¿Todavía hay Amor?

Por Cmils.


Capitulo 5.

Dolorosas Verdades Parte 1.

POV Bella.

Sus labios eran extraños para mí a pesar de su experticia al besar. Aún no me había acostumbrado a ellos. Su aliento era demasiado empalagoso… provocando en mí, la necesidad de besar otra boca. Otra, que hasta hace poco, estaba segura no volvería a rozar en mi vida. ¿Y porque digo hasta hace poco?… Rayos, sabía que el dueño de esos labios estaba tan cerca de mío en estos momentos pero tan lejos a la vez. No me podía dar el lujo de desearlos. No, no ahora. Para mí, de cierta manera, estaban prohibidos.

Por instinto me separé de los labios de Mike. Quien, de inmediato, me ofreció la rosa que tenía en sus manos… yo la tomé agradeciendo el gesto susurrado un "gracias" antes de retroceder un paso más, completamente aturdida aún.

Sólo podía pensar que aquella simple muestra de cariño tendría graves consecuencias.

Sentí miedo por la reacción que Edward podría llegar a tener… además, no estaba segura de qué es lo que podrían pensar mis seres queridos. Ellos, jamás me habían visto besar a nadie que no fuera Edward.

Sentí vergüenza. No pensé que Mike fuera capaz de tal osadía en la casa de los Cullen y cómo sí fuera poco, con la mayoría de los miembros de la familia presente.

Mi pánico fue en aumento cuando me atreví a alzar la mirada. Todos estaban inmóviles, uno a uno, observé sus rostros, en los cuales, sólo pude encontrar sorpresa y cierta molestia. Sobre todo molestia. No sé de dónde reuní todo el valor que tenía adentro para verle a él directamente. Necesitaba ver la expresión de su rostro.

Edward, tampoco respiraba. Aquello me preocupó el doble, ya qué, su mirada se clavó por unos segundos en Mike y después se volvió enervada al observarlo. Podría jurar que ardía por dentro. Quizás, lleno de repulsión. No pude evitarle ése pesar y me sentí muy incomoda porque a mi, en caso contrario, no sólo me afectaría, sino que también me dolería profundamente verle besar a Tanya.

En el instante en que Edward reparó en mí, algo vio en mi cara que le hizo contenerse y gracias al cielo no se movió un centímetro. Su expresión me hizo recordar la última vez que había tenido que vivir una situación tan tensa junto a él y no se compara en ni en lo mas mínimo con lo que estaba viviendo ahora...

Flash Back.

Estaba un tanto paralizada por el enfrentamiento que se estaba desarrollando frente mío.

No temía por lo que Edward pudiera hacer. Sabía que se controlaría, pero sí me daba miedo lo que mi amigo Jacob intentara hacer después de su aparición en casa de los Cullen. Él siempre había sido tan impulsivo.

-Déjalo Bells, solamente está celoso-Me dijo Jacob.

-Te equivocas, Black, no son celos-Aclaró mi novio poniendo uno de sus brazos a mi alrededor y arrastrándome hacia él de manera protectora-Para tener celos tendría que verte como mi rival en el caso de que Bella alguna vez hubiese manifestado cierto interés amoroso en ti desde un principio y no el cariño fraterno que te ha expresado durante todo éste tiempo. Simplemente, no confío en ti.

-No me interesa lo tú que pienses.

-Bueno, en ese caso, sí no querías escuchar lo que pienso de ti -Rebatió Edward- No tendrías por qué haber venido aquí, a mi casa. Haber interrumpido una celebración familiar por el cumpleaños de Bella y haberla arrastrado al frío para hablar con ella a solas.

-Sólo me dio un presente, Edward- Le hice saber.

- ¿Y sí ya te lo ha dado? ¿Por qué no se va?

-Estaba por irse cuando tú llegaste-Le dije.

-Conozco bien sus intenciones contigo-Me dijo molesto, con la mirada gacha y con sus ojos profundos y destellantes, viendo con el ceño fruncido el objeto que colgaba de mi muñeca-Y no son precisamente las mejores.

-Lo siento, Jake-Me disculpé a nombre de mi novio.

-Tranquila Bella, te esperaré todo el tiempo que sea necesario ¿Lo sabes?

