Capítulo 10

Habían pasado más de 2 días desde el secuestro de Danny y cada vez estaba más frustrado por la falta de pruebas en el caso, seguían sin encontrar nada que los secuestradores.

Kono y Chin entraron al cuarto de su jefe

—Steve tenemos algo— dijo el asiático acercándose a la cama seguido de su prima, llevando en la mano varios expedientes

—Un prisionero de Halawa está en el hospital, jefe es Paul Delano—

El puño de su comandante golpeo con fuerza la cama mostrando el nivel de enojo que había estado controlando hasta ese momento

—Ese bastardo de nuevo, ¿ya lo interrogaron?—

—Aún no, está en un tratamiento en este momento. Su doctor nos dejará verlo en un par de horas—

—Demonios Chin. ¿Por qué no supimos esto antes?—

—Estábamos ocupados con lo que les pasó a ti y a Danny que no pensamos que hubiera algún peligro en el hospital. Sólo esperábamos que ustedes salieran bien de la cirugía—

Steve no pudo más que rendirse ante eso, no podía culparlos por algo como eso

—Lo siento, no es su culpa chicos, nadie podía haber imaginado eso—

Todo el equipo estaba cansado, pero estaban desesperados por encontrar a Danny que no importaba lo mucho que tuvieran que trabajar. Necesitaban encontrar a su compañero lo más rápido posible, pero la espera para poder interrogar a Delano fue agobiante.

Steve quería hablar personalmente con Paul, pero el doctor Lynch no le permitió dejar la cama, así que Lou y Chin fueron los encargados de hablar con el convicto enfermo.

El hombre estaba en el tercer piso del hospital, estaba débil y pálido, pero a los dos policías no les importaba, ellos necesitaban respuestas. Lou habló primero.

—Paul Delano, vayamos al punto, ¿Dónde está el Detective Williams?—

El hombre enfermo contestó con cinismo

— ¿Acaso perdieron a su pequeña mascota? Oí en los pasillos que se lo robaron a su jefe justo bajo sus narices—

A Chin no le gustaba nada eso, se acercó a la cama del enfermo y golpeó la cama con el puño. Paul miró a los dos hombres con odio, finalmente habló con voz temblorosa.

—Siento decepcionarlos caballeros, pero no sé donde está su pequeña mascota. Ya les dije hace mucho, no tengo los medios para hacer algo tan grande como eso. Pero como un buen ciudadano puedo darles un regalo. Sí alguien hizo algo tan arriesgado, debió haber costado una pequeña fortuna, tal vez más que dinero. No cualquiera se atrevería a atentar contra 5-0 a menos que valga la pena—

— ¿Quién tiene esa clase de recursos en la isla? — preguntó el asiático

—No lo sé, no tengo más conexiones que me ayuden gracias a todos ustedes, si quieren información tendrán que buscar en otro lado —

Chin y Lou estaban decepcionados por lo que acababan de averiguar

— ¿le crees?—

—No creo que esté mintiendo Lou, ¿entonces quien hizo esto?—

—Necesitamos decirle a Steve, no le va a gustar—

—sí, esto será duro para él, para todos nosotros; necesitamos encontrar a Danny de una manera u otra—

Cuando regresaron al lado de Steve el estaba adormilado; Pensaron que era mejor dejarlo dormir pero si se despertaba y no tenía esa información seguramente verían a un McGarrett mucho muy molesto.

—Steve…— dijo Chin suavemente

El SEAL despertó casi de inmediato, estaba esperando por noticias nuevas

— ¿qué descubrieron?—

—Delano no sabe nada acerca de Danny; le preguntamos a todas las personas cerca de él, no ha hablado con nadie aquí o en Halawa, lo único que nos dijo era que sólo una persona muy poderosa podría hacer algo así—

Steve escondió su rostro entre sus manos, todos sabían que debían encontrar algo rápido o su jefe terminaría volviéndose loco

—Seguiremos buscando Steve, iremos a Halawa, tal vez alguien sepa algo ahí, tal vez si hablamos con Sang Min, es probable que el sepa de alguien—

Fue lo último que dijeron antes de dejar a Steve solo, debían encontrar algo rápido.

