¡Hola mis queridos amigos! Lo sé, lo sé. No he escrito capitulo desde hace MUCHO pero bueno tengo justificaciones, la escuela, la escuela, la escuela y ammmm ¡la escuela! Muy a penas tengo tiempo para mí. Pero hoy he decidido tomarme el poco tiempo que tengo para adelantar este fic tan atrasado, ya después seguiré con mí otro fic.

Soul Eater no me pertenece.


Unrequited Love

Nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde…

MAKA POV

Ya pasaron dos semanas después de lo ocurrido en la mansión de Soul, es más, no quiero ni recordarlo, me da un sentimiento de confusión y no traigo ganas de ponerme a descifrar esa rara cosa que sentí.

En un mes y dos semanas me casare con Soul… tendré que soportarlo hasta el día en que muera. Pero aún tengo a Kid, así que no habrá día en el que no me divierta.

Claro, siempre y cuando Soul se mantenga ocupado trabajando.

Mamá al igual que la señora Evans están muy emocionadas por eso de la boda, le encanta organizar esas cosas. En cambio mí padre, no le gusta mucho pero no le queda otra opción. Y al señor Evans, creo que no le importa mucho, solo quiere que la tradición se cumpla.

Más al rato tendré que ir con Soul otra vez…

Bufé. - ¡Ja! ¡Ya se me ocurrirá algo para no ir! - grité triunfante.

- ¡¿Qué no iras? - pregunto furiosa mí madre mientras parecía tener llamas en los ojos. Derrumbo la puerta con el puño en alto –literalmente-.

- ¡O-oye! ¿Me estabas espiando?

- ¡Eso no importa ahora! - evadió mi pregunta. - Con respecto a lo que dijiste, ¡claro que iras!

Y mandó a llamar a las dos sirvientas que nos quedaban, a mí padre y al chofer. Entre todos me jalaron fuerte para sacarme de la habitación y meterme al carruaje. Intenté agarrarme de todo lo que encontraba pero fue inútil, ellos eran más fuertes y me superaban en número. Creo que me rompí una uña.

SOUL POV

En unos momentos Maka llegaría y le podría enseñar mí canción.

Me tomó tiempo hacerla para quedara perfecta. Espero que le guste.

Aún recuerdo cuando toqué por primera vez el piano, la vez que mí padre me llevo a la Academia de Música, creo que hacer esto ya estaba más que planeado…

Creo que el día que nací mi padre no estaba muy contento.

Por que sí no tendríamos una mejor relación.

Cuando tenía tres años supe que es lo que quería ser, quería ser piloto de aeronaves. Ya que mí tío era piloto de avión y en sus tiempos libres le gustaba manejar aeroplanos. En esos tiempos yo podía decidir libremente, mí padre no se ocupaba mucho de mí, siempre estaba con eso de la música y solo le prestaba atención a Wes, era su favorito. Siempre que llegaba del trabajo y yo iba a abrazarlo me ignoraba. Wes siempre me consolaba con ese tipo de situaciones, él siempre jugaba conmigo. Era un buen hermano, aún lo es.

Mí padre tampoco se acordaba de mí cumpleaños y mamá y Wes siempre se lo tenían que andar recordando. Siempre me regalaban aviones de juguete, por que era lo que más me gustaba. Cuando visitábamos a mí tío, él siempre me invitaba a darme una vuelta en si aeroplano, yo siempre, pero mí padre siempre decía que no. No se por que lo hacia, no creo que le importe mucho sí algo me llegara a pasar.

El día en el que cumplí cinco años es cuando empezaría todo.


Flashback

Yo estaba jugando con los aviones y la pequeña rampa de juguete, recuerdo que ese día traía un avión en la boca…

- ¡Soul! ¡¿Estás listo para la diversión? - entró Wes de golpe a mí habitación con una sonrisa. Él tenía hasta ese entonces 12 años. Lo miré confuso y con le señor fruncido, aún con el avioncito de juguete en la boca medio salido mientras lo seguía chupando. ¡No sé porque pero gustaba chuparlos!

- ¡Papá tiene una sorpresa para ti!

¿Qué? ¿Acaso mí padre se había acordado de mí cumpleaños ÉL SOLO?

Se me cayó el avioncito de la boca por la impresión.

