¡Soy un ser humano terrible! ¡Tres meses haciéndolos esperar y esto es lo único que se me ocurre! :"v
Perdone la tardanza, es culpa de mi falta de organización, inspiración e ideas :v
Después de una larga jornada de escuela, Taniguchi Harumi caminaba de regreso a su casa, los exámenes habían comenzado esa semana y la castaña tenía mucho por repasar.
Llegó a su hogar y lo primero que hizo fue subir a su cuarto, tomó un baño y se cambió, después tomó sus libros y comenzó a estudiar; podía ser una rebelde y todo, pero no podía jugar con sus notas, en especial si corría el peligro de aplazar unos cuantos cursos.
Llevaba ya una hora de sumo trabajo, hasta que el sonar de su teléfono la sacó de su ardua concentración. Inmediatamente tomó su teléfono y reviso la pantalla, era un número desconocido otra vez, pero ahora se le hacía un poco familiar.
-¿Hola?
-¡Taniguchi seeeempai!- Inmediatamente reconoció la aguda voz del otro lado de la línea.
-¿Matsuri qué quieres ahora? - preguntó la castaña no muy animada.
-No mucho… verá esa vez que salimos, creo que usted se llevó algo que compré.
-Bien, voy a buscar- Harumi buscó en su bolso y encontró lo que al parecer quería Matsuri; unos auriculares de color rosa con motivos plateados.
- Umm…si, ya los encontré- dijo la gyaru.
- Bien ¿Podrías traérmelos?
-¡¿Por qué no vienes tú por ellos?!
- Gracias Taniguchi sempai, te quiero.
- ¡Esp…!- Antes de que pudiera terminar, la chica al otro lado de la línea ya había cortado.
- ¡Ah, pequeña idiota!- gritó mentalmente la castaña- Y ¿Ahora qué hago?
Miró la hora y vio que eran las seis y veinte, ya había estudiado lo suficiente y honestamente su cabeza ya no daba para más.
- "Realmente voy a hacer esto"- se preguntó Harumi mientras tomaba sus cosas y bajaba las escaleras.
- ¿Vas a salir?- preguntó su hermana cuando la vio dirigirse a la puerta.
- Ah…sí, tengo que devolverle unos libros a una amiga- mintió la castaña.
- ¿Y no puedes dárselos mañana?
- No, es que mañana hay examen y ella necesita sus libros para estudiar.
- …- la mayor hizo una pausa para pensar un poco la situación-Bien, pero no llegues tarde.
- No lo haré, ya vuelvo hermana- dijo la gyaru saliendo de su casa.
A las siete y nueve estaba nuestra gyaru frente a la puerta de la casa de la peli rosa.
- "¿Qué estoy haciendo aquí?- Se preguntaba, ni siquiera había tocado el timbre-"¿Por qué me siento tan nerviosa?"
De repente la puerta de la casa se abrió, revelando a la chica de cabellos rosados.
- ¿Cuánto tiempo ibas a estar parada ahí Taniguchi sempai?- preguntó la menor burlándose.
- Tú ¿Me estabas observando?
- Si, te pude ver desde el piso de arriba… ¿Trajiste mis auriculares?
- Si, déjame busc…
- "¡Matsuri cierra la puerta!"- se escuchó una voz lo lejos que interrumpió a la castaña.
- Será mejor que entres- dijo la menor.
- Pero solo…- Harumi no pudo terminar de hablar porque la peli rosa ya la había tomado del brazo y jalado dentro de su casa.
- Sería muy descortés de mi parte si te dejaba afuera, además conociendo lo descuidada que eres ibas a tardar más de cinco minutos buscándolos entre tus cosas.
- Yo no …- Nuevamente se vio interrumpida, esta vez al ver aparecer a una mujer de aproximadamente unos treinta y cinco años, con el pelo rosado recogido en una trenza y ojos del mismo color; era la viva imagen de Matsuri, solo muchos años más adelante.
