¿Todavía hay Amor?

Por Cmils.


Capitulo 13.

Equilibrio y Sensatez.

POV Bella.

Suspiré aliviada.

Rosalíe se encontraba bien y estable. Seguía sedada y Carlisle había confirmado dos o tres veces que gracias a la intervención de Edward ella estaba a salvo.

Él no se había rendido. Me sentí sumamente orgullosa de él. Creo que todos lo estaban. Se notaba que estaban contentos de tener a su hijo y hermano, de vuelta.

Ahora reinaba la tranquilidad, parecía que todo había acabado, mientras que para mí, era lo contrario. Con el retorno de Edward, todo volvía empezar.

No me fue posible estar distraída por mucho más tiempo sabiendo perfectamente que dónde yo quería estar era junto a Edward y nuestra pequeña Nessie. Inevitablemente mis pasos me llevaron hacía ellos una vez que lo reconocí y me rendí.

Edward estaba sentado en la alfombra del centro. Se veía tan relajado y divertido sosteniendo a Renesmee, mientras ella, incorporándose intentaba dar saltitos queriendo caminar sola. Últimamente hacía mucho eso. Era gracioso verla. Sobretodo ahora, cuando lo hacía exclusivamente para su padre. Ella estaba compartiendo con él uno de sus momentos felices.

-Es increíble verte con ella-Reconocí revelando mi presencia en la habitación.

Él Suspiró con suavidad mientras se giraba hacía mí y me encontraba.

-Has de saber-Me dijo-Que más de alguna vez soñé con estar así, cuidando a uno de nuestros hijos, mientras tú, nos observabas tal cuál como lo estas haciendo justo parada allí.

Me sorprendió aquella declaración porque más de alguna vez soñé con ésta escena también.

-Gracias por cumplir uno de mis anhelos-Me dijo sonriendo y con sinceridad en los ojos.

Mis mejillas se colorearon. No sabía que él había querido tener hijos conmigo. Nunca hablamos del tema directamente cuando estuvimos juntos en el pasado.

Se incorporó sosteniendo a Nessie para quedar frente a mí.

Me acerqué un par de pasos a ellos por inercia. Él también lo hizo.

-Sólo vine por sí necesitabas ayuda con Renesmee-Le informé omitiendo que lo que realmente lo que quería estar junto a él todo el tiempo que me era posible.

Edward asintió.

-Además, Esme me pidió que te avisara que ya estaba lista la bañera de tu cuarto… por sí quieres cambiarte bien y descansar un momento. Yo me puedo quedar con ella-Ofrecí.

Nessie comenzó a llamarme agitando sus hacia mi queriendo que la sostuviera.

-Ma..mma..mama-mamiii- Decía ella.

-Al parecer quiere ser cargada por su mamá también-Señaló él riendo.

Edward destellaba una felicidad tangible y compartida, haciendo que yo acabara de acortar la distancia que nos separaba, quedando muy cerca de ellos. Le sonreí a ella, Edward me la ofreció y yo la tomé.

Mi hija se pegó a mí y su olor a bebé me tranquilizó enormemente, dándome fuerzas para seguir y mirar al hombre que amo a los ojos.

Edward nos mira a las dos con sentimientos encontrados. Cuando por unos segundos miró a Renesmee yo sabía qué estaba pasando por su cabeza. La veía con amor, culpabilidad y tristeza, seguramente por haberse ido y haberla dejado tanto tiempo sin saberlo. Y por la otra, cuando me observó a mi, el amor seguía allí, me sonreía encantado, con anhelo y cierta esperanza. Su felicidad estaba aquí.

Intenté no dejar que a mí tambien me traspasaran aquellos sentimientos. No era el momento adecuado. No quería sucumbir a sus encantos.

-Están planeando trasladar a Rose y al bebé al hospital tan pronto amanezca-Le informé desviando un poco la conversación.

-Me parece prudente, esperar un par de horas antes de intentar moverla, es lo mejor.

De pronto, en su mirada había promesas no gesticuladas.

-Eso fue lo que dijo Carlisle.

Mi pequeña pidió mi atención poniendo una manito en mi mejilla. Le volví a sonreír esperando saber qué quería.

-Te adora-Notó Edward maravillado por la relación que teníamos las dos.

-Por sí no te diste cuenta… a ti te miraba igual o peor cuando la tenías cargada en tu regazo-Admití riendo con libertad.

