Los personajes no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi. Las personalidades pueden variar con respecto al manga…

Este capitulo creo que es un poco mas tedioso que el anterior pero al final tiene un bonus track D para mantenerlos interesados


~* La boda de mi mejor amigo *~

Segundo Capítulo: "¿Sabe lo mejor de los corazones rotos?"

Bien Ryoga – dándose vuelta – ahora cuéntame con lujo de detalles que pasó en China – se le quebró un poco la voz pero sus ojos seguían con un brillo extraño - ¿Por qué Ranma tenía cara de muerte? – Tenía terror de la respuesta. Si sus pensamientos eran acertados sus esperanzas se romperían junto con su corazón

Se dirigieron al sillón de la sala, no podían hacer un espectáculo en el restaurante. Ya estaban sentados de medio lado. No sabía cuánto podría soportar esa situación. Ryoga estaba en silencio observándola con sus ojos tristes y la sonrisa torcida, al parecer tenía tanto miedo como ella. Los segundos se le hicieron eternos. Ella sentía su corazón palpitar agitado y el estómago apretado debido a la expresión de su cara, era evidente que tenía malas noticias. Quería apurarlo pero estaba segura que el nuco que sentía en la garganta no la dejaría.

Ukyo… tu… ¿lo quieres verdad? – Dijo Ryoga lentamente. Ella agachó la cabeza, le daba tanta vergüenza aceptar sus sentimientos, asintió levemente – Probablemente no quieras escuchar esto…

Por favor… dímelo – Ukyo había respondido sin que se le rompiera la voz, pero en sus ojos ya se empezaban a formar lágrimas. Sintió como Ryoga inhalaba profundamente, probablemente para él hablar de esto tampoco era fácil, dado sus sentimientos por Akane

Está bien… hubo un momento en el que Ranma estuvo en peligro real, las peleas que había tenido antes eran simples jugarretas de niños en comparación – El corazón de Ukyo se contrajo, Akane le había contado gran parte de la lucha, pero no todo – cuando Ranma logró derrotar a Saffron y Akane ya estaba de tamaño normal pero aún inconsciente… pensábamos que estaba muerta. Ranma la tenía en sus brazos y lloraba – Ukyo estaba sorprendida, el orgulloso Ranma ¿llorando? – Estaba desesperado frente a la posibilidad de perderla… no le importó nada y – ahí venía… el principio del fin - gritó que la amaba

Ukyo sintió en su pecho como si un cristal hubiese estallado en mil pedazos. No aguantó más, había estado conteniendo la respiración para evitar que se le escapara algún ruido, no quería parecer débil, pero le fue imposible contener las lágrimas y los espasmos típicos del llanto. Quería esconderse, irse de allí pero su cuerpo no reaccionó, lo único que pudo hacer fue inclinar más la cabeza. Del moño que llevaba se le escapó un solitario mechón, que cayó a la altura de sus ojos. Sintió la mano de Ryoga tomar su cabello y ponerlo tras su oreja, con este gesto la obligó a levantar la cara para que sus miradas se cruzaran. Él también tenía los ojos llorosos

Lo siento mucho, Ukyo. No quería hacerte daño – Dijo abrazándola fuertemente. Ukyo respondió al abrazo sollozando más fuerte, no le quedaban fuerzas para fingir que no le dolía y en cierta forma se sintió afortunada al tener un amigo como Ryoga que la entendiese. Él acariciaba su largo cabello para darle el apoyo que tanto necesitaba. Se quedaron así durante un largo tiempo, sin decir nada más, hasta que la agotada Ukyo de tanto llorar se quedó dormida.

