¿Todavía hay Amor?
Capitulo 8. Dolorosas Verdades, Parte 2.
POV Edward.
Estos besos eran el elixir necesario que devolvió a parte de mí al camino correcto.
A ella. A Isabella. A mi amada y adorada Bella.
Capturé su boca sin darle opción alguna, con desesperación y apremio.
Pude percibir una vez más que el cielo no era nada comparado con sus suaves labios. Simplemente era la gloria volver a tenerlos en los míos.
¿Cuánto había añorado sus besos? Tal vez miles de noches.
No me podía explicar como había sido capaz de sobrevivir tanto tiempo sin ellos.
Me hallé con vida nuevamente.
Su boca era mi refugio, ella lo sabía y aunque al principio intentó rechazarme, al final se rindió y me correspondió abiertamente entregándose completamente a mi locura.
Quería que supiera todo lo que yo sentía por ella en este beso.
En mi alma estaba escrito su nombre con fuego. Ése fuego que sólo ella era capaz de reavivar con tan sólo un beso.
Necesitaba más. No, ambos necesitábamos más, mucho más. Es por eso que el beso se volvió intenso de parte de ambos. Nos perdimos en el otro por unos segundos, los exactos para poder tener claro que mis manos, mi cuerpo y mi mente le seguían perteneciendo y que a ella tampoco yo le era indiferente.
Pero algo hizo un clic dentro de ella y se separó abruptamente de mí.
Al menos ya tenía la respuesta que pedí. Me bastaba, por ahora.
-Esto, no esta bien-Repitió recuperándose y tratando de escapar- No deberíamos…Lo nuestro tuvo un fin hace casi dos años...
No la dejé escapar.
-No hables de un fin- Casi le reclamé- No cuando aún tiene tanto poder lo que sentimos, Bella. Mira…-Le dije llevando su mano a mi pecho- Tan sólo siente...-Le dije sosteniendo su mano en la mía, mostrándole el resultado de nuestro contacto.
Mi corazón estaba palpitando fuerte como hacía tiempo no era capaz.
Ella lo percibió y se estremeció.
-No…- Dijo tratándose de convencer más a si misma que a mí- Fueron demasiadas noches las que nos separaron. Demasiadas las mañanas oscuras que pase esperando por ti y no sirvió de nada.
-No digas eso Bella. Lo has hecho excelente con Nessie.
Ella se calmó.
-Esa fue mi razón de seguir.
En su rostro afloró una pequeña sonrisa.
-Ella es única.
Él que sonrió ahora, fui yo. Esperaba poder descubrirlo.
-Es igual a ti en muchos sentidos-Continuó-Es mi mayor orgullo.
-Nuestro mayor orgullo-Le corregí-A demás tiene tus ojos. Éso es maravilloso-Le dije emocionado.
La tristeza de no saber de su existencia concentró mis pensamientos y para mi desgracia mi remordimiento también apareció.
-Perdóname-Le pedí aún con su mano entre las mías-Fui un imbécil al creer en las mentiras de Jessica.
Me miró sorprendida y luego desvió la mirada e hizo el intento de hablar pero me adelante.
-Nos hice daño a los dos. A los tres-Corregí-Eché a perder nuestras vidas por unas malditas fotos distorsionadas.
En su rostro se formó una mueca de pesar.
-No te culpo por lo que pasó-Murmuró.
-Tienes muchas cosas por las cuales perdonarme sin duda… en primer lugar por ser incapaz de no haberme dado cuenta de la treta desde el primer minuto. Por huir como un cobarde… fui un verdadero idiota.
-No…
-Por creer que algún día te podría volver a ver y no sentir este amor…
-Ni sigas...-Me pidió.
-Por dejarte sola todo este tiempo.
-No podemos retroceder el tiempo ni tampoco cambiar el pasado.
-Pero si el presente.
-Las cosas están bien como están. Me dolió tanto intentar seguir sin ti...- Se limpio la lagrima traicionera que se deslizaba por su mejilla izquierda-Pero lo hice.
