¿Todavía hay amor?
Por Cmils.
Capitulo 15.
Sentimientos y Peticiones.
POV Bella.
Mis labios aún percibían el sabor de los suyos.
Sonreí y suspiré con suavidad y añoranza.
Se me hizo imposible no volver a relamer mi boca un par de veces evocando sus nuevos besos.
Quise calmar mi respiración para poder así controlar un poco a mi corazón luego de este ultimo pequeño encuentro junto a nuestra hija porque casi no faltó nada para que se saliera por completo de mi pecho, al latir tan desbocadamente y sólo por el hecho de saberle cerca y habernos entregado un poco a la locura de querernos.
También debía admitir que me sentía en las nubes en este preciso momento.
Lo amaba tanto… tanto.
Si, no podía más de la dicha al saber que él me seguía amando de la misma forma y con la misma intensidad que hace dos años.
Sentí que éramos una familia completa y yo ya lo había asumido, ambos lo habíamos asumido.
Y sin duda, lo más increíble para mí, era darme cuenta de que aquel dolor que sentí por dentro durante todo este tiempo, había aminorado… casi desaparecido. Sinceramente parecía que con cada beso que Edward me daba, se curaba parte de mi alma y sin dejar más huellas.
Todas sus palabras también sirvieron para comprender y reconocer que este amor todavía existía, que había crecido dentro de cada uno, y qué, nuestra hija Renesmee, se había convertido en a penas un segundo de tenerla ambos en nuestros brazos, en lo más preciado e importante de nuestras vidas.
Edward, tampoco ha perdido oportunidad para intentar demostrar su amor por mí, en todos los sentidos prácticamente desde que puso un pie en esta casa nuevamente y dejando un poco de lado a su acompañante.
Sonreí, aunque tenía que reconocer dos cosas. La primera era qué Tanya ya no me caía tan mal y la segunda era reconocer también que me encantaba la actitud de mi amado y me dejaba más tranquila y más segura acerca de sus sentimientos.
Las mariposas que alguna vez tuve dentro habían regresado, no se querían ir…. y sabía perfectamente que sólo Edward era el causante de hacerlas aparecer.
Suspiré maravillada otra vez.
Éste si era él hombre del cual me había enamorado.
Mi Edward…
Intenté volver a concentrar mi atención en mi pequeña Renesmee.
-Al parecer, tanto jugar con tu papá te ha dejado agotada, pequeña-Le dije mientras ella se acomodaba en mis brazos en el momento en que yo le mecía suavemente.
Mi princesita aún estaba risueñamente despierta pero pronto se volvería a dormir. De eso estaba segura. Su cansancio era evidente, sobretodo por el hecho de haber dormido tan poco durante el día, haber podido conocer a su padre y vivir estas nuevas emociones junto a él. Por supuesto, era absolutamente justificable que mi niñita se agotara a pesar de estar completamente feliz y ahora cómo todo bebé tenía que seguir recuperando sus energías y descansar las horas que le debidamente le correspondían.
Revisé su pañal por sí acaso necesitaba un cambio y comprobé que no estaba húmedo.
Decidí entonces, tomarme estos minutos de silencio para pensar mientras Nessie se quedaba dormidita.
Edward… no podía quitármelo de la cabeza ni quería seguir manteniéndome lejos de él. No era justo ni para mí ni para nadie.
Mirando a nuestra hija descansar en mis brazos me concentré en fijarme en los detalles que le hacían parecerse más a Edward. Al fin, había llegado a una de las conclusiones más reveladoras de las que ahora era conciente con respecto a él y me permití en este momento descubrir y reconocer que cada una de estas revelaciones, eran inevitables, y también, qué junto con mis razones, desencadenarán la toma de decisiones importantes que no sólo afectarían mi vida, sino que también, la de todos a nuestro alrededor.
Era el tiempo. Debía elegir mi camino futuro.
Repasé los últimos acontecimientos y después de analizarlos, decidí hacerle caso a mis sentimientos.
Quería a Edward en mi vida, lo seguía amando y aunque pudiera arrancarme el corazón lo seguiría haciendo. Mi amor siempre le ha pertenecido y ahora no hacía otra cosa más que reafirmarse al saber por todo lo que él había tenido que pasar y afrontar lejos de aquí, lejos de mí, lejos de su familia y sin saber que teníamos una hija en común.
