Hola, después de mucho tiempo me presento aquí de nuevo ^^U jejeje.
…
Esta bien ¬¬ se que prometí que en la segunda semana de Febrero subiría otro capitulo, pero desgraciadamente mí ordenador murió u.u
¡Pero ya revivió! xD
En fin, ya les tengo el nuevo capitulo jejeje. Espero que les guste. Y gracias a todos los que me han apoyado con este fic, me dan muchos ánimos ^^, en especial tú Miyoko-chibi. ¡Un abrazo para todos!
P.D: Trataré de mejor con estos capítulos, así que este será General POV, no se escribirlo muy bien, pero haber como sale xD ustedes me dicen si esta bien o debería mejorarlo ^^.
Soul Eater no me pertenece.
Unrequited Love
Nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.
General POV
4 años después…
Una brisa de verano se colaba por la iluminada ventana de la habitación del jefe del hogar, rabotando contra la pared tapizada de un blanco color perla para después golpear suavemente la mejilla de una mujer de cabello rubio cenizo, alborotado por la almohada. Eran las 10 de la mañana y ella aún no se levantaba, típico de ella.
De pronto, se escuchó el abrir de una puerta. Era una sirvienta, que venía por decima tercera vez a tratar de levantar a su señora.
-Señorita…-murmuró la joven, moviendo a la rubia delicadamente.-Señorita… ya es hora a de despertar.
La rubia abrió los ojos lentamente y se encontró una morena de ojos color agua marina, sonriéndole apenada. Suspiró fastidiada.
-Jazmín… aún tengo sueño. –hizo un berrinche.
-Pero…señorita.-la sirvienta jugó nerviosa con su corto cabello, temiendo ser regañada.-Ya pronto llegará su esposo y…-
-Soul llega hasta tarde, como a las 8 o 9 de la noche. No hay necesidad de hacer todo esto.-respondió, de manera altanera.
Maka, aun a sus 20 años de edad, se daba el lujo de actuar como una niña mimada sin importar que. Solo era cuestión de poner su mejor cara para poder convencer a su marido de hacer lo que ella quisiera. Seguía siendo la misma chica de siempre.
-Pero…
-Ya, ya. Me levantaré cuando se me quite el cansancio.-y dicho esto se volvió acostar en su enorme cama.
La sirvienta sólo suspiró derrotada y se retiró sin hacer mucho ruido.
Siempre era la misma rutina. Seguía siendo la chica de siempre.
-Maka… tenernos que hablar. –sentenció.
Ella sólo lo miró expectante.
-¿Sobre que?-se atrevió a preguntar.
El joven moreno de ojos dorados, Death The Kid, la miró serio.
-Se que esto va a sonar hipócrita.-comenzó.-Pero lo diré. Creo que… deberíamos darnos el privilegio de andar con quien nosotros queramos, mientras no estamos juntos. Después de todo, no tenemos una relación oficial.
-¡¿Qué?-soltó la rubia.- ¿Estás diciendo que quieres estar con otras…-tomó aire.-mientras no estás conmigo?
El joven se tomó su tiempo para contestar. No quería que Maka armara una escena enfrente de todos, aun si era sólo sirvientes. Respiró tranquilamente el aire veraniego, mientras escuchaba el canto de los pájaros y demás animales. La música relajante de los arboles con sus hojas. Después, enfocó su vista en la pequeña taza de té que tenía justo frente a él. La mesa blanca, con detalles de lo más habilidosos, las zapatillas rosa fuerte de Maka, el vestido rosa pastel de Maka y luego el rostro enfurecido de Maka.
Ah sí, tenía que contestarle.
-Pues, sí. Es a lo que me refería.-contestó sin rodeos.
¡Como se atreve! Pensaba la rubia. ¿Andar con otras mientras no estaba con ella? ¡Ni que fuera un objeto o algo por el estilo! En ese caso, ella también podía jugar el mismo juego. Una sonrisa burlona surcó sus labios.
-Claro.-suavizó su voz.- ¿Por qué no?
-De acuerdo. Entonces no hay problema.
Chocaron contra la pared por culpa de ese apasionado beso. Sus manos recorrían sin ningún escrúpulo el pecho perfecto de aquel joven rubio platinado de ojos violeta. Lo había encontrado por ahí, en una fiesta de un noble. Justo donde estaba Death The Kid platicando con Chrona Makenshi. Desde hace 4 años que siempre los veía juntos, aún cuando él le juraba amor sólo a ella. En fin, usó encantos femeninos y coquetear con el muchacho para ver sí lograba sacarle celos al moreno. Pero él, ni se inmunito.
No le quedó de otra que hacer de este plan más real.
Otra vez, se escuchó el abrir de una puerta. Justo a las 9 de la noche…
-¡Soul! –soltó de golpe al rubio. Ya había regresado del trabajo. Pero aún…
-¡Maka! ¿Estás ahí?- escuchó la voz profunda de su marido.
Su pánico aumentó, no quería que lo viera con este sujeto. Se enfadaría como aquella vez o peor… terminar con este matrimonio. Y eso significaría adiós al plan.
Mordió sus uñas nerviosa mientras planeaba algo. Observó todo a su alrededor hasta que vio su hermoso armario de roble. Se animó un poco y comenzó a empujar al rubio dentro del armario mientras le hablaba una excusa. Una vez ya él dentro lo cerró y justo en ese momento, Soul se asomó por la puerta de la habitación.