Aún con los ojos cerrados se llevó las manos a la cabeza, le dolía bastante al igual que el resto de su cuerpo. No tenía ganas de pensar ni moverse, sólo tenía intenciones de quedarse en cama… sentía la luz del sol entrar por su ventana, ¿sol? ¿Qué hora era? ¿Qué día?, tenía que levantarse para ir a clases y ver a… Ranma. Con ese simple pensamiento todo lo sucedido el día anterior había vuelto a su mente. Se encontraba sentada en su cama, ¿Cómo había llegado ahí?, eso no era relevante. Sólo podía pensar en que el hombre que había sido su motor de vida desde hace doce años amaba a otra. Aún estaba triste, no se creía capaz de ir a clases y verlo. Su mundo se vino abajo nuevamente. Decidió no ir a clases y se cobijó bajo su manta nuevamente. Iba a ser un largo día, tenía mucho que pensar.

Pasó todo el día en cama, pasando por las 5 etapas del duelo…

Negación "Estamos dispuestos a creer cualquier cosa, menos la verdad"

Imposible se negaba a creerlo. ¿Como Ranma podría amar a esa niña sin gracia?, era ridículo. Imposible. Ryoga debe haberse equivocado, escuchado mal o simplemente jugándole una broma malvada. Quizás Ranma si lo había dicho pero eso no significaba que realmente se sintiera así, ¿verdad? Podría haber sido algo del momento. Si, tenía que existir una explicación. Él no la ama, jamás ha mostrado que le importe o que la encuentre atractiva, de hecho es todo lo contrario - fea, marimacho, pecho plano…- siempre negaba el amarla. Hasta a Shampoo la trataba mejor que a Akane. Le había dicho linda a ella no a Akane… si todo debió ser un malentendido, por algo no se casó ese día…

Ira

Pero y ¿si fuese verdad? Eso implicaba que Ranma era un idiota. Un grandísimo idiota preferir a cualquier otra antes que a ella, su amiga. Si realmente la ama, entonces porque no se lo dejó claro. Llevaba casi dos años, en todo ese tiempo él le podría haber dicho algo como, no te quiero de esta forma, amo a Akane, no eres mi prometida o somos sólo amigos. Maldito idiota, no es como si no hubiese tenido la oportunidad de dejar las cosas claras con ella, Shampoo, Kodashi y Akane. Como podía ser tan tonta… Ranma tenía muchas mujeres a su disposición y no se decidía por ninguna. Ahora se odiaba a si misma, como podía tener tan poco amor propio para querer a un idiota orgulloso y mujeriego.

Estaba furiosa con ella, con Ranma, con Ryoga y con las otras "prometidas". Llevaban tanto tiempo en ese juego estúpido y nadie había confrontado al idiota pervertido… en el momento pick de su furia…

Señorita Ukyo? – se asomó Konatsu por la puerta de su habitación – ¿No fue a clases? ¿se encuentra enferma?

Pobre tipo, no podría un peor momento para ir a "molestarla". Ukyo sacó la cabeza de detrás de sus cobijas rápidamente y en un rápido movimiento cogió lo primero que encontró y se lo lanzó directo a la cara, por suerte él reaccionó a tiempo y cerró la puerta.

Volveré más tarde – Dijo él, dejándola volver a sus pensamientos

Negociación

No trataba a nadie mal excepto a Akane… eso quizás significaba algo. No, no quería perderlo. Doce años pensando sólo en él. Tenía que haber que pudiese hacer. Era su amiga más antigua, pero él le veía como un amigo… quizás si le demostraba lo femenina que podía ser. Usar falda, arreglarse el cabello, dejar el tono masculino con el que hablaba, actuar de la forma correcta no como otro hombre más… Si aún tenía alguna posibilidad, esa era su carta bajo la manga, mostrarle lo femenina y linda que podía ser, sin llegar a ser una regalada como Shampoo… eso definitivamente no iba con ella pero era la única opción que tenía. No se rendiría hasta que alguien dijera "acepto"