Sus palabras me hicieron ruborizar, ya que, hace sólo unos minutos atrás me había declarado su amor.

-Jacob, tú sabes que es lo que siento-Le recordé también.

Edward se tensó al entender la situación y lanzó aquella mirada enfurecida sobre mi amigo.

-Deja de molestar a Bella ¿Por qué demonios no lo entiendes de una buena vez? ¡Ella es mía!

-¡No eres su dueño!-Alegó furioso.

-Tienes razón, no lo soy… todavía, pero Bella me ama a mí-Dijo con una seguridad plena, la cual, a cualquiera, le dejaba todo muy claro- Y nunca podrás hacer algo contra eso.

Jacob estaba a punto de explotar, es por eso, que me adelanté y me situé en medio de los dos.

-No me subestimes, Cullen-Alegó.

Edward bufó ante la provocación, restándole importancia mientras yo tomé su mano con suavidad para tranquilizarlo en el momento en que éste se inclinó hacia mi amigo. Cuestión, que pareció funcionar por un minuto.

Me dirigí a Jacob.

-Jake, gracias por tu obsequio, de verdad me ha encantado- Mi amigo sonrió feliz-Pero no quiero que se peleen por mi causa, y menos, en un día tan especial para mí. Es mejor que te marches.

-Pero Bella…

-Hazlo por mí, Jake-Le pedí.

-Está bien-Dijo no muy convencido- Sólo por que tú me lo pides.

Dio la vuelta para irse y cuando dio tres pasos, se giró y me lanzó un beso-Nos vemos luego, preciosa.

-¡Es que ése perro no se cansa!-Refunfuñó Edward mientras Jacob se alejaba.

Me quedé pensando unos segundos, viendo como Jacob desaparecía de nuestra vista y una pregunta me vino a la mente.

-¿Te cansarías de intentar conquistar a la mujer que crees querer?-Le pregunté para que lo entendiera un poco.

Pude jurar que sus ojos brillaron con el amor más grande al verme. Luego, mi novio enterró su cabeza en mi cuello, respirando mi olor y aprovechando la cercanía para profundizar su abrazo.

-Sí se trata de ti, nunca me cansaría, mi amor, porque te amo más que a mi vida-Contestó con sinceridad.

Sonreí y no me resistí y lo besé con ansias y me devolvió el beso con la misma pasión.

-Te amo. Sólo a ti. Nunca lo dudes-Susurré.

-Te amo-Suspiró- Sería difícil hacerme dudar de tí- Me dijo.

-¿Te he dicho lo sexi que te ves cuando te enfadas?-Cuestioné otra vez.

No le di tiempo de contestar y lo volví a besar con la misma intensidad.

-Me agradan tus ataques de efusividad-Dijo sonriendo cuando nos separamos por la falta de aire-Es mejor que entremos a la casa, amor-Me pidió con su aliento rozándome los labios.

-Terminemos con esto luego-Urgí pero sin separarme de él.

-Lo único que quiero es tenerte para mí, y quien sabe qué es lo que podría pasar después.

-Suena peligroso-Ronroneó mi garganta.

-Quizás te secuestre por unas horas antes de llevarte a casa de tu padre-Añadió con voz aún más ronca y sensual.

-Me encantaría ser raptada por ti- Fue lo único coherente que deje salir de mi boca.

Y por sí fuera poco volví a besar a mi novio para saciar por un momento la sed que tenía de él.

Fin de Flash Back.

Volví a mirarlo por un segundo y luego bajé la mirada de inmediato sin que se diera cuenta de que lo había mirado.

Respiré con un poco de alivio cuando vi que Edward no se había movido ni un centímetro de su posición.

Debía encontrar un punto de distracción y pronto. No quería seguir pensando.

No estaba segura quien daría el siguiente paso pero la atmósfera estaba cargada de tensión.

Lo único que quería era escapar pero en mi mente no encontraba la escusa para desaparecer.

Me sentía totalmente paralizada. No podía mover mis piernas y mis nervios estaban a flor de piel. Para colmo, estaba segura de que todas estas sensaciones que me recorrían eran síntomas de un posible colapso.

