¿Todavía hay Amor?

Por Cmils.


Capitulo 13.

Equilibrio y Sensatez.

POV Edward.

Tenía a mi hija en brazos nuevamente. Ella se había despertado hace unos minutos y estaba acompañada por mi madre cuando entré en la habitación.

Esme apenas me vió la puso en mis brazos y después de consultarme sobre el estado de Rose se marchó un tanto mas tranquila diciendo que le pediría a Alice acomodar a Tanya en algún cuarto de invitados que quedara disponible mientras ella misma me prepararía lo necesario para tomar un merecido baño en la que era mi habitación para consentirme de alguna forma por mi regreso.

Mi madre se notaba un poco ansiosa, seguro que quería ver a mi padre y también sé que necesitaba estar al lado de Emmett y obviamente de su nuevo nieto. No sabía que haría primero.

De todas formas, lo importante aquí, era estar con mi hija y disfrutar cada instante juntos.

Ella era sin duda un gran remedio para todos mis males porque eran casi la una y media de la madrugada cuando recién miré la hora y me percate de lo avanzada que estaba la noche.

Mi pequeña estaba muy despierta y sonriendo al mirar con una mezcla de diversión y curiosidad a uno de sus ositos de felpa al que yo con mi mano le daba vida para alegrarle y robarle uno que otro besito en la punta de la nariz.

Su risita inundaba el cuarto y sencillamente me sentí dichoso de tener el privilegio de incorporarme a su vida, ser su padre desde aquí en adelante y de tener la fortuna de poder recuperar todo el tiempo perdido.

Jugamos con todo lo que ella me mostraba, se reía de mis ocurrencias, mientras, yo, aprovechaba de conocer cada gesto, cada reacción y cada muestra de su carácter.

Ahora, mi hija lo único que quería era incorporarse y caminar así que le ayudé sosteniéndole de las manos para que pudiera equilibrarse y dar unos pasitos en la alfombra.

Ella estaba realmente feliz al poder afirmarse por ella misma y yo estaba igual de contento, al darme cuenta qué, al menos, no me perdí de esta parte de su crecimiento.

-Es increíble verte con ella-Dijo una dulce voz a mis espaldas.

Suspiré con tranquilidad y me dejé llevar por mis deseos.

-Has de saber-Le dije mientras me giraba para encararle-Que más de alguna vez soñé con estar así, cuidando a uno de nuestros hijos, mientras tú nos observabas, tal cuál cómo lo estas haciendo justo parada allí.

La miré lleno de felicidad.

-Gracias por cumplir uno de mis anhelos.

Inmediatamente se sonrojó y yo no pude hacer nada más que observar su rostro sonrojado y deleitarme.

Le sonreí de igual manera mientras me incorporaba y volvía a alzar a la niña entre mis brazos.

-Sólo vine por si necesitabas ayuda con Renesmee-Se disculpó-Además, Esme me pidió que te avisara que ya estaba lista la bañera de tu cuarto… por sí quieres cambiarte y descansar un momento. Yo me puedo quedar con ella-Ofreció.

Nessie le sonrió y extendió una de sus manos hacia ella.

-Ma..mma..mama-mamiii-Le llamó animada.

-Al parecer quiere ser cargada por su mamá también.

Bella, por su parte, le dio una hermosa sonrisa aún de color rosa, se acercó a nosotros y sin dudar recibió a nuestra hija entre sus brazos.

Estábamos tan cerca nuevamente… me sentía completo por fin y después de tanto tiempo, al ver a las dos personas más importantes de mi vida, juntas y ahora, como debía ser… formando una verdadera familia y parte de mi nuevo mundo.

Los tres al fin.

Mi pequeña familia sería lo más importante para mí. No iba a permitir que nadie les hiciera daño, está era y será mi realidad de ahora en adelante.

Mi meta estaba clara. Quería llegar a ser todo para ellas… para eso viviría.

-Están planeando trasladar a Rose y al bebé al hospital tan pronto amanezca-Me informó.

-Me parece prudente, esperar un par de horas antes de intentar moverle, es lo mejor-Asentí.

La bebé estaba hipnotizada observando a Bella hablarme.

-Eso fue lo que dijo Carlisle-Continuó.

