Me separo lentamente. Mi corazón está latiendo a gran velocidad, mi respiración está agitada y siento como me arde la cara.

-No te he perdonado- Digo serio alejándome un par de pasos.

-Me lo suponía- Se acerca y me agarra de las manos -Esperaré hasta que vuelvas a confiar en mi- Me besa la mejilla

-¿Para qué? ¿Para volver a decirme que todo es una mentira?- Replico ceñudo

-Oye no soy tan retorcido- Frunce levemente el ceño -Todo lo que te he dicho ahora es verdad, no volveré a mentirte, nunca-

Inflo mis mejillas y volteo mi rostro -No te creo-

-Cabezota- Suspira -Te acompañaré a casa, es tarde para que vuelvas solo-

-No hace falta, he venido solo, puedo irme solo-

-Sip, y también viniste descalzo- Suelta un pequeña risa -Espera aquí- Camina hasta la puerta de su casa y se voltea -Espera aquí- Repite señalándome y entra a su casa.

Me quedo mirando la puerta -Debería irme a casa..Tengo muchas cosas en las que pensar..- Me volteo y comienzo a caminar.

De pronto siento un fuerte golpe en la cabeza y suelto un pequeño grito de dolor, miro hacia atrás pero no hay nadie.

-Te dije que esperaras- Busco la procedencia de la voz de Xiang y lo veo asomado a la misma ventana de antes. -Si no quieres que te acompañe al menos ponte esto- Me lanza una zapatilla roja

La recojo del suelo y me quedo mirándolo arqueando una ceja -¿Solo una?-

Señala con su dedo -La otra está ahí, te la lancé antes a la cabeza-

Frunzo el ceño y me agacho para ponerme las zapatillas -Me ha dolido que lo sepas- Lo miro de reojo

-Nah eres un cabeza dura- Se apoya en la ventana -¿Te acompaño a casa?-

-No- Digo tajante

-Ves, un cabeza dura..-

Resoplo, termino de abrocharme los cordones y miro hacia la ventana, Xiang ya no está asomado. Me pongo en pie y comienzo a caminar con el ceño fruncido

-¿Por qué me sigues?-

-Nada en especial, tengo que asegurarme que mis zapatillas llegan sin ningún problema a su destino- Responde monótono

-Entonces te devolveré las zapatillas y te irás a tu casa- Ceñudo me agacho para desabrochar las zapatillas

-No hace falta, te seguiría de todos modos- Me agarra del brazo y me levanta

Xiang no voy a perdonarte, lo de antes no ha cambiado nada- Me sonrojo y desvío la mirada -Sigo odiándote-

-Solo te estoy acompañando hasta tu casa- Dice tranquilo.

Volteo mi rostro y continuamos el camino en silencio.

No se que hacer, los fuertes latidos de mi corazón no me dejan si quiera escuchar mis propios pensamientos. Si, es cierto, una parte de mi no puede perdonarle, me estuvo mintiendo durante mucho tiempo, además no se si puedo confiar en sus palabras pero...

Lo miro de reojo sonrojado, mantiene su vista al frente con su característica expresión de aburrimiento.

Le echo de menos, aunque nunca hayamos sido realmente cercanos..Le echo de menos..

-Emil-

Me sobresalto -¿Q-Qué quieres?- Pregunto hostil

-Ya hemos llegado- Señala mi casa.

-Ah...Vale pues ya puedes irte- Le hago un gesto despectivo con la mano y camino hasta la puerta.

-Emil-

Me volteo ceñudo -¿Y ahora qué?-

-Mis zapatillas, como que ya no las necesitas- Se encoge levemente de hombro

Frunzo aun mas el ceño, me quito las zapatillas y se las lanzo -Toma tus estúpidas zapatillas- Vuelvo a voltearme

-Emil-

Tomo una bocanada de aire -¿Queeeeeeee?- Pregunto ya cansado y arrastrando las palabras mientras me volteo y retrocedo un par de pasos al verlo tan cerca.

