- Todos nosotros - miró fijamente al investigador - porque todos, todos los que te queremos aunque aún no hayas nacido, todos te queremos.
Eran las 4:58 de la mañana y ahí estaba con los nervios en punta, normalmente no era de ese tipo de personas super-puntuales como Haise, más bien era todo lo contrario, llegaba como mínimo 10 minutos tarde, pero esa ocasión era muy especial, debía de resolverlo de una vez. Haise se encontraba escondido en el primer cruce más cercano a la escuela por si las cosas se torcían o no eran lo que él esperaba.
Las 5 en punto, no había nadie, solo ella mirando a su antigua escuela, recordando aquella época en que fue feliz y que justo antes de terminar, todo se le vino encima, aunque como ya le había pasado antes supo volver a llevar una buena vida, una feliz vida. Llevaba puesta una sudadera con capucha, que la llevaba puesta en su cabeza junto a una bufanda la cual, ahora, llevaba en el cuello y no sobre su boca, además llevaba un pantalón largo oscuro de deporte y unas playeras negras también.
- ¿Recordando viejos tiempo?- dijo una voz detrás de ella mientras se quitaba la capucha que también llevaba.
- Yoriko - se bajó la capucha. La joven castaña se acercó a donde la ghoul se encontraba dirigiendo su mirada hacia el mismo lugar donde momentos antes su amiga estaba poniendo su mirada.
- Todavía me acuerdo del día que nos hicimos amigas. Menudo miedo les distes a esas matonas, les faltó tiempo para salir corriendo*. -
- si - Ambas rieron.
- Si no hubiese sido por ti ahora mismo no tendría buenos recuerdos de este sitio. - sonrió
- Puede que sí. - dirigió su mirada hacia el suelo.
- Touka-chan... - pausó mirándola. - Me da igual si eres un humano o un ghoul, eso no va a cambiar nuestra amistad. - Al oír aquello la mirada de la ghoul se dirigió hacia su amiga con los ojos como platos.
- Yoriko... - no podía articular palabra. No se creía aquello. Siempre fue rechaza por los humanos y por primera vez, incluso sabiendo la verdad, era aceptada por un humano, por un humano completo. Sus ojos estaba empezando a cubrirse de lágrimas, estaba feliz, quería descargar toda aquella angustia, se dirigió rápido hacia la rubia, abrazándola, la joven humana correspondió el abrazo.
Al poco rato se separaron, Touka se limpió las lágrimas.
- Él está aquí ¿no? - preguntó Yoriko.
- ¿Eh? ¿Haise? - miró hacia atrás. - S-si...si...está aquí. ¡Haise! - le llamó.
El joven medio ghoul se acercó hacia las dos muchachas.
- Hola Yoriko - saludó Haise.
- Hola, Kaneki - sonrió pícaramente.
- ¡¿Eh?! - se sorprendió la pareja.
- Se que tú eres Kaneki, aquel joven parcheado que hizo que Touka-chan se perdiera un día de clase. -
- ¡YORIKO! - gritó la peli-negro. - Ya te expliqué miles de veces que falté porque me encontraba mal, no por él. -
- Ya, ya, ya...no te creo. -
- ¡Te digo la verdad! -
- ¿seguro? -
- ¡Si! -
- Esto...¿chicas? - intentaba calmar Haise.
- ¡VAMOS! - Se escuchó un grito detrás de ellos. Un grupo de investigadores salió de entre las sombras, en un abrir y cerrar de ojos estaban rodeados. - ¡los tenemos!
- Bien - una voz salí de aquel grupo. Una mujer de pelo claro y ojos verdes, vestida con un traje negro terminado en falda salió de aquel grupo.
- ¡Akira! - exclamó Haise.
- Kijima tenía razón en usar a esta joven para encontraros. -
- ¡¿eh?! - exclamaron ambos ghoul, Touka dirigió su mirada hacia su amiga. - ¿Yoriko?
- Yo no se nada, no tenía ni idea de que me estaban siguiendo. - se explicó.
- Seguramente que estaba siendo vigilada sin que se enterase. - defendió Haise. - Es un método muy rastrero y no me lo esperaba de ti, Investigadora Akira.
- Yo tampoco me esperaba está ¿revolución? que estáis haciendo. -
- Sólo tratamos de hacer ver a la CCG que los humanos y los ghouls son iguales. -
- Yo no mato personas por propio beneficio -
- Pero matas animales, la diferencia entre ellos y los humanos es que no pueden defenderse de los humanos. En todo caso, ¿ no hay humanos que matan humanos por propio beneficio? Joyas, dinero, poder, infidelidad...Incluso hay personas que cometen canibalismo, y son seres humanos, ¿qué nos hace diferentes? –
- Me da igual, quiero la cabeza de Conejo - miró a la ghoul con un ojo medio tapado con su pelo. - Ella mató a mi padre y quiero su cabeza. - Touka retrocedió con los ojos como platos, sudor frío recorría su piel, el recuerdo de aquel investigador con el anillo en uno de sus dedos, sus piernas temblaban, en un momento dejó de sentirlas y se llevó una mano hacia su vientre, Yoriko la ayudó a no desplomarse. Haise se acercó donde se encontraban las dos amigas.