Nessie tocó una de las mejillas de Bella y luego me miró a mí.

-Te adora-Observé encantado.

Bella se rió, la pequeña volvió a sonreírle y después sonreírme a mí.

-Por sí no te diste cuenta… a ti te miraba igual o peor cuando la tenías cargada en tu regazo-Bella hizo la misma observación.

La pequeña emitía tanta ternura que sólo eso había sido capaz de notar de ella en todo éste tiempo a su lado y no me había percatado de la forma en que ella me veía de vuelta.

-¿Quieres volver con tu papá?-Le preguntó Bella a Renesmee tan natural y señalándome.

Papá. Yo… padre. Recién era capaz de sentirme como tal, asumiendo la condición y responsabilidad que tenía aquella palabra tan corta desde ahora en mi vida.

Palabra que también tuvo el poder de cambiar por completo mis prioridades, desde el primer momento en que la vi a ella aparecer entre los brazos de su madre.

-Paa-pa paa-Me miró risueña-Papaa papapaa pa pa.

Una emoción incontrolable me recorrió por dentro y por fuera. Me sentía completamente maravillado que incluso no podía controlar que un par de lágrimas de felicidad cayeran por mi cara.

Le sonreí como un tonto mientras tomaba una de sus manitas entre las mías.

Nunca me lo hubiera imaginado. Sí alguien me hubiera dicho hace tan sólo unos meses atrás que me sentiría así… posiblemente no lo hubiera creído.

Simplemente estas silabas me devolvían el sentido de vivir.

Era la primera vez que ella se refería a mí y me llamaba directamente y juro por lo más sagrado qué, ella y Bella eran lo mejor que me podía haber pasado en la vida.

Bella notó mi estado eufórico y se fijó en mi rostro mojado e hizo ademán de levantar su mano y limpiar mi mejilla pero se detuvo a mitad de camino cuando vio que yo me había dado cuenta de sus movimientos.

-Ésta vez será diferente. No fallaré-Les dije a las dos.

Mis palabras al parecer no fueron bien recibidas por Bella.

-No hagas promesas-Me pidió Bella y retrocedió un par de pasos escapando cuando solté la unión que mantenía con Renesmee.

-No es una promesa- Aclaré-Es una afirmación, es lo que creo y la verdad para mí- Me calle un instante pero luego de reflexionar por treinta segundos decidí que Bella también debía saber todo lo que yo tenía dentro y quedar advertida de mis intenciones.

Tenía que decirlo, la expresión de su rostro me dio el ánimo que necesitaba para continuar.

-Sé que estas herida Bella pero no me rendiré.

Ella tragó en seco y quiso evitarme.

-Es mejor que todo se quede como está-Dijo con un poco de enfado comprendiendo lo que le intentaba decir sin ni siquiera soltarlo por completo-Simplemente somos los padres de Nessie y estoy segura que encontraremos la forma de sobrellevar el pasado por el bien de ella.

No me sorprendió que ella se adelantara, ella me conocía a la perfección y sabía a que atenerse.

-Estoy de acuerdo contigo hasta un cierto punto-Expliqué-Sobre todo con aquello de dejar parte del pasado dónde esta por Renesmée-Señalé- Pero te quiero y aunque me lo pidas no dejare de amarte ni un sólo momento.

-Edward…-Me dijo con ojos vidrios y abiertos.

-Perdóname pero no puedo dejar de hacerlo y no esconderé este amor a nadie-Le aseguré-Te amo, ahora, ustedes son mi vida.

Ella permaneció en silencio y se concentró en acariciar y peinar con los dedos los rizos de nuestra bebé.

Bella estaba contrariada y en ése instante me di cuenta de la presión por la que debía estar pasando justo en estos momentos… verme volver hace tan sólo unas horas… soltarle que la amo más que nada en éste mundo y que nunca he dejado de hacerlo. Tener el valor de presentarme a mi hija y aceptar que volviera a su vida en parte… ser testigo y protagonista de un semi-enfrentamiento familiar… tener que soportar a dos idiotas y estupidos enamorados de ella persiguiéndola… y más encima… lo de Rose. Era demasiado por una noche y no pretendía agobiarla ni confundirla más de lo que ya estaba.