Gracias al cielo, mi hija me sacó del aquel estado casi catatónico y me hizo reaccionar.

Me dirigí hacia ella y la cargué suavemente cuando una gentil Esme me la cedió. Su sollozo se calmó de forma instantánea una vez que percibió mis caricias, notó mi olor y vio que estaba en mis brazos. Cómo sí fuera magia para mi también, mi seguridad volvió.

-Llevaré a Nessie a su cuarto-Murmuré para darle una orden a mis pies, los cuales respondieron de manera eficiente alejándonos de la multitud que comenzaba a murmurar.

Subí las escaleras rápidamente, me escabullí en el cuarto de mi pequeña y gracias a eso me sentí más tranquila, teniendo tiempo aclarar mi mente y ordenar mis ideas.

Lo primero que hice fue encender la luz de su lamparita, caminé con ella lentamente hasta su cunita. Después la estreché entre mis brazos para llenar de pequeños besos su carita y con sumo cuidado la fui acomodando entre las mantas de ositos rosas cómo era mi costumbre al acostarla.

Era una dulce visión, jamás me cansaría de verla dormir.

-¿Te ha gustado estar en los brazos de tu papá? -Le pregunté en susurros.

Siempre le había hablado de su padre cuando estábamos las dos solas para que lo conociera de alguna forma, ya que, era mi manera de traerlo de vuelta a nosotras aunque fuera sólo por un instante.

-¿Qué vamos a hacer ahora pequeña?

Y esperando que me diera una contestación a mis pregunta comencé a tararear una de mis melodías favoritas para profundizar su sueño.

Me alegró ver aquella expresión en su rostro. Parecía tan tranquila, cómo sí no le hiciera falta nada. Parecía incluso la bebé más feliz del mundo. Me pregunté sí se debía a la presencia de Edward. Por la sonrisa entre-sueños que regaló, creo que no estaba tan equivocada.

Besé su frente al terminar de abrigarle y sentí un suspiro salir de los labios de quien yo quería escapar.

No quería saber desde hace cuanto tiempo que estaba parado en la puerta, por lo qué, interrumpí mis nervios y pensamientos con una pregunta algo estupida.

-¿Que haces aquí?

-¿Podemos hablar ahora?-Dijo entrando a la habitación.

Ya no había escape para mí, debía enfrentarlo de una vez y por todas.

-Bella, yo…

-Aquí no. No quiero que ella se despierte-Dije saliendo del cuarto de Nessie sin saber a donde ir.

Sabía que necesitábamos un lugar tranquilo y su habitación me pareció el lugar correcto a pesar de estar cargada de vividos momentos.

Dudé antes de entrar pero al final abrí la puerta.

Éste, su cuarto, era mi refugio para cuando quería estar sola y pensar. Yo tenía una habitación para mí en esta casa, decorada por Alice y Rose, grande e inclusive, la más cercana a la habitación de Nessie, y que consideraba mi espacio, pero, tal vez, y siendo una locura, era aquí en donde encontraba tranquilidad. Entre sus cosas y mis recuerdos. Sin duda era el único sitio en que me hallaba cómoda cuando me mudé a esta casa. Por eso y por la esperanza de que algún día volviera, Esme, mantenía esta habitación tal cual como estaba desde que él se marchó.

Entré, encendí la luz y me fui directo hacia el ventanal. Me distraje con la fuerza del viento cuando azotaba los árboles.

Le sentí cerrar la puerta y acercarse quedando a casi tres pasos de mí.

El silencio fue nuestro enemigo por un par de minutos.

No sabía que decir, ni como empezar… íbamos a desenterrar todo nuestro pasado y había tantas cosas que aclarar...

-Todo este tiempo te creí culpable de mi dolor-Dijo en tono de remordimiento- Te culpé por haberme engañado de la manera más cruel. También, por creer que podía odiarte... por haberme enseñado a querer y por haberme amado como lo hiciste… incluso intenté convencerme que debía odiarlos a todos pero a pesar de eso, nunca pude.

Su confesión me pilló desprevenida.

-Por eso me fui. Quise escapar pero mi vida eras tú, Bella. Y tú ya no estabas…

Observé a Edward y pude ver sinceridad en sus ojos. Aquello me relajo un poco.