- Matsuri - habló la recién llegada- ¿Por qué no me dijiste que tenías visita?
- Ah… mamá, ella es Taniguchi Harumi- dijo Matsuri algo nerviosa- es…una amiga.
- "¿Mamá?"- pensó la castaña- ¡Ah! Bu…buenas noches, mucho gusto señora Mizusawa- dijo haciendo una reverencia.
- Es un gusto también Taniguchi san, u ¿A qué se debe tan agradable visita?
Harumi pensó que la actitud de la señora era un poco "especial" a comparación de su hija.
- Bueno, yo vine a entregarle algo que olvidó a su hija.
- Oh gracias por la molestia, en ocasiones mi hija puede ser muy descuidada- dijo la señora haciendo un ademán con sus manos.
Harumi no pudo evitar reír por el comentario, en especial al ver como la menor se puso roja.
-Bien, ya que estás aquí ¿Por qué no te quedas a cenar?
_ Mamá, no creo que sea necesario, Taniguchi sempai debe tener cosas importantes que hacer- trató de detener a su madre la pelirosa.
Por su parte la castaña pensó también en rechazar la invitación, pero después de pensarlo un momento decidió aceptarla, esto como una pequeña venganza a la peli rosa.
-Está bien, acepto su invitación señora Mizusawa- "Esto es por hacerme venir hasta aquí"- dijo mentalmente mientras miraba a la menor, la cual tenia una expresión de molestia en su cara.
- ¡Grandioso! Matsuri, lleva a tu amiga al comedor, la cena estará servida en un momento- dijo la señora Mizusawa retirándose y dejando a las dos muchachas allí.
- ¿Por qué lo hiciste?- le preguntó Matsuri a la mayor.
-Tú hiciste que viniera hasta aquí y ni siquiera tuve tiempo de cenar, así que tómalo como un pequeño "trueque"
-…
Las tres personas se encontraban ahora en la mesa disfrutando, de un delicioso curry que había preparado la madre de la peli rosa.
- Y Taniguchi san ¿De dónde conoces a mi hija? ¿Son compañeras de clase?- preguntó de repente la mayor de las tres.
-Ah, no, es que soy la amiga de una amiga de su hija- la respuesta de la castaña no pareció complacer a la madre-"¿Qué clase de respuesta es esa?- pensó Harumin.
- Ella es una amiga de Yuzu mamá, es así como nos conocemos- dijo la menor tratando de ayudar.
- ¡Ah! ¡Yuzu chan!- exclamó la señora juntando sus manos- Ahora que lo pienso, me suenas un poco.
- Creo que te hablé de ella una vez mamá, recuerdas, cuando no llegué a dormir.
- Oh, sí, ya le recuerdo ¡Gracias por dejar que mi hija se quedara en tu casa ese día! No sé qué hubiera sido de mi pequeña si andaba por las calles con esa tormenta- Al mencionar la palabra "pequeña" Harumi vio como Matsuri se sonrojaba, cosa que se le hizo un poco adorable.
- No…no fue nada señora Mizusawa- dijo Harumi mostrándole una sonrisa.
En ese momento, la peli rosa se paró de su asiento.
- Vuelvo en un momento- dijo subiendo rápidamente las escaleras.
Después surgió un silencio un tanto incomodo entre las que quedaron en la mesa, aunque esto era más cosa de la castaña.
- "Se siente como…si estuviera presentándome a la madre de mi pareja…¡¿Qué estoy pensando?! ¡No debí haber aceptado la invitación!"-Eran las cosas que pasaban por la mente de la gyaru.
- Taniguchi san- llamó la mayor sacándola de sus pensamientos.
- S…¿Si?
