Hola! n.n ya estoy aquí con lo prometido, mas vale tarde que nunca *0* (¬ ¬) xD El hechizo que realiza Maka fue inventado u.u sólo cambié el idioma (Gracias asdesjasdtúcofpiajdo Google Traductor) XDDD fail
Soul Eater no me pertenece
Wi-Dog
Capítulo 1
MAKA POV
Bueno, que va. Me llamo Maka Albarn, bla, bla, bla punto. Sinceramente no tengo muchas ganas de hablar, son las 7 de la mañana y a esa hora todavía no funciono. Acabo de golpear el reloj por millonésima vez para que deje de producir ese tedioso sonido, no se si clasificar genio o estúpido al que inventó las alarmas. Me levanto con pereza de mi cama y de pronto siento algo blandito en mi pie, un chillido rompe mis lastimados tímpanos. Había pisado la cola de Soul, olvidé que duerme debajo de mi cama. Siempre hago lo mismo, tiene aguante el pobre.
-Buenos días.—lo saludo con un bostezo de por medio.
Muy a penas me responde, aún le duele.
Es cierto, Soul es un perro que habla aunque no me sorprende viniendo de una familia de hechizeros. Sí, soy una bruja o sólo una mitad porque mi padre es humano. Es divertido serlo, mi abuela me enseña muchas cosas con o sin el permiso de mamá, a veces se enoja porque dice que me inculca la idea de utilizar la magia para hacer mis deberes. La abuela Sam es realmente muy divertida y extrañamente, es más actualizada que mamá. Es como mi cómplice de travesuras junto con mi hermano menor, Elliot.
-¿Por qué nuca te fijas? Sucede lo mismo todos los días.—gruñó Soul.
Es un quejica regañón, hay momentos en los que no se le soporta.
-Lo siento, no tengo ojos en los pies.
-Con que uses los que tienes en la cabezota.
Le sacó la lengua divertida y él suspira.
Ya son las 7:10 debo apresurarme, escojo ropa de mi armario y me meto a bañar, no sin antes sacar a Soul. Tal vez sea un perro pero actúa como un humano, no le puedo dar el lujo de verme pasear semidesnuda por mi cuarto. Rápidamente término de bañarme y me pongo el conjunto, una blusa holgada gris y una faldita con olanes. Normalmente llevo dos coletas de cabello y una pulsera de plata que me regalo abuela Sam, tiene una calavera parecida a Shinigami. Ella viene de allá, Death City la ciudad de las brujas, jamás he ido pero espero algún día conocerla.
Bajo hacia la cocina por mi desayuno, mamá se levanta temprano para ayudarnos a mí y a Elliot. No obstante también vi a papá despierto, miraba las noticias sentado comodamente en el sofá rojo de la sala. Cuando me percibió, sin ni siquiera voltear (quizás tiene Maka-censores), sonrió alegre.
-Buenos días Makita, ¿dormiste bien? ¿Pisaste de nuevo a Soul?
Hice un puchero, ¿el mundo entero debe reprocharme eso?
-Sí sigues así lo vas a dejar sin cola.
Una voz diferente dijo eso, era la abuela. Soul al escuchar aquella advertencia paró las orejas inquisidor, dejando de comer sus croquetas. La saludé y le di un beso en la mejilla, pronto entabló una conversación animada conmigo. Mamá estaba en la cocina preparando mi almuerzo, hice un ligero cereal para no llevar el estómago vacío a la escuela. Nick dormía prácticamente en la mesa, dejó su desayuno a la mitad. A veces es flojo, raro de un niño de 8 años. Acaricié sus rizos rojos, igual que el color del cabello de papá.
Tomé mi mochila y abrí la puerta principal.
-Ya me voy al colegio, ¡adiós, los quiero!—me despedí.
-¡Espera! ¿No quieres que papá te lleve?—preguntó mamá preocupada.
-No, gracias. ¿Acaso olvidaste mi plan de ''ejercicio mañanero''? Iré caminando.—sonreí y me fui.
Claro, el ''ejercicio mañanero'' es algo que me propuse para estar en forma. Ya se acerca la gruaduación y no quiero tener problemas al instante de probarme el vestido. Divisé la casita de Soul, antes dormía ahí me contó la abuela, aunque desde que nací lo he visto andar y salir de mi casa a rienda suelta. Escuché unos pasitos detrás de mí y supe que era Soul, frecuentemente me acompaña a la escuela.
-No creo que el pequeño tramo de aquí al instituto sea suficiente.—canturreó burlón.
-¿Estás diciendome gorda, perro estúpido?—le grité enfadada.
-¿Maka…?
Tsubaki me observaba con una expresión apenada. Menos mal que fue ella y no otra persona, sino me moriría de la vergüenza. Ella es mi vecina y mejor amiga, nos venimos juntas al colegio, su bolsa llegó levitando a su lado. Oh sí, también es bruja. Sonrió de lado y dijo.
-Se que está mal pero ya es un poco tarde.
