¡Hola a tod s! Para los que vivimos en España... ¡Feliz Día de Reyes! y para los que no... ¡Feliz viernes! Bueno, aquí os dejo el segundo capítulo, ahora desde la perspectiva de Jill. Ya veréis que le he dado un toque algo más diferente. Pues nada, ¡a disfrutar!


Todo está en calma. Hay demasiado silencio. Algo muy extraño está pasando. Joseph camina a mi lado apuntando con su escopeta de un lado a otro. Un ruido procedente de un árbol que tengo delante me distrae. Observo detenidamente el espacio que se abre ante mí. No hay nada.

El grito de Joseph me alerta. ¡Varios perros lo están devorando! Disparo una y otra vez sin pensarlo, completamente conmocionada por lo que estoy viendo. Los perros mastican con brío diferentes partes del cuerpo de Joseph. ¡Es asqueroso! Estoy paralizada; soy incapaz de moverme. Uno de los perros se fija en mí.

Doy un dubitativo paso hacia atrás y caigo al suelo en el momento en el que el perro corre hacia mí. Un disparo irrumpe la carrera del can. Chris está a mi lado apuntando al resto de la jauría.

De pronto, abro una puerta de madera que lleva a un pasillo bastante oscuro. Escucho un ruido, como si alguien estuviera masticando un trozo de comida bastante grande. Contengo la respiración y camino poco a poco hacia la parte izquierda, desde donde procede el ruido.

Hay un hombre tumbado en el suelo… ¡y otro encima comiendo de él! No es hasta que el tipo se gira cuando me doy cuenta de que el que está tendido en el suelo es Kenneth Sullivan… Vuelvo a paralizarme por el miedo. Hay algo extraño en la forma de caminar de ese hombre y sus movimientos que no me gusta.

Ahora estoy esperando en el helipuerto del laboratorio. Hemos contactado con Brad, y ya viene de camino a recogernos. Chris y Barry cubren la retaguardia mientras Rebecca y yo hacemos señales a Brad para indicarle dónde tiene que aterrizar.

Hay un temblor de tierra. Me desplazo unos centímetros a la derecha, y de pronto el suelo se abre con una enorme brecha… y por ella aparece ese ser que Wesker puso en marcha para que se enfrentara a nosotros. Tyrant, o algo así lo había llamado. Un engendro de más de dos metros de altura con un enorme brazo y unas garras dispuestas a llevarse por delante todo lo que pille.

Chris y Barry empiezan a disparar al unísono. Si no nos deshacemos de él, Brad no podrá aterrizar… y el tiempo se está acabando. El sistema de autodestrucción nos recuerda que nos quedan poco más de dos minutos. El ser centra su atención en Barry, y de un salto se sitúa delante de él, y le clava sus garras en el costado.

-¡Barry! –grito con los ojos como platos.

El engendro se gira hacia Chris, y con un rápido movimiento le separa las piernas del torso. Chris se desploma en el acto. Estoy sin palabras; no puedo moverme ni hacer nada. Rebecca me agarra del brazo y echamos a correr lo más lejos posible del Tyrant. Desde allí, empezamos a disparar con nuestras pistolas, que de poco sirven contra un ser tan poderoso.

El engendro eleva su garra en el aire y echa a correr hacia nosotras a una velocidad muy elevada. Rebecca me empuja, y caigo al suelo justo en el momento en el que ser la agarra por la cabeza. Con un crujido que es perfectamente audible, le aplasta la cabeza.

-¡Rebecca! –grito con la garganta seca. Dios, están todos muertos… y yo voy a ser la siguiente.

Intento levantarme del suelo, pero mis piernas no me responden. El Tyrant se centra en mí. Todo se acabó. Cierro los ojos en el momento en el que veo un gran reflejo acercarse a mi posición.

-¡No! –grito con el corazón completamente acelerado y todo el cuerpo chorreando en sudor. Me llevo las manos a la cabeza. Era una pesadilla. Una puta pesadilla que me lleva acompañando desde hace unos días.

Me incorporo un poco y estiro el brazo hacia la mesita de noche, donde sé que tengo una botella de whisky. Es mi único consuelo estos días. Agarro la parte superior de la botella y le quito el tapón. Le doy un gran trago comprobando que ya casi está vacía. Vuelvo a dejar la botella en su sitio y me acurruco junto al cabecero de la cama juntando las piernas.

