Buenas a tod s! ¿Qué tal? Aquí os dejo el tercer capítulo parece que la cosa va a complicarse mucho...


Llego a la comisaría con el ánimo por los suelos. Están siendo unos días muy complicados para los S.T.A.R.S. Seguimos trabajando… pero no sé durante cuánto tiempo. Irons nos ha puesto en manos de unos psicólogos para que nos valoren. Quiere saber si estamos en condiciones de seguir trabajando. Ayer también nos hicieron pruebas de alcoholemia y drogas.

Según nos han dicho, esas pruebas pueden detectar si estuvimos consumiendo alguna de esas sustancias con, al menos, una semana de antelación. Yo estoy muy tranquilo; sé que estoy diciendo la verdad, y que los que se equivocan son los de Umbrella y toda Raccoon City.

Es increíble la velocidad con la que la corporación y el cuerpo de policía han conseguido silenciar este asunto. Sólo hablaron un poco de la destrucción de la mansión, y ya hace casi setenta y dos horas de eso. Detengo al coche en la zona reservada para los S.T.A.R.S.

Me miro en el espejo retrovisor. Tengo unas profundas ojeras; apenas puedo dormir. ¿Cómo puedo olvidar todas y cada una de las muertes de mis compañeros? Los recuerdos siguen escociendo mucho. Paro el motor y bajo de mi coche observando que todo el equipo ya está allí.

Irons ha decidido que Rebecca se una a nosotros, ya que es la única miembro del equipo Bravo que ha sobrevivido. Me quedo de pie, observando los diferentes lugares vacíos en los que deberían estar los vehículos de los demás: Joseph, Richard, Enrico, Kenneth, Forest…

Niego en silencio. Esto no puede quedar así. Tenemos que vengar sus muertes, demostrarles a todo el mundo que Umbrella es la causante de las "extrañas muertes de algunos miembros de los S.T.A.R.S.". Lo peor de todo es que no conseguimos el apoyo de nadie, ni siquiera de Irons.

Ha estado comportándose de manera muy extraña últimamente. Casi siempre que lo he visto ha estado hablando por teléfono con el semblante tenso, como si estuviera bastante nervioso. Como ahora no tenemos capitán él se encarga de dirigirnos, pero la verdad es que no hemos hecho nada salvo salir del despacho para que nos dé un poco el aire o para ir a tomar algo.

De hecho, creo que el único lugar donde estamos más seguros además de nuestras casas es el despacho. Allí estamos lejos de las miradas y los dedos que nos señalan y nos tildan de locos y paranoicos.

¿Cómo podéis decir que Umbrella está detrás de todo? ¡Estáis locos! ¡Umbrella jamás haría daño a Raccoon City! ¡Deberíais aceptar que habéis fracasado, y que nunca descubriréis el motivo de los asesinatos!

Son algunos de los comentarios que he oído desde que volvimos de aquélla fatídica misión. En fin, lo único que tengo claro es que no voy a parar hasta llevar ante la justicia a esos malnacidos… y lo haré solo si nadie quiere ayudarme.

Dirijo mis pasos hacia el vestuario sin mirar a nadie con quien me cruzo. Sé que cuchichean a mis espaldas, pero no me importa. Me cambio con bastante parsimonia, y camino con lentitud hacia el despacho de la segunda planta. Me sigo encontrando con bastante polis que antes me saludaban, pero que ahora me miran como si fuera un bicho raro.

Pero lo peor me espera al dirigirme a la escalera que conduce a la segunda planta. Amanda, mi ex, está con un grupo de polis charlando junto a la escalera. Cuando me ven, se echan unas risas a mi costa, y no se molestan en bajar la voz cuando paso por su lado.

-Parece que es el turno del loquero. Yo que vosotras no me acercaría ahora por la segunda planta –comenta la propia Amanda provocando las carcajadas en sus compañeras. Yo empiezo a subir los escalones a buen ritmo -. Echarle la culpa a Umbrella de sus errores… ¿Qué estarán pensando?

Si dice algo más no lo escucho. Aunque sé que todo eso lo ha hecho para enfurecerme, y que no debería hacer caso, lo cierto es que me ha dejado de muy mal humor. Doy grandes zancadas hacia el pasillo, donde escucho algunas voces. Y allí está Irons hablando con Marvin Graham, jefe del R.P.D.

Marvin siempre me ha caído muy bien. Es un tipo muy competente y con el que se trabaja muy a gusto. Sin embargo, desde el incidente de la mansión, nos trata de forma diferente. Nos saluda y nos habla, pero creo que por puro compromiso. Estoy convencido de que es de la opinión de los demás.

Los dos dejan de hablar cuando me acerco. Irons se me queda mirando con una sonrisilla de superioridad. Los saludo con la cabeza sin decir nada, pero cuando estoy a punto de abrir la puerta del despacho, el jefe de policía habla.

-Están fuera de la investigación, Redfield. El R.P.D. se hará cargo de la situación.

Me giro, y con toda la chulería de la que soy capaz le espeto:

-No sé por qué no me sorprende. Siempre le ha gustado tener a alguien que le limpie el culo cuando la situación se le va de control.

-¡Será…! –exclama dando unos pasos hacia mí. Me intenta agarrar de la camiseta, pero consigo apartarme. Intento propinarle un puñetazo, pero Marvin me detiene justo a tiempo.

-¡Chris! –oigo una voz femenina a mis espaldas. Veo a Jill correr hacia mi posición -. Vamos, entra.

