IX:

L'esprit de l'escalier

Romano abrió la boca, totalmente sorprendido.

¡¿Quién demonios se creía el nazi para hacerle aquello?!

Se sonrojó en el acto.

—No te callabas —explicó Alemania, con toda la calma del mundo.

¿Qué no se callaba? ¿Él, Romano, no se callaba? ¿Qué mierda le importaba aquella patata parlante si se callaba o no? ¿Quién era para decirle que se callara? ¡Podía hablar cuanto le viniera en gana!

—T-Tú... asquerosa masa de músculos... ¿Cómo?... ¿Qué? —balbuceó, sin lograr articular ninguna palabra.

—No deberías ir por ahí insultando a las personas, menos cuando no las conoces.

¿Pensaba que él era como el imbécil de su hermano, que se dejaría hacer y luego asentiría con una sonrisita boba? ¡Se equivocaba de italiano! Ni a su abuelo le dejaba darle esos consejos inútiles sin que saliera mal parado. Mierda, que Romano era absolutamente adulto, y nadie debía decirle que hacer y que no, y mucho menos besarlo sin su permiso, sobre todo si no era una linda chica. Sobre menos, si era un alemán nada atractivo, petado a esteroides. Ahora lo callaría él, pero con un buen puñetazo, para demostrar que era mucho más masculino que aquel rubito maricón que besaba para callar a quien era obviamente un hombre hecho y derecho.

—Pues para tu puta información, no me interesa, ni a mí ni a nadie, conocerte mejor, bastardo, porque sabes a patatas —refutó, frunciendo el ceño.

Pero frente a él había un hombre que, por supuesto, no era Alemania.

—Uh... señor, debe desalojar la sala, necesito limpiar esto.

— ¡Chigi!

¿Cómo se atrevía ese imbécil a dejarlo hablando solo? No tuvo siquiera la decencia de esperar a que le contestara como Dios mandaba, ya vería la próxima vez que se encontraran. Se arrepentiría de haberlo dejado con las palabras en la boca, le daría el sermón de su vida.

«Y si cree que hablas mucho, ¿qué te bese de nuevo?»

Puta conciencia que no se callaba.

...

L'esprit de l'escalier (francés): Se refiere al ingenio de una persona para responder con agudeza y mordacidad… cuando ya es demasiado tarde.

...

¡Volví :D! (lo tengo claro, a nadie le importa, a la mierda)

Bueno... ya, ninguno de los protagonistas hablaba francés, pero amo el Germano de una forma enferma y traicionera, y si no era éste término no sería ninguno :(