- Gracias por apoyar a mi hija- comenzó a hablar la señora- Verás, su padre y yo estamos separados hace mucho, y por razón de mi trabajo no puedo pasar mucho tiempo con ella como quisiera, sé que en ocasiones su actitud no puede ser la mejor, pero en el fondo se que es una buena chica, así que me gustaría que seas tú quien me ayude a guiarla, se nota que eres una gran persona.
Harumi no pudo evitar sentirse conmovida por esas palabras.
- Es…está bien-dijo la castaña- admito que…la primera impresión que tuve de su hija no fue muy buena que digamos, pero creo que al igual que usted, en cierto modo… no me gustaría que le pasara nada malo, así que la ayudaré en lo que pueda.
Intento creer que sus palabras eran solo para no decepcionar a la otra persona, pero algo en su interior le decía que sus propias palabras eran sinceras
- Bien ¡Muchas gracias! Y por favor, llámame Ryoko.
Mientras, oculta en un rincón, la persona que había salido hace unos momentos, las escuchaba atentamente.
Tiempo más tarde Harumi y Matsuri caminaban presurosamente, esto para que la mayor no perdiera el último tren del día.
- Ve el lado bueno Taniguchi sempai, si pierdes el tren, entonces pasarás la noche conmigo- dijo en un tono pícaro la peli rosa.
-Deja de decir tonterías, si no llego mi hermana me va a matar, y además mañana tengo examen, por cierto, no necesitas acompañarme a la estación.
- Mi madre me lo pidió, así que lo haré.
- ¿Desde cuando eres tan obediente?
- Jeje.
Aunque su era honesta consigo misma, comenzaba a notar que la compañía de Matsuri ya no le era desagradable.
- ¡Hey Matsuri!- una voz masculina detuvo su paso. Ambas voltearon para encontrarse con un chico de veinte años aproximadamente, tenía el cabello de un azul oscuro, vestía un polo color blanco cubierta por una camisa y llevaba unos jeans ajustados. A la castaña no le daba buena espina.
- ¿Qué se te ofrece Souma?- preguntó la menor.
- ¿No vas a presentarme a tu "amiguita"?
Inmediatamente Harumi retrocedió unos pasos, aunque la menor no pareció inmutarse.
Matsuri volteó y quedó de frente a Harumi, acto seguido la atrajo hacia ella y como si nada, la besó.
Este acto tomó por sorpresa tanto a Harumin como al recién llegado.
-¿Matsuri qu…?- trató de hablar la castaña.
- Ella no es mi "amiguita"-dijo Matsuri- ahora, regresa por donde viniste.
El muchacho pareció hacer un gesto burlesco, después camino dejándolas atrás.
-"¿Matsuri acaba de defenderme?"- se preguntaba la gyaru aun confundida por la situación.
- Taniguchi sempai, si sigue parada allí en verdad perderá el tren.
Afortunadamente, cuando llegaron a la estación el tren aún no llegaba.
Harumi por su parte aún seguía pensando en lo ocurrido hace unos momentos, en especial en la actitud de la peli rosa cuando apareció ese chico, ¿En verdad la defendió? ¿O solo fue una escusa para besarla?
- "¿Y si le doy una oportunidad?"
El sonido del vehículo llegando la sacó de sus pensamientos.
- Bueno creo que ya me voy, adiós Matsuri.
- Nos vemos Taniguchi sempai.
La castaña iba a abordar el vehículo, cuando recordó algo y regresó donde la menor.
- Creo que olvidé por que vine en un inicio- dijo entregándole los auriculares a Matsuri.
- ¡Ah! Es cierto, creo que yo también lo olvidé-dijo la menor.
- Y… Matsuri ¿Podemos vernos el viernes en el parque cerca de mi escuela?
- ¿Para qué? ¿No pensará hacerme cosas pervertidas?
- Tsk "creo que me arrepentiré de esto"… tu solo ve.
- De acuerdo.
- Bueno, me voy, cuídate hasta entonces.
Después subió al tren. "Creo que intentarlo no está tan mal"- pensaba Harumi camino a casa.
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