Depresión

La boda fallida, había sido idea de Akane… por lo que podría jurar que ella también amaba a Ranma y si él también la amaba… entonces lo que siempre había pensado no era verdad… "-Sólo se quiere de verdad una vez en la vida […] aunque uno no se dé cuenta.". Solía pensar que el amor era lo más parecido a la magia, no a los engaños típicos de los "magos" o la brujería de Shampoo y su abuela… el amor era algo que iba más allá, te podía hacer volar, o al menos sentir como si volaras, te permitía ver lo maravillosa que es la vida y el entorno que te rodea, como los pétalos de cerezo al caer, las mariposas jugando con las flores... pero si era tan mágico entonces tenía que ser perfecto, si el amor era real entonces tenía que ser mutuo y para siempre. Algo que se da una sola vez en la vida. Él no la amaba, entonces ¿ella tampoco a él? No ella estaba segura de amarlo, era capaz de todo por él, por verlo feliz. Eran casos sus sentimientos menos validos porque él no la quería… Y si no volvía a querer a nadie o si

Se sentía simplemente patética. Sus sentimientos no significaban nada para nadie, sólo para ella. No había sido lo suficiente mujer para enamorar al hombre que amaba. Pensaba que él podría ver un poco más allá en ella y darse cuenta que aunque actuara como hombre en el fondo era tan mujer como cualquier otra. Que dentro suyo existía tanta ternura y cariño para entregar… pero no había sido así. Fueron sus acciones o simplemente el destino el que la llevó hasta ese punto… Sentía que no valía nada. Casi toda su vida había sido una farsa, un cruel engaño, en él que su corazón la había metido por no querer ver la verdad, por creer que existía una posibilidad. Que tonta, no se creía ella alguien superior por haberse hecho una vida, tener su propio restaurant, por cocinar excelente. Había aprendido todo sola… cuando Genma la abandonó, se había hecho valer por si misma pero en realidad no era más que una tonta niña que había hecho que el centro de su vida fuese Ranma… Ella no era especial, era una más. Estaba devastada, su orgullo por el piso y sin razón para vivir. Que vacía era su vida…

Aceptación

A pesar de todo no podía odiarlo "Odiar es un talento que se aprende con los años.", él no tenía la culpa de que su corazón no quisiera escuchar a su cabeza. Claro el podría haber hecho las cosas de otra forma. Dejar las cosas claras desde un principio, pero esa era su forma de ser. Eran jóvenes aún, manejar las relaciones y los sentimientos eran algo totalmente nuevo. Era hora de aceptar que él no la quería, no la quiso y que nunca lo haría, como algo más que a una amiga. No estaba segura si estaba dispuesta a ser su amiga, tenía el corazón roto, jamás había sentido tanto dolor como cuando escuchó a Ryoga, ni siquiera cuando los saotome la abandonaron y sus amigas se burlaban de ella.

Necesitaba un plan. No podía volver a faltar a la escuela. Este era su último año… y no podría evitar verlo allí pero no iría a buscarlo. Lo evitaría mientras pudiese. Un día no era suficiente para tomar decisiones. Sólo sabía que no lo odiaba pero algo había cambiando en ella. Ahora sabía, aceptaba, la verdad.

Se levantó de la cama, no iba a seguir sintiendo pena por ella misma. Se miró en el espejo del baño, tenía el cabello alborotado y los ojos rojos e hinchados de tanto llorar. Se lavó la cara. Era hora de seguir con su vida y atender su restaurant. No iba a dejar que un montón de desconocidos la vieran de esa forma

Se duchó y arregló. Cuando estaba dispuesta a salir de su habitación notó una bandeja con comida y una flor… Konatsu… tendría que disculparse con él, no lo debería haber tratado de esa forma…

Fue una tarde bastante ajetreada en el restaurant pero al fin terminó y llamó a Konatsu a la cocina

Konatsu… podrías venir aquí un segundo – Lo miró, tenía cara de terror probablemente no estab acostumbrado a que lo tratara suavemente.

Señorita Ukyo – dijo agachando la cabeza

Esto… yo… - tampoco era buena con las palabras

Quería disculparme por entrar así a su habitación… - la interrumpió – pero anoche vi al joven-cerdito llevarla a su habitación, no sin perderse antes y entrar a mi pieza – Ella sonrió, Ryoga nunca cambiará un caballero perdido – y bueno usted no se levantaba esta mañana así que me preocupe… - este ninja es realmente adorable, pensó Ukyo

No tienes por qué preocuparte, soy yo la que debería disculparse contigo. No debí haberte arrojado ese jarrón… - él sonrió

Entonces… ¿estamos bien?

