Capítulo 9
Danny Williams no sabía en donde estaba, pero estaba seguro que no estaba más en el hospital. La calidez de la luz de la mañana sobre su rostro fue lo que lo despertó, se sentía agradable y cómodo, como si estuviera en su hogar en Nueva Jersey, era una sensación demasiado abrumadora pero que no deseaba dejar ir. Le tomó un tiempo entender que seguía estando en Hawai, ahora entendía que había sido secuestrado y no podía recordar nada de cómo lo habían hecho.
Se sentía confundido, mareado, lo último que recordaba era a Grace Tillwell, pero eso era imposible, ella había muerto más de 10 años antes. Trataba de encontrarle coherencia a la situación pero aún estaba muy aletargado y por más que trataba de mantener sus ojos abiertos, estaba fallando miserablemente.
—Buenos días Danny—
El oyó la voz de una mujer cerca de él, giró la cabeza buscando a la persona que le hablaba, le tomó un tiempo pero lo logro, Aun con su vista nublada pudo ver a la mujer que le hablaba. Era una mujer de cabello negro, era bonita, con apariencia amable; no podía adivinar su edad pero le parecía que era más o menos de su edad. Pronto ella se acercó a su lado y le dio un vaso de agua, el líquido sabía algo amargo pero estaba demasiado sediento y se tomó todo el contenido.
—Mi nombre es Jen, sé que esto es raro para ti, pero solo quiero protegerte, has estado sufriendo por mucho tiempo y yo sólo quiero que estés bien. Prometo cuidarte bien—
La mente del rubio estaba algo confundido, pero algo que podía entender es que ella es la que tenía el control ahora, en especial en su estado actual, se sentía como si hubiera caído en el mundo de Stephen King y ahora era Paul Sheldon y estaba en manos de Annie Wilkes.
Trató con toda su fuerza no pensar en la película de Misery y todo el terror que el pobre autor tuvo que pasar si intentaba escapar de su captora, era algo que él sinceramente no quería pasar. El pánico amenazaba con tomarlo cuando pudo ver los ojos de su captora. Su mirada era amable, cálida, tranquila, pensó que cualquiera cosa que ella estuviera pensando no era para lastimarlo, así que poco a poco empezó a tranquilizarse. Su lado de policía, le dijo que aprendiera todo lo que pudiera de ella, tal vez podría convencerla de que lo dejara ir, era su mejor oportunidad. Podría intentar el método NAVY SEAL super ninja de Steve, pero definitivamente no le gustaban los bastones. Sin querer terminó sonriendo ante el hecho de haber pensado en el estilo de Steve de resolver problemas pateando y saltando desde ventanas.
—Tienes una hermosa sonrisa, te ves mucho más atractivo cuando lo haces—
Danny trato de hablar pero era más difícil de lo que pensó, él quería pedirle que lo dejara ir, que le dejará regresar al lado de su familia y amigos
—Por… favor… Agua… hambre—
Jennifer se preocupo de inmediato
—Lo siento, oh Danny debes estar hambriento—
Dejó el cuarto de inmediato dejando al rubio solo. El usó ese tiempo para investigar su alrededor, aun estaba algo aturdido pero su mente se había aclarado lo suficiente como para que su instinto de policía se hiciera presente. Todo el cuarto estaba lleno de material médico avanzado, estaba seguro que ella no había traído todas esas cosas aquí para él; fue entonces que logro ver la fotografía de un hombre mayor, había un parecido entre ese hombre y Jen, seguramente era su padre y si todo esto estaba en su casa, seguramente el hombre mayor había estado enfermo y en cama por mucho tiempo, no pudo evitar sentir pena por ella, ahora empezaba a comprender que ella no era una mala persona, solo alguien en una mala situación, y las personas a veces hacían cosas estúpidas cuando estaban desesperados o demasiado tristes.
La enfermera regreso algunos minutos después, llevaba en las manos una charola con comida: gelatina, jugo y fruta, Se sentó al lado de la cama, puso la charola en la mesita de noche y empezó a alimentarlo; el policía no se opuso a este acto, dócilmente empezó a comer lo que ella le ofrecía, sí quería salir de ahí lo mejor que podía hacer era fortalecerse, así que tenía que comer y descansar, hasta que pudiera encontrar la manera de salir de esa situación.
Jen era amable y cariñosa con él, quiso ir al baño pero pronto entendió que no tenía la fuerza así que la dejó ayudarlo, era incapaz de caminar por sus propios medios. Tal vez, sólo necesitaba esperar, mantenerla calmada hasta que Steve viniera a rescatarlo, Súper SEAL McGarrett seguramente ya estaba buscando pistas y en cualquier momento aparecería pateando la puerta, únicamente era cuestión de tiempo; además Jen estaba cuidando bien de él, lo hacía sentir seguro, confortable, lo alimentaba y calmaba; en otra situación estaría disfrutando cada segundo de ser cuidado.
Al medio día ella apareció en el cuarto después de dejarlo solo por algunas horas, ella parecía triste, se acercó y le tomó las manos
—Lo siento mucho Danny, pero me temo que tengo que hacerlo—
Después que dijo eso, puso un sedante en el suero del hombre
—Te veré en la mañana—
Le dio un beso en la frente antes de dejarlo solo en el cuarto; Danny pudo verla irse antes de empezarse a sentir adormilado. Pero había otra razón por la que el rubio había decidido quedarse calmado; una razón que estaba profundamente oculta en la parte inconsciente de su mente.
Necesitaba desesperadamente ser amado de esa manera, su naturaleza como protector no le permitía pensar primero en sí mismo, para él proteger a su familia y sus compañeros estaba primero y haría todo en sus manos para hacerlo, aún poniendo en riesgo su propia existencia. Pero una pequeña parte de él era egoísta y quería ser amado, cuidado, protegido; quería lo que Jennifer le estaba dando, aunque fuera solo por un momento, aun sí solo fuera un minuto, una hora, un día, hasta que Steve llegara por él; porque estaba seguro que el SEAL llegaría haciendo un gran agujero en la pared y lo llevaría de regreso a casa. Pero hasta ese momento llegara quería disfrutar cada segundo bajo el cuidado de Jennifer.
