¿Todavía hay Amor?
Por Cmils.
Capitulo 17. Sinceridad y Respuesta.
POV Bella.
De pronto, al oírles, me puse muy nerviosa.
-Cómo te decía, Mike-Era la voz de Jasper-Realmente estoy impresionado con el desempeño de Edward. Le debo mucho, sé que mi hermana esta viva gracias a él.
Me quedé inmóvil y sin dejar que ellos me vieran.
Yo sabía que a Jasper no le simpatizaba Mike, pero, al parecer, estaba haciendo un gran esfuerzo por intentar llevarse mejor con él... alardeando de Edward.
Rodee los ojos.
-No me esperaba que él volviera sin aviso-Añadió Mike.
-Yo tampoco-Dijo Jasper con sinceridad.
-Eso lo complica todo.
-Es cierto-Le respondió mi amigo-Porque Bella lo ama.
-Eso es parte del pasado-Discutió.
-Me parece que no has puesto mucha atención a la forma en que se miran cuando están frente a frente el uno del otro y tienen una hija juntos.
Mike no contestó.
Decidí que era hora de aparecer ante ellos e hice todo el ruido que pude para anunciar mi llegada.
Mike sonrió al verme, evidentemente más tranquilo, ya qué, se notaba algo nervioso ante la analítica e intimidante mirada de Jasper. Él se encaminó a mi encuentro.
-Bella, ¿Estás bien?
-Si Mike, estoy bien.
Jasper me miró y sonrió a modo de disculpa pero entendió que yo necesitaba estar a solas con Mike.
-¿Dónde esta Alice?-Me preguntó mientras yo me situaba a su lado.
-Arriba, en la habitación de Nessie-Le dije-Se quedó vigilando su sueño por un instante.
-Gracias-Dijo Jasper retirándose y dejándonos solos.
Mike esperó a que fuera yo la que hablara primero, así que eso hice.
-Mike. Primero quiero agradecerte todo lo que has hecho esta noche.
-No me agradezcas nada-Me pidió-Para mí fue un agrado poder colaborar en algo en esta emergencia. Me he sentido útil.
-De todas formas, gracias por tu ayuda.
-Bella, yo creo que podría hacer más cosas por ti sí me lo permitieras...
Me tensé y me alejé dos pasos.
-Mike, necesito hablar contigo de eso precisamente.
Baje la mirada.
-Y yo, hacerte una pregunta.
Se acercó a mí un poco más, invadiendo un poco mi espacio personal, tomó mi mano izquierda y la besó suavemente.
Contuve el aliento completamente.
-Bella ¿Quieres ser oficialmente mi novia?-Me pidió visiblemente emocionado y dejándome impresionada.
Elevé la vista y detrás de Mike me encontré con esos ojos verdes que tanto me hacían falta.
Él, estaba parado en el umbral detrás de nosotros, a unos cuantos pasos. Con el rostro serio y atento a mi respuesta.
-Te quiero-Mike continuó hablando-Creo que no te lo he dicho con palabras pero es la verdad. Siento que me he enamorado de ti.
Volví a mirar los ojos de Mike y fui sincera.
-Lo siento, Mike, pero no puedo continuar intentar tener una relación contigo cuando mi amor le pertenece a Edward. No sería justo.
Mike no se sorprendió con mis palabras. Él en el fondo, también lo sabía.
-¿Estás segura de tu decisión?-Preguntó-Nosotros podríamos intentar…
Negué con la cabeza.
-Bella. Sé que podríamos ser felices juntos…-Se callo de pronto como si se hubiera dado cuenta de algo.
-Estoy segura de mis sentimientos-Confirmé con vehemencia separándome un poco de él-De verdad quise intentarlo contigo y descubrí que eres un buen hombre, Mike Newton. Todo un caballero, pero, mi cariño hacia ti muy diferente al que siento por Edward.
-Lo comprendo-Dijo asintiendo. Gracias al cielo su voz no sonó a reproche, sabía que en su interior no había espacio para el rencor.
-La mujer que te merezca y sea dueña de tu amor, será muy afortunada-Afirmé.
-Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea ¿Verdad?
Asentí y él suspiró.
-En cuanto a ti, Cullen- Le dijo a Edward, volteándose hacia él, plenamente conciente de su presencia-Te advierto que sí le haces daño otra vez, yo mismo vendré y te partiré la cara.
-No será necesario, Newton-Le respondió Edward tranquilo, mientras se acercaba a nosotros a paso lento-Sé aprender de mis errores y amo a Bella con mi vida.