-Yo no pude-Le aseguré agachando la mirada- A veces creí que podría escapar de ti, de tu mirada, de tu piel y al querer intentarlo, cerraba los ojos y sin poder evitarlo tu imagen venía a mi cabeza y fracasaba de inmediato -Le dije con sinceridad- Y por las noches sólo me aguardaba la nada… y tenía claro que era por estar tan lejos de ti.
Me incorporé y me sinceré con esos ojos chocolates viéndome sin perderse detalle:
-No sabía reír, no sabía sentir y ese vacío que llevaba dentro todo el tiempo era porque no te tenía al lado, ahora lo comprendo.
-¿Por qué no regresaste antes?-Preguntó dudando y soltándose de mí amarre.
Bella estaba nerviosa y merecía toda mi verdad.
-Porque no me atrevía a volver a tenerte en frente y volver a reaccionar como lo hice en el aeropuerto-Le confesé-No quería ofenderte otra vez porque algo dentro de mí siempre supo que eras inocente y por orgullo no podía permitir que todo ese resentimiento que sentía te hiciera mas daño.
La observé por un instante y pude darme cuenta de que había contenido el aliento y su corazón latía desbocado.
-Respira, Bella- Le pedí.
Ella así lo hizo.
-No quería volver a causarte más dolor-Proseguí esto no era fácil de decir- Por mucho que según las pruebas te lo merecieras.
-No lo merecí pero…sufrí…sufrí demasiado… por el engaño, por que Jake estaba involucrado en todo… por darme cuenta de que te había perdido y más aún por saber que me odiabas.
-Perdóname por eso también… recuerda que hace tan sólo hace unos días me enteré de la verdad. No sabes cuánto me desprecio a mi mismo por haber sido tan miserable contigo y con todos.
-No fue fácil sobrevivir.
-Bella, fuiste tantas cosas a la vez y todavía lo eres-Dejó de respirar otra vez- Siempre fuiste y serás la dueña de mi corazón. Y aunque quizás no me perdones debía decirlo, mi amor.
Quiso retroceder no queriendo escuchar la verdad y por eso sin querer tropezó con sus propios pies y por culpa de sus tacones. Fui más rápido y la encerré en un abrazo y aproveche de acorralarla otra vez contra el ventanal mojado aunque dándole un poco de espacio.
-No me llames amor, por favor. No hagas más complicado esto Edward-Me pidió desviando la mirada nuevamente para no verse descubierta-Nuestra historia se acabó y por mucho que nos hayamos amado eso se terminó.
-Esto no terminó-Contradije-No cuando veo como me miras y como con tus ojos gritan que me amas, cómo yo te amo a ti.
Hizo el intento de negarlo.
-Si me dices que no me quieres, no te creeré-Le advertí-Porque aún puedo ver en tus ojos el reflejo de lo que sientes y porque aún tiemblas al escuchar mi voz.
Bella se quedó en silencio al verse descubierta con la respiración entrecortada, intentando alejarse de mí otra vez.
-No pienso dejar que te muevas sin que me escuches-Esperé su atención y después de un segundo encontré sus ojos mirándome otra vez- Sólo quiero que sepas que te amo y que nunca he dejado de hacerlo-No podía estar más tiempo guardando mis sentimientos.
Por su mirada perdida intuí que intentaba convencerse de lo contrario por lo que decidí continuar.
-Amor… me atrapaste y para siempre. Y no me importa lo que haya pasado Bella. No importa el dolor si hoy estas aquí y a mi lado.
Me miró y casi susurró:
-¿Me amas de la misma forma a la que la amas a ella?- Me increpó con resentimiento.
No tuve que esforzarme para entender a quien se refería. No me podía creer su reacción.
-No podría, nunca he buscado a nadie-Le aclaré- Y sí te refieres a Tanya, es tan sólo una amiga.
Rodó los ojos no creyéndome.
-Ella no te ve de la misma forma y lo sabes-Me acusó.
Aluciné.
Bella estaba celosa de Tanya, igual que yo de Newton. Me sentí un poco mejor al tener, al menos un par de sentimientos compartidos con ella y no pude evitar que en mi cara se escapara media una sonrisa.