- Os voy a sacar de aquí, Yoriko te voy a pedir que cargues con Touka-chan, yo os abriré paso. -
- Está bien - asintió.
- Touka-chan. - Llamó la atención de la ghoul caída. Ella miraba al suelo con los ojos como platos y con el sudor frío. -
- Ella es...ella es...- tartamudeaba. Haise juntó su frente con la de ella.
- No pasa nada, saldremos de aquí los cuatro, lo prometo. - puso su mano en el vientre de ella y besó su frente. - Venga vámonos. - Ayudó a la rubia a levantar a su amiga. La peli-azul seguía acariciando su vientre, dirigió una mirada firme a su pareja afirmando su plan. Haise activó su kakuja, extendió uno de sus tentáculos hacía un grupo de investigadores que estaba detrás de ellos, abriendo camino, cosa que aprovecharon para huir.
- ¡Vayan a por ellos! - los agentes obedecieron las órdenes de su jefa y les siguieron.
Corrían por las calles escapando de los guardias, Touka tenía activado también su kakuja, de vez en cuando descargaba algunos cristales sobre ellos apuntando hacia el suelo dándoles así más ventaja. Corrieron por callejones hasta despistarles.
- Por fin les hemos despistado - dijo Yoriko cogiendo aire. Descansaron durante unos minutos en aquel callejón. Haise se puso a vigilar. Oye, Haise-kun-
- ¿si? – respondió.
- ¿Qué fue eso de saldremos de aquí los cuatro? – levantó una ceja. – Sólo somos tres.- La joven pareja se sonrojó.
- E-esto…- se miraron los dos.
(Conversación mental)
- ¿qué hacemos? – preguntó Touka.
-Díselo. – Haise la miró seria con los ojos entre cerrados (¬¬)
-¿eh? ¿Por qué? ¡Y no me mires así! (!¬¬)-
- ¿Enserio te tengo que decir el por qué? (¬¬) –
- Es verdad (!¬¬)-
(Fin conversación mental)
- Pues la verdad es que…- tocó su vientre – hemos aumentado la familia. –
- ¿Qué? ¿Cómo? –
- ¡Pues como se ha hecho siempre! – gritó. Haise la tapó la boca. Suspiró.
– Vamos a ser padres. – respondió el medio ghoul.
- ¡Oh! Eso es una noticia estupenda. – abrazó a su amiga. - ¡Enhorabuena! ¿De cuánto estás?
- Tres semanas –
- Genial. –sonrió.
- Parece que ya no hay nadie por los alrededores. – aclaró Haise – Yoriko será mejor que te acompañe a casa.-
- Gracias. –
- ¿irás tu solo? – preguntó la peli-negro.
- Sí, será lo mejor. –
- En realidad no estamos muy lejos de mi casa – hizo saber la rubia. – Está a dos calles de aquí.
- Entonces vayamos. – Ordenó el peli-negro. La pareja de ghouls acompañaron a la joven hasta su casa, una vez llegaron se despidieron de ella. – Por cierto Yoriko – llamó su atención.
- ¿si?-
- Creo que por el momento será mejor que tu marido y tú os vayáis de aquí una temporada hasta que las cosas se calmen y dejen de buscaros. –
- Si, lo sé, esta semana mi marido y yo nos íbamos a celebrar la luna de miel unos días. –
- Bien. Adios. –
- Adios. – se fueron. Tenían que atravesar el distrito 20 lleno de investigadores, pero iban escondidos por los callejones, así nadie los vería, en todo estaban enguardia.
- Me mentiste Touka-chan – se atrevió a decir Haise.
- ¿eh? ¿En qué? –
- Me dijiste que nunca te pirabas de las clases, y al parecer te las piraste para estar conmigo.-
- ¿¡Qué!? ¿Tú también? - suspiró – ya os he dicho, y a Yoriko unas cuantas de millones de veces, que estaba mala y por eso falté a clase.
- Ya, ya, ¿entonces por qué estabas mala? Es decir, ¿qué tenías? –
- Me había puesto mala comiendo la comida de Yoriko. –
- ¿comiendo comida humana? ¿No se supone que eso nos hace vomitar? –
- Si, pero forcé a mi estómago a digerirlo. –
- ¿por qué? Enfermarás. –
- Lo sé, pero fue algo que mi padre nos enseñó a mi hermano y a mí, hay que vivir como un humano para que te crean que eres uno. –
- Ser como un humano – suspiró. – eso está bien, pero lo veo un poco forzado, lo peo peligroso. –
- Pues así nos enseñó y los dos estamos aquí. – gruñó.
- Está bien…- ya estaban cerca de su hogar. – oye Touka-chan.
- ¿si? –
- ¿se me ha olvidado hacerte una pregunto muy importante? – su rostro se tornó serio.
- ¿El qué? ¿Pasa algo?-
- Solo que… -puso su mano detrás de su cabeza. - ¿Qué hacía yo en tu casa ese día? –
-¿¡EH?! – le pega en el hombro -¡Idita! Me has asustado. –
- lo siento. - rio.