Él sabía que sus palabras me dañarían de algún modo por lo que intentó encontrar las palabras correctas y ser sutil. Cosa que agradecía desde lo más profundo de mí ser.

-Fue cómo perder el alma-Continuó-No pensé. Sólo actúe cegado por la rabia y el rencor... ése fue mi peor error.

Él estaba describiendo como me sentí yo cuando me partió el corazón… porque fue exactamente cómo perder mi alma también.

-No sigas-Le pedí intentando limpiar mi mejilla humedecida.

-No me pidas eso, por favor-Me pidió con dolor-Necesito que entiendas y sepas por todo lo que pasé.

No sabía cuanto podría resistir antes de quebrarme nuevamente.

Cerré los ojos para intentar sobrellevar esta declaración.

-Vivir cada mañana con el recuerdo de tus besos fue mi peor martirio-Admitió sin problemas- Busqué una y mil veces tu perfume inútilmente en mi almohada.

Yo también buscaba su aroma y recuerdos en todas partes.

-Por meses inventé mil razones para intentar no amarte. Me repetía a mi mismo que nunca me quisiste... fue inútil también. Me rendía cada vez que levantaba el teléfono y llamaba a casa para intentar saber cualquier cosa de ti.

No me pude contener y no pude evitar derramar mis amargas lágrimas, dolía, dolía demasiado.

-Me consumió la amargura y me sumí en un abismo del que no creí poder salir hasta que hablé con Rose. Ella fue la que me devolvió la vida al decirme la verdad.

De pronto lo tenía enfrente, a tan sólo a un paso y no me quedó más remedio que enfrentarlo.

Vi amor en sus ojos otra vez al mirarme, era cómo sí todavía sintiera lo mismo que yo. Rápidamente saqué este pensamiento de mi cabeza. Para mi pesar, yo era la única que seguía enamorada.

-Soy consiente del daño que te he causado-Me aseguró.

-No, no lo eres- Le informé- No sabes por lo que yo pasé. No tienes idea de cómo me sentí cuando te marchaste sin decir nada, culpándome e ignorándome como lo hiciste.

Sentía que era justo que se enterara de algunas de las cosas que hice por él.

-No sabes cuantas veces me escapé al aeropuerto con la ilusión de que regresaras de un minuto a otro y me dijeras que todo había sido una pesadilla.

Eran tantos los recuerdos que me desgarraban que me era difícil expresarlos.

-Pero no volviste, no tuviste que recoger los pedazos que quedaron de mí. No sabes cómo fue tener que vivir así, con tu recuerdo en todas partes y tratando cada día de convencerme de que no había hecho nada para merecer tu desprecio.

Sin saber bien cómo ocurrió, Edward, me tenía entre sus brazos otra vez. Sosteniéndome con fuerza y sin dejar margen de separación. Mis brazos respondieron a su abrazo ciñéndose a su estructura cómo sí mi vida dependiera de ello. No me quería alejar.

Era una demostración de debilidad pero necesitaba tanto su consuelo, su cercanía, su calor y su protección que temí que todo había sido un sueño.

Me era inevitable no sentir felicidad al volver a percibir como encajaban nuestros cuerpos al entrelazarse al reconocerse. Era natural estar así. Las lágrimas no paraban de salir de mi interior.

Estaba segura que decirle toda mi verdad me iba a ayudar a sanar.

-Y no sabes cómo fue tener que asumir un embarazo-Debía ser fuerte y encontrar las palabras-Tener que recibir a nuestra hija sin ti.

-…Sin ti- Continuó- Nunca pude seguir adelante-Reconoció-Me sentía quebrado por dentro.

Era exactamente cómo me he sentido todo éste tiempo. Quebrada.

Ahora entendía lo difícil que había sido para él haber vivido creyendo la mentira todo este tiempo, y por eso, no podía culparle por su manera de actuar en el pasado, ya qué, quizás, yo estando en su lugar, habría visto todo de la misma forma, y tal vez, hubiera realizado las mismas acciones y cometiendo los mismos errores.

