Qué hongo es señor "Sabelotodo" Uchiha?
Sasuke bufó.-Es una Amanita Muscaria, muy común en áreas boscosas. Y tóxica.-Le informó.-Escribe en ese papel su nombre y clasifícalo como venenoso.-Ordenó, levantándose. Era mejor no separarse del rubio, si era capaz de confundir un hongo venenoso con una simple seta, no sabía en qué más era capaz de equivocarse.
Lo dicho, en menos de quince minutos, el equipo 6 ya había escrito todos los nombres de los hongos que habitaban en esa área. Era un lugar muy pequeño, unas cintas restringían irse más lejos del espacio permitido. Entregaron las hojas.-Wow, siendo sincero, son los primeros en identificar todos los nombres de los hongos que se encuentran aquí.-Dijo Iruka, sorprendido. Los demás solían dejar más de dos sin mencionar y avanzaban al siguiente paso.-Y gracias por la corta receta.-Dijo notando que en una de las hojas, con una pulcra caligrafía, estaba escrita una receta para prepara un delicioso plato con uno de los hongos comestibles.
Hinata asintió.-N-no es nada.-Contestó sonriendo. Siendo sincera, le había sobrado algo de tiempo tras encontrar y clasificar todos los hongos. Traía un muy buen promedio en botánica debido a que le gustaba la jardinería.
-Bueno, pueden pasar.-Dijo, rascándose la nuca mientras continuaba leyendo el contenido de las hojas.-Si son tan buenos, ¿Por qué se toman todo con calma? Podrían ir en primer lugar si quisieran-Indagó, mientras les abría paso al siguiente puesto.
-Porque si te apresuras das cabida a poder equivocarte.-Contestó Sasuke.-Y odio los errores.-Dicho esto, el equipo seis continuó su rumbo. Todavía había mucha gente en ese puesto.
Según el mapa, había nueve estaciones. Ya solo quedaban ocho.
Puesto tras puesto, iban lento pero seguro.-¡La juventud les exige determinación, chicos! Han llegado hasta aquí, es la última estación. ¡Siéntanse honrados de estar presentes! Pocos llegan tan pronto como ustedes.-Exclamó Gai.-Este puesto no será tan fácil como los anteriores. Pero ¡Son jóvenes y podrán traspasar sus límites y llegar a la meta!-Sasuke juraba con sangre que si ese hombre no se callaba, él mismo se encargaría de cerrarle la boca.-Tendrán que escoger uno de los papelillos que se encuentran en el interior de ese envase.-Señaló le bote que se situaba encima de una mesa al lado suyo.-En dicho papel encontrarán el nombre de la persona con la que lucharán.-Señaló el hombre.-Los del aula A-16 tienen ventaja ya se especializan en ello, por suerte para quienes no pertenecen a esa sección, esto no afectará vuestra calificación debido a que no ven ningún estilo de lucha. Si lo desean, pueden omitir la lucha, pero tendrán que esperar a sus compañeros que sí vayan hacerlo.-Les indicó.-Quienes escogerán los papeles serán los equipos de números pares, solo hay dos equipos con números pares aquí, el equipo seis y cuatro, casualmente son los primeros que llegaron. Pasen y escojan a su contrincante. El primer equipo en ganar, será quien obtenga la mayor nota. Los siguientes equipos que en orden de llegada pasarán, desgraciadamente tendrán menor nota.
Solo habían cuatro equipos presentes. Ellos ya habían pasado por distintas pruebas de materias que a simple vista podía distinguir como botánica, arte, matemática, lengua, filosofía, historia, geografía, química, ahora tocaba defensa.
Todos escogieron sus respectivos papeles. Hinata abrió los ojos hasta más no poder cuando leyó el contenido del papel.-¿T-Temari-san?-Murmuró nerviosa, dirigiendo su mirada inmediatamente hacia la rubia, ésta la veía interrogativamente.
-Hina-chan, ¿Con quién te tocó?-Preguntó el rubio, la azabache le mostró le papel con nerviosismo.-Ouh…-Decidió callarse, después de todo ¿Qué podría decir? ¿Darle ánimos? No, después de todo con quien se enfrentaría sería su amiga.
-Hyuga.-La azabache dirigió su mirar hacia el Uchiha.-Véncela.-Le ordenó, él también leyó el papel, estaba justo al lado del rubio después de todo.-Ella no dudará en hacerlo, puede que sea tu amiga, pero está en riesgo su nota y la tuya, ¿crees que alguien en su sano juicio daría parte de sus notas por alguien más?-Le preguntó. La azabache bajó su vista, sabiendo que la respuesta sería una negativa.-Entonces ve.