- Pues no lo recuerdo muy bien, pero, creo que fue porque quisiste ver si estaba bien, aunque creo que fue el jefe el que te lo ordenó. – suspiró.
- ¡Ah! –
- idiota – refunfuñó. Siente la mano la Haise agarrándola fuerte, desde que dejaron a Yoriko en su casa anduvieron cogidos de la mano, pero ahora la mano de Haise apretaba la suya. Paró en seco de caminar. –
- Nos están siguiendo. – susurra
- ¿Qué? –
- Susurra –
- Está bien – susurra.
- Hace un rato que noto como si alguien nos observase. –
- ¿Lo llevas sintiendo hace un rato y lo dices ahora? –
- lo siento, pero no estaba muy seguro. –
- Estamos cerca de casa. –
- Bueno, ahora sigamos caminando, pasando de largo de nuestra casa. –
- Está bien – comenzaron de nuevo el paso. - ¿y ahora que hacemos?
- No lo sé. Podemos andar toda la noche, darles esquinazo de nuevo o podemos huir a otro lado. –
- ¿Sabes exactamente dónde se esconden? –
- No, eso es lo malo, puede que estén en alguna zona alta observando, si es así no podemos escapar. Lo mejor me temo que será alejarse de aquí, ir a alguna zona segura. A lo mejor hay algún grupo de ghouls por ahí y los podemos usar como distracción, carta que no me gustaría jugar, pero me temo que es lo que nos queda. –
- Si, tienes razón, además tampoco podemos llamar a nadie para que venga. – Haise mira su reloj. Las 7:00, estaba amaneciendo. –
- Tengo una idea. – aumentó el pasó.
- ¿eh? – Llegaron hasta la zona céntrica del distrito, llena de rascacielos, tiendas, restaurantes, etc. La ciudad se estaba empezando a llenar de gente, gente ordinaria y corriente, personas con destinos aburridos, gente con trajes o uniformas, otras parecían venir de fiesta, desarregladas, con un tufo a alcohol y tabaco, además de dificultades para andar. Se infiltraron entre la gente.
- Ven, por aquí – tiró de ella. Entraron a una estación de trenes, el paso aumentó aún más, mejor dicho, estaban ya corriendo. Cogieron un ticket para el tren que estaba a punto de salir, entraron justo cuando las puertas se estaban cerrando. Respiraron aliviados. El tren no andaba muy lleno.
- ¿pero qué? ¡¿No te he dicho que me expliques tus planes antes de realizarlos?! – exclamó la ghoul cogiendo aire.
- No –
- Pues ahora te lo digo. –
- Lo siento era una emergencia. –
- Lo sé, por eso te libras. – le miró desafiante.
- De nada por cierto. –
- Gracias- dijo entre dientes. – Se sentaron en dos asientos libres. - ¿y ahora a dónde vamos?
- No sé, miraré el mapa. – se levantó y se dirigió al mapa con la ruta del tren. – Este tren al parecer conecta los pueblos con Tokyo.
- Pero no podemos ir a algunos de ellos, sino será muy fácil encontrarnos –
- Si, eso es cierto – observa el mapa con atención. – entonces iremos a alguno un poco lejos de la línea. –
- Pero tampoco te pases, me duelen los pies –
- Tranquilo, creo que ya sé a dónde iremos, no está muy lejos de la línea, pero tampoco muy cerca. – se sentó de nuevo.
- Eso está bien. – Cogió su móvil. – Enviaré un mensaje a Yomo explicándole lo que pasa.
- Será lo mejor, aunque siento pena por él. –
- ¿por? –
- Aguantar a tu hermano y a Shirazu él solo…-
- Si, es una pesadez, pero estará bien. –
- Mmm…posiblemente. –
- Mensaje enviado – suspiró. – Toca volver a empezar
- Si…hay que empezar a contratacar, pero hay que esperar un poco más. –
- ¿un poco más? Han pasado 4 meses ya desde que escapamos todos juntos. –
- Lo sé, pero la paciencia es la madre las ciencias. –
- ¿Qué? No te entiendo. –
- ¿No se supone que estudiabas Biología en la universidad? –
- ¡Idiota! – lo golpea en el hombro.
- ¡Auch! Dolió –
- Te lo merecías. Bueno dime por qué hemos estado esperando tanto tiempo sin hacer nada. –
- Pues eso lo descubrirás cuando sea necesario. –
- ¿Qué te dije antes sobre contarme el plan antes de realizarlo? –
- ¿Qué nunca lo hiciera? – Touka frunció el ceño. – Confía en mí, ¿vale? Sólo estoy esperando a que ocurra una cosa. – agarró su mano.
- ¿Qué cosa? –
- Tu espera -
Chan chan chaaaaaan! ¡DRAMA! ¡ACCIÓN! Sé que lo estaban esperando y aquí os la traigo.
Lo siento por tardar, he estado liada, pero tengo buenas noticias, y es que tengo de nuevo el portatil, ya está arreglado. Espero poder actualizar pronto, creo que sí, aún estoy de vacaciones.
Adios XD