Rompo a llorar sin consuelo. Casi todos mis compañeros están muertos por culpa de la corporación Umbrella. ¿Quién iba a imaginar que la misión de rescate iba a convertirse en una masacre? Y lo peor de todo es que no tenemos el apoyo de nadie. La mayoría de los polis se ríen de nosotros cuando les pedimos casi con súplica que tomen medidas en la ciudad para evitar que el virus se expanda por la ciudad.

Virus T o algo así se llama. Descubrimos que ese virus se aplica en seres vivos, y que no afecta del mismo modo a todas las especies. Por ejemplo, a las plantas las vuelve seres asesinos de enorme tamaño. En mi memoria está muy fresco el enfrentamiento con la Planta 42. Si Barry no hubiera acudido en mi ayuda…

Me enjuago las últimas lágrimas que bajan por mi mejilla y me levanto de la cama temblando, intentando buscar el equilibrio. Los nervios y el alcohol no son buenos amigos. Busco mi teléfono en el salón, y lo encuentro junto a la tele, sobresaliendo en el lateral.

Lo cojo casi sin pensarlo… y llamo a Chris. Me apoyo contra la pared suspirando resignada. Toda esta situación nos está superando a todos… y quién sabe cómo acabará. Ahora mismo la suerte está en nuestra contra. Necesitamos un milagro para que puedan salir a la luz los horrendos experimentos que ha llevado a cabo la corporación.

El teléfono hace varias llamadas, pero no hay respuesta. Salta el contestador automático; decido dejarle un mensaje.

-Chris… soy yo. Sólo quería saber cómo estabas –la voz me tiembla un poco, y apenas soy capaz de unir una palabra con otra -. Yo… -y rompo a llorar como antes, sin poder contenerme -. Cada vez… que cierro los ojos… veo a esos zombis comiendo… No… no puedo quitármelo de la cabeza… Chris… te necesito.

Me quedo observando el teléfono antes de colgar. ¿De verdad he dicho eso? Niego constantemente tambaleándome dos o tres veces. Me agarro al sofá y consigo sentarme en él. Agarro una de las botellas de whisky y le quito el tapón. Pero antes enciendo la televisión. Quiero saber qué dice el enemigo.

Le doy un gran sorbo a la botella mientras veo que saltan las noticias.

-Acabamos de saber que un directivo de Umbrella va a dar una rueda de prensa en estos instantes –informa el presentador. Me quedo quieta, con la botella a medio camino. Esto es interesante, muy interesante -. Nos trasladamos hacia la sede principal de la corporación con uno de nuestros corresponsales. Adelante, Mike…

-En efecto, acaba de aparecer un directivo de Umbrella para aclarar un poco ese extraño accidente que ocurrió ayer a primera hora de la mañana en las montañas Arklays. Vamos a escuchar qué tiene que decir.

Dejo con lentitud la botella y me quedo en completo silencio para escuchar la versión oficial de la corporación. Veamos qué tienen que decir al respecto.

-Como ya sabrán, ayer a eso de las ocho de la mañana, se produjo en una enorme explosión en nuestra mansión ubicada en las montañas Arklays –explica un tipo muy bien vestido y que, aparentemente, parece estar tranquilo -. Nuestros equipos de investigación han examinado la zona, y me alegra comunicar que sólo tenemos que lamentar daños materiales. Nadie resultó herido. Al parecer, hubo una reacción en cadena de unos productos químicos que tendrían que haberse retirado de la mansión hace algún tiempo… Estamos buscando a los responsables que tendrían que haber realizado esa tarea… Eso es todo cuanto puedo decir hasta el momento.

Me quedo boquiabierta. ¿Cómo que un accidente químico? ¿Qué hay de esos seres que iban andando por la casa y el laboratorio? ¡Maldita sea! ¡Lo están encubriendo todo! Me llevo las manos a la cabeza. Joder…

Apago la tele de muy mal humor. Intento mantener la calma, pero me es imposible. Si no hacemos algo pronto… esta situación se nos puede escapar de las manos.


Oh, oh, parece que la situación se va a complicar bastante... Ya veremos...

Xaori: Como siempre, al pie del cañón :D Muchas gracias por animarme en esta nueva aventura. La verdad es que me pareció interesante relatar todo lo ocurrido desde el incidente de la mansión Spencer hasta la destrucción de Raccoon City, porque creo que no hay mucho sobre ello. Le he dado un toque diferente, pero creo que va a quedar bien. ¡Saludos amiga!

ThelastHokage: Muchas gracias por comentar mi historia. Me alegro de que te guste. Yo también sigo de cerca tu trabajo, y la verdad que me parece que haces un trabajo genial. ¡Saludos!