Hinata asintió, y aún con la cabeza gacha se acercó al que en realidad debía de ser su equipo.-T-Temari-san…-Le mostró el papel. La rubia lo leyó, se mostró un poco sorprendida, mas asintió seria.
-Espero que vayas en serio, Hinata.-Le confesó la Sabaku, sin un atisbo de estar bromeando.
-Wow, quién diría que les tocaría enfrentarse a ambas.-Expresó Ino, siendo apoyada por Tenten.-Realmente no sé a quién apoyar.-Rió la rubia.
-Bien, cada pareja tendrá que seguirme, más adelante hay un prado, allí podrán luchar abiertamente.-Les notificó Gai.
Todos los presentes siguieron al mayor, el lugar mencionado no quedaba realmente lejos. Tan solo bastaron un par de minutos para que llegaran. El pasto había sido cortado y lo poco que restaba tenía un hermoso color verde, destacando la vida que había en él.-Bien, comenzaremos. Todos escojan una de estas pelotas de pin pon, tienen un número detrás, así se escogerá quiénes serán los primeros en competir-Les informó, mostrándoles un envase que en su interior yacían varias esferas blanquecinas.
Las personas presentes en el sitio hicieron una fila, siendo uno de los integrantes de la pareja quien escogiera la pelota.-N-n-número… ¿¡Uno!?-Susurró para sí misma. Sintió como se le bajó la tensión con solo ver esa diminuta cifra numérica tatuada en la pelotilla.
-¿Quiénes son los primeros en competir?-Preguntó Gai. Hinata alzó la tímidamente, siendo observada fijamente por su contrincante Temari.-Oh, Aburame-san y…-La rubia alzó igualmente la mano.-Sabaku-san, ambos pueden dirigirse al área derecha. La próxima pareja es…-Sasuke mostró la pelota que tenía en su mano, marcaba el número dos.-Y su pareja es, ¡oh Lee!-Dijo con cierto tono de cariño. Sasuke evitó un tic en su ceja derecha, aquellos dos parecían clones.-Bueno, ustedes irán a la zona que está a mi izquierda, ambas parejas se enfrentaran al mismo tiempo y así apresurar el paso. El supervisor que está por allá-Señaló al frente.-Será el que observe las batallas de las próximas dos parejas, así acortaremos más el tiempo para los equipos siguientes.-Informó.
-Gai-sensei, pero ¿cómo planea vigilar ambas peleas a la vez?-Preguntó Teten. Sasuke alzó una ceja, así que ese hombre era un profesor.
-Me subestimas, Tenten.-Guiñó uno de sus ojos, sus dientes resplandecían en una sonrisa parecida al de un comercial sobre enjuague bucal.-Bien, a la cuenta de tres ambas parejas comenzarán a luchar.-Anunció.-Pierde el que duré diez segundos sin levantarse del suelo.
-¡Uno!
Hinata tomó posición de defensa al observar el rostro determinado de su contrincante. Si Temari no se retractaría, ¿por qué ella lo haría? Todo el esfuerzo que venía haciendo hasta ahora se iría al caño si renunciaba. Dejaría mal a Sasuke, quien le había ayudado mucho hasta ahora, sería muy mal agradecido de su parte comportarse como una niña miedosa solo porque no le gustaba luchar.
-¡Dos!
Vio como Temari se tronaba los dedos y hacía estiramientos, iban en serio. Tragó grueso, solo tenía que dejarla tirada en el suelo unos diez segundos, ¿no? Entonces podría hacerlo sin causarle daño.
Volteó a ver a Sasuke, este se encontraba igual de serio que siempre, su mirada frívola lograba perturbar un poco al tal Lee que suponía ser su contrincante.
-¡Tres!
No esperó que Temari fuera tan rápida, en pocos segundos ya se encontraba frente a ella, atacándole. Sus movimientos eran bastante ágiles, parecía atravesar el viento, como si ese elemento de la naturaleza se hiciera a un lado frente a ella. La azabache a penas y la esquivaba, realmente no se había esperado tanta velocidad.
"Nunca subestime a su rival, Hinata-sama"
Las palabras de Neji venían a su mente. Frunció el ceño; tenía razón, subestimó a Temari, y ahora pagaba por ello. Una patada iba directo a su cara, pero saltó hacia atrás, derrapando por el impulso.