Sip! Gracias por tu preocupación – y le besó la mejilla

Ya había llegado al instituto, usando el uniforme clásico para mujeres y llevaba el cabello tomado con un moño, como ya lo había hecho antes. Sabía que de esa forma llamaba la atención de sus compañeros, sin embargo, no era eso lo que estaba buscando. Sólo quería encontrarse a ella misma.

Se encontraba mirando hacia las aulas. Preparándose para actuar fríamente. Tenía que olvidarlo de una vez. En ese momento sintió un ligero agarre en el hombre que le llenó de calidez el cuerpo, ya sabía quién era. Se volteó rápidamente y se encontró con una camisa china roja. Ranma había crecido bastante ahora con suerte era un par de centímetros más alta que sus hombros.

Uchan! – Automáticamente miró hacia sus ojos y se sonrojó. Todo el día anterior no había servido para nada - ¿cómo estás? No viniste ayer – Dijo él mirándola con cierta preocupación. Ladeando la cabeza con gesto de pregunta

Eh.. esto… yo – Mentir jamás se le había dado bien y menos a Ranma… no sabía cómo salir de ese predicamento y le pedía a Kami un milagro. -…

¿Vas a mentirme? – Dijo él frunciendo un poco el seño

¿como sup… - Salvada por la campana. Gracias Kami – Tenemos que ir a clases – dijo ella corriendo hacia el salón

Se encontraban en clases de matemáticas, una de sus clases favoritas dado que le resultaba bastante simple. No obstante hoy no existía la posibilidad de poner atención o entender de qué se trataba. Le dolía la cabeza de tanto pensar en cómo él sabía que estaba preparándose para mentir… tampoco podía evitar estudiar como se comportaban Ranma y Akane. Ella cada cierto tiempo lo miraba y le dedicaba pequeñas sonrisas, muy tiernas y él la miraba embobado mientras duraba la sonrisa. Tan cegada estaba que no se había dado cuenta, ellos eran el uno para el otro. La mirada de Ranma cambiaba notablemente cuando ella dejaba de sonreírle e intentaba poner atención. Su mirada se volvía fría como si estuviese sufriendo u otro sentimiento que no había visto antes en sus ojos. No le gustaba verlo así, sentía la necesidad de ayudarlo de hacer que lo que le doliese desapareciera.

El resto del día decidió no seguir a Ranma como un perrito faldero. No fue fácil para nada pero se conformó con mirarlo desde una distancia aceptable. Finalmente llegó el fin de las clases podría irse a la tranquilidad de su hogar…

Se escucharon las campanitas de una bicicleta seguido por…

Ni hao Airen! – Ranma ya estaba debajo de la bicicleta de la "dulce" Shampoo

Hola Shampoo… -

Shampoo tener cita con Airen – en menos de un segundo la bicicleta estaba abandonada y Shampoo se abrazaba seductoramente a Ranma. Akane se veía furiosa y Ranma nervioso. Ukyo sentía envidia de ambas de Akane por tener derecho a estar enojada por el estúpido comportamiento de Ranma, era bastante más fuerte que ella podría sacársela de encima en un abrir y cerrar de ojos, de Shampoo porque podía tenerlo tan cerca. De forma casi imperceptible Shampoo roció una especie de polvito dorado sobre la nariz de Ranma. Antes de que Shampoo pudiera seguir estrujando a Ranma, éste estaba volando por los cielos de Nerima gracias al mazo mágico de Akane… ¿Dónde los guardaría? Siempre lo tenía a mano para hacer volar a Ranma.

Poco atractiva prometida porque tu mandar a volar a Airen – Shampoo se puso en pose de batalla, Akane la imitó y empezaron a pelear. Las patadas iban y venían. Había que aceptar que ambas eran grandes luchadoras con diferentes estilos. Shampoo se movía ágilmente mientras Akane parecía una fuerza de la naturaleza, indomable.