-Lo que siento por ti no es lo mismo que sentía por Yong Soo, con él solo era loca excitación pero tu.. Eres extraño Emil, no se que es lo que has hecho- Clava su mirada en mis ojos -En tu cumpleaños pensé que ya que te estaba utilizando podría aprovecharme un poco más y hacerlo contigo, pero me arrepentí al instante por tener esos pensamientos, tuve miedo de hacerte verdadero daño. Yo quería a Yong Soo y quería su cuerpo, pero ahora contigo no me atrevo a tocarte-

-¿Me estás diciendo que ahora te doy asco?- Le interrumpo ceñudo y sonrojado. No puedo creer lo que está diciendo...Es un maldito pervertido

-No es eso- Responde medio alterado y se rasca la cabeza -No se lo que es, es igual a lo que sentía por Yong Soo pero a la vez es muy diferente- Un leve sonrojo aparece en sus mejillas -Solo quiero estar a tu lado-

Es realmente inusual verlo mostrar tantas emociones y eso me pone nervioso, me pone muy nervioso, no estoy acostumbrado.

-¿Entonces que sientes por mi? Yo no puedo estar contigo sin saber que es lo que de verdad sientes- Bajo la mirada fuertemente sonrojado -Xiang yo..yo te amo..- Nervioso, comienzo a jugar con mis dedos -Pusiste mi vida patas arriba molestándome a diario, mi hermano me dijo que ya no era tan frío porque había encontrado buenos amigos y aunque aprecio mucho a Victoria y el resto, creo que dejé de ser frío gracias a ti, tu me cambiaste Xiang, por eso me dolió tanto saber que todo fue una mentira...Pero aun así soy un idiota y te sigo amando..Quiero conocer al verdadero Xiang pero tengo miedo...-

-Amor...- Musita -A ver que siento yo por ti..- Murmura rascándose el mentón -Te quiero, lo que te dije antes no era mentira, pero a Yong Soo no lo quiero de la misma manera, a ti..hmm..te quiero mas..hm...-

Frunzo el ceño -¿Te importaría dejar de mencionar a Yong Soo? Te estoy preguntando lo que sientes por mi, no por él- En cuanto las palabras salen de mi boca me sonrojo violentamente.

¿Estoy..celoso?

Xiang se encoge de hombros -No estoy familiarizado con esta clase de sentimientos, así que tengo que compararlo con la única persona que me ha hecho sentir algo parecido, aunque no me sirve de mucho- Suspira y se cruza de brazos -A ver, don celosín escucha, cuando estoy a tu lado veo el repugnante ser que soy, tu eres tan puro e inocente y mientras yo..ehm mejor no hablar de eso, lo que quiero decir es que cuando estoy a tu lado quiero ser mejor persona, cuando estoy contigo dejo de odiarme a mi mismo- Esboza una sonrisa ladina -Tu cuerpo, bueno, obviamente me interesa, tu blanca piel me tiene hipnotizado, pero!- Hace una pequeña pausa -Por alguna extraña razón de pronto he empezado a pensar que mis pensamientos hacia ti son demasiado sucios y eso hace que me sienta mal y me arrepienta- Suspira pesadamente -Mi cabeza solo está llena de pensamientos hacia ti y siento una rara sensación en el pecho...y..- Baja su tono de voz y desvía la mirada -Me duele cuando pienso en lo que te he hecho- Vuelve a mirarme con su común expresión de aburrimiento y un pequeña sonrisa -¿Y bien? Yo no se clasificarlo, nunca antes me había sentido así, ¿Cómo llamarías a este sentimiento?-

Directo, sin sentir vergüenza al hablar y con su estúpida cara de aburrimiento para todo...Tal vez el verdadero Xiang no es tan distinto de como yo pensaba

-Amor- Murmuro sonrojado

-Amor eh?...Me lo temía..- Suelta una pequeña risita -Realmente eres un tipo raro Emil- Se acerca un par de pasos y me acaricia la cara -Hacerme sentir algo tan hermoso como el amor..realmente soy afortunado- Se inclina lentamente para besarme.

-To-todavía no te he perdonado- Me agacho, saco las llaves de mi bolsillo y rápidamente entro en casa apoyándome contra la puerta.

Me deslizo hasta sentarme en el suelo, creo que el corazón me va a estallar, no puedo creer todo lo que acaba de ocurrir ¿Me ama? ¿De verdad? No es más que un estúpido pervertido...¿Que...qué debería hacer ahora?