Después se despidió de su familia y de Black Star, el halcón. Es extraño tener un halcón de mascota pero al mismo tiempo es genial, además de que hace buenos trucos. ''Hola, Soul'' dijo Tsubaki y este contestó de semejante manera. Cuando llegamos el timbré sonó y entramos, Soul en unos minutos regresó a casa. Suerte que el profesor Stein aún no estaba, ese tipo da nervios. A pesar de ser mi tío, no cambia su actitud hacia mí. Es decir me trata como un profesor TODO el tiempo.
En cuestión de segundos apareció él en su típica silla con ruedas, las rueditas hacían un ruido sumamente tedioso. ¡Y es que se tardó un milenio en llegar al escritorio! Lo mirabamos expectantes a ver cuando diablos se le antojaba parar, y lo hizo pero sólo para recoger su pluma, después prosiguió lentamente, aunque lento se queda corto. Era obvio que únicamente quería fastidiarnos
-Alumnos, he de deciros algo importante.—se ajustó las gafas y nosostros lo observamos ansiosos.
Esperabamos que fuera de la graduación, es lo que más primordial en la vida ahora. Estaré exagerando, sin embargo creo que será un valioso recuerdo si sale bien.
-Exclusivamente porque ya van a salir…
Quizás podría ser otra cosa, ¡presiento felicidad!
-No le aplicaré exámen al grupo de al lado.
Quedamos boquiabiertos por la eminente crueldad del maestro. El muy bastardo sonreía como el mismísimo guasón complacido.
Lo abucheamos, ni nos volteó a ver.
La comida de la cafetería no es tan deliciosa a comparación con la de mamá. Había que resignarse, era imposible ir a casa a comer en horas de clase (sería demasiado bueno). Liz se pintaba las uñas al terminar de ingerir su comida dietética y Patty… por dios, jugaba con una jirafa de peluche. Ellas también son mis amigas brujas, esta amistad no es a causa de que seamos la unicas brujas en el instituto, pasamos divertidos ratos juntos además de que tenemos pizca en común. No me refiero exactamente a la magia sino a que ninguna de las 4 (Tsubaki incluida) conseguimos pareja para el baile. Suele suceder en cada evento.
A Liz las invitaciones le llueven, el problema es que no las acepta. ''Aún no se presenta el chico ideal'' asegura. Si yo fuera ella ya habría admitido a cualquiera, con tal de no ir sola.
-Chicas, seriamente esto es ''alerta roja''. ¿Cómo diablos suponen asistir a la fiesta sin chambelán?—advierte Liz, subiendo una ceja.
-No se preocupen, alguien indicado nos invitará.—Tsubaki animó el ambiente.—Aparte es baile común y corrien...-
Oh, no.
-¡¿Sólo un baile?—Liz explotó.
Se pusó las manos en la cabeza y comenzó a alegar y a zandarearse como loca. Luego contó la friki historia de los bailes desde el principio de los tiempos, cuando los cavernícolas… etc., etc. Este tipo de cosas Elizabeth se las toma muy a pecho.
Suspiro cansado.
Al final permaneceré en casa viendo películas de zombies nazis.
Me despido de Tsubaki y entro a mi morada.
Mamá y papá me preguntan como me ha ido, siempre contesto que ''bien''. En raras ocasiones digo ''maravilloso'' eso si debo estar muy feliz. La abuela Sam me mira curiosa, a lo mejor ya se enteró de lo que pasa. Al subir a mi recámara, Soul está ahí. Para una oreja al escuchar la puerta abrirse.
-¿Qué sucede?—cuestiona preocupada.
Tiro la mochila al suelo.
-Nada.
Me acuesto agotada en la cama, Soul insiste.
-¿Acaso lees mentes?—lo encaro al descubrir que él se dio cuenta de mi extrema decepción.
-No hace falta serlo, tienes la tristeza reflejada en tu rostro.
-Soul, no se que hacer. Usa tu sabiduria canina para resolver mis dudas. –sacudo su cuerpo en busca de suerte.
Gruñe molesto. Cielos, los perros mágicos son poco amigables… ¡eso es! ¡Magía! Me levanté rápidamente y esculqué entre mi pequeña repisa con libros, el de la tapa gris y la wicca adornandolo era el ''Libro de las Sombras''. Suelen llamar así a los textos de hechizería. Ojeé las páginas y encuentré el embrujo que deseaba.
Tenía que pensar el tipo de chico que quería y recitar.
Amare in nocte
Abrí los ojos y ¡sorpresa! Seguía igual. Claro, hasta que una gota de baba azul me cayó en la cabeza. Desconcertada distinguí un mostruo de plasma azul en el techo, ahogué un grito.
-Bienvenida al mundo de esto es lo que pasa cuando no practicas un hechizo antes.—habló Soul con sátira.
Iba a reclamarle, no obstante esa asquerosidad pegajosa me atrapó dentro de ella, no hallé la manera de salir. El aire de pronto me faltaba y la desesperación creció en mí, todo se volvió negro. Lo último que vi fue a Soul rodeado por una extraño rayo de luz, quién sabe…
¿Review?