Ukyo miró hacia el suelo, esa pelea no tenía ni un sentido. Shampoo no amaba a Ranma, lo quería para ella sólo por su orgullo de amazona y bueno también por lo atractivo y buen peleador que era pero lo más importante era que Ranma le pertenecía a Akane no sólo por el compromiso obligado por sus padres sino porque la amaba y ella a él.

Se fue de ahí estar viendo como peleaban le generaba pensamientos dolorosos. En vez de irse a trabajar arduamente como tenía pensado en un principio fue al parque y se sentó frente a la laguna. Allí vio un bulto rojo y negro cerca de la orilla. Ranma…

No supo que se apoderó de ella pero corrió hacia su lado. Antes de darse cuenta estaba meciéndolo por los hombros para que reaccionara

Ranma Ranma!... despierta – Los azules ojos del chico ahora chica, se abrieron

Ukyo!

¿estás bien? - lo miró con autentica preocupación, no sabía que clase de hechizo le había lanzado Shampoo. El sonrió

Si… no me paso nada… Bueno me duele un poco el cuerpo – Ukyo lo miró desconfiada. Él jamás aceptaría que algo le había dañado. - ¿Qué pasó luego de que Akane me mandara a volar?, ¿Cómo esta Akane? – su sonrisa se fue y su mirada tranquila fue reemplazada por esa fría, que ella no era capaz de averiguar de qué se trataba.

Ehh… Akane y Shampoo empezaron a pelear – la cara de Ranma se contorsionó – pero Akane estaba cerca de vencerla – Ranma se relajó un poco, cuando ella se retiró del colegio el aura de batalla de Akane era enorme, era sólo cosa de segundos para que la derrotara. Ukyo se levantó del suelo, aún estaba demasiado cerca de él. Le tendió una mano a la chica para ayudarla a levantarse. Tenía un aspecto deplorable – Vamos Ranma, necesitas ropa seca o te enfermarás – "ella" tomó su mano y un pequeño escalofrío le recorrió la espalda. Ese no era el orgulloso Ranma que conocía

Gracias Ucchan – le sonrió. Él estaba actuando como una persona normal – ehh… ¿podría ir a tu restaurant? Creo que Akane seguirá muy enojada conmigo

Si claro – Que demonios le había hecho Shampoo…

En el trayecto hacia el Ucchan estuvieron en silencio. Ukyo tenía muchas dudas y no sabía si preguntarle o no. Al llegar Ranma se duchó con agua caliente, una simple tetera no iba a apaciguar el frío que sentía y se puso ropa de Konatsu. La poca ropa de hombre que tenía

Olvidó que esta con falda y se sentó a lo indio en el suelo frente a Ranma. Se sintió avergonzada rápidamente y se sentó sobre sus rodillas con las manos sobre su regazo. Eso no era tan malo… de esa forma estaba un poco más cerca de Ranma. El nerviosismo la consumía completamente

Ranma… - dijo mirándolo a los ojos – estas actuando extraño, no sé si será por los polvos que te echó Shampoo u otra cosa pero pareces más abierto… y quería preguntarte algo

¿sí? No siento nada extraño. Anda pregunta – dijo con media sonrisa

Hmm… - no sabía cómo preguntarle ni qué pero sabía que la respuesta dolería. Inhaló y dijo- teveotristeesporakane? – soltó el poco aire que le quedaba y su mirada cambiaba de un ojo a otro de Ranma mientras esperaba una respuesta. Él frunció el ceño con cara de confusión luego al parecer entendió la pregunta. Sonrió por un segundo pero al hablar su cara se agrió

Si es por Akane – él bajó la vista. Ella sintió que su corazón dejó de palpitar un segundo – lo único que logro es hacerle daño – no había sido tan terrible. Ranma empuñó sus manos y las apretó fuertemente. Como acto reflejo ella posó sus manos sobre las de él para tranquilizarlo y él la miró sorprendido

No creo que sea tu culpa… siempre – sintió como se relajaba un poco – Me voy a aprovechar de lo que te hizo Shampoo – Lo vio tensarse y poner cara de miedo – creo que te dio algo para ser muy honesto – su semblante cambió. Se seguían mirando a los ojos - ¿tu… tu… la quieres? De verdad…

Si, ella es todo pa…

"-¿Sabe lo mejor de los corazones rotos? - Que sólo pueden romperse de verdad una vez. Lo demás son rasguños."