Por otro lado, yo tampoco quería hacerle daño a nadie y mucho menos a mi bebé… cambiar nuestras vidas de la noche a la mañana, no sería una tarea fácil, por eso, tenía que tener la cabeza fría, hacer lo correcto e ir despacio. Sobre todo por el bien de mi pequeña. De mi hijita, quien, a propósito, ya volvía respirar compensadamente rendida a sus sueños.
En el fondo mi decisión ya había sido tomada desde que nuestras bocas se volvieron a reunir.
Esté amor merecía una segunda oportunidad y por eso no debía rendirme.
Mi camino por fin volvía a estar claro.
Unos cortos y taconeados pasos anunciaron la llegada de Alice.
Suspiré.
Ella entró cómo un rayo, cerró la puerta tras de sí, muy decidida, se quedó inmóvil por un segundo, respiró un par de veces y luego se giró lentamente hasta encontrarme. Me observó con aquella mirada que siempre lanzaba cuando quería obtener las respuestas que quería o necesitaba saber a como diera lugar.
Alcancé a contar hasta dieciséis mentalmente en espera a que comenzará con el primer asalto.
-Suéltalo de una vez, Bella-Pidió ahogando un poco su ansiedad por ver dormida a su sobrina-¡Quiero detalles!
La observé alzando una ceja.
Quise evadir el tema principal aclarando ciertas cosas.
-Yo también quiero detalles…-Murmuré completamente seria acercándome a la cuna, acomodando nuevamente a Nessie entre sus sabanitas y encarando por primera vez en la vida a mí amiga.
Alice se preocupó y cambió su actitud.
-¿Por qué no me dijiste que Edward había intentado comunicarse durante mi embarazo?-Cuestioné consternada.
Fue el turno de ella para no dar repuestas y quedar cómo una estatua.
Mi atención volvió a ser de mi niña.
-Volveré pronto mi pequeña-Le prometí mientras la acomodaba y encendía el monitor instalado a un lado de su cuna. Besé su frente y no pude evitar respirar su aroma para darme las fuerzas para enfrentar a mi amiga.
Los ojos de Alice ahora brillaban llenos de lágrimas, igual que los míos.
-¿Por qué lo ocultaste?-Continúe ahora susurrando un poco más alejada de Nessie-Sabiendo por todo lo que pase y sufrí sin él-Le reclamé.
Mi amiga se estremeció. Me crucé de brazos.
Si. Estaba enojada. Muy enojada.
Con verguenza y arrepentimiento, ella habló:
-Sé que cualquier disculpa que pudiera ofrecerte en este momento… tal vez, la podrías llegar a entender y quizás, sí tengo suerte... la aceptes-Señaló derramando aquellas lágrimas contenidas-Pero soy yo la que no se va a poder perdonar sí no hago algo para poder remediar el daño que sin querer les cause a mi hermano, a la niña... y a ti también, Bella.
-Alice…
-Déjame terminar, por favor-Insistió sollozando-Fui yo quien tomó la decisión y alejó a Edward aún más, al no querer decirle nada cuando tuvimos la oportunidad.
Me sorprendí.
-Sé que fue un gran error callar en el pasado y también dejar pasar tanto el tiempo pero ten por seguro que esto me pesará el resto de la vida-Continuó.
-No quiero…
-… ¿Que me sienta responsable de la forma de actuar de mi hermano hace dos años?-Adivinó- Es tarde para eso... porque yo también soy culpable de lo que pasó después de su partida-Declaró-En primer lugar, porque indiscutiblemente actué mal. En realidad, todos nosotros somos responsables y culpables. Fuimos unos egoístas al querer hacer lo que creíamos que era correcto, manteniendo a Edward alejado, condenándolo por su error y teniéndolas a ustedes junto a nosotros.
Suspiró y continuó su confesión:
-En segundo lugar, porque debo emendar como sea mi propio error al no decirte nada... sinceramente en ese momento pensé que era lo mejor, sobre todo, por el embarazo, pues, no quería que nada te alterara después de haberte visto casi tocar fondo.
Se acercó unos cuantos pasos quedando en frente de mío.
-Y tercero-Continuó-Porque quiero poder pedirte perdón cuando sienta que realmente lo merezco.
Mis ojos no fueron capaces de seguir sosteniendo las lágrimas y las dejé salir.
No dije nada, sólo termine de acotar las distancias y la abracé.