Edward pareció analizarlo. Sus ojos se volvieron aun más suaves y esperanzados.

-¿Quieres volver con tu papá?-Le pregunté a Nessie señalando a Edward.

Mi pequeña se revolucionó mirando a su padre.

-Paa-ppaa-papaa papapaapa-Le dijo.

Edward sostuvo la respiración, conmocionado al escucharla. Era la primera vez que ella lo llamaba así. Un par lágrima se deslizaron por su mejilla. Me emocioné tambien por él. Entendía perfectamente cómo se sentía. No dije nada, puesto qué, éste era su momento. Edward merecía disfrutarlo al máximo. Tal cuál yo disfruté el mío la primera vez que me dijo mamá.

El padre le regaló una encantadora sonrisa torcida a la hija y atrapó una de sus manitos entre las suyas. La conexión entre los tres se sentía tan fuerte que reconfortó a todo mí ser.

Mi mano sin pensar se alzó un poco en dirección a su rostro queriendo limpiar las lágrimas sus mejillas. Edward se dio cuenta y yo me frené al instante. Me volví a sonrojar y él me regaló la misma sonrisa que le había regalado a nuestra hija.

-Ésta vez será diferente. No fallaré-Dijo de improviso y con solemnidad.

Fruncí el ceño profundamente.

-No hagas promesas-Le pedí retrocediendo un par de pasos deshaciendo la unión que mantenía Edward con Renesmee.

-No es una promesa-Señaló con cautela al ver mi reacción-Es una afirmación, es lo que creo y la verdad para mí-Aseguró.

Tenía miedo de que realmente fuera una promesa. Una promesa que a la primera dificulta o complicación no se cumpliera...

Mi corazón no resistiría pasar por lo mismo otra vez.

-Sé que estás herida, Bella-Me dijo-Pero no me rendiré.

Quería creerlo. De verdad quiero creer.

La mirada de Edward no mostraba dudas. Aquello me estremecía.

-Es mejor que todo se quede como está-Propuse con firmeza, más bien, me di una orden a mi misma-Simplemente somos los padres de Nessie y estoy segura que encontraremos la forma de sobrellevar el pasado por el bien de ella.

Edward intentó ordenar sus ideas.

-Estoy de acuerdo contigo hasta un cierto punto-Reconoció-Sobre todo con aquello de dejar parte del pasado donde está, por Renesmee-Añadió-Pero te quiero y aunque me lo pidas no dejare de amarte ni un sólo momento.

-Edward…

Sé que él me quería. Lo ha repetido desde que tuvo la oportunidad de decirlo en voz alta y le creo. Me sentía tan frágil como un cristal.

-Perdóname pero no puedo dejar de hacerlo y no esconderé este amor a nadie-Me aseguró con vehemencia-Te amo Bella, ahora ustedes son mi vida.

Coincido con él, ellos dos también eran mi vida.

Tengo que reconocer que una parte de mí está encantada de seguir siendo la dueña del corazón del hombre al que también le pertenece él mío. Por otra, no quiero sufrir de nuevo.

-Lo siento-De pronto se disculpó-No logro controlar mis palabras y pensamientos cuando te tengo tan cerca-Reconoció.

Realmente estaba abrumada, yo me sentía igual.

Lo amo también. Esa era la verdad y definitivamente él tenía derecho a saberlo.

Suspiré, ya no resistí más y me confesé:

-No se sí deba decir esto… pero creo que tienes razón, Edward-Volví a acercarme por un instante y luego me alejé, sin tener claro él por qué me contenía, quizás era el maldito miedo-Todavía siento amor por ti.

Edward se quedó paralizado ante mi sincera declaración. Luego de un par de segundos, cuando lo comprendió, sonrió.

Miré a nuestra bebé y me distraje arreglando su cabello.

Él parecía estar esperando que siguiera con mi explicación, atento a cada movimiento.

-Aún tengo la sensación de que esto es un sueño y que voy a despertar…no quiero que pase eso-Reconocí.

Edward aspiró con fuerza y emocionado por lo que yo acababa de decir.

-No mi amor, aquí me tienes, estoy contigo-Señaló tiernamente derritiendo otra de mis barreras.

-No puedo negar que estoy resentida-Confesé-Duele y arde dentro de mí la impotencia de no haber podido hacer nada...-Consideré que era necesario decirlo-Lo siento pero no puedo evitarlo.