Yo estaba completamente avergonzada por escucharles hablar de mí cómo sí no estuviera parada aquí.
-Será mejor que me marche-Anunció Mike-Cuídalas, Cullen-Le dijo con seriedad estrechando la mano que Edward le había ofrecido-No mereces a Bella pero te ella quiere.
-Tienes Razón, Mike-Concordó con él- No la merezco pero yo también la quiero. Y haré todo lo que este en mis manos para hacerla feliz.
Mike se volvió hacia mí nuevamente y me abrazó con gentileza.
-Gracias por todo, Mike.
-Se feliz, Bella-Me dijo cuando comenzaba a avanzar hacia la puerta- Y cuida mucho a tu pequeña.
-Así lo haré-Le di la ultima sonrisa antes de observar su partida.
Edward, no resistió estar tan lejos y en un segundo estuvo en frente mío.
Sin decir una palabra me rodeo con sus brazos apegándome a su cuerpo, mientras yo y por instinto, sonreí cerrando los ojos, esperando sentir sus labios…
Cosa que no pasó.
Cuando volví a abrir mis ojos, encontré a los suyos conteniendo una emoción que yo conocía perfectamente, pues la había visto antes en él y en muy contadas ocasiones.
-Esta noche...-Suspiró-Por una parte, sin dudar, ha sido una de las peores de mi vida-Confesó-Han pasado muchas cosas que quisiera olvidar. Sin contar que estuve a punto de perderte…varias veces-Añadió-Sí te soy sincero, creo que todavía no logro recuperarme de la última petición que Mike te ha hecho.
Iba hablar pero él no lo permitió cuando puso un dedo en mi boca y continuó:
-Por otra parte. Será una noche inolvidable-Dijo más tranquilo y con una suave sonrisa-Porque te volví a ver-Señaló acariciándome el rostro suavemente con una de sus manos-Conocí a mi hija-Agregó-Y ahora, qué sé que me quieres, qué siempre me has querido cómo yo a ti, no quiero ni puedo perderte. Porque, Bella, eres lo mejor que me ha pasado en la vida y te amo.
Yo estaba a punto de largarme a llorar.
Se separó un poco de mí y se arrodilló sosteniendo mis manos entre las suyas.
-Por favor… dime que te casarás conmigo Isabella Marie Swan-Dijo y mi respiración se detuvo por completo.
-Edward…
Sonreí entre lágrimas de un sin fin de emociones extraordinarias. No sabía que decir. Mi corazón bien podría estallar de felicidad.
-Yo estoy seguro de querer pasar toda la vida a tu lado y nada me haría más feliz que aceptaras ser mi esposa... porque mi mujer ya lo eres.
Sus ojos brillaban dejando salir aquella luz que me enloquecía.
-Dime que si, Bella-Insistió- Dime que por fin estaremos juntos para siempre.
-Te amo, Edward-Confesé nuevamente después de dos años de reprimir aquellas palabras-Y a mí, nada me haría más feliz que ser tu esposa. Si, Edward. Me casaré contigo- Le respondí sollozando.
Su sonrisa se hizo gigantesca y cegadora a pesar de que en su rostro habían lágrimas. Lágrimas de felicidad.
Sin esperar más, me incliné hacia él y acerqué a su rostro, para al fin, volver a besarlo. Toqué y acaricié sus mejillas limpiándolas, luego rocé sus labios por unos segundos hasta que una voz nos interrumpió.
-Eso sí que no lo permitiré-Dijo Esme.
Nos congelamos y después de un instante de perplejidad, ambos nos giramos aún descolocados por sus palabras.
Ella estaba en el umbral y con las manos puestas en las caderas.
-No puedes pedirle matrimonio a Bella sin un anillo-Aclaró.
-Mamá, el anillo ya lo tiene-Se quejó Edward incorporándose.
-Eso no es verdad-Le contradijo ella.
Edward me miró extrañado.
-Se lo devolví a Esme cuando me convencí de que no ibas a volver-Le expliqué con amor.
Él negó con la cabeza resignado.
-¿Me imagino que gracias a tu testarudez lograste que mi madre lo aceptara de vuelta?-Cuestionó.
-Amenazó con ponerle a Renesmee el apellido Swan sí no aceptaba el anillo de vuelta-Comentó Esme.
Edward me miró sabiendo que yo era capaz de hacerlo.
-Bueno, te informo que soy más terco que tú y sí logré convencerte de casarte conmigo otra vez, puedo ser capaz de muchas cosas más…
Él se giró para mirar a Esme.