- ¡Ven! - dicho esto se fue corriendo.

Lo seguí feliz. Llegué a la sala de música con Wes, donde se encontraba mí padre.

- Ya están aquí. Bien, iremos a la Academia de Música.

¿A la Academia de que?

Y así fue, fuimos a la tal academia. Era enorme y muy bonita, tenía un estilo muy hermoso. Entramos y fuimos un gran salón donde se encontraban cualquier tipo de instrumento.

Pero ahí también estaba una señora, con un peinado muy extraño, un vestido de color crema y con lentes y peinado muy extraño, su cabello era café.

- Buenas tardes, señorita Bornes. Aquí le traigo a mí hijo, Soul, será un estudiante más en esta academia. - me puso al frente él para que me viera.

- Buenas tardes, es un placer tener a un Evans más en esta academia. Soy la señorita Mildred Bornes. - ¿señorita? - Y seré su instructora en esta academia.

¿Aguarden? ¿Eso significa que estudiaría aquí?

- Puede escoger cualquier instrumento que desee. - señalo los instrumentos que había en la sala.

La verdad ninguno me llamó la atención, pero por ahí, debajo de un piano de cola blanco, yacía un pequeño aeroplano de juguete color morado. No me resistí.

Fui por el, pero había un obstáculo, una no my alta reja que rodeaba el piano. Estiré mí mano para alcanzarlo, hice mucho ruido por lo cual mí padre, la señorita Bornes y Wes voltearon a verme. Yo seguía tratando de alcanzar el avioncito, pero casi señalaba el piano, lo cual lo tomaron como respuesta.

- ¡Ja! Lo sabía, será pianista como su abuelo. - dijo mí padre. Alcance el avioncito y me lo metí a la boca pero mí padre llegó por detrás y me cargó.

- Ha sido una buena elección. Mañana lo esperaremos, joven Evans para comenzar con su primer día de clases. - avisó Bornes.


Mas tarde, Wes volvió a llamarme y fuimos de nuevo a la sala de música.

Mí padre estaba ahí otra vez, pero había algo diferente.

- Te he traído algo para que mañana lo empieces a usar. - dijo con el típico tono frío que usa conmigo.

¿Qué sería lo que compró? ¿Tendrá algo que ver con aviones?, pensaba yo. En esos tiempos estaba obsesionado con los aviones.

Tenía una gran sonrisa en mí rostro. La cual se fue cuando descubrí mí ''regalo''.

Era otro piano de cola, pero negro.

- Mañana empezaras a ir a la escuela. - después se fue.

Observe aquel piano, el cual era más grande que yo.

Desde ese día comencé a ir a la Academia de Música, donde aprendí a tocar el piano y descubrí que la música era un gran medio para expresarme.

Creo que por una parte le debo a papá eso… quiero decir, padre. Como el quiere que le diga.

- ¡Oye! ¡Reacciona! - me habló una voz familiar.

Parpadeé varias veces. En frente mío se encontraba Maka enojada.

- ¿Maka?

- Sí, soy yo.

MAKA POV

¿Qué se cree? Llevo aquí como media hora esperando a que vuelva a la realidad.

- ¿Qué pasó? - preguntó extrañado.

- Estabas en otro mundo.

Miro el suelo un momento y después dijo:

- Tengo algo que mostrarte. - me tomó de la muñeca y me condujo a un salón grande.

¿Qué quería?

- Hice algo especial para ti. - me dijo, con un ligero tono carmín en sus mejillas.

- Con un demonio, Soul… - gruñí, pero no me alcanzó a escuchar ya que se había ido a preparar un piano de cola negro.

M acerqué a él, mientras que se sentaba en el banquillo.

- ¿Qué pretendes? - pregunte curiosa.

- Te hice un regalo. - contestó mirando las teclas del piano. - Un regalo musical, solo para ti. - me miró a los ojos, como sí quisiera ver mí alma. Dicen que los ojos son la entrada al alma…

Un sonido interrumpió mis pensamientos, era el sonido del piano. Comenzó a tocar y puse toda mí atención a la melodía, era algo triste pero al mismo tiempo llena de ternura. Las notas danzaban en mis oídos, yo solo la disfrutaba. Algo que sabía, era que a Soul no le gustaba tocar en público, pero sin embargo se atrevía a tocarle a una sola persona y esa era yo. Por alguna razón me sentí especial.