Lo que me sorprende más, es que yo estaba segura de que él sería capaz de continuar, de seguir adelante con su vida al saber la verdad y asumirlo bien, sobre todo ahora que ya tenía una feliz vida al lado de otra mujer, entonces ¿Por qué regresó?

-Sinceramente, Edward ¿Por qué has regresado?

Me separé de él con renuencia.

-Por ti-Respondió inmediatamente y sin dudar.

No, eso no podía ser cierto, no tenía sentido.

-¿No me crees?

¿Sería posible que todavía sintiera algo tan fuerte por mí? ¿Que todavía me amara?

Sus ojos me decían que si.

-Dame esa oportunidad. Déjame recuperar la alegría e ilusión que ambos necesitamos.

-Esto no es real-Me intenté convencer.

-Es real, Bella. Estoy aquí ahora. Te quiero y no me iré. No lo haré porque estoy dispuesto a todo para tratar de recuperarte, de recuperarlas. Por favor, permíteme remediar todo el daño que te he hecho. Acepta mi amor otra vez y para siempre.

Me quería. Aún, una parte de él me amaba pero debía ser consciente de cada una de nuestras decisiones porque ya no sólo éramos nosotros dos.

-No puedo. Es demasiado tarde para un nosotros, Edward. Hay más personas involucradas en esto- Le dije pensando en ella.

-¿Le quieres?-Me preguntó seguramente refiriéndose a Mike.

¿Cómo me podía preguntar por él? Cuando él también tenía a Tanya.

Pensé en Mike.

- Es una buena persona-Analicé- Merece mi estima y a sufrido mucho también. Perdió a Ángela, en un accidente de coche, hace algún tiempo.

-Siento aquello-Dijo sincero-Es una verdadera lastima pero no haz contestado mi pregunta.

-Se podría decir que…

¿Qué era lo que sentía por él? Nunca me lo había preguntado directamente. Habíamos pasado por situaciones similares. Jamás olvidaríamos a nuestros amores. Compartíamos al menos éso, un sentimiento, y por eso, existía compresión entre nosotros. Había un respeto por nuestro pasado. Las cosas con él habían sido cómodas y naturales. Había atracción física y era un hombre correcto pero…

-Sinceramente, no lo sé.

No era amor, eso estaba claro pero sí le tenía un gran aprecio, un cariño especial.

Estábamos saliendo como amigos pero no éramos novios aún. Incluso hoy sería nuestra primera cita.

-¿Todavía sientes algo por mi Isabella?-Su pregunta me dejó helada.

No tan sólo sentía algo por él. Lo amaba. Lo amaba tanto que dolía.

Un "Te amo con todo mi ser" me dieron ganas de soltar con todas mis fuerzas pero mis labios estaban sellados por el bien de los dos, ya que, era una verdadera locura admitirlo e imaginando las consecuencias.

-¿No me vas a responder, Bella?

Y ahora ¿Que le decía?

Era prisionera de mis propios sentimientos, sí lo negaba, estaría mintiendo y él lo sabría, pero si lo admitía…

-Ya veo- Murmuró para sí.

-¿Qué?-No entendí a lo que se refería.

-Ya veo que voy a utilizar otro método para conocer la respuesta que me estas negando-Dijo decidido y advirtiéndome para que me preparase.

Todo volvió a pasar en segundos y fue inevitable.

Mi voluntad se desintegró esfumándose por completo cuando sus labios alcanzaron los míos. Me estaba besando con una pasión única. Demostrándome con éste beso, cual grande era amor que él también sentía por mí.

Nuestro amor había cambiado todo.

Otra vez volvíamos a ser uno.


Hola^^ Nuevo Capi ahora con POV de Bella. Espero que les haya gustado

Originalmente iba a colgar este capi con ambas partes para quedar a la par con Edward pero quiero agregar un flash back de Bella de cuando Edward le pide matrinomio y para ello me gustaría su ayuda de alguna anécdota suya, algún sueño de cómo les gustaría que les pidieran o les pidieron matrimonio lo mas romántico posible y me la contaran por rw o por mensaje y la que considere precisa será la que desarrollaré e incorporare al siguiente capitulo, no tardare mucho ya lo tengo casi listo solo me falta ese recuerdo.

Un abrazo

Cami.