-Emil cielo ¿Dón- Emil! ¿Qué te pasa? ¿Tienes fiebre?- Mi madre se asoma desde la sala de estar y viene corriendo hacia mi

-Estoy bien- Me levanto del suelo y empiezo a caminar

-¿Seguro? ¿A donde fuiste? Se te ha enfriado la cen- ahhh! Estate quieto!- Me grita

Me volteo extrañado -¿Qué? Estoy bien, ahora ceno-

-¿Que dices de cena? Mira como estás poniendo el suelo ¿Por qué tienes los pies tan sucios?- Corre a la cocina y vuelve con un trapo húmedo -Dame esos calcetines cochino-

Frunzo el ceño y me sonrojo -No soy un cochino..- Inflo las mejillas, me quito los calcetines y se los paso.

-Toma, limpia el suelo- Me lanza el trapo y se lleva los calcetines al cuarto de la ropa sucia.

Soy un idiota... Termino de limpiar el suelo y tras dejar el trapo en la cocina me dirijo a mi habitación. Me tiro boca abajo sobre la cama y suelto un pesado suspiro

-Debería ponerme el pijama...No..Debería darme una ducha- Estiro el brazo y agarro el peluche de frailecillo, lo abrazo con fuerza y cierro los ojos, tratando de calmar mis pensamientos y los latidos de mi corazón, hasta que al final me quedo dormido.

.

Trato de alcanzar el despertador a tientas, la maldita alarma está poniéndome de los nervios. Me incorporo y algo desorientado miro a mi alrededor.

-Huh? ¿Y esta manta?...- Me quito la manta de encima y me pongo de pie -Perfecto..Ni me cambié de ropa, ni me duché- Mi estomago comienza a rugir -Tampoco cené- Murmuro entre un suspiro. Miro el reloj y me dirijo rápido a la ducha, voy a llegar tarde a clase.

Tras ducharme agarro mi cartera y voy a la cocina, sobre la mesa hay una nota.

"Emil anoche parecías cansado y no te desperté, no me ha dado tiempo a prepararte el almuerzo para hoy así que desayuna bien y compra en la escuela algo rico para almorzar, te dejo el dinero. Asegúrate de comer bien"

Guardo el dinero en mi bolsillo, me quedo mirando la silla donde siempre se sentaba Lukas y me dirijo a la salida. Siempre pierdo el apetito al ver esa silla vacía.

Al terminar de ponerme los zapatos salgo prácticamente corriendo rumbo a la escuela.


El comienzo del nuevo curso tuvo ciertas ventajas, ahora mi asiento y el de Xiang están bastante separados y eso es bueno.

Al llegar la hora del descanso me levanto de mi silla y voy directamente a la cafetería.

-Me muero de hambre...- Murmuro en la cola. Creo que por una vez en mucho tiempo tengo verdadero hambre.

Pero olvidaba que hay alguien ahí arriba que se ríe de mi constantemente...Al llegar mi turno solo quedan emparedados y platos que no me gustan. No pienso llenar mi estómago con algo que no me gusta así que compro un emparedado y me dirijo a la azotea.

-Hey Emil ¿Dónde estabas?- Pregunta Victoria

-Cafetería- Respondo levantando el emparedado

-¿Otra vez vas a comer eso? Emil tu dieta está hecha un desastre- Me reprende Marcello con el ceño fruncido.

-Lo se, lo se- Me siento en el suelo y empiezo a comer observando la animada conversación que están manteniendo entre ellos.

Miro de reojo a Xiang y me estremezco, me está mirando fijamente con el ceño fruncido ¿Qué demonios le pasa?

-¿Y bien? ¿Que dices da ze?- Siento como me palmean el hombro

-Huh? ¿Me estás hablando a mi?- Miro a Yong Soo desconcertado

-No, a la reina Victoria- Responde sarcástico

-¿Qué pasa conmigo?- Victoria nos mira alternativamente

-Nadie está hablando de ti Viki- Yong Soo hace una mueca – Además ¿Por qué te auto proclamas reina?-

-Ah no se, yo solo he escuchado mi nombre- Se encoge de hombros

-Egocéntrica~- Le saca la lengua

¿Pero no estaba hablando conmigo? ¿Por qué se pone ahora a discutir con Victoria?