-Estás celosa...- Observé maravillado.
Me volvió a mirar mal, frunció el ceño pero negó suavemente o al menos lo intentó.
Nunca la había visto así. Se veía preciosa invadida por los celos. Bella iba a decir algo pero la silencié con la yema de mi dedo índice.
Yo aún sonreía pero era el momento perfecto para esclarecer mi relación con Tanya.
-Ella sólo me ha idealizado y quizás cree sentir algo por mí pero lo atribuyo al tiempo que pasamos juntos. No niego que es hermosa y que en alguna oportunidad nos hemos besado-No le impactó mi declaración pero aún así cerró los ojos seguramente para poder soportar el dolor que le provocaron mis palabras- Pero tienes que saber que por mi parte sólo fue por cortesía, no fue más que gratitud.
-No me lo creo-Susurró todavía con los ojos cerrado y negando con la cabeza.
-Amor, en mi mente sólo estabas tú y nadie más que tú. Nada más pasó… créeme por favor-Le rogué- Yo jamás he roto la promesa que te hice. Nunca he estado con nadie en todo este tiempo… porque mi amor te sigue perteneciendo a ti.
Sus ojos se abrieron de par en par buscando la verdad en los míos. Y la encontró, al parecer porque pude notar el alivio que soltó en un pequeño suspiro.
-Te amo-Le dije con sinceridad- Sólo a ti- Le dije aprovechando nuestra cercanía besé su frente.
-Y otra cosa...-Añadí para tranquilizarle por completo- Dudó que Tanya haya dejado de amar a James.
-¿James?
-Si, así se llamaba el hombre que fue su pareja por años y que sin quererlo, de un minuto a otro, se enamoró de otra mujer. Nadie le culpo por eso. Fue honesto de su parte admitir que encontró el amor verdadero con otra mujer.
Bella me escuchaba atentamente a si que decidí contarle la historia completa.
-Él era un policía en cubierto y hace unos seis meses en una misión lo descubrieron, lo secuestraron, golpearon y cuando intentaron deshacerse de él, le dispararon por la espalda y lo arrojaron cerca de un callejón. Si no hubiera sido encontrado por una mujer seguramente estaría muerto. Le salvó vida sin conocerlo, se enamoraron a primera vista, casi igual que nosotros-Le hice recordar sonriéndole- Tanya lo tomó bastante bien, lo acepto demostrando que es un gran ser humano.
-Vaya…
-Victoria y James se casarón hace un mes, asistimos a su boda-Añadí.
-Debió ser duro para ella...-Comentó.
-Sin duda, lo fue-Confirmé-Pero ella es firme y muy resistente… incluso fue la madrina de la ceremonia. Sólo en un par de oportunidades se ha derrumbado en frente de mí mostrándose vulnerable.
Bajé la mirada.
-Sé que lo he arruinado todo al venir con ella-Reconocí con sinceridad-Pero necesitaba el apoyo de alguien si las cosas salían mal.
-Es bueno saber que hay alguien que vela por ti.
-No de la manera que piensas-Le repetí.
-No tienes porque darme explicaciones.
-Quiero dártelas, para que tengas claro de una vez y por todas que tan sólo tú vives en mí, Isabella.
-Edward…-Sollozó- ¿Por qué tenías que volver? ¿Por qué? Cuando mi mundo empezaba a ordenarse, apareces tú.
-Dime ¿Qué puedo hacer?-Le pregunté-¿Qué quieres que haga para que me perdones, amor?
Me miró con los ojos brillantes. Sabía que había amor y un poco de temor en ellos, temor de lo que pudiera pasar de aquí en adelante. Nuestras vidas cambiaban nuevamente.
Iba a besarla una vez más pero en ese momento y para mi pesar sentimos un par de toques en la puerta y se abriera.
Separamos un poco nuestros cuerpos.
-Lamento interrumpir-Dijo Alice entrando en la habitación- Pero Rose ha comenzado con el trabajo de parto… no ha llegado papá y ya saben cómo reacciona Emmett en estos casos... -Dijo un poco apenada y hablando rápido justificando su intromisión-Y todavía no la podemos llevar al hospital porque esta lloviendo torrencialmente- Dijo apuntando hacia la ventana-Por sí no lo han notado… quizás pronto cortaran los caminos.