En su mirada no había una pizca de reproche. Todo lo contrario, parecía entender perfectamente qué estaba pasando por mi cabeza.

-No he vivido pensando en todo lo que sucedió-Confesó también-No hay día en que no me arrepienta de lo que hice…

Se acercó a mí.

-Sobre todo como actué contigo-Añadió arrepentido.

Recordé los peores días cuando ni siquiera quería a enfrentar un nuevo día sin él…

-Hubo momentos en que no tuve lágrimas para llorar…-Susurré y lo miré a los ojos nuevamente-Y me desconcierta comprobar que mi corazón aún late fuerte cuando te tengo en frente.

Se movió otra vez, más cerca, tomó mi mano y la llevó a su corazón.

-¿Así?-Preguntó mostrándome lo rápido que latía el de él.

-No sé si es lo mismo de antes-No mentí, quizás, es más intenso que antes-Por eso necesito un tiempo para descubrirlo.

Suspiró y sus hermosos ojos se entristecieron.

-Sé que no te merezco-Afirmó equivocadamente-Pero te quiero. Sólo necesito una oportunidad-Pidió-Nada más, una-Suplicó con voz quieta.

Me estaba pidiendo una oportunidad. Nunca lo había visto así de vulnerable y así de decidido también.

Enmudecí.

Edward estaba determinado a conseguir mi ganarse mi amor otra vez, sin saber que nunca lo había perdido.

El amor de mi vida se concentró en Nessie, besando su frente y luego, con un poco de duda, acarició mi frente con sus labios de igual manera. Cuando se alejaba, sus ojos miraron mi boca y por un instante creí que me besaría aunque podía notar que se estaba conteniendo. Supongo que quería darme algo despacio, hacer las cosas bien y no agobiarme.

Suspiró.

Tenía hambre de él. Sus labios, de pronto, eran una necesidad para mí. Sabía que besarle era una gran señal para que él supiera que tendría la oportunidad que me pedía. No lo pensé más, acomodé a mi hija en mi brazo y decidí a agarrar su camisa fuertemente con mis dedos, atrayéndolo hacia mí y uniendo nuestros labios.

Tardó un micro-segundo en devolverme el beso profundamente. Me tomó por la cintura y me atrajo hacia él también y como sí no quisiera hacer otra cosa qué besarme tan desesperadamente cómo lo hacía en estos momentos.

Me olvidé de todo y nos dejamos llevar.

El beso en sí fue intenso y me desarmó por completo. Recorrimos nuestros labios una y otra vez hasta quedar sin aliento. Fue delicioso e intenté por mi parte mostrarle que mi amor por él seguía allí. Que lo amaba, que lo había extrañado todo éste tiempo, que lo necesitaba, que él era el hombre al que mi alma había escogido y que ya no tenía excusas para no dejar que volviera a mi vida cómo mi compañero, cómo mi hombre y cómo mi gran amor.

A Edward le brillaron los ojos, creo que entendió mi mensaje.

-Ahí tienes tu respuesta.

-Te quiero con el alma y te lo demostraré-Prometió.

Renesmee se movió y nos hizo salir de nuestra burbuja. Ella estaba sonriendo feliz viéndonos interactuar, cómo sí supiera que él también era su familia y que ahora nos tendría a los dos para siempre.

Volví a mirar los ojos de Edward y percibí que el tenía las mismas intenciones mías en lo que respetaba a nuestra pequeña. Al mismo tiempo besamos sonoramente las mejillas de Nessie.

-Volveré pronto-Avisó Edward sonriendo.

Le sonreí asintiendo absolutamente sonrojada mientras él salía del cuarto hacia el suyo.

Mi hija estaba pendiente de la puerta.

-Papapapapapa-papapa-Repitió ella al notar que Edward se había retirado.

-Si, mi amor-Le dije a Nessie-Él es tú papá.

Ella me sonrió y no pude hacer otra cosa que devolverle la sonrisa.


Hola! Si retomé este fic, después de un largo tiempo porque lo estuve reeditando y agregando capítulos nuevos ya que estoy haciendo ambos punto de vista. Espero que les guste la idea y cómo ha quedado y sí tienen alguna sugerencia siempre es muy bien recibida.

Un abrazo. Gracias por leer.

Cami.