No justificaba el porceder de ella ni el de los demás integrantes de la familia Cullen, pero debía reconocer que en el fondo comprendía él por qué y bajo las circunstancias en las que nos encontrabamos en esos momentos, tal vez, eran lo pertinente de hacer. Aún así, nada quitaba el dolor provocado ahora ni el hecho de que todo lo sucedido en el pasado trajo consigo graves concecuencias para Edward, para nuestra hija, para mí y para ellos mismos.
Tendría que enfrentar esta situación mañana, con cada uno, juntos y por separado. Debían asumir sus responsabilidades y enfrentar las concecuencias.
Lo bueno de todo, es que esta vez no lo lidiaría sola con esto, ahora qué, a mi lado, estaba Edward.
Me sentía increiblemente más fuerte.
Suspiré.
Al parecer, mi silencio le bastó a ella porque me devolvió el abrazo con toda su fuerza. Ella sabía que algo se había quebrado y yo esperaba que no hayan más cosas ocultas.
-Mi hermano nunca ha dejado de quererte-Soltó contra mi hombro- Y se nota que tú sigues babeando por él cómo el primer día.
No podía objetar ninguna palabra de aquella declaración llena de verdad. Por lo qué, consiguió arrancarme una media sonrisa.
Me separé de ella. La miré y mis ojos dejaron salir lo que sentía.
-Para mí no es fácil aceptar su amor ahora… pero lo intentaré-Respondí mientras volvía a sentir a mis mejillas encenderse.
Se sorprendió.
-Vaya… yo pensaba que costaría mucho más el que lo reconocieras.
Sonreí sinceramente.
-Y no quiero que interfieras…-Le advertí.
Me quedó mirando como sí ya hubiera hecho algo.
-¿Qué has hecho?-Inquirí elevando un poco la voz.
-No he hecho nada… aún-Aclaró.
-¿Que planeabas hacer?
Analizó un par de respuestas.
Yo esperé.
-Decirle a Mike… que Edward también te había besado-Confesó por fin.
-¿Edward te dijo que nos besamos?
-Si. Mi hermano me dijo que él te besó.
-Y yo lo besé a él-Añadíl.
Me sonrió, supongo que también lo sabía.
-¿Y Edward lo sabe?-Inquirí.
Asintió.
-Sabe que quiero ayudarle a recuperarte-Declaró-Además se lo prometí.
-Prométeme que no intervendrás con lo que respecta a Mike-Le pedí.
Alice contuvo el aliento completamente sorprendida.
-Por Dios, Bella… estas hablando conmigo-Intentó zafarse de mis palabras y de mi pedido.
-Promételo, Alice-La forcé.
Cerró los ojos extrañada.
-¿No me estas pidiendo que deje de ayudar a mi hermano?
-No.
Sabía que sería imposible evitarlo.
Finalmente, suspiró vencida.
-Prometo no intervenir en lo que respecta a tu relación con Mike Newton-Dijo eligiendo sus palabras con sumo cuidado.
-Bien. Gracias.
Alice frunció el ceño sacando sus propias cuentas.
-Genial…-Murmuro para sí-Ahora tengo dos promesas que cumplir...
-Ya se te ocurrirá algo-Le tranquilicé animándola-…Siempre se te ocurre algo ¿No es así?... Ahora hablaré con Mike ¿Dónde esta?
Ella se paralizó.
-Abajo, con Jasper.
Rayos, eso era de temer.
-¿Te quedarás aquí?
-Si… sí no te molesta, yo cuidaré a mi sobrina por ti.
-Gracias, Ali.
Salí de la habitación con las cosas más claras y en dirección al primer piso.
Hola, les dejo un nuevo capitulo de esta linda historia. Espero que les haya gustado
Ahora nos toca la visión de nuestro Edward. Especialmente les agradezco la espera y el ánimo brindado a:
Isibell231 (Gracias a ti por leer!), RoxCM, Valentii Patzz(Espero no haber demorado mucho), Lovelove13 y Anibruji, Sofiarp, romyparedesjerez, mi querida MayaMasen (Ya tendras lo que pides : 3), a NinaluzHale(Espero que te siga gustando)y Jessy-Jessi y a luz K, por sus rw y FF.
Lindas, estas cosas me inspiran en demasía.
Sí quieres participar o tienes alguna sugerencia bienvenida es!
Gracias por leer y por la espera.
Un abrazo.
Cami.