-Yong Soo te ha preguntado si irías a verlo al torneo de artes marciales- Dice Mei sonriente -Se celebra cada año a mediados de otoño, según leí en internet la fecha de inscripción comienza mañana así que el torneo supongo que empezará en un par de semanas-

-¿Artes marciales?-

-Sip, yo también participo ¿Vendrás a animarnos?-

-Si, supongo- Asiento con la cabeza

-Yey~! Sabes, Yong Soo lleva ganando tres años consecutivos y yo gané el año pasado en la categoría femenina- Dice orgullosa expulsando aire por la nariz.

-¿Entonces Yong Soo es mas fuerte que Xiang?-

-Hmm...- Se rasca la barbilla pensativa -No se que decirte...Ya no entrenamos y han pasado varios años desde la última vez que lucharon entre ellos...Así que no se cual de los dos es mejor- Se encoge de hombros

-Pero dices que Yong Soo ha ganado tres años seguidos- Digo algo confundido

-Ah si, pero es que Xiang nunca participa, desde el accidente de nuestros padre no volvimos a entrenar y a diferencia de mi y Yong Soo, Xiang no ha vuelto a participar en ningún torneo-

Miro a Xiang de reojo, está hablando con Marcello y Lili.

-¿Habéis hecho las paces?- Pregunta Mei sonriente y dirijo mi vista a ella.

-Hm? No ¿Por qué lo preguntas?-

-Bueno, parecías tener cierto interés, después de todo has sido tu el que has metido a mi hermano en la conversación-

Me sonrojo levemente y volteo la cara -No tenía interés, solo un poco de curiosidad-

-Hmm...Lo que tu digas- Se ríe suavemente

Suena la campana y volvemos a clase.

-Tomen asiento y permanezcan en silencio, la clase ha comenzado.- Dice Arthur mientras entra por la puerta.

Saco mi cuaderno de inglés y trato de prestar atención a la lección aunque no consigo concentrarme bien del todo.

De pronto la puerta se abre ruidosamente y entra Antonio con una sonrisa

-Esto~ perdón por interrumpir pero ¿Puedo llevarme a Emil un momento?- Dice mientras se rasca la nuca

Lo miro sorprendido y después miro a Victoria y Lili que me están mirando también con desconcierto en sus rostros. Me encojo de hombros haciéndoles saber que no tengo ni idea de para que me está llamando.

-Ni perdón ni mierdas- Bufa frunciendo sus enormes cejas -Llevatelo cuando acabe la clase, ahora vete, me estás haciendo perder el tiempo- Hace un gesto despectivo con la mano y dirige su mirada al libro.

-Ah pero Artie yo tengo que irme ya a casa, me ha surgido un problemilla y tengo que hablar con él hoy, pero no puedo esperar hasta que tu acabes la clase y-

-Esta bien! Esta bien! Vete de una maldita vez- Se frota el puente de la nariz y suspira -Emil puedes irte-

Asiento con la cabeza, me levanto de mi pupitre y sin entender muy bien lo que pasa salgo del aula con Antonio

-Emil ¿Va todo bien?- Me pregunta con una media sonrisa

-Huh? Si, ¿Por qué lo dices?- Ladeo levemente la cabeza algo confuso.

-Eh..Bueno ya se que este año no soy tu tutor y tampoco te doy clase pero me preocupo por todos los alumnos de esta escuela y en particular contigo siempre he querido estar un poco mas pendiente de ti- Sonríe bobalicón mientras se rasca la mejilla levemente sonrojado.

¿Por qué parece una adolescente que se está declarando? ¿Es idiota?

-Ahá- Diga, dándole pie a que continúe.

-Pues en la última reunión de profesores pregunté al tutor de la clase como les estaba yendo a los alumnos y bueno, en tu caso, desde que ha comenzado el nuevo curso tu rendimiento ha bajado bastante, así que me preguntaba si estabas teniendo alguna clase de problema- Me mira arrugando levemente el entrecejo.

-Solo estoy un poco desconcentrado, no es gran cosa, pero gracias por preocuparte- Hago una pequeña reverencia.

Me abofeteo mentalmente. Si en casa se enteran de esto se preocuparan innecesariamente.

Palmea mi hombro con suavidad -Bueno si solo es eso me quedo más tranquilo- Sonríe ampliamente y mira su reloj de pulsera -Tengo que irme, pero ya sabes siéntete libre de venir a la sala de profesores cuando tengas alguna duda- Se voltea y comienza a caminar -Ah! Y mejora esas notas!- Grita mientras se aleja por el pasillo.