Se dio una cachetada mental, era mejor que se concentrara en la lucha. Volvió a adquirir la postura Hyuga, solo que ésta vez sus sentidos también se activaron.-Veo que ya lo tomas en serio.-Sonrió Temari. Hinata no contestó, simplemente esperó y se mantuvo en silencio a cada instante.-Bien.-La rubia sabía perfectamente que cuando un Hyuga se tomaba las cosas en serio, podía ser bastante frío y callado, aunque en sí ya lo eran. Ella conocía perfectamente a ese clan. Y la azabache demostraba que su apellido no solo era un título, ella comenzaba a relucir el porqué lo llevaba consigo.
La rubia aceleró el paso, sin vacilar ni un momento, se posó detrás de la Hyuga en un ataque sorpresa. Alzó su puño, dirigido directamente a la nuca y así terminar con esto lo más rápido posible. No contó con que Hinata se diera un giro de ciento ochenta grados exactos, y que en un movimiento le sujetara firmemente la muñeca con su palma todavía hecha puño a pocos centímetros de la más baja.
Sin esperar mucho, Hinata le torció el brazo, sujetándole del hombro para efectuar mejor el movimiento.-Guhg-Se abstuvo de quejarse fuertemente, decidió hacer algo un poco arriesgado. Se dejó caer en el suelo como peso muerto, siendo ella quien ésta vez agarraba de la muñeca a la Hyuga, y en una sola acción la atraía hacia ella para poder estamparla contra el suelo.
Hinata previó lo que quería hacer, y aún así decidió dejarse caer. Sin dejarse leer por la rubia, escondió sus intenciones. Iba a caer encima de su rival, y sabía que después de esto ella le tumbaría para dejarle debajo suyo e intentaría inmovilizarla para así poder ganar.
Desgraciadamente, no podía perder.
La azabache solo estaba tomando fuerza de la caída, para así lograr que su golpe fuera aún más certero, cosa de la que la rubia no ser percataba. Hinata había aprendido desde pequeña a no dejarse leer.
"-Sus ojos son demasiado expresivos Hinata-sama. Ese no sería un inconveniente si usted no fuera la heredera, pero lo es. Como su guardián mí deber es protegerla, si usted continúa así saldrá lastimada y por ende yo no estaría cumpliendo mi trabajo-"
Su mano hecha palma se estrelló en la boca del estómago de la rubia. Temari era buena luchando, pero no parecía serlo lo suficiente para enfrentarle. Su fuerte y ventaja era su velocidad, pero sus ataques eran muy planos y fáciles de predecir, no sabía definir si eso era bueno o malo.-¡Agh!-De la boca de la rubia brotó saliva, dando a entender lo fuerte que había sido el golpe.
"-¿Y qu-qué hago, N-neji nii-san?-"
Temari soltó su mano, sin poder recuperarse aún. Ahora libre, la Hyuga dio un paso atrás.
"-Cada vez que luche, piense en todas aquellas personas que le hicieron daño. No digo que se imagine que los esté golpeando, solo piense que está defendiendo a alguien importante de ellos"
Escuchó como su amiga tocía. Si fuera otra la situación, se sentiría culpable de haberle hecho daño aún cuando ella misma se prometió no hacerlo.
"-Y sobre todo, Hinata-sama. No exponga sus emociones. Nunca muestre su sorpresa si un rival se levanta o hace un ataque inesperado. Porque lo que suponemos es imposible, suele ser lo más probable-"
En un arranque, Temari dejó de toser y se abalanzó sobre ella, mas cuando estaba cerca suyo se hizo a un lado. Metiéndole el pie, haciendo que la rubia se tropezara. Sin esperar, la azabache se sentó sobre su espalda baja.
-¡Sasuke Uchiha ganó!-Exclamó el profesor que les vigilaba. Hinata no pudo evitar voltear hacia su compañero, quien al sentir su mirada volteó a verla.
La Hyuga sintió un repentino dolor en su barbilla, y una fuerza empujándola hacia atrás. Temari aprovechándose de su descuido, había movido el codo hacia atrás y le había logrado asestar un golpe en su quijada, mientras había estado aturdida, la rubia la empujó y situó encima de ella.
-Uno, dos, tres…-Gai comenzó a contar los segundos que a ella le restaba. No podía moverse, Temari sujetaba sus dos manos, sus piernas estaban encima de las suyas, impidiéndole el movimiento de estas.-Cuatro, cinco, seis, siete…
Tragó duro, perdería…
Volteó a ver a sus compañeros, a lo lejos, Naruto la veía con una mezcla de preocupación e impotencia. Se sintió culpable. Miró a su compañero más cercano, Sasuke la veía como siempre, mas sus labios se movieron.
"Levántate" fue lo que logró leer de sus labios. El corazón de la azabache latía a mil, como si su ánimo hubiera vuelto. ¿Por qué?