-Hola.- murmuró con una sonrisa. Se adentro a su habitación. -¿Cómo estás?-cerró la puerta tras de si.
-E-estoy bien.-aclaró su garganta, tratando de ya no tartamudear.
-Me alegro.-se acercó más a ella.
Maka lo notó, algo molesta y nerviosa de que se acercará más, volvió a preguntar.
-¿Cómo te fue… con eso de la canción? –preguntó, dudosa de que la pregunta estuviera bien formulada.
-¡Fue maravilloso!-contestó eufórico. –A Wes le encanto y convenció a Padre de que era una bella pieza. Quiere que la toque en el próximo concierto.-se volvió a acercar más.
Y se acercó más a la de ojos verdes. Tanto, que sólo quedaban unos centímetros de espacio entre los dos. Comenzó a respirar aceleradamente. Ella sólo bufó molesta. El albino, estaba sediento de cariño. Ella nunca lo recibía con un abrazo, un pequeño beso en la mejilla o algo. Ni una pequeña caricia en el cabello, nada. Solamente lo saludaba y después se iban a dormir y no se volvían a hablar hasta que él regresara del trabajo.
Se armó de valor y trató de darle un pequeño beso en los labios, pero ella giró su cara. Suspiró triste y se conformó con darle uno en la mejilla. Maka no dijo nada. El albino observó su cuello y noto una pequeña marca roja en el, como las que dejan un beso.
Se apartó bruscamente de ella. Lo miró curiosa.
-¿Qué es eso que tienes en el cuello?-trató de no sonar alterado.
-¿A que te refieres?-preguntó ella.
-Esa…esa…esa marca.-logró decir. Temiendo de lo que pudiera ser su respuesta.
La chica reaccionó al instante. Había olvidado cubrirla. Rápidamente formuló una mentira.
-Ah… ¿esto?- señaló la marca.- Solo es una picadura que me rasqué mucho. No hay problema.-sonrió nerviosa. Solo deseaba que se marchara un rato para poder correr al joven dentro del armario.
Soul dudó un poco, pero al ver la sonrisa de Maka, confió.
-Bien. Bueno, iré a tomar un baño.-tomó un poco de ropa limpia del buró negro que estaba a lado de la puerta blanca del baño.
-¡Sí, sí!-contestó animada, cosa que extrañó al albino.-Yo te esperaré aquí.
-Bueno.-y fue lo último que dijo antes de entrar al baño.
Y como un rayo, abrió el armario y sacó al joven para sacarlo velozmente de la mansión sin dar ninguna explicación al respecto. Y antes de que el rubio pudiera preguntar algo, esta cerró la puerta en su cara, recibiendo un gemido como respuesta.
Sonrió triunfante y regresó a su habitación, donde su marido se encontraba.
Después de unos minutos, Soul ya se encontraba poniéndose la pijama, al igual que Maka. Se acostaron y apagaron las luces del cuarto a excepción de las pequeñas lámparas de noche que estaban a los costados de la cama matrimonial.
-Buenas noches.-murmuró cariñosamente el de ojos rojos, esperando la respuesta de su mujer.
-Buenas noches.-contestó, sin ganas.
Nuevamente, volvió a suspirar triste. Apagó la lámpara y se adentró en el sueño.
La luz del Sol se coló por la ventana, dando de lleno en la cara del albino. Abrió los ojos lentamente y rascó con pereza su cabeza. Se levantó y fue directamente al baño, una ducha lo aguardaba. Después, comenzó a cambiarse con un traje gris y su sombrero. Se despidió de Maka, quien aún estaba dormida, dándole un beso en la mejilla y susurrándole un dulce ''te quiero''.
Como siempre, nunca obtenía una respuesta.
Salió de la habitación y se dirigió al enorme comedor, con una larga mesa con sillas doradas y unas rosas frescas justo en medio de la mesa, dispuesto a desayunar. Al terminar, siguió su recorrido a la puerta, donde el mayordomo lo saludaba con una cordial ''Buenas días''. Su transporte lo esperaba a fuera y el chofer le abría la puerta, pero antes de subirse hecho un último vistazo a su morada. Sabía que regresaría, siempre era lo mismo. Se subió y el carruaje comenzó a andar.
Hoy sería un día diferente… ¿o no?
Creo que hice lo mismo otra vez ¬¬
Bueno ustedes digan que lo que le falto, por ejemplo la descripción de las cosas y el lugar donde se encuentran, nunca me sale ¬¬
Se aceptan críticas constructivas ^^
¡Gracias por leer! Por cierto, bueno, como habrán notado como que en esta historia Maka es la atrevida y Soul es el timido. Quise ahcer esto, por que en todos los demás fics Soul siempre es el cool xD y Maka la buena niña (según xD) y penosa. Solo quería hacer algo diferente xD.
Prometo que el proximo será más largo, ¡aún si tengo que quebrarme la cabeza! O.O
P.D: No se como hacer para que el título qeude en medio D: (soy cabeza dura u.u) si alguien sabe digame T.T es urgente xD
Bueno, eso es todo. ¡Bye! ¡Dejen review! Me animan ^^