-Lo siento-Me disculpé-No logro controlar mis palabras y pensamientos cuando te tengo tan cerca.

Bella suspiró cómo sí en cierto modo se estuviera rindiendo.

-No se sí deba decir esto pero creo que tienes razón, Edward- Dio unos pasos hacia delante y luego retrocedió nerviosa- Todavía siento amor por ti, Edward.

Sabía que ella me quería todavía pero escuchar de su boca que aún sentía algo por mí… era lo que me hacía falta para seguir insistiendo.

Su pronta confesión ésta vez me tomó por sorpresa y mi corazón retumbo dentro de mí esperanzado.

De mi boca no salieron palabras. Sólo podía permanecer allí y observarle a la espera de más…

Todo podía ser. Nuestro amor seguía vivo pero necesitaba saber a que se refería concretamente.

Contuve el aliento.

Bella dudó pero al fijar su vista en la pequeña, continuó:

-Aún tengo la sensación de que esto es un sueño y que voy a despertar...

-No, mi amor, aquí me tienes, estoy contigo y no me iré-Le dije con todo mi amor y acercándome a ella.

-No puedo negar que estoy resentida, duele y arde dentro de mí la impotencia de no haber podido hacer nada...-Continuó sincerándose- Lo siento pero no puedo evitarlo.

Mi dulce Isabella…

-No he vivido pensando en todo lo que sucedió-Admití-No hay día en que no me arrepienta de lo que hice… Sobre todo como actué contigo.

Ella se entristeció.

-Hubo momentos en que no tuve lágrimas para llorar… -Levantó la vista y me volvió a ver a los ojos-Y me desconcierta comprobar que mi corazón aún late fuerte cuando te tengo en frente.

Mi mano tomó la suya sin esperar una orden y la conduje a mi pecho.

-¿Así?-Cuestioné.

Asintió después de percibir como latía el mío.

-No sé sí es lo mismo de antes-Aclaró-Por eso necesito un tiempo para descubrirlo.

Suspiré encontrando razón en sus palabras.

-Sé que no te merezco… pero te quiero y te querré siempre. Sólo necesito una oportunidad-Le pedí-Nada más, una.

No esperé a que me diera una respuesta su voz, me bastaba su silencio por ahora, puesto qué, sabía que quizás ella no estaba preparada para responder...

Me acerqué a ellas de nuevo para besar la frente de mi hija, a modo de despedida momentánea, y así, darle un margen de espacio a mi amada Bella.

Aún así, tenía claro que lucharía por una vida con ella.

Renesmee sonrió esperando su beso, se lo di con gran gusto y cuando estuve lo suficientemente acerca no dudé en girar mi cabeza hacía donde estaba Bella y antes de retirarme rocé su frente con mis labios.

Simplemente fue magnético. Me era imposible obtener el dominio de mis actos y estaba seguro que no iba a ser capaz de soportar las ansias por más de un par de segundos más y caería ante mis ganas de acercarme más a ella y plantarle otro beso en los labios.

Estaba a punto de claudicar y no besarle pero fue ella quien se precipitó, acomodó a nuestra hija en sus brazos y luego atrapó mi camisa con los tenaces dedos de su mano libre, levantó su hermoso rostro buscando mis labios y los unió.

Supongo que también sucumbiendo a su propio deseo, aniquilando de paso, todo atisbo de cordura que me quedaba en la mente.

Bella era la única que tenía el poder de hacerme sentir de esta forma y de sacar de mí lo mejor, a un Edward que sabía que sólo existía para ella.

Sin pensar mis manos se ciñeron automáticamente a su cintura, acortando a un más la poca distancia que quedaba entre nosotros sin aplastar a Nessie y a pesar de que el contacto de nuestras bocas fue breve para mí gusto… fue un momento especial porque, al menos, me dejo claro cual era su postura frente a la pregunta que había quedado en el aire.

Tendría mi oportunidad y no la despreciaría, puesto que, no me bastaba con llegar a ser su amigo nuevamente o el padre de su hija. No me bastaba con estar y tenerla cerca sí no era mía completamente.

-Te quiero con el alma y te lo demostraré, mi amor-Le susurré.

Me miró curiosa y no dijo nada.