Ruedo los ojos. Los profesores deberían decirle a los alumnos que no griten en la escuela ¿Qué clase de ejemplo está dando? -Llevo mas de medio año aquí y aún no me acostumbro a esta escuela de locos..- Suspiro y abro la puerta del aula, retomando de nuevo la clase.


De verdad odio el otoño. Hace frío y llueve mucho, esta mañana hacía sol ¿Cómo es posible que ahora el tiempo esté así? Haa lo odio...Ahora que lo pienso me pregunto si hay alguna estación del año que no odie.

Me resguardo de la lluvia bajo el toldo de una pequeña tienda y miro hacia el cielo -No parece que vaya a parar...- Murmuro para mi mismo.

Si no hubiera olvidado el cuaderno de matemáticas en la clase ahora estaría en el hospital, estudiando tranquilamente, seco y calentito. Para colmo he estado dándole vueltas todo el rato a mi bajo rendimiento y no presté atención a las clases restantes...No debería preocuparme tanto, solo no tengo que dejar que mis notas bajen mas o mi madre no me dejará estar todos los días en el hospital.

-Así que hoy me concentraré en estudiar..- Susurro frunciendo levemente el ceño y miro en dirección al hospital, todavía me queda un largo camino para llegar. Vuelvo a levantar mi vista hacia el cielo. Estúpida lluvia...

-Hey mocoso-

Ceñudo miro al tipo parado enfrente mía -Le importaría dejar de llamarme así, no, mejor dicho, directamente deje de hablarme-

-Tch..Que criajo tan maleducado- Sonríe de lado y presiona mi frente con su dedo índice -Bueno he tenido suerte encontrándote aquí, en esta maldita ciudad nadie habla noruego y Ada no ha vuelto a contestar a mis llamadas- Bufa molesto -Así que dime como llegar al hospital de Lukas-

Aparto su mano de un manotazo -Disculpa, pero tengo cosas que hacer- Comienzo a caminar empapándome de nuevo bajo la lluvia.

Lo se, lo se, es el padre de Lukas y querrá verlo, pero no me cae bien, golpeó a mi madre y tampoco se ha preocupado por Lukas en todos estos años. Así que no pienso indicarle con una sonrisa la dirección del hospital, es más, ni siquiera quiero que vea a Lukas ¿Qué demonios hace aún en la ciudad? Que vuelva a Noruega y siga haciendo su vida como hasta ahora.

-Mira niñato ya me estás cansando- Me detiene agarrándome del hombro con fuerza, clavándome sus dedos -Solo te estoy diciendo que me digas dónde está el hospital-

Cierro los ojos apretándolos y trato de soltarme de su agarre -Suelta! Me estás haciendo daño- Protesto ceñudo -Si ya! Te diré, pero suéltame- Digo al sentir como su agarre se hace aún mas fuerte.

-Buen chico- Me suelta y me palmea el hombro varias veces con fuerza.

Le indico la dirección y ceñudo me quedo mirando como se va alejando. Me masajeo el hombro para tratar de aliviar un poco el dolor y aprieto los puños. Espero que la razón por la que mi madre dejó a ese hombre no sea por lo que estoy pensando...

-Lo siento Lukas, iré a verte mañana...- Murmuro y me volteo poniéndome a caminar en dirección a mi casa. Ya estoy suficientemente mojado por hoy, necesito un baño caliente.


-Emil...Pss..Emil...hey..-

Hm? ¿Quién me está llamando?

-Em-...-

Abro los ojos de golpe, sobresaltado por el movimiento brusco de mi pupitre, levanto la vista y parado en frente mía está Dirck con obvia expresión de enfado, todavía algo desorientado miro a mi alrededor, todos mis compañeros de clase me está mirando, incluyendo a Victoria, Lili y Xiang.

-¿Le aburre la clase al señor?- Me pregunta en tono estricto

¿Me he dormido? ¿Me he dormido en clase?

-Eh...N-no...Yo..- Balbuceo

-Fuera de clase- Señala la puerta con el pulgar

Asiento con la cabeza y cabizbajo salgo del aula. Perfecto Emil, lo estas haciendo muy bien...Sigue así y verás lo pronto que preocupas a mamá y a papá.