Reí quedamente. Todas las cosas que él hacia por mí a pesar de que lo he tratado muy mal. Debe amarme mucho para aguantarme.

Incluso aquella vez cuando teníamos diez años, en un evento que organizó el señor Shinigami, esa vez aproveché para ver a Kid, ya llevaba un año de conocerlo en ese entonces y eso me bastó para enamorarme de él. Los Evans iban a dar un concierto, así que Soul se encontraba ahí…


Flashback

Era como cualquier fiesta que se hacía, la verdad no sabía para que era, ni me importaba, solo quería ver a Kid.

Lo estaba esperando debajo de un árbol del jardín de su mansión, como él me indicó.

Estaba tranquilamente sentada bajo la sombra, cuando llegó Soul.

- ¡Maka, Maka! - con tan solo oír su voz me fastidiaba por completo. A él ya lo había conocido en ese entonces hace dos años, tener que soportarlo fue toda una tortura. - ¡Mira! - me mostró un tulipán, en fin, era solo una insignificante florecilla.

- La traje para ti. - me dijo sonrojado.

- ¿De donde la sacaste? - pregunte ya sabiendo.

- Pues… del jardín del señor Shinigami. - respondió apenado.

- ¿Sabes que sí se da cuenta de lo que hiciste puede que se enoje? - le advertí despreocupada mientras observaba mis uñas.

Me miró sorprendido y después tomó aire y subió el pecho con el ceño fruncido.

- ¡No importa hare lo que sea por ti! - gritó aun más sonrojado.

- Lo que sea. - contesté sin dejar de ver mis uñas.

Todo el aire que había acumulado se le escapo junto con una cara decepcionada.

- ¿Por qué no me quieres? - me preguntó triste.

Bufé. - ¿No es obvio? En primera no caes bien y en segunda ya estoy enamorada de alguien.

- ¿Así? - dijo enojado. - ¿De quién?

- De Death The Kid.

- ¿Por qué? ¿Qué tiene el que yo no tenga?

- Fácil, su cabello es negro como la noche… - recité mirando el cielo. - en cambio el tuyo es blanco y no es común, sus ojos son dorados como el oro y los tuyos… tampoco son comunes… ¿Qué eres?

Creó que se ofendió con lo último, ya que me miró el suelo dolido.

- Así que ya deja de molestar ¿quieres? Ya estoy enamorada de alguien…

Lo último que vi de él fue cuando se fue corriendo y tallándose los ojos.

- ¡Y él no es un llorón! - le grité.

….

- ¿Te gustó?

- ¿Huh?

- ¿Qué sí te gusto? - volvió a preguntar.

Genial, ahora la que se fue soy yo.

Analicé la situación, Soul estaba sentado viéndome con una sonrisa algo torcida y con los ojos brillando de alegría. Se veía realmente… atractivo… ¡¿Qué dije? ¡¿Qué me esta pasando?

Creo que me arrepiento de haberle dicho feo…

¡Ya basta!

- Bien. Estuvo bien. - fingí estar despreocupada.

- ¿Solo bien? - me miró decepcionado. - Creo que me dirias algo mejor, ya sabes me esforcé mucho…

- Sí, sí, sí, pero estuvo bien. Confórmate con eso.

Silencio.

- Oye….

- ¿Eh? - volteé a verlo.

- ¿Qué tal sí un día tu y yo salimos a escondidas? Ya sabes para evitar que nos espíen, por nuestros tres años de compromiso. ¿Qué dices?

Lo pensé un rato. Hace tiempo que no veía a Kid y quería ir a verlo…

- ¡Bien, lo tomaré como un sí! - dijo sonriente.

- ¿Qué? ¡Espera, yo no he dicho nada!

- ¡Nos vemos! - se despidió mientras se iba lentamente por la puerta.

Ugh…


Bien siento que quedó algo mediocre u.u pero bueno ustedes dicen. ¡Gracias a todos por dejar reviews y tomarse la molestia de leer este raro fic! T.T Por cierto la canción que tocó Soul se llama Kiss the Rain, de Crepúsculo. ¡Me gusta mucho!

¡Bueno, nos vemos! Tratare de hacerlo más seguido.