-Ocho, nueve…
"-Hinata-sama. Jamás sienta que va a perder, porque cuando lo haga definitivamente sucederá. Nunca se dé por vencida, es un insulto hacia su contrincante.-"
-Die…-El profesor no pudo finalizar la secuencia de números, la azabache le había sentado de un golpe y dado un cabezazo a la rubia.
El golpe había sido lo suficientemente fuerte como para hacer que Temari cayera de espaldas enfrente suyo. Sintió como un poco de sangre emanaba de su frente, pero eso fue lo que menos le importó. Se levantó inmediatamente.
Posó un pie encima de la espalda de Temari, agarró sus brazos y los tiró hacia ella, inmovilizándola sin hacer la suficiente presión para causarle dolor.-Guh-La rubia gruñó con la cara estampada en la tierra.
-Uno, dos, tres, cuatro, cinco…-Hinata notó como Temari comenzaba a revolcarse y hacer fuerza para librarse de su agarre.
La azabache se mordió el labio inferior, tenía que ser fuerte. Aplicó más fuerza en su pie y haló más de los brazos, logrando un quejido por parte de la Sabaku.
-Seis, siete, ocho.-El conteo continuaba, Hinata no esperaba la hora de terminar con eso.-Nueve… Diez, terminamos. ¡Shino Aburame ha ganado!
La Hyuga soltó a la rubia delicadamente.-Oye, no por ser suave ahora disminuirá el dolor.-Burló la Sabaku.
-L-lo siento, yo…-Temari se levantó agitando la mano despreocupadamente.
-Silencio, ¿no sabes que disculparte con tu enemigo por haberle ganado es una gran ofensa? Me hace sentir peor.-Exhaló Temari, exhausta.
Hinata se calló de inmediato, bajó la mirada. Era por cosas como lastimar que a ella no les gustaban esas cosas.-¡Hinata, eso ha sido increíble!-Gritó Naruto a lo lejos.
-El equipo seis ha ganado, puesto que Naruto Uzumaki no peleará, grupo ya ha finalizado todas las pruebas. Felicidades, ¡son quienes tienen mayor fuerza de la juventud! ¡Han sacado la mejor calificación de todas!-Sonrió el azabache.
Sasuke ignoró las felicitaciones y se acercó a ella, agarrándola del brazo y llevándosela hasta una pequeña choza hecha con mantas. Un refugio provisional que era la enfermería.-¿U-Uchiha-san? ¿Qué hace?
-¿Acaso olvidaste la herida que tienes en la frente? Tonta.-Preguntó sin mirarla, seguía halándole del brazo y llevándole la delantera.
-Oh.-Se calló. Un sonrojo surcó sus pómulos, el azabache se estaba preocupando por ella... Algo cálido se esparcía en su interior, se sentía extraño.
-No pienses mal, lo hago como pago por habernos ayudado.-Le dijo el Uchiha, como leyendo sus pensamientos.
Hinata no dejó de sonreír, en cambio cerró los ojos y ladeó la cabeza.-Lo sé.-Dijo, conteniendo su felicidad.
Notas finales: Sé que me he perdido durante, ¿cuánto? Ufff, no sé. Muchos de ustedes han de pensar "Lo abandonó" mmm, no precisamente. "¿Qué ocurrió entonces?" mi laptop se dañó, donde tenía todo, y cuando digo todo es: ¡Ridículamente todo! Mi pobre bebé se dañó en un apagón y subidón de luz que vino posteriormente. La mandé a arreglar, y hace unas semanas me la devolvieron; ¿Tienen idea de lo inmensamente fastidioso que es escribir un capítulo de nuevo? ¿Sobre todo si te ocupa unas doce páginas en Word? Era para matarse, soy de esas personas que la flojera que les da es inmensa cuando tiene que hacer algo que ya había hecho.
Pero bueno, aquí está el capítulo 7. (¡Aleluya!). Me estoy muriendo de sueño, me he trasnochado terminando esto, pero me ha gustado el resultado. (No sé, creo que lo digo en cada cap, pero aún así. Tengan presente que no he corregido del todo éste episodio).
Tengo inspiración, sé como terminar éste fic y que rumbo tomará. Cuando escribí el capítulo, ya sabía cómo terminaría ésta historia. Me encanta escribir, aunque no sea la mejor en ello, para mí es un medio de escaparme de mis problemas; y estoy agradecida que a ustedes les guste mí esfuerzo.
¡Por favor! Dejen sus opiniones, los he extrañado.
Espero que les haya gustado.
Bye.