Chasqueo la lengua y me apoyo contra la pared del pasillo. Cada vez duermo menos, no dejo de pensar en Lukas, el estúpido padre de Lukas, mis padres, Mathias, la escuela...Y Xiang... Se que esa no es escusa para dormirme en clase pero...

Realmente la noche es aterradora..

.

-Me ha sorprendido bastante que te hayas dormido en clase de mates- Victoria camina hacia atrás delante mía

-Déjame- Volteo la cabeza con el ceño levemente fruncido -Y camina bien, vas a caerte-

-Nah, yo no soy tan torpe como tu- Saca la lengua -Pero oye, ¿Cómo estás? Tu cara sigue estando igual de siniestra que al principio de curso y no parece que hayas subido de peso ¿Qué traes hoy para almorzar?-

-Estoy bien, es solo que no duermo muy bien- Me froto los ojos y bostezo, todavía estoy algo adormilado -Emparedado- Respondo con simpleza

-¿Otra vez? Marcello se va a enfadar, cada vez que te ve sacar un emparedado pone mala cara-

Me encojo de hombros -Es comida al fin al cabo- Paramos en frente de la sala de profesores y Victoria llama a la puerta.

Antonio abre la puerta con una sonrisa -Oh chicos ¿Qué os trae por aquí?-

-Toño~ El nuevo profe de historia es un rollo~- Victoria protesta inflando sus mejillas -Encima nos usa de recaderos...Tu nunca hacías eso-

-Eh?- Nos mira alternativamente algo desconcertado

-Mapas antiguos- Digo monótono -Quiere mapas de Europa del siglo 14, 15 y 16 para colgarlos en la pizarra-

-Ah ya veo, esperad un momento- Al poco rato vuelve con enormes mapas enrollados y nos los da

-Toño tus clases de historia eran divertidas, las suyas son un autentico aburrimiento, tienes que volver a ser nuestro profesor- Asiente enérgicamente con la cabeza.

-Hahaha~ bueno eso me alaga- Se rasca la cabeza -Bueno volved ya a clase y portaos bien- Nos da unas suaves palmaditas en la cabeza y cierra la puerta.

-Oye que me ha ignorado- Victoria me mira con los ojos bien abiertos.

Ruedo los ojos y comienzo a caminar.

-Por cierto- Se pone a caminar a mi lado y golpea mi brazo con uno de los mapas

-Ten cuidado- Me quejo gruñón

-Si si~- Suelta una risa despreocupada -Bueno ¿Xiang y tu habéis hecho las paces?-

-Otra..- Resoplo

-Hm? ¿Te ha preguntado alguien mas aparte de mi?-

-Mei y no, no hemos hecho las paces, además ahora parece que está enojado o algo, cuando soy yo el que tiene que estar enfadado con él-

-¿Ahora es él el que está enojado? Pero bueno que estáis ¿En un circulo vicioso?- Dice irónica entre risas -¿Acaso ha pasado algo malo?-

Bueno, se me confesó y le cerré la puerta en la cara, pero vamos eso ni siquiera se acerca a lo que él me ha hecho, así que no tiene derecho para enfadarse.

-No se que le pasa y la verdad no me importa, no he vuelto a hablar con él y tampoco quiero hacerlo- Inflo levemente mis mejillas y volteo mi rostro

Se ríe -Mira que sois raros..Espero que el motivo por el que cortasteis no fuera porque el quería hacerlo y tu no-

-No, no fue por eso..No le hubiera dejado por ese motivo-

-Uhh~ Acabo de leer entrelineas "Quiero tener sexo con Xiang"- Me golpea levemente con el codo provocando que el mapa que ella lleva me golpeé también en la cabeza.

Me sonrojo violentamente y frunzo el ceño -No! ¿Qué estás diciendo?!- Digo alterado.

-Ya...Seguro- Sonríe con malicia

-He dicho que no!- Replico

-Una de dos, o eres sorprendentemente puro e inocente cosa que te convertiría en un santo o algo así o eres un gran mentiroso. Somos humanos Emil, el cuerpo, tiene necesidades- Sonríe socarrona con mirada lasciva.