Jennifer entró al cuarto de Steve antes del anochecer, estaba empezando a hacer sus primeras rondas, así que tomaba los signos vitales de Steve. El hombre apenas notó la presencia de la enfermera porque estaba demasiado preocupado por su compañero que todo su mundo parecía venirse abajo. No saber donde estaba Danny era demasiado para él, Steve estaba llegando al máximo de sus fuerzas, y entonces explotó su furia.

—¡DANNY ERES UN ESTUPIDO BASTARDO COMO PUDISTE PERMITIR QUE TE RAPTARAN IDIOTA¡—

La enfermera lo vio sorprendida, pero la sorpresa pronto se convirtió en odio y furia. Cada vez que había estado cerca de Steve, hacía algo que le hacía odiarlo más, así que no pudo contenerse tampoco. Ambos tenían tanto dolor, pena y furia contenida que era predecible que algo así pasara.

Entonces Jennifer hablo, con el propósito de defender a Danny, y si para eso tuviera que enfrentarse a un hombre que era mucho más fuerte e imponente que ella, lo haría, así que levantó la voz y le gritó con toda su furia

— ¡Cómo se atreve a hablar así de él. Eres el hombre más arrogante y horrible persona que jamás haya conocido, creo que Danny estará mejor lejos de ti ¡—

Steve no pudo controlarse más, había estado a su límite, y que esa mujer se atreviera a decir esas cosas como si tuviera derecho a hablarle de esa manera era demasiado, el contra atacó como solo el SEAL sabía hacer. El hombre saltó de la cama y arremetió contra ella. Siendo más alto y fuerte que no le costó ningún esfuerzo empujarla contra la pared y sostenerla ahí. Ella sintió la pared contra su espalda y el antebrazo del marine empujando contra su garganta, apenas podía respirar ante la presión. El estaba tan enojado que no podía pensar, sólo quería desquitarse con alguien y para mala suerte quien rompió la última restricción de su cordura fue Jennifer.

Kono estaba cerca del cuarto cuando oyó el ruido. Ella entró corriendo cuando vio lo que pasaba, era una escena aterradora, su jefe tratando de ahogar a la enfermera.

—¡STEVE¡—

Kono corrió hasta su jefe tratando de detenerlo, le tomó toda su fuerza conseguir detener al SEAL y liberar a la mujer. Jennifer cayó al suelo respirando ansiosamente después de sentir que le robaban el aire, Kono se arrodilló para auxiliarla, fue cuando Steve se dio cuenta lo que había hecho.

—Lo… siento, no… quería hacerlo, en verdad lo siento— el hombre usó sus manos para cubrir su cara horrorizado, lentamente regresó a su cama y se sentó, estaba en shock sorprendido por lo que acababa de hacer.

Entonces todo se volvió un caos; otras enfermeras entraron para ayudar a Jennifer, un doctor llegó para ponerle un sedante a Steve, en pocos segundos ya estaba profundamente dormido y las enfermeras lo acomodaron en su cama, colocaron su suero antes de dejarlo solo.

Jennifer no estaba asustada, estaba furiosa. Ella estaba llorando de furia, las lagrimas corrían por su rostro, así que nadie le preguntó acerca del ataque y pensaron que sus lagrimas eran a causa del miedo al ataque que había sufrido. Además todos sabían que Steve estaba bajo mucha presión, y que solo era cuestión de tiempo antes de que algo así pasara. No fue sorpresa que el director del hospital decidiera darle el resto de la tarde libre a Jennifer, y la obligó a que se tomara un par de días libres.

El equipo de 5-0 estaban demasiado sorprendidos por el comportamiento de su jefe que no sabían que hacer o cómo reaccionar. Sabían que Steve quería a Danny pero lo que acababa de pasar les mostraba que apreciaba al rubio más de lo que pensaban. Ahora sabían con más certeza que antes que si no encontraban al miembro de su Ohana perdido, pronto su jefe perdería completamente la razón.