En ese momento ambos recordamos la presencia de nuestra hija, que permanecía en el pequeño espacio libre entre su madre y yo, observándonos y con sus manitas abiertas y juntas demostrando su alegría al ver nuestra cercanía.

Bella y yo nos miramos por un segundo sonriéndonos y luego concientes de nuestros movimientos nos inclinamos lentamente hacia nuestra pequeña para besar cada uno una de sus mejillas al mismo tiempo y después nos separamos despacio.

-Volveré pronto-Les avise a las dos, mi amada Bella asintió igualmente avergonzada, y yo, con la sonrisa pegada al rostro, me fui a mi habitación.

Mi cuarto estaba abierto e iluminado esperándome y en lo primero en que me percate fue que la cama había sido rehecha, tenía puestas sábanas nuevas y sobre ella había un par de mudas de ropa interior y varias prendas de vestir de las cuales escogí, una camiseta blanca sencilla, una camisa de algodón color beige manga larga y unos pantalones vaqueros azules, me dirigí al cuarto de baño.

El cansancio comenzaba a pasarme factura pero el baño me recompuso en un setenta por ciento. Ése era el objetivo principal del baño, ya qué bien sabía que esta noche sería todavía más larga y aún no era tiempo de relajarme por completo.

Al volver a salir a mi cuarto, medio vestido, noté que no estaba solo.

Por supuesto, ella estaba allí, esperándome.

Su rostro reflejaba serenidad, o por lo menos, eso era lo que quería que yo viera en ella mientras buscaba las palabras exactas para comenzar nuestra conversación.

Continúe colocándome la camisa y los zapatos con tranquilidad esperando a que ella hablase.

-Me hiciste falta-Reconoció mientras se acercaba y sentaba a los pies de la cama junto a mí.

-Y tú a mí-Le informé.

-Perdóname-Se culpó inmediatamente-No debimos callar.

-No, no debieron-Coincidí- Fue cruel, muy cruel, no merecía que mi propia familia me diera la espalda y me tratara como lo hicieron. Sé que mi error fue casi letal para Bella y les agradezco infinitamente que se hicieran cargo de mantenerla con vida y estar a su lado siempre pero yo tenía derecho a saber que iba a ser padre.

-Algún día lo ibas a saber.

-¿Cuando?-Pregunté con cierta ironía-¿Cuando mi hija fuera ya mayor y hubiera perdido a Bella definitivamente?

-No, Jasper y yo teníamos pensado viajar pronto a Italia… el próximo mes. Te íbamos a ir a buscar.

-Yo también quedé destruido y me dejaron seguir creyendo una mentira ¿Por qué?

-Teníamos que proteger a Bella y a la bebé-Suspiró e intentó explicar-Al menos yo tenía miedo de tu reacción-Se sinceró.

-Alice… yo estaba devastado.

-Estabas fuera de ti-Señaló con convicción-Creo que no fue bueno haber presenciado el ataque de furia que tuviste el día que viste las fotos… o ver el modo en que actuaste en el aeropuerto con ella...-Dijo haciendo que los recuerdos volvieran y lograran estremecerme-Por primera vez en mi vida no me sentí orgullosa de ser tu hermana… Tal vez no me perdones pero por favor intenta ponerte en mi lugar.

Su razón era lógica y me dolieron aún más los recuerdos al verlos a través de sus ojos.

-Al verte regresar me sentí horrible-Continuó-Pensé que ya sabías todo y que tu reacción sería otra.

-Venía dispuesto a aclararlo todo y a pedir… no, a rogar perdón pero sobre todo vine porque necesitaba volver a ver a Bella.

-Ella también te necesitaba-Concordó-Pero deberás luchar por ella esta vez.

-¿Cuento con tu ayuda?

Sonrió.

-Tengo varias ideas que tendremos que poner en marcha desde esta misma noche.

-No podría esperar más ¿Qué haremos primero?


Hola de nuevo. Espero que les haya gustado la parte de Edward. Gracias por lindo rw y las que agregaron un doble FF.

Un abrazo, especialmente a Unc Hale W, Gaby Chanii, haruri23, .Patzz, andreiita crepuZ, Marianacs, muse3841, Katie Lupin y KellyJA8.

Depende hartas cosas pero tal vez actualice el jueves.

Un Abrazo.

Cami.