Trago saliva y volteo mi rostro fuertemente sonrojado -Eres una chica rara...-

-Nah, soy una chica normal, Lili y Mei también tienen esa clase de pensamientos, es más Mei que es un año menor, ahí donde la ves que incluso su físico y personalidad la hacen ver mas pequeña es toda una pervertida- Se ríe -Pero es normal, las chicas también somos así, pero claro aparentamos que somos dulces e inocentes-

-Las chicas dais miedo...- Suspiro

-Tu si que das miedo, que eres un santo caído del cielo- Me empuja -Pero yo te hablo a ti así porque me siento cómoda contigo, con Marcello y Xiang no hablo de estas cosas, ah! Eso no quiere decir que no me sienta cómoda con ellos- Se ríe -Bah, yo me entiendo-

Menos mal que tu te entiendes porque yo me he perdido hace un rato...

-Bueno...Yo..Supongo que si quería hacer esa clase de cosas con Xiang...- Murmuro avergonzado.

-¿Y ya no?- Me mira con una pequeña sonrisa -Emil las segundas oportunidades pueden salir bien y hay que saber perdonar- Su tono de voz se vuelve más suave -Le quieres ¿Verdad? Entonces deberías ser honesto contigo mismo. Quizás Xiang sea la persona que está hecha solo para ti, o tal vez no, pero no lo sabrás hasta que lo intentes, y si te equivocas..Bueno, solo tienes que levantarte y seguir esperando por esa persona, Emil no tenga miedo a caer, siempre puedes venir llorando a mis brazos y yo te abrazaré con fuerza hasta que te sientas mejor- Sonríe dulcemente

Bajo la mirada -Gracias..- Murmuro

-No hay de que- Sonríe y abre la puerta de clase -Profe traemos los mapas~-

-Gracias, podéis volver a vuestros pupitres-

Soltamos los mapas sobre la mesa del profesor, Victoria se sienta en su pupitre y yo me dirijo hacia el mío.

"Las segundas oportunidades pueden salir bien" y "Hay que saber perdonar" quizás tenga razón...¿Debería intentarlo?

De camino a mi pupitre paso por al lado del de Xiang y por impulso acaricio de pasada el reverso de la mano de Xiang y su antebrazo con las yemas de mis dedo, apenas un leve roce, pero el suficiente para hacer que mi corazón se acelere y que toda la sangre de mi cuerpo se concentre en mis mejillas.

Me siento en mi pupitre y me quedo mirando fijamente mi libro por un instante hasta que me atrevo a levantar la cabeza y miro en dirección a Xiang, me está mirando perplejo, es curioso como últimamente puedo ver emociones reflejadas en su rostro. Sonrío levemente y su expresión se torna aún mas confusa.

Vuelvo a dirigir mi vista al libro y trato de poner atención al profesor.

No le he perdonado..Solo voy a darle otra oportunidad...


Haa~ Por fin! he estado algo ocupada y no he tenido tiempo para escribir -.-

Aclaraciones por si se os olvidan: Las letras en cursiva de la conversacion entre Emil y el padre de Lukas es porque hablan en noruego.

Teniendo en cuenta que estamos en otoño y en un nuevo año escolar ya todos tienen 17 años, y hablando de la escuela, Emil ya no está sentado detrás de Xiang ni al lado de Victoria, el vendría estando por el final a la izquierda con gente a su alrededor que no vale la pena mencionar lol

Espero que os haya gustado la pequeña reaparición de los profes ^^ lo se, lo se, no he mencionado a Alfie y las parejitas secundarias las estoy dejando de lado, pero les daré su pequeño toquecito no os preocupeis.

Como siempre mil gracias por leer y los reviews, cada vez que entro a los reviews siento que me ahogaré en vuestro mar de lagrimas. Por cierto veo que os ha gustado el primito de Emil, en mi cabeza es un personaje adorable, vendría siendo como un chico animado que no calla pero con un tono de voz agradable al oído, es mas se le da bien cantar *3* aunque al pobretico lo he mandado de una patada a islandia ahahah

Ahora con las fiestas de navidad no se si tendré muchas oportunidades de escribir, trataré de actualizar aunque sea antes de que acabe el año pero si no puedo no me odieis por ello T^T

PD: Disfruté escribiendo la parte en la que Emil le hace "la cobra" a Xiang, solo de imaginarme la cara que se le tuvo que quedar cuando le cerró la puerta...hahaha soy mala

Oh con respecto a Lukas...Permaneceré en silencio :3

Pues ala, me voy a dormir, mil gracias por seguir apoyando este fic :)