Mi hermana llevaba razón, llovía torrencialmente, sólo que hasta ahora nos habíamos percatado de aquello.
-Rose esta preguntando por ti. Eres el más capacitado para atenderla.
-Será mejor que bajemos-Dijo Bella nerviosa por el estado de Rosalíe.
-Esta conversación no se a terminado-Le dije a Bella-Quedan algunas cosas que aclarar.
Ella simplemente asintió y luego miró a Alice, quien por su parte, no pudo evitar sonreír y soltar un suspiro.
-¿Dónde está?-Pregunté caminando hacía la puerta.
-En la sala aún.
-¿Ha roto la fuente?
-Si, diez minutos después de que ustedes desaparecieran, eso fue hace media hora.
-¿A cada cuánto son las contracciones?
-Una a cada siete minutos.
-Eso nos da algo de tiempo-Comenté bajando las escaleras.
Mis conocimientos a cerca de los partos no eran muy elevados, mi año y meses de estudio de medicina en Italia no me había preparado lo suficiente para esto pero estaba dispuesto a dar mi mejor esfuerzo.
En cuanto entramos a la sala estaban todos pendientes de Rosalíe, quien tenía agarrado del brazo de mi hermano soportando una contracción.
-Osita respira como te dijo papá Ji…ji… hu… hu.
-Si dices eso una vez más…-Amenazó Rosalíe.
-Cálmate Emmett, la estas asustando- Le dije-Déjame verla.
Se apartó de inmediato asustado por la expresión de dolor en el rostro de su mujer.
-Cada vez se están haciendo más fuertes- Me dijo con respiración entrecortada.
Le tomé las pulsaciones y eran normales para ser las de una mujer embarazada y observé que su abdomen se estaba endureciendo.
-¿En qué semana estas Rose?
-Casi en la treinta y ocho. Treinta y siete más cinco.
-Al parecer este pequeño no va a esperar más, quiere venir al mundo ahora.
Mi madre soltó una pequeña risa.
- Va ser igual de adelantado que su padre-Dijo Esme sonriendo.
- Habrá que preparar todo- Solté-Tendremos un parto en casa.
No era tiempo para enfrentamientos familiares. Todos quedaron sorprendidos por mi autocontrol y empezaron a moverse.
-Alice ve por lo necesario al estudio de papá y esteriliza los instrumentos- Luego me dirigí a mi madre- Mamá podrías adecuar una habitación para recibir a tu nieto.
-En seguida, hijo, ¿Me ayudas querida?-Le dijo a Tanya saliendo detrás de Alice.
-Claro…-Contestó Tanya un poco desorientada.
-Bella-Le dije mirando sus hermosos ojos- Necesitamos agua caliente y tibia y muchas toallas.
Ella salió inmediatamente en busca de lo que le pedí.
-Emmett, Jasper prepárense para ayudarme a trasladar a Rose.
Ambos asintieron.
Me dirigí a mi cuñada:
-Tranquila, Rose, todo va a salir bien y pronto saludarás a tu hijo.
Sólo esperaba que mis palabras se hicieran realidad y que nada complicara este momento.
^^Hola de nuevo he regresado jijiji sii reviví. Siento haber tardado tanto en actualizar, pero he estado muy ocupada durante el ultimo mes y quería actualizar este fic ante de continuar con los demás, no me tardare tanto porque ahora le toca el turno a Bella y veremos que le pasa a ella con todo esto y que sintió cuando tuvo a Edward tan cerquita.
Espero que les haya gustado este Capi, me ha gustado mucho escribirlo. Y si me lo permiten cada capi tendrá ese tinte romántico que necesitamos para tener un buen día.
A demás no crean que Tanya se va quedar sin luchar esta vez, ahora ya la conocen un poquito más y en el próximo capi hablara con Bella a solas.
Gracias por leer, nos vemos pronto.
Cami.