Arqueo una ceja sorprendido. ¿Quién es ella para darme órdenes? Tengo que partirle la cara a ese capullo. Marvin me suelta poco a poco hasta que consigo liberarme. Jill se queda a mi lado, observándome.

-Cada vez tengo claro que este equipo no está apto para continuar con su labor aquí, en la pacífica y tranquila Raccoon City, gobernada por Umbrella –dice el jefe de policía recuperando su sonrisa malvada.

-Chris, vamos –murmura a mi lado Jill casi con súplica. Le noto un suave olor a alcohol. Mierda. Ha estado bebiendo de nuevo.

-Usted se niega a ver la realidad –respondo con toda la tranquilidad de la que soy capaz -. Umbrella está llevando a cabo experimentos bajo sus narices, y si no hace algo para detenerlo, la ciudad entera va a sufrir las consecuencias.

-¿Otra vez el mismo cuento de siempre? –se burla el jefe de policía como si estuviera compartiendo un chiste realmente divertido -. Estoy deseando que lleguen los resultados de las pruebas para quitaros a todos de en medio –le hace un gesto a Marvin -. Vámonos, agente Graham. Hay mucho que organizar. Desde luego que lo peor que hice fue incluir a esta unidad… ¿Por qué haría caso a Wesker?

-¡Porque él y usted lo tenían todo planeado desde el principio! –exclamo dejándome la voz. Alguien me agarra de nuevo, porque tengo la intención de partirle la cara a ese inútil.

-Chris, déjalo –me advierte Barry llevándome al despacho.

Una vez que estamos dentro consigo soltarme con violencia. Le doy un puñetazo a la pared sin pensar que allí hay más personas. Joder, toda esta situación es tan injusta y frustrante…

-No dejes que esta situación te domine. Debemos mantener la calma –me recomienda Rebecca levantándose de su silla y situándose a mi lado. Brad está en los controles con la mirada perdida y con ligeros temblores.

Barry y Jill me observan atentamente con los brazos cruzados. Tal vez Rebecca tiene razón. Mantener la calma debe ser nuestra principal prioridad ahora mismo. Sé que tarde o temprano Irons encontrará algún motivo para echarnos, y a partir de entonces, tendremos que valernos por nosotros mismos… Aunque eso es exactamente lo que estamos haciendo ahora.

-No nos conviene hacer más publicidad. De eso ya se encarga él –opina Barry sin dejar de observarme -. Sabes que busca cualquier motivo para hacernos saltar. Chris, piénsalo por un momento. Si Marvin, Jill y yo te hubiéramos dejado actuar… ¿Qué habría pasado?

-Que habría quedado más a gusto que un arbusto.

Barry sonríe al oír mi comentario, pero los demás permanecen serios. Creo que estoy empezando a entender a dónde quiere llegar Barry.

-Probablemente le habrías dado una buena paliza, y nos habría echado a todos de aquí en menos que canta un gallo… y ya sabes que ahora mismo, cuanto más tiempo estemos aquí… más información podremos coger.

Asiento lentamente. Sí, ya conozco la idea de Barry de no meternos en líos para intentar pillar algo de información del exterior, y sobre todo de la relación de Umbrella con el incidente.

Rebecca abandona la sala con una taza en la mano. Barry vuelve a su mesa con el gesto serio, y Jill sigue observándome preocupada. Sé que debería tranquilizarla. Después de oír su mensaje ayer, siento que debo ayudarla a superar este trauma.

-No volveré a insistirle más a Irons… te lo prometo –le digo sabiendo que debo seguir al pie de la letra los consejos de mis compañeros si queremos seguir adelante -. Oye… -bajo un poco más la voz para que sólo pueda escucharme ella -. Necesito que todos estemos atentos y preparados… Ya sabes por qué lo digo.

Jill me mira sorprendida. Estoy seguro de que ha pillado la indirecta. Llevo varios días dándole vueltas a la cabeza, y creo que el momento de actuar se está acercando cada vez más.

-Estoy… planeando algo –le confieso mirando de reojo hacia la puerta. Lo que hace falta es que Irons se entere también -. Sólo necesito un poco de tiempo.

-Chris… ya sabes que todos los que estamos aquí queremos llegar hasta el final de este asunto. Yo… sería capaz de seguirte hasta el mismísimo infierno… Decidas lo que decidas.

Me quedo boquiabierto. Su declaración me ha pillado completamente por sorpresa. Sé que cualquiera de ellos haría lo que fuera necesario para sacar adelante esta delicada situación. Pero de ahí a que quieran cubrirme las espaldas, a pesar de que ahora mismo todos nosotros corremos un gran peligro…

Debo tomar una decisión cuanto antes. El devenir de este grupo y de esta ciudad depende exclusivamente de nosotros.


Vaya, vaya... Parece que todo va a empezar a torcerse... Ya lo veréis.

ThelastHokage: Estoy de acuerdo contigo. Cada uno tiene su forma de llevar los problemas, y la verdad que hay mucha gente que recurre a la bebida para intentar olvidar... Aunque no siempre es la mejor forma. ¡Saludos y gracias por comentar!

Xaori: Debo reconocer que me asusté un poco cuando no vi tus comentarios jajajaj. No he comprobado lo de la letra cursiva, pero creo que aquí es un poco difícil de distinguir, así que es posible que muchas veces lleve a confusión. Pero bueno, lo importante es que al final te diste cuenta jeje. Me alegra saber que te está gustando. A mí personalmente me está gustando también cómo está quedando. ¡Muchos besos amiga!

Esto es todo por esta semana. Es posible que la próxima semana tenga noticias... y no muy buenas. ¡Ya os contaré!