-Mamá ¿Podrías traer el anillo de mi prometida?-Le solicitó.
Su prometida. Sonaba tan bonito oírlo llamarme así otra vez.
-En seguida, cariño- Dijo ella alejándose de nosotros y desapareciendo por arte de magia.
Edward me atrapó nuevamente en un abrazo. Luego suspiró suavemente.
-No puedo creer que toda nuestra vida haya cambiado en sólo unas pocas horas-Comenté.
Rozó su nariz en mi frente, provocando mi risa.
-Gracias por devolverme la vida, Bella.
Negué con la cabeza juguetonamente y le sonreí rodeando su cuello con mis brazos.
-Eres tú, quien ha llenado mi vida de una nueva luz. Te amo, Edward.
Edward sonrió con aquella sonrisa deslumbrante y de pronto, me alzó dando vueltas conmigo a cuestas, tal cuál cómo lo hacía antes, en los momentos de felicidad máxima.
De mi sólo salían risas y luego de dejarme en el suelo, Edward me miró profundamente acariciando mis mejillas sonrojadas, mientras yo, le abrazaba y disfrutaba de su contacto. Él se detuvo suavemente aún sonriendo ampliamente. Sus ojos brillaban encendidos al ver mi rostro.
Me declaro completa y absolutamente enamorada. Jamás pensé volver a conmocionarme de esta manera, y no podía estar más feliz de que Edward fuera la causa. Él era el único capaz de provocar esta verdadera montaña rusa de sentimientos furtivos.
Sin poder resistirlo más, lo besé. Sus besos se amoldaron a mis labios nuevamente, quitando el recuerdo amargo del pasado y dejándome con ganas de más.
-Yo más…-Aseguró dándome un último besito antes de que yo regresara a la realidad por se escucharon unos pasos.
Esme volvió, esta vez, acompañada por Alice y también por Tanya. La primera, tenía una sonrisa de oreja a oreja, y la segunda, no mostraba ninguna expresión decidora.
Edward ante la llegada de ellas, se tensó un poco pero se compuso rápidamente y tomó mi mano para que reafirmar que estábamos juntos.
Fue reconfortante tener a Edward a mi lado mientras Esme le entregaba la cajita de terciopelo que contenía el anillo.
-Aquí lo tienes, hijo.
-Gracias, mamá-Le dijo él soltando mi mano para recibir la cajita.
Edward la abrió y todos observamos el resplandor de la sortija que seguía teniendo el poder de hacerme contener el aliento.
Esme y Alice estaban a punto de llorar.
Me sentí un poco incomoda por la mirada de Tanya clavada en mí y en Edward.
Él también percibió mi estado y el de todas ellas, por lo qué, se adelantó a cualquier interrogatorio:
-Bella y yo hemos hablado. Aclaramos muchas cosas…-Señaló mirándome a los ojos-Me ha perdonado otras, nos seguimos amando como el primer día y ha aceptado casarse conmigo-Anunció.
Y sin decir una palabra más ni impórtale el público presente, me pidió permiso con la mirada, tomó el anillo y con seguridad lo deslizó por mi dedo anular. Luego llevó mi mano a sus labios y con una sonrisa besó la alianza que ahora me volvía a pertenecer.
-Alice ¿Cuánto puedes tardar en organizar una boda?-Le preguntó Edward sin quitar los ojos de los míos.
-Unos días-Respondió ella-Diez.
-Demasiados-Contestó mi novio mientras Esme, Tanya y yo pasabamos la vista entre ellos.
-Seis…
-Tres.
Ella hizo un cálculo mental a toda velocidad y asintió.
-Creo que podría hacerlo-Reconoció con voz soñadora.
-Perfecto. En tres días nos casaremos-Me aviso Edward dejándonos a las tres estupefactas.
Hola!
Espero que les haya gustado el capitulo. Gracias por leerme y por cada FF a Chibi-chibi2, linferma, a briss y por sus comentarios.
Gracias a mis queridas Maya Masen Cullen (Preciosa ya veras que Edward y Bella tomaran una decisión importante que les cambiara la vida otra vez y ya vendrá la parte que esperas) a Janalez (Dijo que no ves y ahora que la boda es tan pronto se viene lo más interesante) y a Karlie7 (Espero que te haya gustado mi forma de reconciliarlos :)
Y a todos por siempre estar. Un abrazo grande.
Ahora viene el POV de Edward. Cualquier cosa o idea me pueden decir y así participan un poquito en el fic y con el correspondiente reconocimiento.
Un abrazo.
Cami.