RANMA

- Si, ella es todo pa… - pero qué demonios estaba diciendo. Miró sus manos unidas a las de Ukyo. Los ojos se le abrieron como platos. Estaba realmente sorprendido. Como había llegado a esa situación – eh… - se paró velozmente soltando el agarre de Ukyo. No podía creer que estuviera confesando sus sentimientos y menos estar en una situación tan cercana con una chica. Estaba dispuesto a salir corriendo.

- se pasó el hechizo – dijo Ukyo con la cabeza gacha, el se paralizó

- Me hechizaste? – ella levantó la mirada. Se veía furiosa ahora como iba a salir de esa situación. Piensa Ranma piensa

- Como se te ocurre… fue Shampoo – Dijo Ukyo en un tono pausado casi ausente. No le gustaba verla triste, después de todo ella era su amiga, estaba un poco loca pero sólo un poco – Al parecer te hechizo con algo para que digas la verdad o no temas aceptar lo que sientes… - Seguía con el mismo tono, esta vez el sabía que ella no estaba fingiendo para manipularlo, la conocía. Recordó todo lo que le había dicho. Se sintió mal, sabía que Ukyo lo quería de verdad pero él no podía verla de esa forma.

- Lo siento Ukyo. Soy tan bruto – apoyó su mano en el hombro de la chica – Se que no serias capaz de hechizarme realmente…

- Ranma… tienes que aceptar tus sentimientos o jamás serás feliz. Y yo quiero que seas feliz – se miraron ella tenía una sonrisa que intentaba cubrir sus húmedos ojos. Él se volvió a sentar

- Lo sé pero no sé como…

- Creo que te puedo ayudar… - ella lo miró con esperanza. Él trago duro, tenía miedo. Quizás las intenciones de ella no eran tan santas como parecía, podría ser que todo fuese un complot en su contra… tampoco sabía si aceptar sus sentimientos iba a ser lo mejor para akane… pero si no lo intentaba…

- Esta bien acepto. ¿Cuál es tu plan? – El rostro de ella se iluminó. A su parecer no había ni una gota de maldad en si amiga…

N/A Gracias por leer y gracias también a todos los que dejaron reviews en el primer capitulo. ME hicieron basten feliz

cual sera el plan de Ukyo...

Este cap es un poco mas largo. Espero que les haya gustado... Pensé que no me iba a demorar tanto en escribir pero tengo un trabajo estable y esta semana en mi país fueron las fiestas patrias... por lo que también me fui de fiesta xD

espero que les haya gustado el bonus... de Ranma. Por mi parte tengo que dejar claro que... esto es terapéutico para mi por lo que Ranma estara basado en mi tormento personal... también algunas de las situaciones. Ukyo se las va a sufrir todas, bordeando en el masoquismo puede que su personalidad se aleje un poco del manga...

Como Ukyo va a sufrir mucho. Eso es un hecho... por eso no se si quiero que el fic sea solo desde el punto de vista de ella.

Voy a intentar mantener a la Akane del manga

Díganme que les interesaría leer, que cosas no les parecen bien las que si. algún cambio a futuro

cualquier guía me sirve, aunque ya tengo una idea de como seguirá avanzando esto para poder llegar al final que tengo planeado desde el principio pero eso depende de los personajes que a veces tienen vida propia

así que llego la hora de pedir REVIEWS y soy toda oidos, o en este caso ojos... a sus consejos

Gracias por leer

ah si no se que titulo usar para el próximo cap xd